imperialism1

en castellano y portugues

Este texto  toma aspectos (especialmente sobre Latinoamérica) de apuntes escritos en Junio en una reunión de nuestra corriente. Al mismo tiempo, a partir de ellos y otros escritos hacemos una contribución (en este caso personal de quien firma) sobre el tema del imperialismo tal como se propuso en el ejecutivo último. Después de la traducción al inglés han ocurrido varios importantes hechos en el mundo, particularmente las acciones terroristas del ISIS en Francia, que explican el suceso electoral de Marie Le Pen en el primer turno, el crecimiento de Trump en los EEUU por una razon similar, y la crucial derrota de Maduro en Venezuela. Por los mismos, hemos agregado varios actualizaciones, que son importantes, aunque nosotros creemos que no cambian la dirección general de esta contribución. Pero que tienen mayor importancia para el análisis específico de la situación en América Latina.

①La mundialización neoliberal es una nueva fase del imperialismo de más crisis y decadencia. (Un resumen sintético)

  1. La actual crisis aguda del capitalismo mundial que vivimos ocurre en lo que llamamos una nueva fase del imperialismo. Se han utilizado diferentes nombres para definirla, la de la “globalización o mundialización del capital”, (Chesnais y otros, “la globalización como un nuevo ciclo de dominio de la dictadura mundial de las corporaciones y el capital financiero” (Aníbal Ramos).

2 Se trata de una nueva fase del imperialismo en la cual se expresan de modo mucho más exacerbados las características que había definido Hieferding y Lenin en el “imperialismo como fase superior del capitalismo”, [1]más al mismo tiempo se agregan otras (sin abandonar por ello las esenciales que definen el sistema capitalista).

3) En la misma el capitalismo alcanzó la mundialización del capital (expansión rompiendo barreras y  la mayor concentración e interrelación del capital y la riqueza, aumentando en forma aguda las desigualdades sociales. Los datos del último libro de Juvenil y Levy publicados en una entrevista reciente (www. fuhem.es [2]) ilustra muy bien esta situación.

4) Sería difícil de explicar la mundialización neoliberal si no hubiera ocurrido varios hechos políticos que cambiaron la situación. El curso neoliberal de Tatcher y Reagan impuesto en los 80, La caída del llamado socialismo real y revolución tecnológica en la informática que provocó también una revolución en las comunicaciones, que permitieron una mudanza cualitativa en las fusiones e internacional del capital. Hizo posible también que las grandes corporaciones crear una cadena de producción mundial que internacionalizó la producción de las multinacionales y como consecuencia de ello también la aparición de un nuevo problema para el proletariado que es la existencia un ejército de reserva mundial. La producción en red que expone con clareza Husson, una forma de producción que facilita la productividad de la burguesía y la fragmentación consecuente producida en los trabajadores así el número de proletarios en el mundo haya aumentado en una proporción importante lo ha sido mucho más en los países asiáticos[3].

5) En esta fase hubo una modificación importante en la estructura del estado. Desapareció cada vez más el estado de bienestar y el mismo se trasformó en instrumento al servició (o cooptado puede también decirse) por las grandes corporaciones que dominan la economía mundial.  Decir hoy día que el capital no interviene en el estado es una irrealidad. Lo hace de manera mucho más directa y a su servicio.  Brasil a pesar de una muy relativa distribución de renta a partir de subsidios a las familias y el peso de los Bancos Estatales no deja de ser parte de este fenómeno ya que los mismos están al servicio de las grandes empresas. (Los escándalos de corrupción de este último periodo lo corroboran).

  1. Esto produjo también trasformaciones en las clases sociales. Referidos a ellos también Dumenil –Lewy, que en su libro (“La crisis del liberalismo”) mencionan la diferenciación de una nueva clase gerencial, “los aliados del alto escalón “operan en beneficio de las camadas más altas de renta, esto es los propietarios capitalistas y las fracciones superiores de la administración. La mayor concentración de renta, fue una realización crucial del nuevo orden social”. [4] Nos parece que este análisis es muy interesante y que se puede extender al papel gerencial que también pasaron a jugar tanto la socialdemocracia europea como del PT en Brasil y muchos otros países, los partidos políticos convertidos en castas alienadas o alejadas de los intereses de la “sociedad civil”.
  2. Ocurrió una deformación de los regímenes de la democracia burguesa que explica su estado de crisis de la socialdemocracia o del PT en Brasil. Las grandes corporaciones los convirtieron en sus agentes, y por eso mismo la lucha democrática, y ligada a ella la lucha contra la corrupción, adquirieron un significado más transicional. Como bastante aportaron los compañeros de Podemos existe una casta política que tiene sus propios intereses y relaciones orgánicas con estas corporaciones y este estado.

② Imperialismo, multipolaridad y crisis de dominación

  1. 1. Nos parece preferible hacer la discusión de imperialismo en medio de estos cambios ocurridos en el mundo y dentro y como parte de lo que denominamos todos nosotros de nuevo período histórico abierto con la crisis económica del 2007/2008 que no tiene aún visos de cambio y se mantiene en sus rasgos generales. Es el período de más crisis del capitalismo donde su suma también la crisis ecológica. Pero a la vez de grandes luchas contra este estado de cosas, rebeliones esencialmente democráticas, revoluciones como las que vivimos en el mundo árabe, procesos independentistas en curso como el de Escocia y Cataluña, surgimiento de los indignados. [5]
  2. Este nuevo período tiene como característica que la crisis económica y también política se prolonga en el tiempo, con una contradicción o una gran desigualdad que continúa y que se ha hecho más hecho aguda:
  3. a) de un lado no es visible una salida rápida a la crisis económica que se agrava como estamos viendo ahora la entrada de la crisis en China, y el debacle de Brasil y los otros países Latinoamericanos que se consideraban emergentes, desmintiendo de esa manera a la idea de que los emergentes pasaban a jugar un rol económico mucho más determinante cambiando la configuración de la dominación mundial.
  4. b) por el otro, no aparece una alternativa que sea una salida anticapitalista, que tome peso de masas. Es esta situación lo que hace que haya muchos elementos de imprevisibilidad, de incertezas y lo que asegura también que esa dominación imperialista, así sea más caótica exista, actué, avanzando con lo que de alguna manera podemos definir como una contrarrevolución económica permanente contra pueblos y trabajadores como forma de enfrentar la crisis económica mundial. La debilidad de alternativas anticapitalistas, que se dificulta por la falta de un modelo alternativo. cuestión que está relacionadas a la crisis ideológica, a su vez vinculada a la crisis de modelos; el “socialismo real” que es el único que conocieron las masas
  5. c) Por eso hay que agregar un elemento que es cada vez más visible y que hace que la crisis de dominación es relativa, ya que las clases dominantes encuentran salidas en la medida de que no haya una alternativa anticapitalistas capaces de disputar el poder. Esto explica que gracias a esa contrarrevolución económica consigan ahora un relativo crecimiento en países como EEUU, España o Inglaterra y el traslado mayor de la crisis en los países emergentes.

A pesar de esta crisis de alternativa, no hay una derechización de la situación mundial. Existen nuevos proto fascismos y derechas ultra reaccionarias, (el Estado Islámico es un caso particular y más agudo de ellos)[6]. Sus acciones en Francia y en los EEUU fueron un detonante del crecimiento de Marie Le Pen y Roland Trump en esos países. Krugman en el NYTimes dice algo cierto. “Lo chocante no es sorprendente”. En su conocida defensa del “keynesianismo” el sostiene que el crecimiento de la xenofobía esta explicada especialmente por la falta de credibilidad de los gobiernos y partidos que aplican las políticas de la troika. En el caso de Europa dice textualmente “What the European establishment may not have realized, however, is that its ability to define the limits of discourse rests on the perception that it knows what it is doing. Even admirers and supporters of the European project (like me) have to admit that it has never had deep popular support or a lot of democratic legitimacy. It is, instead, an elite project sold largely on the claim that there is no alternative, that it is the path of wisdom”

Nos parece que lo que se ha vuelto más visible es la crisis de los regímenes y un vacío de alternativas que dejan espacio a las corrientes del neofascismo. Pero es diferente al fascismo de la década de los 30, la xenfobia es un problema grave más limitado. Muy difícilmente pueda pasar en Europa y en algún lugar del mundo, donde están primando las luchas democráticas, un nuevo proceso hacia el fascismo como en el 30.

