Notas sobre Latinoamérica | El fin de una etapa y el comienzo de otra

Pedro Fuentes

Notas sobre Latinoamérica

El fin de una etapa (y un ciclo)

y el comienzo de otra etapa (y otro ciclo también)

A manera de introducción

Este escrito son todavía notas, es decir que no es un texto acabado sino una base; es decir contiene apuntes que son ideas fundamentales, pero sin los debidos ajustes de forma y contenido. En base al mismo luego será publicado un texto sobre este tema crucial en la próxima revista del MES “Movimiento”

Estamos en el fin de una etapa en Latinoamérica y en el comienzo de otra en la que ya hemos entrado, y de la que ya podemos definir bastantes rasgos, -así haya muchas incertezas todavía-. Al mismo tiempo del fin de un ciclo de direcciones y gobiernos que surgieron en la misma, que van desde el social liberalismo petista hasta el bolivarianismo y su actual deformación en el bonapartismo de Maduro.

Como toda nueva etapa es desigual y con contradicciones, arrastrando parte de lo viejo  (que no termina automáticamente)  en lo nuevo que está surgiendo.

Por  increíble que parezca por primera vez en la historia de nuestra corriente en las dos últimas décadas, (desde que el MAS de Argentina se convirtiera en el partido trotskista más fuerte de Latinoamérica y tal vez del mundo en ese período),  estamos en el ojo del huracán en varios lugares: interviniendo en procesos objetivos en Venezuela, Brasil, Argentina y especialmente en Perú. A diferencia del MAS de aquel período, ahora lo es como parte de procesos más amplios, de coaliciones que no tienen todo nuestro programa,  como lo son el FA de Perú, el PSOL de Brasil y mismo Marea Socialista.

Creemos que esto no se ha dado por azar, sino porque hemos comprendido que se había abierto un período de reagrupamientos y procesos más amplios;  como no es casualidad tampoco que quienes se aferraron al esquema MAS (correcto en el 80) ahora no tienen grandes progresos, vegetan o tienen crisis.

Pero nada está resuelto, ni poseemos la “bola de cristal”. La actual realidad Latinoamericana se ha vuelto compleja  y estamos ante el gran desafío de intentar comprender en todos sus rasgos la misma y de dotarnos de la mejor política para seguir avanzando.

En Perú estamos en una situación cualitativa porque surgió el FA y Veronika Mendoza como una nueva alternativa de masas y nos situamos en la dirección. Son de hecho un tercer campo objetivo de la política peruana al punto que decidió el triunfo de Kusinsky frente a Keiko Fujimory.

También en Brasil porque el PSOL tiene grandes posibilidades de disputa en Belem como Edimilson Rodriguez, en Rio con Marcelo Freixo que acaba de hacer un acto muy representativo con 5 mil personas, y en Porto Alegre con Luciana Genro, con todo el simbolismo y el hecho político que significaría ganar en algunos de estos lugares. En el caso de Porto Alegre un triunfo significaría recuperar para la izquierda mundial un espacio construido por la misma en la década del 90.

Por otra parte en Venezuela nuestra política marca un cambio cualitativo en relación a la anterior separándonos del burocratismo estalino madurista y de la derecha,  lo que ha significado ganancias y la expansión de Marea a 18 estados.

En estos países, como también en Argentina,  ya está planteado como política general para la nueva situación construir un “tercer campo” es decir una alternativa a la vieja izquierda y su “progresismo” que agoniza como proceso, y a la derecha reaccionaria y el imperialismo que vuelven.

Comprender este proceso con sus contradicciones y su desarrollo con desigualdades y combinaciones y situarnos en lo nuevo es fundamental, pero tampoco es fácil. El “fin de lo viejo del petismo en Brasil, como también la degeneración del bolivarianismo en Venezuela (dos modelos distintos por el vértice, pero con puntos de contacto), origina también crisis por ausencia (salvo excepciones) de modelo alternativo: la crisis se expresa en sectores que capitulan a la vieja izquierda y por otra parte en la reafirmación de posiciones ultras. Al mismo tiempo y como no podía dejar de darse, también algunas confusiones en nuevos sectores de vanguardia.

Porque tenemos que precisar que significa el “fin”  entre comillas. Fin como aparatos gubernamentales, y fin como organizaciones de gran peso de masas, pero eso no significa que su debilitamiento extremo por estos motivos que terminen y que no puedan reciclarse, así no alcancen el peso anterior.

A pesar de esto si logramos una ubicación clara y diferenciada en la lucha de clases y las crisis políticas  que recorren los regímenes en el continente, se nos abren la posibilidad de crear nuevas alternativas para un tercer campo, sin perder de vista las desigualdades entre países.  Por ejemplo, no es lo mismo la situación de Bolivia a la de Venezuela, el indigenismo boliviano difícilmente se pierda, y tiene relación con Perú donde Verónika Mendoza arrasó en el sur, lugar de resistencia al extrativismo. Se trata de actuar en procesos amplios  sin descuidar por eso nuestra formación y organización marxista internacionalista. Pensamos que la política y el programa para construir o fortalecer las nuevas alternativas y nuestra inserción en ellas donde existan (así tengamos organizaciones pequeñas en esos lugares, tenemos que estar desde el inicio, alentando su desarrollo, y siendo parte de las mismas.

Esta cuestión de la nueva etapa y el nuevo ciclo, tiene que ser el eje del debate de la izquierda y la vanguardia. Entramos en una nueva etapa Latinoamericana con sus incertezas y al mismo tiempo con su sincronía cada vez mayor con toda la situación mundial de una grave crisis del capitalismo. Si la anterior etapa fue de una ofensiva contra el imperialismo y un cierto repliegue de este, en esta nueva hay un intento de avance del imperialismo y sus agentes nacionales más reaccionarios y y de luchas y resistencias a los mismos.

Esto ocurre con un elemento de continuidad; las luchas nunca pararon desde 1998 cuando se iniciaron en el Ecuador; desde entonces, así ahora sean más de resistencia, el movimiento de masas no se ha entregado, ha protagonizado hornadas memorables en todo el continente desde los maestros mexicanos hasta los estudiantes chilenos.

  1. I.-La etapa del proceso bolivariano, su desigualdad en el conjunto de Latinoamérica y el “fin” de un ciclo de direcciones

Así hayamos trabajado bastante la etapa que se cierra, es importante tener la mayor claridad posible de su balance ya que ayuda a definir mejor lo nuevo y lo que vendrá.

  1. En la etapa que se cerró hubo un cambio en la correlación de fuerzas con el imperialismo.

Siempre en nuestra corriente hemos tomado como referencia para definir las diferentes etapas del continente la correlación de fuerzas establecidas entre los movimientos de masas y los gobiernos que surgen de esa situación de un lado, y el imperialismo del otro. En esa etapa hubo globalmente un cambio de la correlación de fuerzas con el imperialismo que se dio en particular en Centro y Sud América ya que en México a pesar de la rebelión zapatista, los EEUU impusieron el Nafta que llevó a una neo-colonización y una crisis grave, de tipo global en México.   

Podemos definir este cambio como de la quiebra con la etapa de los 90, donde primaron los gobiernos neoliberales de las burguesías proimperialistas, surgidos posteriormente de la crisis de la deuda de mediados de los 80, gobiernos de democracias imperiales entreguistas como las definió Moreno. A pesar de que el imperialismo se debilitó bastante no perdió todo el control de la situación ni en el terreno económico ni en el político y las desigualdades que hubo permitieron mantener acuerdos bilaterales y tener su baluarte con el NAFTA.

La mayor expresión de este cambio fue la derrota del ALCA, un plan de neo colonización imperial con el que los EEUU intentaban asegurarse férreamente su patio trasero. En este período surgió un modelo económico alternativo, que fue el bolivarianismo con su alternativa continental del ALBA, que luego veremos porque no pudo desarrollarse a escala de Sud América.

