Declaración del Polo Ciudadano

Viernes, 13 de mayo de 2016, 19:02

Polo - Panamá

  1. Ha entrado en crisis una de las formas de acumulación de capital, diseñada hace décadas por la oligarquía financiera panameña, bajo la orientación y visto bueno del imperialismo norteamericano, en asocio con grandes bufetes de abogados locales. Cuentas secretas, fabricación masiva de empresas de maletín (offshore) para esconder capitales y evadir impuestos y otra serie de actividades conexas, han sido puestas en evidencia por investigaciones internacionales, como la de “los papeles de Panamá”, el “lava jato” de Brasil, etc. Ahora agravado por las acusaciones contra el grupo WISA formuladas desde Estados Unidos.
  1. Estos escándalos dejan claras dos cosas: la corrupción generalizada del sistema capitalista internacional en el que las grandes fortunas de todos los países esconden su riqueza para no pagar sus impuestos y, por otro lado, el papel lamentable de Panamá como refugio de esos delincuentes que roban a sus pueblos.
  1. La crisis no se produce solo porque hayan sido dejados al desnudo los mecanismos corruptos y pervertidos del sistema capitalista, en el caso de Mossack-Fonseca y de otros bufetes, sino porque el propio sistema financiero internacional al que han servido, en el marco de la crisis capitalista creciente, ha decidido ponerle límites a los evasores y reconducir grandes capitales hacia los paraísos fiscales dentro de los propios países imperialistas. Por eso, Francia y el OCDE castigan a Panamá y la amenazan con listas negras o grises, pero no hacen lo mismo con Miami, Reno o Liechtenstein.
  1. La clase trabajadora panameña ni es cómplice, ni se solidariza con este tipo de negocios, porque ni ha recibido beneficios de esas empresas que casi no crean empleos, y porque también ha sido víctima de la injusticia que significa la evasión fiscal por las clases capitalistas. Aún estamos esperando que los grandes medios de comunicación que tienen las listas hagan públicos todos los nombres de los empresarios panameños beneficiados con empresas offshore.
  1. A lo que hay que añadir que, como lo han reconocido las autoridades, la evasión no es delito en Panamá, por lo cual, se puede robar el dinero con el que se deben resolver los problemas sociales, sin que pase nada. Fuera de que casi todos los grandes negocios nacionales y extranjeros gozan en este país de algún tipo de evasión impositiva.
  1. Como a la oligarquía que nos gobierna no le basta acumular ayudando a otros a esconder capitales y evadiendo impuestos, las acusaciones de la Procuraduría contra casi todo el gabinete ministerial de Ricardo Martinelli, y a él mismo, por delitos de peculado, prueba lo que ya el pueblo intuía: las componendas entre los políticos de todos los partidos que han gobernado y algunos grupos empresariales para lucrar a costa del erario público, es decir, robándole al pueblo panameño.
  1. Para asegurar esta manera de hacer negocios rayando o entrando directamente en lo ilícito, se ha establecido un régimen político antidemocrático en el que la única forma de participar de la política y los procesos electorales es poseyendo grandes sumas de dinero. De esa manera, los grupos económicos se han asegurado el poder político instrumentalizando a un grupo de políticos venales y sus partidos que se han alternado en los gobiernos durante un cuarto de siglo, pero que siempre son los mismos. Esa lógica corrupta de dinero como fuente de la participación política se ha convertido en un obstáculo insalvable para que entren nuevos actores provenientes de las capas medias y la clase trabajadora.
  1. Esos gobiernos y empresarios corruptos, que ahora pretenden revestirse de un falso patriotismo cuando ven en riesgo sus negociados, son los que han aplicado con rigor todas las medidas económicas neoliberales contra nuestro pueblo, impuestas desde estados Unidos a través del FMI y el Banco Mundial. Privatizaciones de empresas públicas, reformas al Código de Trabajo, liberación de precios de productos de primera necesidad, obras faraónicas para lucrar, mientras los servicios públicos como transporte, salud y educación colapsan. De esta manera han aumentado a niveles insoportables la desigualdad social con su secuela de criminalidad, pobreza y desempleo. Algunos de esos profesionales del derecho, que han vivido adeptos y sumisos a la sombra y las migajas de emporios como el de los Waked, o los negociados de Mossack-Fonseca, ahora enarbolan las banderas de un falso nacionalismo.
  1. La crisis económica del modelo de acumulación panameño, acicateado por la crisis internacional que afecta a los países de la región, con el crecimiento exponencial de la pobreza y el desempleo, a lo que se suma el descrédito de los políticos y las instituciones públicas, y la reconocida ineptitud del actual gobierno panameñista (tortuguismo), están llevando la situación aun punto de quiebre. Las cosas no pueden seguir como hasta ahora, teneos que cambiarlas.
  2. El Polo Ciudadano, por las razones expuestas, exhorta a las organizaciones populares y sindicales a buscar las vías de entendimiento que hagan posible la movilización unitaria por los derechos del pueblo panameño en esta hora de crisis, la cual no puede ser otra que la única salida democrática a la situación: una Asamblea Constituyente originaria.