Frente a ese vacío hay que ver también que aparecen nuevas alternativas (llamémosle intermediarios, democráticos reales) que por fuera del viejo esquema de régimen democrático burgués clásico bipartidista de alternancia entre derecha conservadora y socialdemocracia, (decadente e corrupto),  que son procesos diferentes pero en ese sentido: Syriza en Grecia a pesar de su capitulación, Corbyn en Inglaterra, Sanders en EEUU, la votación del Bloco de Esquerda en Portugal, a los que hay que agregar procesos que no son ruptura pero que encuentran ambiente en esta situación como lo es el triunfo después de mucho tiempo de la izquierda liberal en Canadá.

  1. De nuestra parte hemos escrito también que la dominación mundial es de más crisis y caos. Sin embargo, a la luz de lo sucedido en los últimos años es importante precisar mejor lo que está ocurriendo en relación a la dominación imperialista a partir de la decadencia objetiva de la hegemonía americana, pero también incorporando la ausencia de una alternativa anticapitalista de masas. En este sentido consideramos el documento de Pierre Rousset exagerado en cuando se refiere a la crisis de dominación.

Creemos que hay que mediar la crisis de dominación y la decadencia de la hegemonía de los EEUU por esta ausencia de alternativa. Nos parece que el texto de Pierre Rousset hay una tendencia a exagerar la crisis de dominación y el caos -“una situación crónicamente caótica” -, y nos parece que es consecuencia de desvincularlo de la crisis de alternativa por la ausencia de modelo alternativo que mencionábamos y que también hace que los nuevos procesos sean frágiles. Coincidimos con Pierre que es equivocada la idea sustentada por el campismo que dice que ya hay una multipolaridad y una disputa mundial de la cual China, Rusia y países emergentes serían un bloque progresivo frente a la decadencia americana. Esto afirmación campista que se vuelve a reactivar por el estalinismo senil ahora que Rusia juega un papel progresivo (ya que bajo el argumento del combate al IISS) también interviene en Siria a favor de Al Sadat se olvidan de decir que es también contra el pueblo y las masas kurdas y el PKK.

  1. Hay de otra parte, la idea desarrollado por Husson que la mundialización del capital, (en particular la producción en red de las multinacionales que en su producción en cadena rompen fronteras nacionales), ha cambiado el carácter del imperialismo en este nuevo período.

Para Husson hay “una nueva configuración mundial”  entre imperialismo y países emergentes. Así afirma “Lo que se plantea entonces es saber hasta qué punto este fuerte ascenso de los países emergentes pone en tela de juicio las teorías “clásicas” o “de la dependencia” del imperialismo. No hay que temer ser iconoclastas (al menos en un primer momento), ni dejar de subrayar que puede haber aspectos inéditos de esta nueva configuración.”

Y refiriéndose a esta nueva configuración el afirma que: “La economía mundial está formada hoy en día por una retícula de capitales que determinan las llamadas “cadenas globales”. Husson los describe “como el reparto de los diferentes segmentos en varios países (…) y se produce en una combinación de países”. “La imagen de la economía mundial ha dejado por tanto de ser tan solo la de una confrontación asimétrica entre países imperialistas y países dependientes y muestra una integración de segmentos de las economías nacionales bajo la égida de empresas multinacionales que crean un auténtico tejido que envuelve la economía global”

No hay dudas que Husson tiene razón cuando menciona la existencia de un tejido global, y que el mismo está dominado por multinacionales. Sin embargo hay que precisar que estas multinacionales son capitales imperialistas, la máxima expresión de la concentración en pocas grandes multinacionales de la concentración capitalista que señalaba Dumenil. Y que por lo tanto esta configuración aumenta en forma sustancial el dominio de la economía mundial por el imperialismo y no al revés. Estas corporaciones, como también mencionan Dumenil y Levy tienen “patria”, los grandes países imperialistas anglosajonas en primer lugar, y muy en segundo las empresas chinas donde también, sea dicho intervienen estas corporaciones.  No podemos perder de vista que no ha surgido un supra imperialismo, que las fronteras nacionales existen, (fracaso de Europa lo evidencia) y que las multinacionales necesitan de los estados no solo por el problema jurídico de la propiedad (a la que Lenin le daba tanta importancia), sino también porque necesitan estados capaces de ejercer la coerción internacional sobre los acuerdos comerciales y además la coerción militar de la dominación. [7]

A esto hay que agregar que hay una política (especialmente de los EEUU) de reindustrialización, (trayendo de nuevo empresas para producir en el país una vez que han bajado los salarios), sin olvidar además que conserva las manufacturaras más complejas de punta como la fabricación de turbinas de aviones etc.

  1. Nuestra tesis es que los Estados Unidos continúan siendo el imperialismo con política y poder (así esté debilitado) para sostener, en forma más crítica, la dominación capitalista, a pesar de su decadencia y sus derrotas políticas/militares (Afganistán e Irak). Lo son por el dominio de la más alta tecnología y con ello de las producciones industriales más sofisticadas y complejas; por poseer todavía la mayor economía y el mayor mercado interno; el mayor poderío militar; y el dólar como moneda todavía padrón de la economía mundial.

El ala del imperialismo de EEUU que está hoy en día en el poder (y que parece que continuará con la Hillary Clinton) es responsable de la política de los nuevos pactos con Cuba e Irán que vuelven a demostrar el papel político predominante que juega el imperio americano. La situación mundial obliga a esta ala a emplear políticas más defensivas; así hay que entender el pacto con Irán, (su archí enemigo en el gran medio oriente) y también con Cuba, con el objetivo de aumentar inversiones en Latinoamérica.

El pacto con Irán, objetivamente mueve el tablero del Medio Oriente ya que Israel queda más aislado[8]. El pacto con el régimen chita de los ayatolas tiene significados que escapan a este texto, pero objetivamente es el reconocimiento del fracaso de su política en Irak, y Afganistán, (parecido al de Nixon con China después de Vietnam).

Su objetivo es una nueva política para intentar estabilizar la región, -mejor dicho intentar que el caos no sea mayor-; a cambio de terminar sanciones lo que permitirá a Irán un desarrollo en los marcos del neoliberalismo de su economía, entrega a los ayatolas el papel de estabilizar Irak y Afganistán, dándole también libertad para competir con los sunnitas de Arabia Saudita, y por supuesto también usar de aliado para frenar el avance del ISIS. Es una política defensiva para evitar la propagación del gran caos que vive la región y su elemento de mayor desestabilización que es el IISS.

Esta política no garantiza ninguna estabilidad. Las guerras continuarán y el gran medio oriente será una zona de disputa permanente y de guerras.

Por otra parte el acuerdo con Cuba tiene también ese componente de política nueva; es un reconocimiento de la independencia cubana y de su régimen y una política o tal vez una nueva estrategia de dar más importancia hacia su patio trasero más allá del NAFTA y en la búsqueda de un salto en las inversiones yanquis en la isla. Esta política, que también está demostrándose en su posición conciliadora en Venezuela, no significa diálogo solamente. El tratado del pacifico que abarca a Chile, Perú, Colombia y ahora el nuevo tratado en construcción del TPP en el que entran estos países más principalmente Vietnam, Corea del Sur y otros países asiáticos, son herramientas con las que combate la mayor presencia China.