2.- El cambio en la correlación de fuerzas fue provocado por los procesos insurreccionales  iniciados en el 98 en Ecuador

En efecto,  este período fue abierto por las revueltas, insurrecciones y semi-insurrecciones de Ecuador, Argentina, Bolivia, Venezuela, y nuevamente Bolivia y otros procesos de luchas menores como en Paraguay, Honduras….entre otros. Fueron verdaderos procesos revolucionarios democráticos populares, donde la clase obrera no actuó como tal, sino como parte de la movilización popular espontánea. Lo inédito fue que cayeron gobiernos electos por los mecanismos de la democracia burguesa. En Venezuela fue el más profundo ya que hubo el Caracazo que tuvo muchas derivaciones hasta el triunfo de Chávez, y luego el golpe derrotado en 2002 por la movilización popular, que fue parte fundamental de este proceso de seminsurrecciones y procesos revolucionarios.

3.-  En las elecciones posteriores surgen nuevos tipos de gobiernos nacionalistas radicales y países independientes.

Estas movilizaciones revolucionarias culminaron en elecciones que cambiaron el régimen político en Venezuela, Bolivia y Ecuador, y abrieron el proceso del bolivarianismo.  Lo rico de estos procesos electorales es que llevaron al poder en Venezuela, Bolivia y Ecuador a nacionalismos radicales pequeño burgueses en ruptura política con las burguesías dominantes en esos países.

Esto abrió un problema teórico nuevo. La izquierda troska ortodoxa los caracterizó como burgueses, o a lo sumo como frente populistas. Nosotros tuvimos caracterizaciones mucho más abiertas. Dijimos que podrían avanzar a ser gobiernos  similares a los obreros campesinos de la tercera internacional, los definimos como nacionalismos radicales  (que no define claramente carácter de clase), gobiernos independientes usando caracterización del morenismo, o en algunos casos como bonapartismos bien suigéneris usando la definición de Trotsky para el gobierno de Lázaro Cárdenas en México.

Esta discusión no fue ociosa, ni lo va a ser en el futuro, porque existe la posibilidad que se repitan aquí y también en Europa en esta nueva fase y período del capitalismo. Lo concreto es que así no hayamos precisado ni conceptualizado el tema. tuvimos de hecho la posición correcta de que la política hacia ellos era el frente único antiimperialista y que incluso estaba planteado (dependiendo de los momentos y situaciones) entrar en ellos para empujar su curso antiimperialista y fortalecernos como corriente, manteniendo siempre nuestra posición de organización independiente bajo la forma táctica que estuviera planteada.

Así es como apoyamos a Ronald Denis cuando fue ministro de desarrollo y enfrentó el paro y sabotaje petrolero, estuvimos en las mesas operacionales de Chávez en Miraflores desarrollando los planes de contrainsurgencia, y apoyamos la participación de Luis Bonilla en el gobierno.

Este es un debate nuevo y abierto en la izquierda marxista, está vinculado a otra discusión que es la de gobierno y el estado en este nuevo período del capitalismo que nos merecemos hacer, así en este documento no entremos en ella.

4.- Nuestra política hacia Venezuela y el bolivarianismo fue la adaptación de la política del frente único antiimperialista de la III Internacional (Tesis sobre Oriente) a la situación de los nacionalismos radicales pequeño burgueses y similar (aunque no igual) a la que nuestra corriente dirigida por de Moreno tuvo en los años 60/70, que fue menos desarrollada como frente único,  por las presiones del mandelismo y el SWP/ [1]/ Por no tener sectores burgueses en el gobierno no solo hicimos parte del PSUV en Venezuela sino que tuvimos compañeros que fueron parte del gobierno en la etapa progresiva del mismo. Esta política consistió en apoyar todas las medidas progresivas del gobierno, y a él frente a la burguesía, manteniendo nuestra propia posición independiente como postulaba Lenin en el III Internacional.  El Frente Único se diferencia de la unidad de acción en que mientras esta es un acuerdo alrededor de un punto coyuntural, el frente así sea de hecho significa acuerdos en varios puntos, como lo fueron las leyes habilitantes, etc.

5.- El ALBA como proyecto de nuevo modelo económico político continental y su imposibilidad de realizarse sin romper con los grandes monopolios y coorpotraciones de la gran burguesía

Por primera vez en la historia moderna Latinoamericana  el bolivarianismo chavista formuló un proyecto de un nuevo modelo político económico continental. Esto fue posible por el ascenso de masas, el cambio de la correlación de fuerzas y también por la situación económica privilegiada gracias los precios del petróleo y el de las materias primas.

Este modelo planteaba la posibilidad de una unidad latinoamericana diferente, que existió parcialmente en los países del Alba, pero que no se logró a escala continental. Significaba  una gran lucha y movilización para que el proceso avanzara al continente y no se estancase.

La razón fundamental, orgánica para que no se extendiera es la oposición que tuvo de parte de los gobiernos neoliberales que continuaron y especialmente del subimperialismo brasilero que permitía que las grandes empresas extrajeran plusvalía de los países del ALBA mediante las inversiones de sus “multilatinas” como Odebretch, Camargo Correa, etc.. Y por otra parte, porque el petismo nunca rompió el puente con los EEUU, así no lo haya usado para transitar de la misma manera que lo hicieron gobiernos anteriores.

Las grandes empresas “multilatinoamericanas”, como Slim de México, Odebretch, Gerdau etc. de Brasil, Bunge de Brasil y Argentina, Techint de Argentina y seguramente importantes burgueses chilenos, para solo mencionar algunos, son burguesías muy entrelazadas en la red internacional de corporaciones, con inversiones en los países imperialistas. Desde este punto de vista, tienen un carácter burgués específico, diferenciado, ya que  por sus propios intereses económicos no está para ellas, en primer lugar, la defensa de su país de origen sino el de la economía mundial como un todo que por supuesto está dominada por el imperialismo.

De ahí, que era imposible que esta burguesía integrara un proyecto de unidad continental, ya que la extensión del Alba significaba una ruptura económica política con ella. Su avance abría un curso anticapitalista a escala continental. La extensión sud centroamericana del Alba del cual el Banco Sul era un paso, hubiera significado una ruptura completa con el imperialismo y un camino inédito de independencia ante el mismo, que llevaba a una ruptura económica importante con la gran burguesía y sus multilatinas y con los monopolios imperialistas.

En este punto central Chávez se frenó, no fue consecuente en su bolivarianismo, quedó a mitad de camino, porque privilegió la política de diplomacia con el gobierno brasilero que si bien hablaba del Banco del Sul no aportó un real para que existiera. Chávez terminó cooptado para entrar al Mercosul que fue un proyecto inviable para la unidad latinoamericana. Era correcto que Chávez mantuviese relaciones diplomáticas con los países del continente y Brasil, pero eso no significaba subordinar la política la diplomacia. /[2]/

5.- Esta política y la no nacionalización de la banca tal vez sean las limitaciones más grande del chavismo, que está vinculada también a la facilidad que progresó la burocratización en Venezuela así Chávez desde su super caudillismo la combatiera y en definitiva su capitulación a Brasil a cambio de la entrada en el Mercosul. Por otra parte la creación de la quinta internacional contó desde el comienzo con la oposición del PT y del PC cubano quedó en palabras que se las llevó el viento. ¿Había condiciones para impulsar el proceso continental? No sabemos hasta adonde se podía ir pero no fue impulsado y no fue un eje central del bolivarianismo en ese período.

