PORTUGUÊS

Charles Rosa

Às vésperas do referendo que decidirá a saída ou não da União Europeia, o Reino Unido foi às urnas na última quinta-feira renovar a representação nos municípios da Inglaterra e nos parlamentos da Escócia, País de Gales e Irlanda do Norte.

O maior recado saiu de Londres que elegeu o primeiro prefeito muçulmano de uma grande cidade ocidental, num contexto de crescimento da xenofobia no continente europeu. Com 56,7% advogado Sadiq Khan (Partido Trabalhista), filho de imigrantes paquistaneses, derrotou a campanha islamofóbica do Partido Conservador, encabeçada pelo playboy multimilionário Zac Goldsmith. A todo momento, os tories tentaram associar Khan ao terrorismo religioso.

Até mesmo, o primeiro-ministro David Cameron entrou na estratégia do medo, fracassando rotundamente na capital do Reino Unido, cujo um quarto dos 8 milhões de cidadãos professam a religião de Maomé. O antigo mayor londrino Boris Jhonson (Partido Conservador), que administrou a metrópole nos últimos 8 anos, sofre um sério revés na sua corrida pela sucessão de Cameron. Em síntese, Khan expressa sobretudo um sentimento progressista de aceitação dos refugiados e imigrantes por parte de uma população multiétnica.

Por outro lado, o dirigente trabalhista Jeremy Corbyn (“ultra-esquerdista”para os padrões do establishment) logrou a manutenção da sua liderança, expandido o número de prefeituras do Labour Party no sul da Inglaterra (reduto torie) e frustrando os prognósticos pessimistas de seus opositores que profetizavam a liquidação eleitoral da formação após a ascendência de Corbyn.

O patamar de votos de 2012 não teve uma queda catastrófica, conforme as previsões, e igualou às perdas dos tories.

No geral,  o Partido Trabalhista levou 1.280 mandatos, o Partido Conservador 753, os Liberais Democratas 341, o UKIP (extrema-direita) 58 e os Verdes 32.

Os trabalhistas mantiveram a hegemonia no País de Gales. Bristol, Liverpool, Salford foram algumas das outras câmaras inglesas vencidas pelo trabalhismo, sem contar Londres, a cereja no bolo da vitória trabalhista. Vale observar que, apesar de Khan ser de uma facção mais conciliadora dentro do Partido Trabalhista e apresentar significativas divergências com Corbyn, o triunfo na capital conta pontos para o atual líder do partido, o qual almeja se postular como uma alternativa anti-austeridade nas eleições gerais de 2020. Mais do que um voto de protesto contra o partido de David Cameron e suas políticas neoliberais, os londrinos depositaram um voto de confiança na reconstrução do Labour Party, defendida por Jeremy Corbyn.

À exemplo do que ocorre com Bernie Sanders nos EUA, Corbyn prova que não há um muro intransponível entre um perfil outsider de esquerda e índices eleitorais massivos. A provável rebelião interna da direita trabalhista, caso o fracasso de Corbyn se concretizasse, terá que aguardar uma próxima oportunidade e, por enquanto, ficará nas salas conspirativas.

Vence o Independentismo na Escócia

Por fim, outro destaque sobressaliente das eleições no Reino Unido foi a nova vitória do movimento independentista na Escócia. Com 46,55% dos votos, o Partido Nacional Escocês (SNP), que defende a realização de um novo referendo de saída da Escócia do Reino Unido, chegou perto de obter a maioria absoluta no Parlamento regional: 63 das 129 cadeiras. A força do partido independentista continua pujante, após o crescimento esmagador nas últimas eleições gerais que levaram o SNP ao terceiro posto em todo o Império Britânico.

Cumpre notar que os trabalhistas encolheram na ilha escocesa, castigados por sua posição unionista. Os conservadores atingiram o segundo posto, com o pior resultado dos trabalhistas na Escócia em 100 anos.

No próximo 23 de junho, os britânicos vão às urnas novamente decidir se permanecem ou não na União Europeia. Caso o Brexit se confirme, a tendência é que a campanha por um novo referendo independentista na Escócia ganhe fôlego.