  1. La estrategia imperialista para Latinoamérica no se basa solo en eso sino en elementos preventivos de coerción. Por eso un hecho a destacar es la presencia militar creciente en Perú, como parte de una estrategia global ante el peligro de una mayor entrada de China, que ya hoy tiene una importante presencia.
  2. Por esto la gran conflictividad comercial y también armamentista agudizada ahora por la política de Rusia, primero en Ucrania y ahora en Siria, a lo que hay que agregar los acuerdos globales entre China y Rusia. Estos protoimperialismos o imperialismos, desafían la debilitada hegemonía americana pero en el marco de una situación conflictiva que también tiene elementos de asociación en especial entre los EEUU y China que necesita de ese gran mercado interno para sus exportaciones. Además, China sigue siendo el principal poseedor de bonos de la deuda permanente del presupuesto americano y esto es lo que le permite ser todavía el principal exportador hacia ese país. La competencia económica puede ser dura, pero los intereses de dominio de zona de influencia política militar de China son limitados al Oriente de Asia, lugar donde la presencia americana es también fuerte.

③Nueva situación en nuestro continente latinoamericano

  1. En América Latina asistimos a una nueva situación. Los elementos de ella son: el fin del bolivarianismo como modelo alternativo y como proceso político; la entrada como apuntábamos de la crisis económica que irá alcanzando cada vez más magnitud a pesar de que algunos países conservan cierta gordura del período anterior; el desarrollo de muchas luchas sociales de diferentes tipos pero que todas van contra los gobiernos; la crisis de Brasil con el hundimiento del PT lo que crea una nueva situación política en medio de una crisis económica.; al mismo tiempo dificultades de la derecha para capitalizar la crisis tanto del bolivarianismo en Venezuela como del PT en Brasil o el kichnerismo en la Argentina.

2 La victoria de Macri, la aplastante derrota de Maduro en Venezuela y la crisis del gobierno Dilma que ha abierto la posibilidad real de que su mandato termine con el impeachment, son elementos nuevos de la realidad Latinoamericana que muestran avances de las derechas. Tenemos que aclarar que no son lo mismo; una cosa fue el proceso bolivariana y otra muy diferente el gobierno del PT en Brasil, que cumplió su papel como sub-imperialismo para que el proceso bolivariano no se extendiera a otros países latinoamericanos. Y este es uno de las cuestiones que explica la estagnación y crisis de este movimiento.

  1. Sin embargo, tenemos que ser muy cautelosos para definir que ya significan un giro a la derecha por el cual vuelve el neoliberalismo a América Latina. Es evidente que se fortalece la política del proimperialismo de los EEUU frente a una más independiente, y que se terminan en Argentina y Brasil los mezquinos planes sociales que hicieron el kirchnerismo y el petismo. Pero la verdad es que el mismo gobierno de Dilma ya los está haciendo y no puede avanzar más por la crisis política instalada en el país como consecuencia de la crisis económica.
  2. Nos parece que hay que distinguir los triunfos electorales de los cambios que pueden o no ocurrir y para ello tenemos que tomar en cuenta la correlación de fuerzas entre las clases. No por casualidad el mismo Macri es cauteloso cuando se refiere a los planes sociales al igual que la burguesía brasilera o venezolana. Las luchas serán determinantes y en el caso de Brasil (el país continente), afirmamos que lo determinante que derritió al PT y está en el fondo de la crisis políticas son las jornadas de Junio y su continuación ahora con una ejemplar movilización de las mujeres contra Cunha y las ocpaciones de escuelas de los estudiantes secundarios en Sao Paulo y Goias.

Es por eso que afirmamos que si la derecha especulaba con una vuelta al neoliberalismo de los 90 en una muy estrecha asociación con los EEUU, no parece que tiene sus dificultades por las luchas sociales, la misma competencia económica que se ha establecido en el continente con China, y en definitiva porque las masas latinoamericanas son las que más experiencia han hecho con la derecha neoliberal. Los mismos gobiernos que surgen o surgirán (como Macri en Argentina) afirman que no van a tocar las principales subvenciones del kichnerismo. De ahí las dificultades que tendrán en Venezuela, Chile, Ecuador, Bolivia, Argentina mismo e inclusive en Brasil.

  1. Hay por ahora una nueva localización de los EEUU en América Latina, tanto en su política desde los acuerdos del Pacífico como su nueva política sobre Cuba. Estos cambios lo expresa también el nuevo papa Francisco que se impuso sobre el ala derecha de la Iglesia encarnada en Ratzinger. No es solo una derrota interna de los sectores vinculados a las altas finanzas del aparato y su corrupción en la Institución de dominación más viejo del mundo. Es un cambio de política para readecuar a la iglesia. Con Francisco intenta ir a un dialogo con el pueblo y sus problemas. Por un lado es para recuperar el espacio perdido ante las sectas evangélicas (que son bien obscurantistas), en particular de Europa y América donde la Iglesia tiene más fuerza. Y por otro es una adaptación a la nueva situación mundial, de ahí su encíclica sobre ecologismo, sus eventos con movimientos sociales, etc. Nos parece que hace parte del ala del imperialismo que por ahora prevalece, de aceptar algunos avances en derechos democráticos importantes como las causas de los homosexuales, las drogas, y otras cuestiones que son compatibles con el dominio del gran capital. Todo pensado para intervenir mejor, desde la iglesia, para evitar desbordes, en una situación internacional nueva.
  2. Por otra parte la agonía del bolivarianismo se expresa más claramente en Venezuela. El triunfo de la derecha es el resultado del fracaso de la burocracia en el poder y de la corrupción que ella generó más que de un boicot económico de la derecha [9]. (ver texto de MAREA SOCIALISTA). Este razonamiento se extiende a la gran cantidad de sectores de vanguardia que aún se mantienen en Venezuela. En ese artículo se alerta a la oposición:”que no se alienta demasiado porque en estos resultados hay mucho, pero mucho de voto castigo, de un pueblo molesto que aspiraba a cambios en revolución y resolvió dar un sacudón electoral al verla descarriada. Tengan cautela y no se equivoquen con las señales de ese pueblo que corazón adentro sigue siendo mayoritariamente chavista, valora las conquistas de su revolución y no quiere perderlas sino ampliarlas”.

En Ecuador Correa mantiene una posición de apoyo de masas y tal vez más independiente pero la crisis económica lo lleva a pactar con las compañías multinacionales. El enfrentamiento con el indigenismo por más que se quiera combinar con la derecha es poco sustentable, ya que a pesar de su burocratización la CONAIE y su lucha expresa el desplazamiento que se ha producido por el acuerdo con grandes corporaciones. En Bolivia Evo ha logrado cambios progresivos democráticos y de soberanía nacional pero estas conquistas que fueron resultados de grandes luchas y que se mantienen han llevado también a una adaptación del capital multinacional con el que ha negociado acuerdos.

  1. La conclusión es una: estos procesos no se pueden quedar a mitad de camino. Si eso sucede van para atrás como ha quedado colocado, cuando prima la burocratización se termina en pactos y retrocesos. No solo tiene que haber una política de radicalización permanente de los cambios y las medidas en el marco de que sin extensión hacia Latinoamérica es imposible sostener un modelo económico que se asienta solamente en rentas de exportaciones.
  2. La situación latinoamericana sigue abierta (como la mundial) con espacio para nuevos procesos de masas. Nosotros tenemos que seguir siendo parte de los procesos sin perder de vista las limitaciones y manteniéndonos como corriente leninista trotskista dentro de los mismos como están haciendo los compañeros de Izquierda Anticapitalista en España. En Latinoamérica tenemos que hacer un destaque para Perú y la formación del Frente Amplio que integramos con el partido del Padre Arana. El MPGT ha superado su primer desarrollo como una corriente proveniente del nacionalismo al empalmar con el ecologismo del Padre Arana, que tiene legalidad ampliando su campo de acción.