La extensión de la revolución, (en el caso de LA del bolivarianismo venezolano), fue la tarea central que se planteó Lenin después de la toma del poder en Rusia. De alguna manera nosotros desde el MES tratamos de incidir desde nuestra propia debilidad y desde nuestra ubicación en el PSOL sobre esa política. (Hicimos contactos con la embajada, trajimos a Chávez al FSM del 2003 entre otras cosas). Pero Chávez prefirió privilegiar la diplomacia con los gobiernos, (salvo en un período hacia Colombia donde apoyaba a las FARC que de paso hay que decir que no era un buen camino de extensión y por eso tuvo que recular entregando un militante). No nos oponíamos  a la diplomacia con los gobiernos pero era equivocado trasformar esto en estrategia, que debería ser el apoyo a la lucha de clases separando las relaciones en la superestructura de la política continental, sin crear ninguna ilusión en el lulismo y el kirchnerismo.

Pero lo fundamental hubiera sido -y en eso insistimos nosotros desde las relaciones que teníamos con el chavismo desde Brasil- en la necesidad del apoyo al PSOL, del impulso a las movilizaciones, también en Argentina país donde Chávez hacía un apoyo incondicional a los Kirchner.

Los chavistas críticos (y tal vez nosotros mismos) hacen e hicieron más énfasis  en que no se profundizó el socialismo. Pero esto era una parte, y parcial. No era lo central. Lo fundamental era la lucha contra la burocracia y la política internacional para Latinoamérica. /[3]/

6.- De todas maneras el Alba fue muy progresivo especialmente hacia Cuba,  ya que rompió el aislamiento de la isla, dio un nuevo impulso a un intercambio igualitario y fortaleció el carácter independiente de Cuba. No fue por casualidad que en este período donde practicamos la política del FUA, logramos una relación privilegiada con Celia Hart, la que se denominaba hija de la revolución. No fue tampoco por casualidad que desde la muerte de Chávez y la crisis venezolana se profundizó la crisis económica y también social en Cuba; una de las razones que explica su acuerdo con Obama, que es un elemento importante del nuevo ciclo que se abrió, como el acuerdo entre el gobierno Santos y las FARC terma que luego tocaremos.

7.-  Diferencias fundamentales entre el bolivarianismo y el social liberalismo petista. También los puntos de contacto.

Durante este período podemos definir tres tipos de gobiernos. a) Los gobiernos burgueses clásicos proimperialistas consecuentes como Uribe, México, Chile, (país del cual recibimos un muy buen esclarecimiento a partir del documento de los compañeros), y diversos países centroamericanos en particular Guatemala;

  1. b) los nacionalismos radicales de los bolivarianos, (Venezuela, Bolivia, Ecuador);
  2. c) los gobiernos no tradicionales ya que en ellos dejó de gobernar la burguesía tradicional clásica, y pasó a hacerlo en el PT convertido en social liberalismo en Brasil, el kirchnerismo en la Argentina, el Frente Amplio en Uruguay, Ortega en Nicaragua, el FMLN en el Salvador, Humala en Perú, Lugo en Paraguay. O sea desde un ex líder obrero, ex dirigentes guerrilleros y un cura,  nada que ver con representantes burgueses clásicos.

Este es el punto en común entre los gobiernos b) y los c), y no podemos negar que fue un cambio importante.

8.- Pero estos gobiernos de origen no burgués clásico no fueron lo mismo, sino opuestos en su política hacia el imperialismo.

Es importante marcar a fuego esta diferencia porque el neo estalinismo o el llamado “progresismo” de Emir Sader o Atilio Boron y muchos otros intelectuales exponentes de esa izquierda que puso a todos en el mismo saco y los cualificó como gobiernos progresistas e independientes. Así también lo vieron muchos sectores de vanguardia en Latinoamérica, para quienes el proceso brasilero, el kirchnerismo y el bolivarianismo venezolano eran la misma cosa. La posición que asumió el PSOL fue diferente ya que incluso antes de su fundación sus dirigentes desde el comienzo del gobierno Lula hicieron una oposición de izquierda al mismo.

a.- El nacionalismo radical pequeño burgués bolivariano  que fue una praxis de ruptura política con la burguesía y en menor medida también económica, en este caso por medio de las nacionalizaciones importantes. En el caso particular de Venezuela con otra redistribución de la renta petrolera y con la política ya señalada de unidad continental frente al imperialismo. Sus gobiernos convirtieron a Bolivia, Ecuador y Venezuela en países en independientes. En estos partidos los gobiernos no hicieron alianzas con viejos partidos tradicionales, a diferencia del petismo que gobernó desde el comienzo con el PMDB y luego el PP partidos vinculados al coronelismo y a la burguesía.

El chavismo rompió el aislamiento de Cuba y colocó para Latinoamérica una nueva referencia, un modelo de nuevas constituciones y redistribución de la renta, y como ya hablamos, lo más importante para su desarrollo era la extensión del proceso a otros países (en cierta medida así lo entendía Chávez) cuando planteaba el Unasur y el Bancosul, aunque lo hacía por medio de presión a los gobiernos, en particular al del PT de Brasil que trabó cualquier posibilidad de extensión del bolivarianismo.

b.- En el otro extremo el exponente más importante fue el Petismo que calificamos como social liberalismo, ya que en el gobierno continuó la política de FHC y jugó un fuerte papel de subimperialismo hacia el continente. Gobernó para y con grandes exponentes de la burguesía, (Mierelles del Banco de Boston de EEUU, Furlan dueño del mayor complejo de alimentación…) privilegiando la relación con los grandes complejos de constructoras de infraestructuras (asociados al petróleo la petroquimica etc), las agorindustrias´y los bancos.

Utilizó los recursos de los tres grandes Bancos Estatales para favorecer a estos sectores en el país y su expansión subimperialista hacia el continente.  Este carácter de sub no es nada nuevo, ya que Brasil que desde la segunda post guerra mundial fue el puente privilegiado hacia LA de los EEUU. Este aspecto de sub, que se hizo también hacia África, fue facilitado por el repliegue de los EEUU y porque en cierta medida lo supo “representar”, jugando un papel de subpotencia asociada. (asociación conflictiva como lo definió el marxista brasilero Marini).

Brasil fue un colchón para impedir que el proceso bolivariano se continentalice, que como vimos era la tara que estaba planteada para un desarrollo independiente e impedir también el aislamiento de los países más avanzados de Venezuela y Bolivia.

Nuestra política en Brasil fue desde el comienzo de oposición frontal al gobierno Lula, formando el Movimiento por un Nuevo Partido y luego el PSOL, insistiendo ahora en la necesidad de estar contra Temer pero contra el Volta Dilma y en su lugar elecciones generales.

9.-  Esta desigualdad y en especial el freno que se oponía desde Brasil al bolivarianismo, no se pudo resolver en este período a pesar que el ascenso de la lucha de clases que fue generalizado. El triunfo de Humala en 2010 en Perú parecía que reactivaba al bolivarianismo pero no fue así porque fue tragado por la política brasilera.

Una explicación objetiva es que desde el 2007 en adelante no se repitieron las grandes insurrecciones anteriores precisamente por los tipos de gobiernos que surgieron y ellos se acomodaron gracias a la situación privilegiada económica de exportación de comodities a China y el gran alza del precio del petróleo./[4]/

10.- El surgimiento y consolidación de las burocracias estatales

Entre los procesos diferentes del bolivarianismo y el petismo hubo sin embargo un nexo de unidad que se hizo con el tiempo cada vez más fuerte: los aparatos estatales en todos estos países. Pensemos que son 13/14 años de gobierno del PT en Brasil, 18 en Venezuela, más de 9 en Bolivia y Ecuador. No es poca cosa; los aparatos estatales son necesarios pero crean una burocracia y ellas son castas privilegiadas que empiezan a trabajar para su propio beneficio. En el caso de Brasil el PT fue un agente orgánico de grandes sectores burgueses. En Venezuela Chávez y el PSUV fueron  independientes de la vieja burguesía pero se creó la llamada boliburguesía con sus nexos con la vieja, proceso que se acentuó con la muerte de Chávez quien la combatía a medias. En Cuba existe también desde hace muchos años y fue convirtiendo a la isla en un capitalismo de estado dominado por la burocracia ya que no hay burguesía como clase

En Brasil el proceso de unidad con la burguesía fue muchísimo más profundo, se crearon relaciones orgánicas con un sector de ella, de las que actuaron directamente como agentes. En estos procesos la burocracia acumula dinero para sí, en el caso de Brasil dirigentes petistas ganaron sumas astronómicas, billonarias, como quedó demostrado ahora con el Lavajato.  La corrupción es un proceso intrínseco del capitalismo y de su estado, acelerado en este período de crisis donde la ganancia fácil, especulativa, predomina y esas castas en el poder fueron parte descaradamente de este proceso./[5]/

Esta situación creo un lógico rechazo popular a estos gobiernos e hicieron que la población odiara por igual a la casta política en el poder. Esta situación facilitó el curso reaccionario de sectores de la burguesía contra ellos.

