Dirigentes cegetistas. Cómplices de Macri y su ajuste

Rubén Tzanoff (Dirigente del MST de Argentina)

tapa-as-1dejunio-2016

Tuvimos razón cuando alertamos que la ley “antidespidos” no servía y que los dirigentes de las CGT no llamarían a parar pese al veto. Para frenar los despidos y todo el ajuste hay que bregar por un paro general y plan de lucha.

Paritarias a la baja, inflación, tarifazos, suspensiones y despidos nos están ahogando. Y cada vez cuesta más parar la olla. No hay oficina, aula, fábrica, taller o comedor en donde no se discuta que así no se puede vivir. ¡Esta situación da mucha bronca!
Y más indignación genera ver lo que hacen la mayoría de los dirigentes sindicales. Lo de las CGT es tremendo, junto al PJ son los principales sostenes del gobierno. Para muestra, sobra con dos ejemplos: la convocatoria del 29 de abril y el veto de Macri a la ley Antidespidos.
Más de cien mil trabajadores se movilizaron y concentraron frente al Monumento al Trabajo el 29 de abril. ¿Y qué hicieron los convocantes? Usaron esa tribuna para apoyar la Ley antidespidos trucha que en ese momento estaba en el Congreso y pedirle disculpas a Macri por moverse un poco. Era una excelente oportunidad para aprovechar semejante expresión obrera para llamar un paro y plan de lucha por el salario, contra los despidos y el ajuste. Pero no lo hicieron. Al contrario, afirmaron que no había condiciones para hacer un paro nacional.
Nosotros alertamos que, desconociendo la voluntad de lucha de esos miles y detrás de algunas bravuconadas de los dirigentes, sus verdaderas intenciones eran descomprimir la bronca, no profundizar la lucha. Los hechos posteriores nos dan la razón.

Contra el veto de Macri, a la olla y a la AFA

Los diputados del PRO dejaron correr la aprobación de la ley Antidespidos impulsada por la falsa oposición justicialista. ¿Por qué lo hicieron? Para sacarse el problema de encima lo antes posible, ya que Macri tenía una decisión tomada: vetarla luego de su aprobación.
Entonces el palabrerío de la burocracia a favor de la Ley trucha y sus «advertencias» de conflicto ante el veto mutaron en una nueva tranza con el poder. En una nueva traición a los trabajadores, borraron con el codo lo que habían escrito con la mano. Dejaron pasar el veto a cambio de mantener las cajas de las obras sociales y sus privilegios.
Lo de Moyano es terrible, contra el veto plantea hacer una ¡olla popular! Cada vez juega más para Macri, está más preocupado por copar la AFA que por las necesidades obreras. Ni hablar del kirchnerista Caló, para quien las suspensiones y despidos masivos no son tan graves como para hacer un paro. Gordos, flacos y todos los burócratas son cómplices del curso entreguista y antiobrero del gobierno.
Se unen para forrearle al gobierno y a las patronales. No les importan las penurias de las familias obreras. Es una complicidad criminal que Macri aprovechará todo lo que pueda.
Seguir a estos dirigentes es ir al matadero. El camino lo marcan los médicos, docentes, estatales y judiciales de Provincia de Buenos Aires, los bancarios, aceiteros, docentes universitarios y todos los que luchan más allá de las agachadas de los burócratas.

Se va a acabar, se va a acabar…

Atornillados a los sillones del sindicato, amparados en la lista única y los métodos patoteriles, los burócratas se desviven por estar bien con el gobierno de turno. ¡Que alejados están de los trabajadores!
Miran para otro lado ante las necesidades de los trabajadores. Hacen todo lo posible porque no se luche. Cuando no pueden evitar la lucha por la fuerza que viene de abajo, a veces se hacen los combativos, pero no es para ir a fondo, sino para que no los pasen por arriba. Enseguida muestran la hilacha y se desviven por frenar el reclamo, acotarlo o aislarlo.
Por eso, hay que barrerlos de los sindicatos y reemplazarlos por nuevos dirigentes, democráticos y combativos, que defiendan un nuevo modelo sindical.

Paro y plan de lucha ya

Hay que construirlo al calor de enfrentar el ajuste antiobrero en unidad de acción.
El 2 de junio hay una oportunidad para golpear contra los despidos y el tarifazo con la marcha convocada por ambas CTA a Plaza de Mayo, por eso vamos a movilizarnos y bregar por un paro nacional. A la par, seguiremos planteando la necesidad de la unidad con un cambio de rumbo en la CTA, con un claro posicionamiento opositor al gobierno de Macri y adoptando mecanismos plenamente democráticos de funcionamiento.
Desde cada lugar de trabajo, desde cada asamblea y reunión de activistas, desde cada Junta Interna y Cuerpo de Delegados, desde cada instancia que tengamos a la mano, tenemos que plantear a todas las centrales sindicales el reclamo por un paro nacional y plan de lucha unificado ya mismo. Hay bronca y fuerza de sobra.
Con una lucha consecuente, a Macri se le puede ganar. Y en ese camino se tiene que ir forjando una nueva dirección de y para los trabajadores.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *