La burocracia secuestró el proceso bolivariano [VENEZUELA]

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Pedro Fuentes

La pregunta planteada: ¿es irreversible?

El gran revolucionario León Trotsky decía que “la verdad es siempre revolucionaria”, y se refería a las denuncias que hacia al régimen estalinista surgido de la contrarrevolución que terminó con la gran mayoría de las conquistas en Rusia a partir de la formación de una casta burocrática.

Esto vale para cualquier situación política a la que nos enfrentamos. Podemos sí, acentuar los aspectos progresivos, si existen, frente a los negativos. Es posible hacerlo para trasmitir optimismo revolucionario, pero nunca se puede negar la realidad. Y a la hora del análisis y de la caracterización, como nos decía Moreno, hay que ser rigurosamente objetivos, como también lo exigía Lenin en su análisis concreto de la situación concreta.

Algo así sentí que me pasó cuando llegue a Venezuela invitado a la primera reunión del proceso Constituyente de Marea Socialista que culminará a fin de año.

Como parte de la corriente del MES/PSOL, hemos tenido una estrecha relación con el proceso desde que Robaina viajó en el 1998. El MES, a través de Luciana Genro y su mandato de diputada estadual, fue quien trajo a Chávez al FSM del 2003 en Porto Alegre cuando las autoridades del FSM (por orden del PT) se habían negado a invitarlo. De mi parte estuve en Venezuela durante el sabotaje petrolero participando de los grupos de contrainsurgencia de Roland Denis y Juan Garcia, de la acción de ocupar destilerías de los trabajadores de Carabobo, dirigidos por Stalin Pérez Borges; en la formación de la UNT; en el acercamiento entre una parte de los compañeros del 13 de Abril para fundar Marea Socialista. Más recientemente unos dos años antes de la muerte de Chávez.

En todos los viajes se sentía en el aire desde la llegada al aeropuerto y en las charlas con las personas, (según donde uno estuviera), yo generalmente me alojaba en la casa de un amigo en el simbólico barrio 23 de Enero (donde Chávez iba a veces con su fusca) la extrema polarización: de un lado los bolivarianos, la gran mayoría de los sectores populares, que así sufrieran a veces como fue durante el paro patronal, que  estaban “arrechados” entusiastas con Chávez y su proyecto, con las misiones barrio adentro, la universidad, los puestos de salud, la reforma agraria en el campo, y el espíritu bolivariano latinoamericanista que se contagiaba.

Esta vez vi una sola cosa positiva. Me llevé la sorpresa que Vicky, que era la “patrona”, en el buen sentido de la palabra, ya que comandaba la casa donde paraba se había recibido de abogada gracias a la misión la Universidad en el barrio.

Pero fue lo único. Lo primero que me llamó la atención fue que ya no existe  más esa polarización entre el pueblo chavista y los escuálidos. Esté donde esté, uno escucha críticas para ambos lados. La palabra que más sale de la boca de las personas del pueblo es corrupción y desabastecimiento. El sentimiento que trasmiten es desesperanza, escepticismo de que las cosas mejoren.  No se cree en el gobierno de Maduro ni en el MUD. A estos, que tienen mayoría en el parlamento, también se los critica. “No hacen nada”, no llegue a sentir la expresión “son lo mismo”, pero eso no anda lejos; tal es la desesperación de la gente que ve que sus problemas no lo arregla nadie.

Lo que más vi y no se puede ocultar son las colas. Colas para toda compra que se quiera hacer, desde el pan, la harina, la leche para los niños pero especialmente en las “Farmatodo”. Allí la población pobre hace filas de trescientas, cuatrocientas personas, de varias cuadras, mujeres con sus bebes y niños en sus brazos paradas durante seis, siete horas, para que a veces, cuando llega su turno, posiblemente le digan que no hay el medicamente que procuran. El pueblo vive así, tratando de sobrevivir, esa es ahora la esencia, su pensamiento gira en torno de adonde ir para conseguir lo que necesita para vivir.

No digamos del agua que falta por tres o cuatro días, mismo en los departamentos semi-populares de las torres del Parque Central. Mismo en ellos la caja de comida que da el gobierno llega solamente a los departamentos de los que son declaradamente chavistas afiliados al PSUV.

Que el pueblo no crea en el MUD es bueno para los que nos reclamamos del chavismo crítico.  Pero evidentemente es una cuestión insuficiente para cambiar la situación, ya que lo que prima es la desesperanza, lo opuesto que antes se sentía en el pueblo chavista.

No me quiero detener en este artículo en el Congreso de Marea, y sus resoluciones, ya que hay crónicas suficientes sobre ello en el Portal y las resoluciones que se publican. Tampoco me voy a detener en este artículo en la mentira que dice el gobierno de que todo el desabastecimiento es una conspiración del imperialismo, para tapar la ineptitud, la corrupción y los grandes negociados que hace la burocracia con una gran parte de la burguesía comercial y la patronal, léase Polar y las grandes cadenas de la alimentación.

Las investigaciones de Marea y otros intelectuales (ver página de Aporrea) han exhaustivamente probado esta situación y por eso muchos intelectuales piden la auditoria de las cuentas públicas con de la deuda externa que el gobierno paga religiosamente a pesar de la semicatástrofe humanitaria.