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CASTELLANO

De las  urnas de Londres a Europa: “Yes We Khan”

En la víspera del referéndum que decidirá l salida o no de la UE, el Reino Unido fue a las urnas el jueves para renovar la representación en los municipios y en los parlamentarios de Escocia, el País de Gales e Irlanda del Norte.

El mayor aviso salió de Londres que eligió el primer alcalde musulman de una grande ciudad occidental, en el contexto del crecimiento de la xenofobia en el continente europeo. Con el 56,7% el abogado Sadiq Khan (Partido Laborista), hijo de inmigrantes paquistaníes derrotó la campaña islam fóbica del Partido Conservador, encabezada por el playboy multimillonario Zac Goldsmith.

En todo momento los tories intentaron asociar a Khan al  terrorismo religioso. Hasta el primer ministros David Cameron entró en la estrategia del miedo fracasando rotundamente en la capital del Reino Unido, cuyo un cuarto de los 8 millones de ciudadanos profesan la religión de Mahoma. El antiguo alcalde Boris Johnson (Partido Conservador), que administro la metrópolis en los últimos 8 años sufrió un serio revés en la corrida por la sucesión de Cameron. En síntesis, Khan expresa sobre todo un sentimiento progresista de aceptación de los refugiados e inmigrantes por parte de una población multiétnica.

Por otro lado, el dirigente laborista Jeremy Corbyn (“ultra-izquierdista” para los padrones del establishment) logró la mantención de su puesto de máximo dirigente del PL, expandiendo el número de municipios y alcaldías del Labour Party en el sur de Inglaterra (reducto torie) y frustrando los pronósticos pesimistas de sus opositores que profetizaban la liquidación electoral de la formación después del ascenso de Corbyn a su jefatura.

El nivel de votos de 2012 no tuvo una caída catastrófica conforme las previsiones e igualó las pérdidas de los tories.

En general el Partido Laborista ganó 1.280 mandatos, el Partido Conservador 753, los Liberales Demócratas 341, UKIP (extrema-derecha)  58 y los Verdes 32.

Los laboristas mantuvieron la hegemonía en el País de Gales. Bristol, Liverpool, Salford fueron algunas de otras de las cámaras inglesas vencidas por el laborismo sin contar Londres, la cereza del bolo de la victoria del Labor Party. Vale observar que a pesar de Khan ser de una facción más conciliadora dentro del Laborismo y presentar divergencias con Corbyn, el triunfo en la capital cuenta puntos para el actual líder del partido, el cual desea postularse como una alternativa anti-austeridad en las elecciones generales de 2020.

Más de que un voto de protesta contra el partido de David Cameron y sus políticas neoliberales los londinenses depositaron un voto de confianza en la reconstrucción del Labor Party defendida por Jeremy Corbyn.

Como el ejemplo que ocurre con Bernie Sanders en los EUA, Corbyn prueba que no hay un muro intranspasable entre un perfil outsider de izquierda e índices electorales masivos. La probable rebelión interna de la derecha laborista que pensó en el fracaso de Corbyn en estas elecciones tendrá que aguardar una próxima oportunidad y por ahora se quedará en los salones conspirativos.

Vence el Independentismo en Escocia

Por fin, otro destaque sobresaliente de las elecciones en el Reino Unido fue la nueva victoria en Escocia del SNP. Con 46,55% de los votos, el Partido Nacionalista Escocés (SNP), que defiende la realización de un nuevo referéndum de salida de Escocia del Reino Unido, llegó cerca de obtener la mayoría absoluta en el Parlamento regional: 63 das 129 asientos. La fuerza del partido independentista continúa pujante, después del gran crecimiento en las últimas elecciones generales que llevaron al SNP al tercer puesto en todo el Imperio Británico.

Es necesario notar que los laboristas se encogieron en la isla escocesa por su posición unionista. Los conservadores alcanzaron el segundo puesto con el peor resultado del laborismo en Escocia en 100 anos.

En el próximo 23 de junio, los británicos van a las urnas nuevamente a decidir si permanecen o no en la Unión Europea. En caso que el Brexit se confirme, la tendencia es que la campaña por un nuevo referéndum en Escocia gane fuerza.