11.- Durante toda esta etapa continuaron las luchas

En Chile la lucha juvenil y huelgas que marcan una fisura en el régimen político postpinochetista como marcan los compañeros;  en Argentina donde nunca pararon, la lucha popular contra el extractivismo y las mineras en Perú; en Brasil; en México la huelga de los trabajadores de la educación y la derrota de los electricistas, en Brasil  la revuelta de Junio para mencionar alguna de las más importantes de la agenda.

  1. II La nueva etapa y su correlación con la situación mundial

Los elementos fundamentales que cierran esta etapa son: a) la muerte de Chávez, b) la entrada de la crisis económica en el continente, c) el debacle del PT y el fin de su ciclo con la revuelta de Junio del 2013, d) más tarde se afirma con el triunfo de Macri, el impeachment de Dilma y la crisis terminal del madurismo en Venezuela.

De la misma surge el fortalecimiento de las políticas reaccionarias de las burguesías locales apoyadas en el imperialismo. Sin embargo, hay que anotar que esto ocurre sin que hubiera una derrota del movimiento de masas, sea  contrarrevolucionaria o reaccionaria de importancia, nos referimos a derrotas graves o triunfos contrarrevolucionarias como fueron los golpes de estado del 80.

Hay triunfos reaccionarios, que fueron esencialmente derrotas que están provocadas por la crisis que apuntábamos de estos gobiernos “progresistas” que son más superestructurales que estructurales. De todas maneras hay una relación dialéctica entre super y estructura, ya que los gobiernos progresistas caen o se desgastan producto de sus contradicciones y desprestigio a causa de la corrupción. Y los nuevos gobiernos vienen para aplicar fuertes planes de ajuste, que en el caso de Brasil ya pretendía hacerlo Dilma pero le faltó fuerza para hacerlo. En relación al movimiento de masas el hecho más negativo que producen cierto desánimo o confusión, se podría decir, salvando las diferencias es el Muro de Berlín para brasileros y venezolanos.

De todas formas y como insiste Sergio Garcia del MST de Argentina en varios escritos, no hay ninguna posibilidad de un retorno a lo que fueron los años de auge del neoliberalismo de los noventa, o sea de una etapa de entrega completa y de semicolonización del imperialismo.  La correlación de fuerzas mundial y Latinoamericana no da para eso.

Hay una lucha entablada contra planes más reaccionarios y veremos su resultado. Son gobiernos reaccionarios, peligrosos, pero al mismo tiempo y en general débiles porque sufren el desgasta de la casta política, y no son resultado de una derrota ni reaccionaria ni menos contrarrevolucionaria sobre el movimiento de masas; porque enfrentan una crisis económica muy grande y yienen que tomar medidas muy antipopulares; por la crisis política de los regímenes latinoamericana y la propia crisis económica/política mundial.

Los deseos de las burguesías y el imperialismo, de Macri, Temer y Serra, su ministro de relaciones exteriores, es volver a privilegiar la política con el imperialismo de os EEUU (nunca rota totalmente en Brasil) Pero contra lo que piensa el llamado progresismo no significan la vuelta al neoliberalismo puro y duro proimperial americano. Este ha perdido fuerza, sufre en el continente la competencia de China; hay en definitiva condiciones totalmente diferentes en el mundo y en el continente con los 90.

1.- Latinoamérica se sincroniza con la situación mundial

En la etapa anterior Latinoamérica estaba en cierta medida de contramano con la situación mundial. Fue favorecida por los precios de los comodities y el petróleo gracias al empuje de la economía China, y en el comienzo de la crisis del 2008 permanecían los rasgos nacionalistas impuestos por los nacionalismos radicales.

Todo eso cambió en los dos últimos años, en los cuales la crisis global del capitalismo entró de lleno. Y este es un punto esencial para comprender la nueva situación que vivirá a partir de ahora América Latina. Entra más retrasada, pero tal vez por eso mismo la va a sufrir más. De ahí que a manera de síntesis,  sea importante señalar algunos rasgos esenciales de la situación del mundo que explica mucho de lo que está pasando en nuestro continente.

2.- Una nueva fase del capitalismo y un nuevo período de la lucha de clases mundial

Ya señalamos un poco al pasar y en minutas y documentos anteriores, varios rasgos de la situación mundial y del imperialismo que creemos necesario repetir sin alejarnos mucho del eje del texto. Pero que son esenciales para comprender como Latinoamérica se sincroniza con ellos.  La crisis del norte se traslada con fuerza al sur.

→Vivimos una nueva fase del imperialismo de la mundialización o globalización del capital en la cual se expresan de modo mucho más exacerbados las características que ya habían definido Hieferding y Lenin, pero al mismo tiempo se agregan otras que marcan un período de decadencia global: una crisis económica estructural, la crisis política y de los regímenes, la crisis ambiental,  y la moral que se han acentuado y que en Latinoamérica toman sus expresiones específicas.

Si Latinoamérica tuvo un período en el cual sus exportaciones en especial a China la “salvaron” es posible que ahora se vuelva más grave y explosiva de la que viven los países del norte; ya lo estamos viendo en Venezuela.

→Con la restauración del capitalismo en Rusia los países del Este y China el capitalismo alcanzó la mundialización del capital, su expansión total rompiendo barreras y al mismo tiempo la mayor concentración e interrelación del capital y la riqueza, aumentando en forma aguda las desigualdades sociales. Los datos del último libro de Dumenil y Levy publicados en una entrevista reciente (www. fuhem.es ilustran muy bien esta situación./[6]/ En este sentido el aumento de la desigualdad en Latinoamérica va a ser muy agudo.

→Se trata de un capitalismo que si bien desarrolla fuerzas productivas como las nuevas tecnologías, al mismo tiempo provoca formas destructivas del medio ambiente y de acumulación capitalista no solo por la explotación de los trabajadores sino también por desposesión. Uno de sus puntos altos son los desplazamientos forzosos en las ciudades para la especulación rentista inmobiliaria y el extractivismo feroz que está ocurriendo en los continentes de África y América Latina en las minas a cielo abierto de la cordillera de los Andes y otras regiones.

→Sería difícil de explicar la mundialización neoliberal si no hubiera ocurrido varios hechos políticos que cambiaron la situación del mundo. El curso neoliberal de Tatcher y Reagan impuesto en los 80, la caída del llamado socialismo real y revolución tecnológica en la informática que provocó también una revolución en las comunicaciones, que permitieron una mudanza cualitativa en el movimiento de capitales y  su interrelación. Hizo posible también que las grandes corporaciones crear una cadena de producción mundial que internacionalizó la producción de las multinacionales y como consecuencia de ello también la aparición de un nuevo problema para el proletariado que es la existencia un ejército de reserva mundial. Las multilatinas de las que hablábamos son parte de este proceso. Si bien aumentó el número de obreros industriales esa nueva forma de producción de las multinacionales fragiliza a la clase obrera ya que no puede responder de la misma manera.

