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Tito Prado – Candidato al Congreso por el Frente Amplio con el Nº 12

EL BLOG: titoprado.lamula.pe/

Durante años el fujimorismo pregonó que Alberto Fujimori fue el mejor presidente del Perú, que el autogolpe del 05 de abril del 92 fue necesario, que las acusaciones que pesan sobre el ex presidente son falsas y que por eso merece su libertad. Ahora, en víspera de las elecciones 2016 su hija Keiko,  nuevamente como candidata, intenta desmarcarse de esa pesada mochila que representan los delitos de su padre. Pero gran parte de la población siente que sólo es un recurso demagógico para paliar la indignación que genera la pretensión de los Fujimori de hacerse nuevamente del poder en el país.

A pesar que las encuestas indican que la hija del ex presidente Fujimori encabeza la intención de voto, su ostentoso despilfarro de dinero en la campaña y las preferencias que le prodigan los medios de prensa copados por los grupos de poder, ha disparado la reacción de los jóvenes, sobre todo luego de que las autoridades electorales le trataran con guante blando descartando tachas suficientemente consistentes como para dejarla fuera de carrera.

Keiko y sus candidatos al Congreso merecen el repudio generalizado de los jóvenes pues representan lo más pérfido de la política. NO les mueve el interés de servir al país, sino de servirse del país para beneficio de la mafia que representan. Los Fujimori se han educado con nuestra plata, viven con nuestra plata y quieren seguir enriqueciéndose con nuestra plata.

El gobierno de Fujimori violó sistemáticamente los derechos humanos y de eso tampoco se han arrepentido pues afirman que fue el costo a pagar para derrotar el terrorismo. No es verdad, no era necesario llegar a asesinar hombre, mujeres y niños inocentes, no era necesario permitir el actuar de comandos de aniquilación como el grupo Colina. Esas prácticas intolerantes y criminales siguen presentes en quienes no dudan en tildar de “extremistas” a quienes les expresan su rechazo. En esa década nefasta, el gobierno de Fujimori implementó un modelo económico entreguista y antipopular que su hija quiere continuar para beneficio de las multinacionales y la CONFIEP.

En el 92 Fujimori y Montesinos consumaron un autogolpe que luego buscaron legitimar con una constitución a su medida, ilegítima y fraudulenta que sirvió de marco para el entreguismo y la corrupción. Esa “carta magna” debe dar paso a una nueva constitución vía una Asamblea Constituyente que de poder al pueblo para decidir qué cambios hacen falta para tener un nuevo Perú, con un Estado soberano, democrático y plurinacional.

Las movilización gigantesca del martes 05 en Lima y en más de 20 ciudades del país, así como en varias capitales del exterior, expresan un rechazo profundo de la sociedad peruana a la corrupción. Por eso el desprecio ciudadano alcanza a los ex presidentes García y Toledo desplazados electoralmente y con riesgo de perder su inscripción.

Estas movilizaciones, que por primera vez anteceden un proceso electoral, marcan la coyuntura política e inciden directamente en ella. Varios candidatos intentan capitalizar la ira de los jóvenes, pero la balanza se está inclinando del lado del Frente Amplio. Verónika Mendoza es una candidata joven y sin mochila de corrupción como otros. Proyecta una imagen de consecuencia y compromiso con las luchas populares. Levanta un programa que cuestiona el modelo económico y el régimen político vigente desde Fujimori. Es la candidata que marca la diferencia. Por eso los poderes facticos le temen y han empezado una guerra sucia contra ella.

Así las cosas, la derecha desespera pues un gobierno de Keiko Fujimori acrecentaría la polarización actual y haría inestable e ingobernable la situación. Tiene una opción de recambio en Pedro Pablo Kuczinski, lobista de larga data, pero no levanta vuelo y puede der desplazado del segundo lugar por Verónika Mendoza. Por eso los medios se juegan su última chance en una campaña cerrada contra Verónika. Lo cierto es que en segunda vuelta el anti Fujimori, volverá a tener un rol protagónico. Un cuarto de siglo después del autogolpe, la sociedad peruana tiene marcado a fuego esa experiencia de vivir bajo un régimen dictatorial y corrupto, de ahí que los jóvenes se han echado a las calles bajo el lema FUJIMORI  NUNCA MAS!!