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CASTELLANO

Luciana Genro

Que el  PT se aferre a la defensa de Dilma y el gobierno es comprensible. No tienen otra alternativa ante el derretimiento del partido, embarrado  en el Lavajato, y su principal líder, Lula bajo sospecha de corrupción y claramente alineado con los intereses de las grandes empresas – que vienen corrompiendo gobiernos y los partidos durante mucho tiempo.

Con pocas excepciones, nadie defiende el gobierno, pero una supuesta democracia que significa obligar a la gente a soportar Dilma a lo largo de tres años, a pesar de que ha perdido el apoyo y la legitimidad de haber abrazado el programa Aécio y el hecho de que el PT ha dado continuidad al asalto a las arcas públicas que ya venía de antes pero que ahora quedó clarísimo nunca ahora con el Lavajato. La salida del PMDB, decidida en 3 minutos de reunión, ignorado 13 años de condominio en el poder, es la imagen de los ratones que huyen del barco que se hunde.

Lo incomprensible es que los líderes del PSOL en Brasilia públicamente  me vienen a criticar por defender a las elecciones generales. Algunos incluso dicen que las elecciones generales son también golpe. No dicen que incluso el gobierno nacional las barajó ya que dan incluso  el juicio político como un hecho. La cuestión es qué hacer de ahora en adelante. Todos estamos en contra del impeachment y que asuma Temer la presidencia, pero eso no significa la defensa de Dilma Rousseff y que tenga legitimidad para gobernar hasta el 2018.

¿Cómo podemos hablar con el pueblo indignado con la corrupción y el desempleo que hay que esperar hasta 2018 con el argumento que hay que ajustarse a las reglas democráticas?.  Que credibilidad tendremos para ser una alternativa si nos pegamos al gobierno ahora, después de todo lo que han hecho y están haciendo?

No acepto cumplir con el papel de línea auxiliar de PT. Cuando contesté a Aécio en un debate presidencial – línea auxiliar PT “uma ova” (expresión delicada que más o menos quiere decir anda a dar tu culo – fui aplaudida por todo el PSOL. Porque en la campaña no estábamos como línea auxiliar del PT ni de la derecha. Denunciamos que la lucha entre “el sucio y el mal lavado”  no era la nuestra y tuvimos la tarea de construir un tercer campo.

Tenemos que seguir siendo coherentes con esta estrategia. Haciendo caso omiso de la necesidad de presentar una alternativa por la positiva frente a la destitución inminente y la abrumadora falta de apoyo popular de Dilma es un suicidio político. Nunca un partido de izquierda se unió a un discurso más reaccionario que dice que un presidente electo tiene que cumplir con su mandato legítimamente independientemente  de su apoyo popular. No lo dijo el PT en su oposición a Collor cuando promovió manifestaciones por Fuera Collor y ganó el impeachment.

En ese momento, por otra parte, el impeachment fue también al final con el apoyo de la Red Globo, retrato de la división de la burguesía con la parte más influyente decidida a entregarlo. Después Collor fue absuelto por el Tribunal Supremo (¿señal de que no había base legal para su eliminación?), Y ahora se alía con el PT. En el caso de FHC, el “Fora FHC” defendido por el PT, no tuvo el mismo éxito que en este caso la burguesía se dividió y apoyó su mandato.

El PT fue construido y reforzado en estos procesos, sin discutir las cuestiones legales que exime ahora. La lucha ha sido siempre política. Pero en su caso, como ya he dicho, es comprensible. No es el PSOL. El derecho está creciendo. Y crece debido a que el PT está  quiebra. Pero crecen más con la división en el PSOL, con un sector que se niega a ser parte del tercer campo en la hora clave, cuando él se puede construir se puede construir y sigue a remolque del PT. Ellos son los que van a defender las elecciones generales sólo cuando la autorice el PT. Puede ser demasiado tarde.

Mientras tanto, hay una maniobra tanto del gobierno como de la oposición de derecha para poner fin a la lava Jato. Debemos luchar para evitar que sea enterrado como quieren el PT, PMDB, PSDB, etc., cada uno con su estrategia para lograr el mismo propósito. Y defender una salida por el positivo de esta crisis, que no es ni Dilma ni Temer sino devolver al pueblo su soberanía popular para decidir. Y no vengan con Bolsonaro espantapájaros (político de ultraderecha que tiene el 6% de intenciones de voto), para decir que no se puede tener elecciones. Es Marina es quein encabeza la encuestas.  Y nosotros vamos a la lucha.