→Hubo también una modificación importante en la estructura del estado. Desapareció cada vez más el estado de bienestar y el mismo se trasformó en instrumento al servició (o cooptado puede también decirse) por las grandes corporaciones que dominan la economía mundial.  Decir hoy día que el capital no interviene en el estado es una irrealidad. Lo hace de manera mucho más directa y a su servicio.  Brasil a su manera no deja de ser parte de este fenómeno ya el Pt puso los bancos estatales al servicio de las grandes empresas. Pero a decir verdad durante la anterior etapa y gracias el viento a favor que tuvo para convertirse en exportador el estado pudo repartir una pequeña porción de la torta para los trabajadores en países como Argentina y Brasil. Eso ahora se termina. Comienza como ya sucedió en México, el desmonte del estado con consecuencias mucho más graves que en el mundo capitalista desarrollado en relación a la educación, la salud y todos los servicios públicos.

→ La crisis económica mundial que llevó a una contrarrevolución económica permanente provoco una fuerte crisis de los regímenes del clásico bipartidismo que se vive en todos lados. Ocurrió una deformación de los regímenes de la democracia burguesa que explica el estado de fragilidad de los partidos, la crisis de la socialdemocracia y en Latinoamérica por ejemplo, del PT en Brasil. Es que las grandes corporaciones convirtieron los partidos en sus agentes. Como bastante aportaron los compañeros de Podemos existe una casta política que tiene sus propios intereses y relaciones orgánicas con estas corporaciones y este estado.

→La crisis económica y política se prolonga en el tiempo. Al mismo tiempo existe una desigualdad o contradicción que es difícil de resolver para los socialistas. Se trata del hecho de que no hay, hoy por hoy, un modelo alternativo socialista al capitalismo. Desde Vietnam no hay ninguna expropiación a la burguesía, y eso se ha hecho más difícil por el gran y amplio dominio de la economía mundial por las grandes corporaciones que hacen difícil la existencia de modelos autárquicos y mismo la profundización del socialismo o la transición hacia el socialismo en un solo país.  Y esto se dificulta aún más por la falta de un modelo alternativo, cuestión que está relacionada a la crisis ideológica provocada por el fracaso del único modelo que conocieron las masas el “socialismo real” o falso socialismo. pero que ha dado origen a fenómenos intermediarios que es fundamental comprender por la izquierda revolucionaria.

→La crisis de los regímenes del bipartidismo y la debilidad de alternativas junto con la existencia de los grandes flujos inmigratorios (los mayores desde la segunda guerra mundial), provocan el surgimiento de las derechas protofascistas de Le Pen en Francia, de Trump en los Estados Unidos, el triunfo del Brexit en Gran Bretaña y regresión al barbarismo en el Gran Medio oriente (el Estado Islámico es un caso particular y más agudo de ellos); El Brexit, si bien desarticula aun más la UE tiene ese componente antiimigrantes e islamofobia, que fortalece las políticas de esos sectores ultraderechistas. A esa política aislacionista y antiinmigrantes nos parece que la mejor manera de enfrentarla es alrededor de la unidad de la clase obrera y de la lucha popular europea. En ese sentido hay que comprender el Plan B para Europa encabezado por Vaurofaquis.

2.- La lucha de clases continúa y surgen nuevos procesos políticos

Pero la lucha de clases sigue. Surgen los indignados, las grandes huelgas de resistencia de los trabajadores, las movilizaciones democráticas y esto con dificultades, termina expresándose  también en el terreno político. Por las contradicciones que apuntamos no surgen alternativas “puras” sino nuevas alternativas (llamémosle intermediarios, democráticos reales) que por fuera del viejo esquema de régimen democrático burgués clásico bipartidista de alternancia entre derecha conservadora y socialdemocracia, (decadente e corrupto),  que son procesos diferentes pero en ese sentido: Syriza en Grecia a pesar de su capitulación, Corbyn en Inglaterra, Sanders en EEUU, la votación del Bloco de Esquerda en Portugal, Podemos en España. Así haya en Podemos como tal un curso a la derechización incluso una posible institucionalización, no podemos dejar de ver los progresivo que es la conjunción política-social que llevó al a nivel municipal en Madrid y Barcelona. En Latinoamérica a partir de la experiencia que se hizo con el llamado progresismo, estos procesos pueden repetirse más a la izquierda.

3.- La política de los EEUU hacia Latinoamérica

Tenemos dudas que Latinoamérica sea el punto privilegiado de la política del imperialismo yankee para recuperar parte de la hegemonía mundial perdida en medio del caos que recorre el mundo y en especial el Gran Medio Oriente y Europa ahora agudizado por el Brexit. Esto no quiere decir que no tenga condiciones para retomar cierta ofensiva y lo está haciendo.

Pero el proceso mundial es muy complejo y EEUU tiene como prioridades responder a la gran conflictividad comercial y también armamentista agudizada ahora por la política de Rusia,  primero en Ucrania y ahora en Siria, a lo que hay que agregar los acuerdos globales entre China y Rusia. Estos protoimperialismos o imperialismos, desafían la debilitada hegemonía americana en el marco de una situación conflictiva que también tiene elementos de asociación en especial entre los EEUU y China que necesita de ese gran mercado interno para sus exportaciones. La competencia económica es dura a lo que hay que sumar el intento chino sobre su área de influencia regional que ha estado hasta ahora dominada por los EEUU.

La política exterior de EEUU está por ahora indefinida hasta las próximas elecciones.  Trump encarna la derecha protofascista. Algunos sectores antiimperialistas piensan que como esta derecha mundial es más chauvinista o nacionalista traería menos peligros para Latinoamérica. Se equivocan como Stalin y muchos estalinistas se equivocaron con Hitler. Detrás de ese discurso está el peor racismo apoyado en la clase media blanca más reaccionaria que descarga el odio contra inmigrantes y sus países, es decir Latinoamérica, al punto que supera el sionismo israelita en el sentido de que Trump quiere construir un muro mucho mayor.

Por su parte el clan Clinton es el representante del gran capital y corporaciones que condujeron a EEUU a la crisis. Sin embargo el partido demócrata, a diferencia de Trump, tiene que adaptarse a una realidad nueva expresada en Sanders que expresan cierta radicalización en las demandas de los trabajadores con sus pérdidas de conquista, el movimiento negro y de inmigrantes.

El establishment demócrata y un ala tradicional de los republicanos delinean una política diferente con puntos similares a la de la zanahoria y el garrote. El acuerdo de restablecimiento de relaciones con Cuba significa un cambio hacia la isla. De una parte, tiene que reivindicar la independencia cubana y su actual gobierno  burocrático rompiendo en este sentido la política de la gusanería de Florida. Por otro lado, es un arma para la entrada de nuevos capitales e inversiones que Cuba necesita, pero que la llevaran a una situación de dependencia y mayor desigualdad tipo China pero con peores características.

Por otra parte EEUU aceptó el acuerdo de paz con las FARC  que es un cierto triunfo del pueblo colombiano luego de 50 años de guerra y desplazamientos forzosos. Una paz esquiva como dice el artículo de Portal de la Izquierda pero que libera a las masas colombianas de una situación de guerra./ [7]/

El capitalismo de Estado cubano impone de hecho dos economías, la estatal y la capitalista de pequeños emprendedores, de usufructo por parte del imperialismo del turismo cubano y de algunas materias primas y metales importantes que posee la isla. Esto genera una desigualdad muy grande en la población. Pero en definitiva la parte que no es de pequeños emprendedores burgueses no es socialismo, porque no el fondo lo que hay en Cuba es un capitalismo de estado que se beneficiará de los acuerdos con el imperialismo como de los pequeños propietarios.

La política para LA sea la política exterior más importante de los EEUU, sino parcialmente como parte del TTP, aunque intente nuevamente utilizar a Brasil como su puente principal o está en sus prioridades entre otras cosas por la crisis política que vivió el país y sus incertezas. El eje de los EEUU es Asia y la competencia con China y en eso privilegia el TTP que abarca a Chile, Perú, Colombia en el que entran estos países más principalmente Vietnam, Corea del Sur y otros países asiáticos, son herramientas con las que combate la mayor presencia China.