El Congreso del PSOL fue un importante triunfo hacia su democratización y afianzarse como la oposición de izquierda al gobierno gracias a la alianza del Bloque de toda la izquierda con los parlamentarios y las figuras más importantes de Rio

④Necesitamos actualizar nuestro programa de transición

  1. En la situación nueva internacional que nos toca vivir y sobre la cual intervenimos, necesitamos un nuevo programa de transición, que nos ayude a articular las consignas democráticas y transicionales anticapitalistas.
  2. En el caso de América Latina ( y también a nivel mundial) sigue siendo importancia el problema nacional y democrático (Ahora no solo contra el imperialismo de EEUU sino también China), que se combina con el problema ecológico que ha pasado a tener  una gran importancia por el extractivismo, y a su vez se relaciona con necesarias medidas anticapitalistas alrededor del sistema financiero, el control bancario y el comercio exterior, la ruptura con las ordenes de los organismos internacionales, entre otras cuestiones.

3.- La corrupción, que es intrínseca del capitalismo se ha trasformado, en particular en América Latina, en una lucha que ataca abiertamente al régimen político. La adaptación de los partidos al gerenciamiento de los negocios de las grandes corporaciones y bancos ha creado una relación de asociación orgánica que en el caso de Brasil se ha vuelto visible para las grandes masas. Están presos grandes empresarios como Odebretch, que ganó billones con los gobiernos petistas expandiéndose a toda Latinoamérica y África, y presos o acusados una parte importante de la casta política.  De ahí que se ha vuelto visible para amplios sectores la consigna de un cambio radical de los regímenes políticos, que significa terminar con los mismos.

  1. Seguimos apostando a la clase obrera como la que puede llevar hasta las últimas consecuencias la confrontación entre el capital y trabajo, (léase grandes corporaciones), y al peso cada vez más decisivo y también más actual que toman los países centrales en la lucha anticapitalista donde va a definirse el futuro de la revolución mundial. Y en este sentido somos optimistas viendo la situación de los EEUU y mismo la de Japón, China y por supuesto Europa. Al mismo tiempo tenemos que destacar el papel del ascenso feminista que está ocurriendo en Latinoamérica y en todo el mundo, el peso de las opresiones, y por supuesto la cuestión ecológica entendida esencialmente como una lucha antiimperialista en nuestro continente.
  2. Tenemos que actuar desde dentro de los procesos reales que ocurren y/o con política ellos diferenciándonos del ultrismo que solo afirma las diferencias, así sean no acabadamente anticapitalistas como fue el caso de Syriza, Podemos, Sanders en EEUU, el mismo PSOL en Brasil, o el Frente Amplio en Perú.
  3. Mas es nuestra opinión que para actuar con audacia en estos procesos es al mismo tiempo importante contar con una buena formación marxista leninista de dirigentes, cuadros y militantes y de ahí la importancia de la formación política, de las escuelas, cursos que se hacen tanto en nuestra corriente como los que realiza el Instituto de Amsterdam.

Pedro Fuentes

 

 

Apontamentos sobre o imperialismo de um ponto de vista latino-americano

Este texto reúne aspectos (especialmente sobre a América latina) de apontamentos escritos em junho, em uma reunião de nossa corrente. Ao mesmo tempo, a partir desses e outros escritos, fazemos uma contribuição sintética (nesse caso, de caráter pessoal de quem assina) Depois da tradução para o inglês ocorreram vários e importantes acontecimentos no mundo, particularmente as ações terroristas do Estado Islâmico na França, que explicam o avanço eleitoral de Marine Le Pen no primeiro turno e o crescimento de Trump nos EUA, por uma razão similar; de outro lado, também merece destaque a crucial derrota de Maduro na Venezuela. Em razão disso, agregamos várias atualizações, que são importantes, ainda que acreditemos que não muda a direção geral desta contribuição. Essas atualizações guardam maior relevancia para a análise específica da situação da América Latina. I) A mundialização neoliberal é uma nova fase do imperialismo, de mais crise e decadência. (Um resumo sintético) 1 – A atual crise aguda do capitalismo mundial que estamos vivendo ocorre no que chamamos de uma nova fase do imperialismo. Tem sido utilizadas diferentes categorias para defini-la, como a de “globalização ou mundialização do capital” (Chesnais e outros), ou “globalização como um novo ciclo de dominação da ditadura mundial das corporações e do capital financeiro” (Anibal Ramos)

2 – Trata-se de uma nova fase do imperialismo, na qual se expressam de modo muito mais exacerbadas as características que haviam sido identificadas por Hilferding e Lenin no livro “Imperialismo como fase superior do capitalismo” [10] mas, ao mesmo tempo, agregam-se outras (que, por certo, não suprimem aquelas características essenciais que definem o sistema capitalista).

 

3 – Nessa mesma fase, o capitalismo alcançou a mundialização do capital em uma expansão através dos limites e barreiras estabelecidas e a maior concentração e entrelaçamento do capital e da riqueza, aumentando de forma aguda as desigualdades sociais. Os dados do último livro de Dumenil e Levy,  e publicados em uma entrevista recente (www.fuhem.es[11]) ilustra muito bem esta situação.

4 – Seria difícil explicar a mundialização neoliberal se não houvesse ocorrido varios fatos políticos que mudaram a situação. O curso neoliberal implementado por Thatcher e Reagan nos anos 80, a queda do chamado socialismo real e a revolução tecnológica na informática que provocou também uma revolução nas comunicações, que permitiram uma mudança qualitativa nas fusões e internacionalização do capital. Tornou-se possível também que as grandes corporações criassem uma cadeia de produção mundial que internacionalizou a produção das multinacionais e, como consequência, também, a aparição de um novo problema para o proletariado que é a existência de um exército de reserva mundial. A produção em rede, exposta com clareza por Husson, é uma forma de produção que facilita a produtividade da burguesia e, consequentemente, a fragmentação dos trabalhadores. O número de proletários no mundo aumentou em uma proporção importante, fundamentalmente nos países asiáticos[12].

 

5 – Nesta fase do imperialismo, houve uma modificação importante na estrutura do estado. Desaparece, cada vez mais, o estado de bem-estar e o mesmo se transformou (ou foi cooptado) em instrumento a serviço das grandes corporações que dominam a economia mundial. Dizer, hoje em dia, que o capital não intervém no estado, ou vice-versa, é uma irrealidade. O faz de maneira muito mais direta e em seu benefício exclusivo. O Brasil, apesar de uma distribuição de rende muito relativa, a partir de subsídios às famílias, e do peso dos bancos estatais, não deixa de ser parte desse fenômeno, por exemplo, já que os mesmos estão a serviço das grandes empresas. (Os escândalos de corrupção deste último período o ratificam).

6 – Foram produzidas também transformações no âmbito das classes sociais. Em relação a isso, Dumenil e Levy, ainda no mesmo livro (“A crise do neoliberalismo”), identificam a diferenciação de uma nova classe gerencial, os aliados do alto escalão que “operam em benefício das camadas de mais alta renda, ou seja, os proprietários capitalistas e as frações superiores da administração. A maior concentração de renda foi uma realização crucial da nova ordem social” [13]. Nos parece uma análise muito interessante e que se pode levar ao papel gerencial que também passou a desempenhar tanto a socialdemocracia europeia como o PT no Brasil e, em muitos outros países, os partidos políticos convertidos em castas alienadas dos interesses da “sociedade civil”.

7 – Ocorreu uma deformação dos regimes da democracia burguesa que explica esse estado de crise da socialdemocracia e do PT no Brasil. As grandes corporações os converteram em seus agentes e, por isso mesmo, a luta democrática e – ligada a ela – a luta contra a corrupção adquiriram um significado mais transicional. Como aportaram os companheiros de Podemos, existe uma casta política que tem seus próprios interesses e relações orgânicas com estas corporações e estes estados.