Para hablar del descalabro económico y los negociados que tanto burocracia como burguesía hacen basta decir una cosa: hay tres dólares. Uno oficial (que se le entrega a los importadores por ejemplo), que es un dólar por diez bolívares y que sirve para comprar mercancías que lógicamente no hay. Un dólar cambiario que por ejemplo un turista tiene que usar para pagar con su tarjeta, que es un dólar por trescientos bolívares y un dólar paralelo, que es el que se cambia clandestinamente pero masivamente, (que es el que realmente se usa) y que es  de un dólar por 1.050 bolívares. Para tener una idea una cerveza sale 270 bolívares en los bares. Es decir que hay de hecho dos economías, de las cuales una prácticamente no funciona; similar  lo que se vivía y se vive un tiempo atrás en Cuba o antes que cayera el Muro en la Unión Soviética.

El Congreso de Marea que reunió dirigentes populares, intelectuales, indígenas, jóvenes y trabajadores de 16 estados que pudieron llegar, ya que cuatro más no lo pudieron hacer por la crisis económica, fue en una gran parte descripción de esta realidad y de debate político para construir una alternativa a la situación.

A la descripción primera, hay que agregar los métodos bonapartistas, represivos que cada vez más se utilizan también contra militantes críticos, como la convivencia entre mafias y capas del ejército sobre todo en las zonas más marginales del país. Como podrán leer en las resoluciones hay compañeros presos y un desaparecido. Con mucha diversidad de personalidades del chavismo crítico y militantes,  el centro del debate fueron las campañas y los pasos para construir una alternativa desde el chavismo crítico. Y en esto el Seminario fue un gran paso adelante.

Por último, responder al interrogante del comienzo no es fácil. Recordemos que Trotsky a pesar de los crímenes del estalinismo demoró hasta el 33 para cerrar la caracterización sobre la burocracia rusa. Claro que allá había habido una revolución obrera socialista que cambió todas las bases del estado algo que estuvo lejos de suceder en Venezuela y que Stalin encabezó una contrarrevolución que mató a millones.

De ahí también que en Venezuela no sea conveniente hablar de proceso de contrarrevolución sino de reacción y entrega de conquistas ganadas por el pueblo gracias a la renta petrolera. Lo que se puede afirmar es que esta burocracia no puede cambiar el curso en el que está por razones económicas internas (los precios del petróleo) por su enquistamiento como casta, y por las relaciones establecidas con la burguesía que ya impone condiciones gracias también a la correlación de fuerzas superestructural existentes.

Hay un hecho que posiblemente el pueblo no perciba como una gran traición de este acuerdo pero que lo es: el Arco Minero (ver artículo en este Portal). Ese proyecto ya votado por gobierno y oposición en el Parlamento entrega a las empresas extranjeras el derecho a la extracción del oro y todos los minerales de la zona del Orinoco que como Perú, Argentina, Colombia, son el nuevo “El Dorado” del extractivismo ahora semi-colonial  de gran parte de Latinoamérica. Ese arco significa el puente de unión entre la burguesía, el imperialismo y la burocracia en el poder. La burguesía avanza y está a la espera de ganar las próximas elecciones departamentales de fin de año.

Ahora sí, terminando de responder la pregunta. No habrá avance hacia un nuevo proceso bolivariano, que nosotros tenemos que seguir reivindicando, sin luchas de clases dentro y fuera de Venezuela, y muy particularmente nuevos procesos fuera de Venezuela que oxigenen al pueblo venezolano. Decimos que tenemos que seguir reivindicando, porque Chávez sigue siendo Chávez, el héroe bolivariano y Maduro y la casta burocrática no son su continuidad sino su contrario. La continuidad son los miles de militantes que se jugaron por Chávez, incluso ex ministros como Navarro o Analise Osorio que fue la indiscutida ministra del medio ambiente, y que estuvo presente en el encuentro. Ella tuvo la gentileza de llevarme hasta el hotel en un Ford K viejito, sin parte de paragolpes, muy diferente a los burócratas que usan las 4×4.

Mientras los compañeros de Marea agrupan y llevan adelante su proceso constituyente, el oxígeno de afuera es esencial. El ya viene de Perú donde Verónika Mendoza se plantó como una nueva alternativa, vendrá de otros países latinoamericanos también, pero especialmente y ahora más que nunca, no podemos dejar de mirar el mundo en su conjunto, así lo hagamos con ojos latinoamericanos.

Lo que pasa en EUA con Sanders es tal vez lo más importante para nuestro continente. Porque allí es donde están la mitad de los grandes capitalistas que dominan el mundo y porque allí se han comenzado a mostrar las grandes contradicciones que vive el sistema capitalista.

Miremos que gran contradicción. Mientras que en Venezuela no se puede usar más la palabra socialista (como también sucedió en la ex URSS luego de la caída del Muro) para construir una alternativa porque la gente ve que la burocracia la utiliza para su enriquecimiento y por eso la ha prostituido, en los EUA, la grave crisis que vive el capitalismo, que es lo que el pueblo conoce,  hace que las personas  comiencen a ver y adherirse en masa al Bernie Sanders.  Sanders acaba de reunir la semana pasada en New York 27 mil personas. Hace 9 años atrás Obama en las previas había reunido 20 mil. La diferencia es que Sanders habla de socialismo de terminar con el poder de las grandes corporaciones y a favor de los trabajadores.

La respuesta entonces es, se necesita oxígeno desde adentro y desde afuera para cambiar cualitativamente la situación. Y ello no ocurrirá si no se construye una nueva alternativa internacionalista que también apueste a una nueva organización internacional.

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