De todas formas EEUU no abandona Latinoamérica. Su estrategia imperialista se basa también en elementos preventivos de coerción. Por eso un hecho a destacar es la presencia militar creciente en Perú, como parte de una estrategia global ante el peligro de una mayor entrada de China, que ya hoy tiene una importante presencia.

4.- Un desafío para los antiimperialistas Latinoamericanos: empalmar con la lucha de clases del país del norte

Como escribió la escritora colombiana Laura Restrepo en Hot Sur, los latinoamericanos empobrecidos toman el país del Norte por asalto; la onda inmigratoria no para y no va a parar en la medida de que se profundiza la crisis económica. Es esta situación, más la pobreza creciente, la lucha de los negros que son una gran parte también de la población del Sur lo que establece también un nexo estructural más estrecho con los EEUU y que determina también parte de la política del imperio hacia Latinoamérica.

Los teóricos y políticos del llamado campismo explican que la crisis que pasan los gobiernos del SUR se debe y está provocada  por la política yankee (por ejemplo Maduro tapa toda la crisis que en gran medida es obra de su burocracia y corrupción  diciendo eso). Una verdad muy a medias. Al hacer la esencia de la lucha el enfrentamiento entre países manipulan a los trabajadores y pueblos sino que también de la lucha de clases en el país del Norte. Recordemos como Chávez a su manera tenía política enviando petróleo barato a determinadas zonas de los EEUU.

Una cuestión es la política internacional del imperio, y otra la relación entre las masas latinoamericanas y americanas. Precisamente el obscurantismo campista, ve al país como un todo, es incapaz de separar las clases sociales que los integran y las superstruturas contradictorias que las representan. Esto puede cambiar en la medida que ocurrió el gran fenómeno Sanders que dio a luz que en EEUU hay una fuerte polarización que es el resultado de las desigualdades crecientes, de la lucha por nuevos derechos sociales, y de las luchas de los trabajadores entre ellas por el salario de 15 dólares la hora.

Sin tomar en cuenta esto es imposible una política contra el imperialismo que no consiste solo en denuncia y la quema de banderas yankees en las manifestaciones, las que a esta altura de la situación aparecen como equivocadas. Hay que explorar un proceso nuevo,  y más estructural que vincula a los EEUU con América Latina (en particular México y Centroamérica), de manera  más dialéctica en sus relaciones. Es evidente que EEUU a pesar de su leve recuperación no salió de la crisis. Y es evidente que existe un agravamiento de la pobreza en especial de los venidos de LA y del continente africano. Ellos hacen parte de un nuevo nivel en la lucha de clase que por supuesto existe en el país y que tiene efectos bastante directos sobre LA, que se pueden interconectar.

Y eso se combina con un cambio político importante en el país del Norte que fue expresado por Sanders, que no sabemos cómo continuará, pero que estamos seguro que continuará, por lo cual la relación de las masas y los movimientos y partidos de LA con ese sector que surge en los EEUU es decisivo.

Pero como decíamos la interacción de los movimientos de masas de norte y el sur existen /[8]/a partir que la pobreza y la crisis económica avanza en todos lados. Y una demostración de las dificultades que encuentra la clase dominante americana es por ejemplo, la oposición de la mayoría de los sindicatos al acuerdo transpacífico, que significaría la pérdida de millones de trabajo.

5.-  En Latinoamérica las luchas continúan. Si bien hay un curso reaccionario en los gobiernos, no ha triunfado una contrarrevolución en ningún país.

Discrepamos con la vieja izquierda que ante el inminente colapso venezolano y otros (como triunfo Macri, impeachment a Dilma), que todo es producto de golpes del imperialismo. Sería de necios negar la acción y el aprovechamiento que el imperialismo /[9]/ está haciendo y va a hacer de esta situación, pero las causas fundamentales del fin del ciclo son una combinación de elementos en los cuales como ya vimos entra el papel que juegan y jugaron estas direcciones.

El imperialismo por ahora juega a la política del garrote y la zanahoria y más zanahoria que garrote. Trata de imponer su política por medios de su supremacía económica que por el garrote político. Pruebas al canto son el acuerdo bilateral con Raul Castro sobre Cuba y la paz alcanzada con la guerrilla de la FARC en Colombia.

Desde su postura de la ofensiva golpista imperialista la vieja izquierda deduce que hay que seguir con el apoyo o el frente único critico a estos gobiernos, porque según ellos el enemigo principal es el imperialismo al que estos gobiernos enfrentan. Esta postura arrastra  en Brasil, mismo en Venezuela y otros países a algunos sectores de vanguardia e incluso a organizaciones trotskistas como es el caso del PO y el PTS de Argentina y sus organizaciones hermanas brasileras. En el PSOL está también este debate. Para nosotros toda confusión con estos sectores nos debilita. Como ya lo mencionamos al comienzo, nuestro eje político es la construcción de un tercer campo.

Esto no niega que aparezcan derechas ultra reaccionarias. En Brasil tenemos sectores protofascistas como Bolsonaro, un sector social que se polariza a la derecha va a existir; pero es muy improbable en LA volver regímenes autoritarios fuertes bonapartistas o dictatoriales. Las masas, en primer lugar en la Argentina, han hecho la experiencia con ello, y además no existen las ondas de migraciones que llegan a Europa y los EEUU.

6.- Las nuevas luchas de resistencia a los planes de estos gobiernos.

Hay un elemento nuevo que es la incorporación de nuevos  actores de la juventud, mujeres, la lucha antiextractivistas, democráticas, populares. Pero no debemos olvidar que la contrarrevolución económica afecta el corazón de la clase trabajadora con los intentos de tercerización (ya rechazados por la juventud peruana), y los despidos, y es allí donde se va a decidir en gran parte el futuro de la derrota de estos gobiernos. Hasta qué punto la clase que no cuenta con nuevas organizaciones sino con los sindicatos (en donde debemos estar), pero también tiene un proletariado más joven,

Hay importantes procesos en la lucha de clases, el Junio de Brasil 2013, la movilización chilena, argentina, las luchas populares contra las mineras en Perú, el paro agrario en Colombia. La huelga de Panamá etc.

7.- La grave crisis económica estructural impide un desarrollo capitalista, (lo que no quiere decir crecimiento del PBI)

La crisis económica se combina con la política en los lugares claves de Brasil y Venezuela, donde ambas se retroalimentan. De manera todavía desigual afecta a todos los países y la salida no será nada fácil para la burguesía. En un sentido podemos decir que en Latinoamérica la crisis va a ser más grave de la que vemos en los países adelantados ya que lleva a todos los gobiernos (sin excepción), a una política de ajustes al estilo Europa, con la aparición por ello de una crisis social y de aumento de la pobreza que será exponencial.

Los gobiernos tienen que aplicar fuertes planos de ajuste al estilo de la troika con Europa del Sur y estos serán resistidos. Los planes de ajuste serán recesivos, y por eso no vemos que esto provoque una onda de inversiones productivas.

Las inversiones que esperan estos gobiernos de los grandes capitalistas que dominan la economía mundial para reactivar las economías, no tendrán un solo elemento que permita una etapa de desarrollo capitalista de las burguesías locales sino un aumento de la dependencia depredadora, serán inversiones que agravarán la crisis social y ecológica y que en lo esencial no va a cambiar la crisis económica que se volvió estructural.

Macri hasta ahora no recibió un centavo.  En el caso de Brasil puede ser un poco más, pero lo que se espera es ilusorio, porque no se puede aislar la situación económica de la propia crisis política de los países que se retroalimentan. Van a entrar por las altas tasas de interés –si la situación económica se estabiliza-, capitales especulativos.