 

II – Imperialismo, multipolaridade e crise de dominação

 

1 – Nos parece preferível fazer a discussão do imperialismo em meio a essas mudanças ocorridas nos marcos do que denominamos como o novo período histórico, aberto com a crise económica de 2007/2008. Uma crise que não encontra ainda um horizonte claro de saída e que se mantém em seus traços gerais. É o período mais crítico do capitalismo, quando se soma também a crise ecológica. Ao mesmo tempo, se desdobram grandes lutas contra esse estado de coisas, rebeliões essencialmente democráticas, revoluções como as que vivemos no mundo árabe, processos independentistas em curso, como os da Escócia e Catalunha, na esteira do surgimento dos indignados[14].

2 – Este novo período tem como característica que a crise econômica e também política segue se prolongando no tempo, com uma contradição, ou uma grande desigualdade, que continua e que se tornou mais aguda:

  1. Por um lado, não é visível uma saída rápida para a crise econômica, que se agrava como estamos vendo agora, com a entrada da crise na China e o colapso do Brasil e outros países latino-americanos, considerados emergentes, desmentindo-se dessa maneira, a ideia de que os emergentes passavam a desempenhar um papel econômico determinante, mudando a configuração da dominação mundial.
  2. Por outro lado, não aparece uma alternativa que seja uma saída anticapitalista e que tenha peso de massas. É uma situação que faz com que haja muitos elementos de imprevisibilidade, de incertezas e que assegura também que essa dominação imperialista, ainda que seja, assim, mais caótica, atue avançando através do que poderíamos definir como uma contrarrevolução econômica permanente, contra os povos e os trabalhadores, no sentido de enfrentar – pelo alto – a crise econômica mundial. A debilidade das alternativas anticapitalistas resulta também da falta de um modelo alternativo, questão essa que está relacionada com a crise ideológica, por sua vez, novamente vinculada à crise de modelos. O “socialismo real” foi o único que conheceram as massas… e colapsou.
  3. Então, há que se acrescentar um elemento que é cada vez mais visível e que faz com que a crise de dominação seja relativa: as classes dominantes encontram saídas na medida em que não haja uma alternativa anticapitalista capaz de disputar o poder. Isso explica que, graças a essa contrarrevolução econômica, consigam agora um relativo crescimento países como os EUA, Espanha ou Inglaterra e transfira-se o maior impacto da crise aos países emergentes.

Apesar desta crise de alternativas, não há uma direitização da situação mundial, ainda que existam novos protofascismos e direitas ultrarreacionárias (O Estado Islâmico é um caso particular e agudo) [15]. Suas ações na França e nos EUA foram o estopim para o crescimento de Marine Le Pen e Donald Trump nesses respectivos países. Krugman, no NY Times, afirma algo que é correto: “O chocante não é surpreendente”. Em sua conhecida defesa do “keynesianismo” sustenta que o crescimento da xenofobia se explica, especialmente, pela falta de credibilidade dos governos e partidos que aplicam as políticas da troika. No caso da Europa, afirma textualmente: “o que o establishment europeu não percebeu é que sua habilidade para definir os limites do discurso se baseia na percepção de que se sabe o que está fazendo. Até mesmo admiradores e apoiadores do projeto europeu (como eu) têm que admitir que ele nunca tivesse profundo apoio popular ou muita legitimidade democrática. É, ao contrário, um projeto de elite vendido largamente sob a ideia de que não há alternativa, de que é o caminho apontado pelos portadores da sabedoria”

Parece-nos que o que se tornou mais visível foi a crise dos regimes burgueses e um vazio de alternativas, que deixam espaço às correntes do neofascismo. Mas trata-se de um fenômeno diferente do fascismo da década de 30, a xenofobia é um problema grave, mas limitado. Muito dificilmente pode se passar na Europa e em algum lugar do mundo, onde estão se destacando as lutas democráticas, um novo processo rumo ao fascismo como nos anos 30.

Frente a esse vazio há que se ver também que surgem novas alternativas (chamemo-las intermediárias, democrático-radicais) que, por fora do velho esquema do regime democrático-burguês clássico (bi partidarista, de alternância entre direita conservadora e socialdemocracia, cada vez mais decadente e corrupto), expressam processos diferentes: Syriza na Grécia, apesar de sua capitulação; Corbyn na Inglaterra; Sanders nos EUA; a votação do Bloco de Esquerda em Portugal; aos quais se precisam reunir os processos que não configuram ruptura, mas que encontram ambiente propício nessa situação, como o triunfo da esquerda liberal no Canadá, depois de muito tempo.

3 – De nossa parte, temos escrito também que a dominação mundial traz mais crise e caos. Sem dúvida, à luz do acontecido nos últimos anos, é importante precisar melhor o que está ocorrendo em relação à dominação imperialista, a partir da decadência objetiva da hegemonia americana, mas também, incorporando a ausência de uma alternativa anticapitalista de massas. Nesse sentido, consideramos o documento de Pierre Rousset exagerado quando se refere à crise de dominação.

Cremos que é necessário mediar a crise de dominação e a decadência da hegemonia dos EUA a partir dessa ausência de alternativa. Nos parece que o texto de Pierre Rousset expressa uma tendência a exagerar a crise de dominação e o caos – “uma situação cronicamente caótica” – o que nos parece consequência da desvinculação da crise de alternativa pela ausência de modelo alternativo que mencionávamos e que, também, faz com que os novos processos sejam frágeis. Coincidimos com Pierre que é equivocada a ideia sustentada pelo campismo, que diz que já há uma multipolaridade e uma disputa mundial, na qual a China, a Rússia e os países emergentes formariam um bloco progressivo frente à decadência americana. Essa afirmação campista, reativada pelo estalinismo senil, de que a Rússia cumpre um papel progressivo se esquece de que (sob o argumento de combater o Estado Islâmico) também intervém na Síria em defesa de Al Assad, o que é contra o povo sírio, as massas curdas e o PKK.

4 – Há, por outra parte, a ideia desenvolvida por Husson, de que a mundialização do capital, em particular a produção em rede das multinacionais, que ultrapassam as fronteiras nacionais, teria transformado o caráter do imperialismo neste novo período.

Para Husson há “uma nova configuração mundial” entre imperialismo e países emergentes. Assim afirma: “o que se coloca então é saber até que ponto esse forte ascenso dos países emergentes põe em dúvida a credibilidade das teorias ‘clássicas’ ou ‘da dependência’ do imperialismo. Não há que temer ser iconoclastas (ao menos em um primeiro momento), nem deixar de sublinhar que pode haver aspectos inéditos nessa nova configuração”.

Referindo-se a essa nova configuração, afirma Husson que “a economia mundial está formada, hoje, por uma retícula de capitais que determinam as chamadas ‘cadeias globais’”. São descritas “como a repartição dos diferentes segmentos entre vários países”. “A imagem da economia mundial deixou, portanto, de ser apenas aquela da confrontação assimétrica entre países imperialistas e países dependentes e mostra uma integração de segmentos das economias nacionais sob a égide de empresas multinacionais que criam um autêntico tecido que envolve a economia global”.

Não há dúvidas de que Husson tem razão quando menciona a existência de um tecido global e que o mesmo está dominado por multinacionais. Certamente, há, no entanto, que precisar que estas multinacionais são capitais imperialistas, a máxima expressão da concentração capitalista em poucas grandes multinacionais, como assinalou Dumenil. Portanto, esta configuração aumenta, de forma substancial, o domínio da economia mundial pelo imperialismo e não o contrário. Estas corporações, como também apontam Dumenil e Levy, tem “pátria”, os países imperialistas anglo-saxões, em primeiro lugar, e num distante segundo lugar, as empresas chinesas, onde também, seja dito, intervém estas corporações. Não podemos perder de vista que não surgiu um supra-imperialismo, que as fronteiras nacionais existem (o fracasso do atual projeto europeu o evidencia) e que as multinacionais necessitam dos estados não apenas pelo problema jurídico da propriedade (ao qual Lenin dava grande importância), mas também porque necessitam de estados capazes de exercer a coerção internacional sobre os acordos comerciais e, além do mais, a coerção militar da dominação[16].

