José Vásquez, estudiante Lice José Victorino Lastarria

Militante Bloque de Anticapitalistas Movilizados (BAM!)

A lo largo de la historicidad del movimiento estudiantil en Chile se le destaca la lucha contra el sistema neoliberal instaurado por la dictadura de 1973. Su dirección se ha enmarcado entre las y los jóvenes opositores a los gobiernos de la Concertación y actual Nueva Mayoría, tanto como al gobierno de derecha de Piñera.

La situación fluctúa el año 2006 con un importante número de estudiantes secundarias y secundarios que se movilizan y mantienen un alto porcentaje de los Liceos tomados, estimando alrededor de 100.000 estudiantes de más de cien liceos,  exigiendo el aumento de las raciones alimenticias entregadas por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), la creación de una Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) y por sobre todo la derogación de la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) la cual fue reemplazada por la actual Ley General de Educación (LGE), reforma que no cambia en ningún sentido la educación ni la reproducción de las lógicas represivas y mercantiles de la misma.

En el año 2011 la situación torna con otros actores y actrices sociales que serán las y los universitarios quienes lograr mantener en estado de crisis las instituciones de educación superior. En Chile casi 700.000 estudiantes de dichas instituciones se encuentran endeudadas y endeudados con cifras que superan el precio del arancel total de su carrera debido al Crédito con Aval del Estado (CAE) que permite a las y los estudiantes comenzar a pagar su carrera después de 18 meses post – finalización con una tasa de interés bordeando el 6% que destinan a instituciones bancarias.

Cuando el movimiento estudiantil se radicaliza, es decir, en el año 2011 cuando se manifiestan en las calles a nivel nacional cerca de 300.000 estudiantes, también participan los liceanos quienes señalaron desde la promulgación de la LGE que no da respuesta ni abasto a las demandas levantadas en el año 2006.

En el año 2011 con el gobierno de Sebastián Piñera (Renovación Nacional) y su gabinete se ordenó al Cuerpo de Carabineros y Fuerzas Especiales a reprimir a los estudiantes. Con esto, se agudizó la represión. Las medidas para detener a los estudiantes fueron nefastas, marchar por la vereda, controles preventivos de identidad a centenares de estudiantes, entre otras. Se expresa un notorio gasto público destinado a las Fuerzas de Seguridad y Orden Público, aumento de número de carros lanza agua, lanza gases y móviles operativos.

En agosto del año 2011, se produjo una trágica noticia, el 25 de agosto el estudiante secundario Manuel Gutiérrez fallece a raíz de un impacto de escopeta mientras se encontraba observando una protesta con cacerolas cercano a su casa. El carabinero que lanzó la bala hoy no sufre mayores consecuencias, pues se trató de una “bala loca”, siendo ya el caso número 2 de estudiantes que fallecen en protestas estudiantiles.

Hoy ya el número avanza a 5 y la respuesta de parte de los gobiernos de turno es a reprimir a la totalidad de estudiantes movilizados, el pasado jueves 26 de mayo se registraron 118 detenidos en una protesta no autorizada por Intendencia Metropolitana de Santiago, desplegando mayor contingente policial; Ambulancia socorrió a los últimos dejando a una estudiante que sufrió tres paros cardio-respiratorios y tampoco asistió a una joven que defendió a estudiantes mientras estos eran atacados por Carabineros, quien también sufrió golpes causándole un aborto tras la patada que recibió en la vagina por parte de una uniformada.

Estos hechos no son singulares y hay evidencia, el pasado 7 de junio una estudiante secundaria pasó a Fiscalía por maltrato de obra a carabineros; La estudiante recibió golpes de parte de carabineros y su informe médico señaló tortura, pero a pesar de esto, la estudiante está en calidad de imputada por “golpear” a una uniformada.

Hoy en Chile la situación es compleja y se torna aún más cuando se otorgan mayores facultades a los organismos que reprimen a las y los movilizados, pues los legisladores aprobaron el Control Preventivo de Identidad que faculta a Carabineros a revisar porte y equipaje. Las tomas de las y los estudiantes están fuertemente custodiadas por contingente policial en las afueras de los establecimientos. Un sinnúmero de denuncias a través de las redes sociales de abuso sexual que han recibido gran parte de estudiantes secundarias y universitarias por personal policial, exponiéndose a vejámenes institucionalizados y sin pudor alguno.

En Chile, el día 9 de junio se realizó una protesta multi-sectorial organizada por estudiantes y obreros en sus respectivas organizaciones para nuevamente salir a las calles a exigir las respuestas a nuestras demandas. Intendencia Metropolitana de Santiago autorizó el recorrido para la marcha. El día 8 de junio, renuncia a su cargo de Ministro del Interior, Jorge Burgos, quien hasta hoy fue el principal personaje encargado de desplegar este contingente y en variadas ocasiones defender a Carabineros y Fuerzas Especiales en su labor de “resguardar el orden público”. Renuncia que pudo ser favorable, pero Bachelet nombró a Mario Fernandez – Supernumerario del Opus Dei- quien votó contra el divorcio y píldora del día despues, confirmando que el gobierno de la Nueva Mayoría reafirma su posición conservadora y neoliberal. Dejando a esta figura como principal encargado de resguardar el “Orden Público”.

¡Contra la herencia de la dictadura! ¡No más represión a quienes luchan!

¡Hoy somos criminales en contra del sistema capitalista, mañana seremos vencedores de este sistema y este modelo. Arriba las y los que luchan!