Pero lo que más desea el imperialismo de Latinoamérica no son las inversiones productivas, aunque las puede haber en países industrializados si consiguen aumentar la tasa de explotación y de productividad como en Brasil, Argentina, Colombia, Chile, México. Lo que más tratarán de profundizar (y ya lo están haciendo), es lo que Harvey llama acumulación por apropiación, a expoliación, el extrativismo salvaje como ahora esta propuesto en el Arco Minero del Orinoco, los emprendimientos en Perú, Argentina (toda la cordillera, incluso centro américa, (Santo Domingo, Honduras etc.. El control de la producción agrícola por parte de las semillas y los agrotóxicos, (Monsanto) etc.

El resultado de estos planos que nosotros llamamos de contrarrevolución económica permanente es una mayor pauperización del pueblo pobre, de más crisis social y desempleo y un aumento de las desigualdades sociales. Venezuela es el caso extremo, pero Brasil ya vive un incremento muy veloz de la pobreza (después del período del consumismo), el cual también se dio en varios países de Latinoamérica y que tuvo su punto más alto en Chile como muy bien lo explican los compañeros.

Al mismo tiempo habrá más medidas represivas contra el movimiento de masas y selectivas a la izquierda,  y por eso  al mismo tiempo son peligrosos desde el punto de vista que van a intentar por todos los medios enfrentar al movimiento de masas, de un lado con medidas antidemocráticas y represivas extremas que  si bien se dan dentro de los regímenes democrático burgueses, no podemos despreciar su importancia. Se preparan para una represión o cercenamiento selectivo sobre la izquierda y para evitar por las vías legales el surgimiento de nuevas alternativas de masas.

8.-  La crisis de los regímenes políticos y la debilidad en las alternativas burguesas de dominación.

Esta etapa se da con un desprestigio de las casta políticas (también herencia de la anterior), producto de su lumpenización (corrupción), lo que hace que cualquier gobierno que suba (en el caso de Brasil es muy patente y en Chile con la Bachelet también) mientras que Macri en la Argentina está en la cuerda floja y México ni hablemos, que debilita intrínsecamente a estos gobiernos. Es decir son débiles por si mismos además de la resistencia que pone la lucha de clases.

El fenómeno de corrupción es una cuestión orgánica del capitalismo acentuada en esta etapa de crisis donde la burguesía cada vez procura la ganancia rápida. De conjunto hay una lumpenización e las clases dominantes que gira alrededor de la ganancia fácil y rápida, de la especulación financiera, especulativa, cortoplacista, del narcotráfico, de ocultar sus ganancias en paraísos fiscales (Panamá papers). Para ello tienen sus agentes que gobiernan, las castas políticas corruptas que tienen una ligazón orgánica o casi orgánica con estos sectores. Nos negamos a decir que la corrupción está solo en lo que llamamos castas políticas. Comienza en la gran burguesía como lo demostró en Brasil el Lavajato y por eso luchar contra ella es también anticapitalista.

III. El fin del ciclo de las direcciones

que hegemonizaron el anterior período

Nos referimos al Petismo con el foro de Sao Paulo de un lado, y en el otro extremo del bolivarianismo. Estas direcciones hegemonizaron la etapa anterior y ambas entraron en crisis, por distintas razones pero que tienen punto en común como mencionamos antes. La mayor responsabilidad es del petismo porque no quiso extender el proceso bolivariano por sus acuerdos con la burguesía brasilera y el imperialismo. Y porque a diferencia de Chávez gobernó para la gran burguesía.

El fin del ciclo, (que la vieja izquierda pro estalina llama del “progresismo”) plantea la búsqueda de nuevas alternativas y de los terceros campos, diferentes de las viejas direcciones y de los nuevos gobiernos burgueses. Como ya apuntamos ocurre sin que podamos ver todavía (salvo en Perú con el FA) nuevas alternativas que tengan influencia de masas.

1.- Ante esta situación es la hora de la disputa para crear nuevos procesos y direcciones que no es fácil porque sectores de vanguardia (sobre todos los más viejos pero también los jóvenes) son confundidos por su política ahora “opositora”, no así el movimiento de masas, que está abierto. Si en el movimiento de masas prima el rechazo a las viejas direcciones del progresismo, en la vanguardia es más confuso. La construcción de un tercer campo, independiente del viejo estalinismo y de la ultraizquierda es fundamental. No se trata de hacer una diferenciación ultra de los “progresismos”  como dice Olmedo que quedó colado a ellos.

Se trata de tener una política hacia las masas de disputa en los marcos del escepticismo y descrédito de esas direcciones. Nuestra política es que estos procesos surjan en todos lados sin contaminarse con lo viejo. En Brasil se ha abierto una gran oportunidad para que el PSOL se fortalezca como lo nuevo en las próximas elecciones municipales,  sobre todo en Belem de Pará, Rio de Janeiro, Porto Alegre pero que puede darse también en otras ciudades.

2.-  En relación a lo táctica sobre estas viejas direcciones que si bien están en crisis no están muertas y siguen actuando (El PT y su Frente Brasil Popular, el PSUV y Maduro en Venezuela), el Kirchnerismo en la Argentina. Esto no niega tener una política para ganar sectores sociales, cuadros e incluso corrientes que estaban bajo la influencia de la vieja izquierda. Esto es fundamental, pero para poder hacerlo no se puede ir a remolque de lo viejo, hay que ser inflexibles en las críticas y hay que diferenciarse claramente hacia las masas.

3– Hay un cambio de calidad en nuestra política hacia Latinoamérica que se expresa en el cambio de política en Venezuela. Somos chavistas críticos, y eso significa también ruptura con la cúpula bolivariana y su política. Esta política tiene que ser a nivel continental. Estamos contra la injerencia extranjera en Venezuela pero como muy bien plantean los compañeros no estamos contra el referéndum y defendemos las libertades democráticas que Maduro ataca. Nos diferenciamos de la derecha y de Maduro y apoyamos las acciones independientes populares contra la miseria.

Tenemos que diferenciarnos de dos posiciones:

a) las posiciones simplistas-campistas que consideran que en Latinoamérica todo se explica por la política ofensiva del imperialismo yankee. Para este sector la política sería defender los gobiernos de Venezuela y Brasil contra el imperialismo. Su eje continental es el apoyo a Maduro y Dilma, (Olmedo y el Polo Ciudadano, están haciendo en Panamá un ato contra el golpe en Brasil y de apoyo a Dilma), dejando de lado toda la responsabilidad que estos gobiernos tienen sus política y su  descrédito ante el movimiento de masas como consecuencia de la corrupción y la miseria que existe en esos países. Todo se oculta detrás de que todo es obra del imperialismo./[10]/

b) la ultraizquierda que desde siempre viene diciendo que todos estos gobiernos fueron iguales y nunca enfrentaron al imperialismo y por eso se debilitan. Y siempre se negaron a cualquier frente antimperialista. (Paradójicamente ahora algunos como PTS y PO de Argentina dicen que en argentina hay golpe).

IV Sobre programa, política y consignas

1.- Sobre la cuestión de modelo y la relación con los explotados de EEUU.

Es la discusión más alejada de la realidad pero que tiene su actualidad ya que hace parte de la estrategia. En ese sentido hay una serie de consignas latinoamericanistas que no pueden ser la mera II independencia en abstracto. ¿Debemos retomar la política bolivariana en una escala (así sea propagandística superior)?. Es imposible combatir  la derecha Venezolana que hace pie en el movimiento de masas diciendo que Chávez dilapidaba fortunas ayudando a Cuba y otros países sin decir que nosotros estamos a favor de la integración de América en su conjunto, también con el Norte, pero que eso es solo posible con una unidad continental que enfrente a las grandes multinacionales de ese país y los capitales financieros que son los que más nos han expoliados. Y decir que esa posibilidad no es tan abstracta, porque hay grandes sectores en los EEUU que han pasado a defender a los inmigrantes, a los trabajadores y a los pobres que también hay muchos en ese país.