A isso há que agregar que há uma política (especialmente dos EUA) de reindustrialização, trazendo novamente empresas para produzir no país, uma vez que lá os salários foram derrubados, sem se esquecer ademais que estão conservadas as condições monopolistas nas manufaturas mais complexas, de ponta, como a fabricação de turbinas de avião e etc.

5 – Nossa tese é que os Estados Unidos continuam sendo o imperialismo com política e poder (ainda que relativamente debilitado) para sustentar, da forma mais crítica, a dominação capitalista, apesar de sua decadência e suas derrotas políticas/militares (Afeganistão e Iraque). E assim o são pelo domínio da mais alta tecnologia e, em consequência, da produção industrial mais sofisticada e complexa; por possuir todavia a maior economia e o maior mercado interno; o maior poderio militar; e o dólar como moeda padrão da economia mundial.

A ala do imperialismo dos EUA que está, hoje em dia, no poder (e que parece que continuará com Hillary Clinton) é responsável pela política dos novos pactos com Cuba e Irã, que voltam a demonstrar o papel político predominante que desempenha o império americano. A situação mundial obriga esta ala a empregar políticas mais defensivas; assim é que se deve entender o pacto com o Irã (seu arqui-inimigo no Grande Oriente Médio) e também com Cuba, sob o objetivo de possibilitar o aumento dos investimentos na América Latina.

O pacto com o Irã, objetivamente, move o tabuleiro do Oriente Médio, já que Israel fica mais isolado[17]. O pacto com o regime xiita dos aiatolás tem significados que escapam a este texto, mas é o reconhecimento objetivo do fracasso de sua política no Iraque e no Afeganistão (parecido com o que Nixon estabeleceu com a China depois do Vietnã).

Seu objetivo é uma nova política para tentar estabilizar a região – melhor dizendo, tentar fazer com que o caos não seja maior. Em troca de suspender as sanções, o que permitirá ao Irã um desenvolvimento de sua economia nos marcos do neoliberalismo, entrega aos Aiatolás o papel de estabilizar o Iraque e o Afeganistão, dando-lhes também liberdade para competir com os sunitas da Arábia Saudita e, por suposto, contribuir para frear o avanço do Estado Islâmico. Trata-se de uma política defensiva para evitar a propagação do caos em que vive a região e seu elemento de maior desestabilização, que é o Estado Islâmico.

Esta política, no entanto, não garante nenhuma estabilidade. As guerras continuarão e o Grande Oriente Médio será uma zona de disputa permanente e de guerras.

Por outro lado, o acordo com Cuba tem também esse componente de nova política; é um reconhecimento da independência cubana e de seu regime e uma política, ou talvez, uma nova estratégia voltada a dar mais importância ao seu “quintal”, indo além do NAFTA, e em busca de um salto nos investimentos na ilha. Esta política, que também está se demonstrando em uma posição conciliadora frente à Venezuela, não significa diálogo somente. O Tratado do Pacífico, que abarca o Chile, Perú, Colômbia e o novo tratado em construção, no qual entram estes mesmos países mais Vietnã, Coréia do Sul e outros países asiáticos principalmente, são ferramentas com as quais se combate o avanço chinês.

7 – A estratégia imperialista para a América Latina não se baseia apenas nisso, mas também em elementos preventivos de coerção. Por isso, um fato a destacar é a presença militar crescente no Perú, como parte de uma estratégia global ante o perigo de uma maior influência chinesa, que já hoje é bastante importante.

8 – Por isso, se desenrola a grande conflitividade comercial e também armamentista, agudizada agora pela política russa, primeiro em relação à Ucrânia e, agora, em relação à Síria, ao que há que acrescentar os acordos globais entre China e Rússia. Estes proto-imperialismos desafiam a debilitada hegemonia americana, mas no marco de uma situação conflitiva que possui também elementos de cooperação, em especial entre os EUA e a China, que de seu lado, necessita do grande mercado interno ianque para sua economia exportadora. Além do mais, a China segue sendo o principal credor dos títulos da dívida permanente do Tesouro americano e isto é o que lhe permite, todavia, ser o principal exportador para esse país. A concorrência econômica pode ser dura, mas os interesses chineses de domínio de uma zona de influência político-militar estão limitados ao leste asiático, onde a presença americana é forte também.

 

III – Nova situação em nosso continente latino-americano

 

1 – Na América Latina assistimos ao desenvolvimento de uma nova situação. Seus elementos são: o fim do bolivarianismo como modelo alternativo e como processo político; a entrada da crise econômica que, como apontávamos, alcançará cada vez maior magnitude, apesar de que alguns países conservem certa gordura do período anterior; o desenvolvimento de muitas lutas sociais, de diferentes tipos, mas todas contra os governos; a crise do Brasil, com o colapso do PT, que cria uma nova situação política em meio de uma crise econômica.

2 – A vitória de Macri, a esmagadora derrota de Maduro na Venezuela e a crise do governo Dilma, que abriu a possibilidade real de que seu mandato termine com um impeachment, são elementos novos da realidade latino-americana que mostram avanços da direita. Temos que deixar claro que não é tudo a mesma coisa; o processo bolivariano foi uma e o governo do PT no Brasil, outra muito diferente, que cumpriu seu papel subimperialista para que o processo bolivariano não se estendesse a outros países latino-americanos. Está é uma das questões que explica a estagnação e crise desse movimento.

3 – Temos que ser muito cautelosos no que se refere a definir que já se está diante de um giro à direita, pelo qual volta o neoliberalismo à América Latina. É evidente que se fortalece a política pró-imperialista (pró-ianque) frente a uma política mais independente, e que se esgotam na Argentina e no Brasil os mesquinhos pactos sociais expressos pelo kirchnerismo e pelo petismo. A verdade é que o governo Dilma mesmo já está aplicando a receita do retrocesso e não pode avançar mais, em função da crise política instalada no país e como consequência da crise econômica.

4 – Nos parece que é necessário distinguir os resultados eleitorais das mudanças que podem ou não ocorrer e, para isso, temos que levar em conta a correlação de forças entre as classes. Não por acaso, mesmo Macri está sendo cauteloso quando se refere aos planos sociais, assim como a burguesia brasileira ou venezuelana. As lutas serão determinantes e, no caso do Brasil (o país continente), afirmamos que o determinante principal, tanto para o derretimento do PT como para a configuração da crise política presente é o levante denominado como Jornadas de Junho de 2013, assim como sua continuação atual através de uma exemplar mobilização das mulheres contra Cunha e através das ocupações de escolas pelos estudantes secundaristas de São Paulo e Goiás.

Por isso afirmamos que, se a direita especulava com a volta ao neoliberalismo dos anos 90, em uma muito estreita associação com os EUA, nos parece que terá lá suas dificuldades, em função das lutas sociais, da concorrência econômica estabelecida no continente com a China e, definitivamente, porque as massas latino-americanas são as que fizeram a mais profunda experiência com a direita neoliberal. Os governos que surgem, ou que surgirão, como Macri na Argentina, afirmam que não tocarão nas principais subvenções do kirchnerismo. Por aí se percebe as dificuldades que terão na Venezuela, Chile, Equador, Bolívia, Argentina mesmo e, inclusive, no Brasil.

5 – Há, nesse momento, uma nova localização dos EUA na América Latina, expressa tanto em sua política relativa aos acordos do Pacífico, como em sua política frente a Cuba. Essas mudanças se expressam também na atitude do novo papa Francisco, que se impôs sobre a ala direita da igreja encarnada por Ratzinger. Não é apenas uma derrota interna dos setores vinculados às altas finanças do aparato e sua corrupção na instituição de dominação mais velha do mundo. É uma mudança de política para readequar a igreja. Com Francisco, se tenta ir a um diálogo com o povo e seus problemas. Por um lado, busca-se recuperar o espaço perdido para as seitas evangélicas (que são bem obscurantistas), em particular na Europa e América, onde a igreja tem mais força. Por outro lado, é uma adaptação à nova situação mundial, daí sua encíclica sobre ecologismo, seus eventos com movimentos sociais, etc. Nos parece que faz parte da ala do imperialismo que prevalece por enquanto, que se orienta no sentido de aceitar alguns avanços em direitos democráticos importantes, como a causa dos homossexuais, das drogas e outras questões que são compatíveis com o domínio do grande capital. Tudo pensado para intervir melhor, desde a igreja, evitando deslocamentos, em uma situação internacional nova.

6 – Por outro lado, a agonia do bolivarianismo se expressa mais claramente na Venezuela. O triunfo da direita é o resultado do fracasso da burocracia no poder e da corrupção que gerou mais do que de um boicote econômico da direita[18] (ver artigo de Marea Socialista). Esta compreensão se estende a uma grande quantidade de setores de vanguarda que ainda se mantém na Venezuela. Nesse artigo citado se alerta à oposição: “que não se entusiasmem demais porque nesses resultados há muito, mas muito, de voto de castigo, de um povo indignado que aspirava a mudanças na revolução e resolveu dar uma sacudida eleitoral ao vê-la desvirtuada. Tenham cautela e não se equivoquem com os sinais desse povo que, coração adentra, segue sendo majoritariamente chavista, valoriza as conquistas de sua revolução e não quer perdê-las, mas ampliá-las”.

No Equador, Correa mantem uma posição de apoio de massas e talvez mais independente, mas a crise econômica o leva a pactuar com as companhias multinacionais. O enfrentamento com o movimento indígena, por mais que se queira combinar com a direita, é pouco sustentável, já que, apesar de sua burocratização, a CONAIE e sua luta expressam a hostilidade aos deslocamentos forçados que foram produzidos pelo acordo com as grandes corporações. Na Bolívia, Evo conquistou mudanças progressivas, democráticas e de soberania nacional, mas estas conquistas, que foram resultantes de grandes lutas e que se mantém, levaram também a uma adaptação do capital multinacional com o qual se negociou acordos.

7 – A conclusão é a que segue: estes processos não podem ficar na metade do caminho. Se isso acontece, marcham para trás como observamos. Quando prima a burocratização termina-se em pactos e retrocessos. Não apenas deve haver uma política de radicalização permanente das mudanças e das medidas, como, nos marcos do quadro atual, sem a extensão no sentido regional latino-americano, torna-se impossível sustentar um modelo econômico que se assente apenas nas rendas de exportação.

A crise do “madurismo” em que terminou o processo bolivariano, sem embargo, não significa o fim do bolivarianismo como processo; novas lutas anti-imperialistas viram e apareceram processos novos, que em outro plano significaram em um sentido sua continuidade. Aprenderam do mal que significa o burocratismo.

8 – A situação latino-americana segue aberta (como a mundial), com espaço para novos processos de massa. Nós temos que seguir sendo parte dos processos sem perder de vista suas limitações e mantendo-nos como corrente leninista trotskista dentro dos mesmos, como estão fazendo os companheiros de Izquierda Anticapitalista na Espanha. Na América Latina, temos que dar um destaque para o Peru e a formação de Frente Amplio, que integramos juntamente com o partido do Padre Arana. O MPGT superou seu primeiro desenvolvimento, como uma corrente proveniente do nacionalismo, ao empalmar com o ecologismo do Padre Arana, ampliando seu campo de ação.

O Congresso do PSOL foi um importante triunfo no sentido de sua democratização e da sua afirmação como partido da oposição de esquerda  ao governo, graças à aliança do Bloco de Esquerda com os parlamentares e figuras mais importantes do Rio de Janeiro.

IV – Necessitamos atualizar nosso programa de transição

1 – Na nova situação internacional em que estamos e sobre a qual intervimos, necessitamos de um novo programa de transição, que nos ajude a articular as consignas democráticas e transicionais anticapitalistas.

2 – No caso da América Latina (e também a nível mundial) segue tendo importância o problema nacional e democrático (agora não apenas contra o imperialismo dos EUA, mas também contra o da China), que se combina com o problema ecológico, que passou a ter uma grande importância em função do extrativismo predatório que, por sua vez, está relacionado com necessárias medidas anticapitalistas ao redor do sistema financeiro, do controle bancário e do comércio exterior, da ruptura com as ordens dos organismos internacionais, entre outras questões.

3 – A corrupção, que é intrínseca ao capitalismo se transformou, em particular na América Latina, em alvo de uma luta que ataca abertamente o regime político. A adaptação dos partidos ao gerenciamento dos negócios das grandes corporações e bancos criou uma relação de associação orgânica que, no caso do Brasil, se fez visível para as grandes massas. Estão presos grandes empresários como Odebrecht, que ganhou bilhões com os governos petistas, expandindo-se para toda a América Latina e África, e presos ou acusados, os membros de uma parte importante da casta política. Por isso, se tornou visível para amplos setores a consigna de uma mudança radical dos regimes políticos, que significa terminar com eles.

4 – Seguimos apostando na classe operária como a que pode levar até às últimas consequências a confrontação entre o trabalho e o capital (leia-se: grandes corporações) e também, no peso cada vez mais decisivo – e também mais atual – que os países centrais assumem na luta anticapitalista, onde vai definir-se o futuro da revolução mundial. Neste sentido, somos otimistas vendo a situação dos EUA e mesmo a do Japão, China e, claro, Europa. Ao mesmo tempo, temos que destacar o papel do ascenso feminista que está ocorrendo na América Latina e em todo o mundo, o peso das opressões e, por suposto, a questão ecológica entendida essencialmente como uma luta anti-imperialista em nosso continente. As classes não permanecem estáticas, há sem duvidas novas configurações que temos que tomar em conta sem perder de vista o sujeito social mais importante.

5 – Temos que atuar no interior dos processos reais que ocorrem e/ou com política para eles (diferenciando-nos do ultrismo, que só afirma suas diferenças), ainda que sejam incompletamente anticapitalistas, como foi o caso de Syriza, Podemos, Sanders nos EUA, mesmo o PSOL no Brasil ou Frente Amplio, no Peru, como dos novos pr5ocessos intermediários que apareceram.

6 – Mas, em nossa opinião, para atuar com audácia nesses processos é, ao mesmo tempo, importante contar com uma boa formação marxista e leninista de dirigentes, quadros e militantes e, daí, a importância da formação política, das escolas e cursos que se realizam tanto em nossa corrente quanto no Instituto de Amsterdam.

Pedro Fuentes

 

 

 

 

 

[1]  1) a concentração da produção e do capital levada a um grau tão elevado de desenvolvimento que criou os monopólios, os quais desempenham um papel decisivo na vida econômica; 2) a fusão do capital bancário com o capital industrial e a criação, baseada nesse “capital financeiro” da oligarquia financeira; 3) a exportação de capitais, diferentemente da exportação de mercadorias, adquire uma importância particularmente grande; 4) a formação de associações internacionais monopolistas de capitalistas, que partilham o mundo entre si, e 5) o termo da partilha territorial do mundo entre as potências capitalistas mais importantes. O imperialismo é o capitalismo na fase de desenvolvimento em que ganhou corpo a dominação dos monopólios e do capital financeiro, adquiriu marcada importância a exportação de capitais, começou a partilha do mundo pelos trusts internacionais e terminou a partilha de toda a terra entre os países capitalistas mais importantes. Refirindose a esta caracterização Luckas disse : Lenin se baseia em Hilferding, “ A superioridade de Lenin (refirindose a a continuidade da reprodução marxiana de Rosa Luxemburgo), consiste – em su articulação concreta da teoria económica do imperialismo como todas as questões políticas do presente…”, refiriéndose a la previsión que hizo de uma apertura revolucionaria em Europa com la guerra mundial y sus posteriores consecuencias.

