Panamá: Salvar y proteger Matusagaratí, proteger la vida de sus defensores

Alfons Bech (*)

Al Presidente de Gobierno de Panamá, Juan Carlos Varela; A la Ministra del Ambiente de Panamá, Mirei Endara; A la Procuradora General de Panamá, Kenia Porcel:

Enterados de que el Ministerio del Ambiente quiere crear un área protegida para el humedal-laguna Matusagaratí, en la provincia de Darién; el principal humedal de Panamá, reserva de agua dulce, uno de los bienes más preciados; refugio de vida silvestre con alto grado de endemismo; criadero de peces y especies acuáticas; criadero de aves migratorias; joya biológica de la humanidad, saludamos este paso adelante acorde con los compromisos adquiridos por el Estado de Panamá en París en el COP21.

Restaurar este humedal es completamente justo y necesario. Fue privatizado en gran parte, en contra de leyes nacionales e internacionales que prohíben el cambio de uso de tierras de un humedal. Un humedal que ha sido desecado, fumigado, talado, quemado, desde 2007. Restaurarlo es una señal para acabar con la corrupción de gobiernos y autoridades anteriores; y con los intereses de empresarios corruptores, lavadores de dinero que utilizan el medio ambiente para su exclusivo provecho sin pensar en el mal irreversible que generan a las futuras generaciones.

Sin embargo queremos manifestar nuestra preocupación por los retrasos que está sufriendo el proceso de la creación del área protegida, después del Foro de Consulta celebrado en Darién el pasado 12 de Abril, en el que la sociedad civil darienita expresó rotundamente su deseo de crear esa zona protegida e iniciar la recuperación del humedal. Preocupación por no haber dado curso al Edicto que debía iniciar el proceso. Por permitir que siga el desagüe que está desecando el humedal-laguna desde hace siete años. Porque siguen los incendios intencionados en Matusagaratí. Porque siguen las obras con maquinaria para ampliación de monocultivos.  Porque se siguen presentando Estudios de Impacto Ambiental de palma aceitera.

Además hay amenazas públicas realizadas contra los defensores de dicho humedal, en particular a la organización AMEDAR –Alianza por un Mejor Darién-. Amenazas que el cualquier momento se pueden convertir en algún intento de asesinato, en particular de su portavoz y coordinadora, Ligia Arreaga, quien ya en diciembre de 2009 escapó de un intento de asesinato. No queremos más Bertas Cáceres, queremos personas defensoras del ambiente vivas, activas, que puedan expresarse abiertamente. La defensa del ambiente forma parte de los derechos humanos. Si matan a una defensora o defensor, nos están matando a todos.

Por todo ello pedimos a las Autoridades de Panamá, en especial a su Presidente, a la Ministra de Ambiente y a la Procuradora General, tengan a bien en esta fecha señalada del Día Mundial del Medio Ambiente, de decidir acelerar la creación de dicha área protegida; de parar inmediatamente los desagües, las fumigaciones, talas, incendios; de terminar con aquellos usos de empresas incompatibles con la restauración del principal humedal-laguna de agua dulce de Panamá. Y que aseguren la protección eficaz de los defensores de Matusagaratí. Eso es lo que se deduce de la aplicación de lo que fue firmado por el Estado de Panamá en el COP21. Estamos vigilantes.

(*) es un veterano resistente antifranquista y sindicalista de CC OO, comprometido con la defensa del medio ambiente.

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