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Linha auxiliar ou terceiro campo?

PORTUGUÊS

Que o PT se aferre à defesa de Dilma e do governo é compreensível. Eles não tem alternativa diante do derretimento do partido, enlameado na Lava Jato e com o seu principal líder, Lula, sob suspeita de corrupção e claramente alinhado aos interesses das grande empreiteiras – que vêm corrompendo governos e partidos desde há muito tempo. Com poucas exceções, ninguém mais defende o governo, mas uma suposta democracia que significa obrigar o povo a aguentar Dilma mais 3 anos, mesmo que ela tenha perdido apoio e legitimidade por ter abraçado o programa de Aécio e pelo fato do PT ter dado continuidade ao assalto aos cofres públicos que já vinha de antes, agora descortinado pela Lava Jato. A saída do PMDB, que em 3 minutos ignorou 13 anos de condomínio governista, é o retrato dos ratinhos fugindo do barco que afunda.

Incompreensível é que lideranças do PSOL em Brasília venham a público me criticar por defender eleições gerais. Alguns chegam a dizer o absurdo que eleições gerais é golpe também. Não dizem que até o governo federal as cogitou, pois mesmo eles já dão o impeachment como um fato. A questão é o que fazer daqui para frente. Somos todos contra o impeachment que levará Temer à presidência, mas isso não significa defender que Dilma tem legitimidade para governar até 2018.

Como vamos dialogar com o povo indignado com o desemprego e com a corrupção simplesmente dizendo que esperem até 2018? Com que credibilidade seremos uma alternativa se nos colamos no governo agora, depois de tudo o que fizeram e estão fazendo?

Eu não aceito cumprir o papel de linha auxiliar do PT. Quando respondi ao Aécio em um debate presidencial – linha auxiliar do PT uma ova – fui aplaudida por TODO o PSOL. Pois na campanha não fomos linha auxiliar do PT e nem da direita. Denunciamos que a briga entre “o sujo e o mal lavado” não era nossa e que tínhamos a tarefa de construir um terceiro campo.

É preciso seguir sendo consequente com esta estratégia. Ignorar a necessidade de apresentar uma alternativa pela positiva diante da iminência do impeachment e da avassaladora falta de apoio popular de Dilma é um suicídio político. Nunca um partido de esquerda aderiu a um discurso tão reacionário quanto dizer que um presidente eleito tem que cumprir seu mandato independente de sua legitimidade popular. Nem o PT nos seus tempos de oposição à Collor, quando promoveu manifestações pelo Fora Collor, e conquistou o impeachment.

Na época, aliás, o impeachment também foi, ao final, apoiado pela Rede Globo, retrato da divisão da burguesia, cuja parte mais influente decidiu por rifar Collor. Depois Collor foi absolvido pelo STF (sinal de que não havia bases jurídicas para sua deposição?), e hoje é aliado do PT. No caso de FHC, o “Fora”, defendido pelo PT, não teve o mesmo sucesso, pois neste caso a burguesia não se dividiu e garantiu o seu mandato.

O PT se construiu e se fortaleceu nestes processos, sem discutir as questões jurídicas às quais se apega agora. A luta sempre foi política. Mas no caso deles, como eu já disse, é compreensível. Não o PSOL. A direita está crescendo. E cresce porque o PT faliu. Mas crescerá mais com a divisão no PSOL, com uma parte do partido se recusando a ser parte do terceiro campo na hora H que ele pode ser construído e ficando a reboque do PT. São daqueles que vão defender eleições gerais só quando o PT autorizar. Daí pode ser tarde demais.

Enquanto isso, tramam, governo e oposição de direita, para acabar com a Lava Jato. Precisamos lutar para evitar que ela seja enterrada como pretendem PT, PMDB, PSDB, etc, cada um com sua estratégia para atingir este mesmo fim. E defender uma saída pela positiva desta crise, que não é nem Dilma nem Temer, mas sim devolver ao povo a soberania de decidir. E não venham com o espantalho do Bolsonaro para dizer que não se pode ter eleições. É Marina quem lidera as pesquisas. E nós vamos à luta.