[2] Existen pequeñas “familias”, pero el principal descubrimiento es la existencia de una enorme “componente conexa” que reúne a las mayores empresas transnacionales, 80% de las sociedades consideradas en el estudio, que obtienen el 94% de los beneficios de todas las sociedades transnacionales. (…) El nudo central es una red inextricable de sociedades muy mayoritariamente financieras, que se pertenecen mutuamente y, sobre todo, poseen las sociedades del otro bucle que agrupa la gran masa de sociedades no financieras. Este nudo central, muy financiero, reúne solo 1.347 sociedades de las que tres cuartas partes de las acciones pertenecen a otras sociedades situadas en este mismo conjunto. Estos estudios definen el “control” por la posesión de al menos un 50% de las acciones. Vemos entonces que 737 propietarios, si actuaran colectivamente, controlarían las empresas transnacionales que representan el 80% del valor de todas las sociedades del mundo; entre sus propietarios, puede haber sociedades o individuos (multimillonarios). Acercándonos más a las cimas, pueden identificarse 50 agentes, todos de empresas que ejercen el mayor control en el plano mundial. Vemos que 45 de estos agentes son sociedades financieras y cuatro son holdings. El dominio de Estados Unidos es aquí aplastante: prácticamente la mitad de estas sociedades. Le sucede el Reino Unido, con ocho sociedades, y después Francia, con cinco.
[3] El sistema información en manos de las grandes empresas de la informática (Microsoft, Google, etc) que funciona unido al sistema de la Agencia de Investigación del imperialismo y sus espionajes. Aunque por otra parte, esta revolución en las comunicaciones revolucionó también los medios tradicionales de información de las masas y también se incorporaron a sus formas de organización. El Facebook, twitter  hicieron posibles autoconvocatorias masivas de masas y fueron gestores claves en la autoconvocatoria en las revoluciones árabes y en todas las rebeliones populares. (Brasil, Turquía). Y el hecho que hayan surgido de esa rama de producción nueva valientes individuos como Snowden o Assange que hicieron conocer al mundo ese espionaje.

 

[4] Dumenil/Lewy hablan de una “configuración tripolar de clase en el capitalismo moderno que coincidió con nuevos padrones de clase más complejos que una simple distinción ente capitalistas operarios de producción. (que en EEUU cobra 803 % más que el operario), a la élite neoligarquica de las coorporaciones y de las finanzas. Los llamados cuadros en Francia

 

 

 

[5] Hacemos esta diferencia fase y período, así ambos términos estén interrelacionados. Fase es una definición más global que hace a los cambios infra, estructural y superestructurales en la conformación del capitalismo, mientras que período tiene más que ver con cómo esa fase o conformación se vive en la situación mundial y en la lucha de clases, asi haya una interrelación dialéctica que explican a ambos.

[6] Coincidimos con el análisis de Pierre Rousset y Sabado publicado en español en Viento Sur.

[7]  Esta dialéctica entre hegemonía y coerción está muy bien desarrollada en el texto de Gilbert Acchar escrito en el cuadernos de Actuel Marx L´hegemonia americaine.

[8] Tiene fuertes objetivos econômicos ya que Iran es um pais de 80 millones de habitantes y una clase media rica. No por casualidad ya comenzaron las inversiones francesas.

[9] Articulo de Gonzalo Gomez http://www.aporrea.org/ideologia/a218577.html

[10]1) a concentração da produção e do capital levada a um grau tão elevado de desenvolvimento que criou os monopólios, os quais desempenham um papel decisivo na vida econômica; 2) a fusão do capital bancário com o capital industrial e a criação, baseada nesse “capital financeiro” da oligarquia financeira; 3) a exportação de capitais, diferentemente da exportação de mercadorias, adquire uma importância particularmente grande; 4) a formação de associações internacionais monopolistas de capitalistas, que partilham o mundo entre si, e 5) o termo da partilha territorial do mundo entre as potências capitalistas mais importantes. O imperialismo é o capitalismo na fase de desenvolvimento em que ganhou corpo a dominação dos monopólios e do capital financeiro, adquiriu marcada importância a exportação de capitais, começou a partilha do mundo pelos trusts internacionais e terminou a partilha de toda a terra entre os países capitalistas mais importantes. Referindo-se a esta caracterização Lukács disse: Lenin se baseia em Hilferding, “ A superioridade de Lenin (referindo-se à continuidade da reprodução marxiana de Rosa Luxemburgo), consiste em sua articulação concreta da teoria econômica do imperialismo com todas as questões políticas do presente…”, referindo-se à previsão que fez de uma abertura revolucionaria na Europa com a guerra mundial e suas posteriores consequências.

[11] Existem pequenas “famílias”, mas a principal descoberta é a existencia de um enorme “componente conexo” que reúne as maiores empresas transnacionas, 80% das sociedades consideradas no estudo, que obtém 94% dos lucros de todas as sociedades transnacionais. (…) O núcleo central é uma rede inextricável de sociedades (muito) majoritariamente financeiras, que se pertencem mutuamente e, sobretudo, possuem as sociedades do outro círculo que agrupa a grande massa de sociedades não-financeiras. Esse núcleo central, financiero, reúne apenas 1347 sociedades das quais três quartos das ações pertencem a outras sociedades que fazem parte do mesmo conjunto. Estes estudos definem o “controle” pela posse de ao menos 50% das ações. Vemos então que 737 proprietários, atuando coletivamente, controlariam as empresas transnacionais que representam 80% do valor de todas as sociedades do mundo; entre eses proprietários, pode haver sociedades ou individuos (multimilionários). Observando mais de perto, podem ser identificados 50 agentes, todos de empresas que exercem o maior controle no plano mundial. Vemos que 45 desses agentes são sociedades financeiras e quatro são holdings. O dominio dos Estados Unidos é, aquí, esmagador: praticamente a metade destas sociedades. Logo após vem o Reino Unido, com oito sociedades e depois França, com cinco.

 

[12] O sistema de informação em mãos  das grandes empresas de informática (Microsoft, Google, etc) funciona unido ao sistema das agências de investigação  do imperialismo e sua espionagem.  Ainda que, por outro lado, essa revolução nas comunicações  também tenha revolucionado os meios tradicionais de informação de massas e também se incorporado a suas formas de organização. O Facebook e Twitter tornaram possíveis convocatórias de massa para manifestações e protestos e tiveram um papel decisivo nas mobilizações  revolucionárias árabes e em todas as recentes rebeliões populares (Brasil, Turquia).  Além do mais, surgiram desse novo ramo de atividade personalidades valentes como Edward Snowden e Julian Assange que revelaram ao mundo as entranhas dessa nova espionagem.

 

[13]Dumenil/Levy falam de uma “configuração tripolar de classe” no capitalismo moderno que coincidiu com novos padrões mais complexos que uma simples distinção entre capitalistas e operários da produção. Deve-se levar em consideração a elite neoligárquica  das corporações e das finanças (que nos EUA incorporam uma renda que é 803% maior que a dos operários).

 

 

 

[14] Fazemos essa diferença entre fase e período, ainda que ambos os termos estejam interrelacionados. Fase é uma definição mais global que se refere às mudanças infraestruturais e superestruturais na conformação do capitalismo, enquanto que período tem mais relação com a maneira como essa fase se vive na situação mundial e na luta de classes, de modo que há uma interação dialética entre ambos.

 

[15] Coincidimos com a  análise de Pierre Rousset e Sabado publicada em espanhol em Viento Sur.

[16]Esta dialéctica entre hegemonia e coerção está muito bem desenvolvida no texto de Gilbert Achcar escrito no caderno de Actuel Marx – L´hegemonie americaine.

[17]Há fortes razões econômicas aí, já que o Irã é um país com 80 milhões de habitantes e uma classe média rica. Não por acaso já começaram os investimentos franceses.

[18]Artigo de Gonzalo Gomez –  http://www.aporrea.org/ideologia/a218577.html