Es una política riesgosa porque puede parecer una capitulación a EEUU, pero que tiene que ver con los cambios que están ocurriendo en ese país y que significa un nuevo tipo de defensa de la solidaridad internacional, (del internacionalismo), adaptado a lo que estamos viviendo.

De ahí que sea tan importante (más que con Europa), nuestra relación con el país del Norte y concretar relaciones con los nuevos sectores que han surgido alrededor de Sanders.  

2.-  Esto no niega que es fundamental la lucha contra el imperialismo

Que se expresa en la lucha contra las privatizaciones, contra el extrativismo minero contra el papel destructivo de Monsanto el monopolio de sus semillas y agrotóxicos, contra la deuda eterna, por las auditorias y la suspensión de los pagos, contra las bases militares instaladas en territorios de países latinoamericanos con pretexto de la lucha contra el narcotráfico, de solidaridad contra su intervencionismo militar en Irak, Afganhistan.

Una consigna antiimperialsita importante (tanto o más que las nacionalizaciones) por el control de los capitales especulativos, por fuertes impuestos a los bancos y monopolios y contra la remesas de lucro, que incluso son mayores que las inversiones que hacen.

3.-  Por la revolución democrática en los regímenes políticos revolución política.

Las consignas democráticas ganan un peso especial frente a la crisis de representación de los partidos políticos convertidos en castas políticas al igual que la lucha contra los regímenes políticos en crisis en la mayoría de los países. Esto es bien elocuente en Chile como planten los compañeros, en México, Perú, y en forma más propagandística en Brasil. Pero las fisuras en los regímenes está en todos lados y esto se combina con que en esta etapa no van a existir mejoras afirmativas para estudiantes negros, pobres, etc. como en cierta medida se dieron con el PT en Brasil o los más progresivos cambios constitucionales en los países bolivarianos.

Lo que vamos a asistir es a más ataques  las libertades democráticas por parte de los gobiernos, más medidas represivas como ya estamos viendo; por ejemplo con la ley antiterrorista promulgada por Dilma en Brasil o la misma Kirchner en la Argentina y ahora profundizadas por Macri.

Pero como decíamos, no se trata solo de una defensa de libertades democráticas (que hay que hacerlas) sino que hay que aprovechar las brechas para separarnos claramente de los mismos y luchar por otros regímenes políticos de democracia real, de participación ciudadana, lo que significa la destrucción de los que ahora están, una revolución política.

Esto coloca el tema de las nuevas Asambleas Constituyentes, con nuevas formas de representación y con un carácter soberano para decidir sobre todo. Así ya está colocado como tarea concreta en Perú, Chile, y en escala más propagandística en Brasil.

4.- La lucha contra la corrupción, intrínseca del capitalismo en general y más aún en la actual fase de decadencia y descomposición.

En el imperialismo fase superior del capitalismo, Lenin hablaba de “parasitismo y descomposición”  como elementos que explicaban la monopolización de la producción y la decadencia intrínseca del sistema en ese período en donde se vivía la primer guerra.

No hay perspectivas de guerra mundial, pero las características tienen actualidad. Al “parasitismo y descomposición” del imperialismo de  Lenin se han agregado otros elementos que refuerzan este carácter. Entre ellos la acción destructiva de la naturaleza, el extractivismo, y la acumulación por desposesión de la que habla Harvey. No estamos ni es muy difícil que haya una nueva guerra mundial que sería mucho más que descomposición, pero si vivimos un período de financierización, de especulación financiera por la ganancia fácil, diferente del que había con Henry Ford, de la ganancia rápida por cualquier medio, y el más fácil es el de la corrupción, de la ocultación de las ganancias, de la compra indiscriminada de políticos, de los cárteles trasformados en mafias, como fue el caso de la corrupción de las mega constructoras en Brasil.

Beinstein, que opina exageradamente que la lumpenización es el fenómeno central del capitalismo, cita una muy buena frase de Marx en relación a la lumpenización como fenómeno de la sociedad capitalista. /[11]/

A diferencia de la época en que escribió Marx, esta fase, que se caracteriza por las crisis de sobreproducción y por lo tanto por la no realización de la plusvalía y la consecuencia de las no inversiones productivas, han desatado este aspecto en forma crónica, cada vez más intrínseca de la forma de acumulación.

En Brasil un punto que delimita de las castas políticas es precisamente que nosotros levantamos la defensa del Lavajato. Est acción si bien ha sido utilizada por la burguesía contra el gobierno se ha vuelto contra ella misma y los partidos políticos, se ha independizado y es parte de la fisura creada en el régimen a partir de las jornadas de Junio.

5.- La defensa del medio ambiente.

Sin dudas la defensa del medio ambiente está colocada centralmente alrededor de la lucha contra el ataque desbastador que los monopolios imperialistas están haciendo en el continente sobre los recursos naturales la minería, la agricultura, la biodiversidad, el agua.  Tía María y Conga en Perú fueron grandes luchas populares ejemplares que pararon los emprendimientos mineros en esos lugares. En Venezuela ha surgido una gran plataforma unitaria contra al Arco Minero del Orinoco. Otro ejemplo es la que está entablada en Córdoba (Argentina) contra la fábrica de agrotóxicos de Monstanto.

Defender el eco socialismo ante la agresión al medio ambiente es muy bueno para hacer propaganda por el socialismo contra el sistema capitalista. Sin embargo, nos es la mejor forma de presentar ante los pueblos agredidos por las corporaciones la lucha ambiental. Lo fundamental para la movilización es la defensa de la tierra, del agua de las forestas y los plantíos, como se ha hecho en las luchas que han sucedido y onstruir plataformas amplias de frente único que engloben y unan a la vanguardia con los sectores afectados como está sucediendo en Venezuela con el Arco Minero o como se hizo en Conga

6.- El derecho a las ciudades

La Reforma Urbana h pasado a ser un tema fundamental de las movilizaciones en la lucha contra el aumento de los transportes, contra el desplazamiento de las comunidades como sucede en Rio de Janeiro, Sao Paulo y multitud de ciudades para usurpar las tierras para los grandes emprendimientos inmobiliarios. En contrapartida también la población pobre y sin techo se organiza y ocupa tierras y en este aspecto merece un destaque el amplio movimiento popular que existe en Brasil y en particular el MTST (Movimiento Trabajadores Sin Techo).

Las campañas electorales que hizo el MST en la Argentina, como la que están haciendo ahora en Brasil Marcelo Freixo, Luciana Genro, Edimilson Rodriguez, para citar algunas han puesto a la orden del día la cuestión de una nueva forma de gobierno comunal en base a la participación popular, (que es mayoritariamente la pobre) contra la ciudad que solo da servicios a los ricos, poniendo también el acento en la movilización popular como palanca para el cambio en el país.

7.- El papel de vanguardia en la movilización que han adquirido las mujeres.

Las movilizaciones  de las mujeres crecen en todo el mundo. Se trata de una nueva onda en la lucha feminista íntimamente vinculada a la crisis económica social y moral que afecta a la sociedad y que tiene como punto más alto las barbaries del ISIS y Hoko Baran en Afríca. Es muy importante tener política para estas movilizaciones y em Argentina y Brasil estamos em primera fila. Em este ultimo país tiene um destaque la movilización contra la cultura del estupro y contra Cunha que fue protagonizado por Juntas. Por otra parte “Ni Una  Menos” en Buenos Aires, y la consolidación de figuras feministas de masas como Veronika Mendoza e Luciana Genro, Vilma Ripoll, Luciana Echeverría. La crisis de representación y de las instituciones tiene efecto sobre todo sobre las mujeres jóvenes, hecho que impulsa la búsqueda por figuras que hablen sobre temas hasta ahora ausentes y prohibidos en los debates públicos (lo que en el caso brasilero será una oportunidad para nuestras candidatas en las elecciones de octubre). Podemos denunciar y elaborar un programa (tarea que corresponde a nuestras compañeras) de la falta de mujeres en la política y en los espacios de dirección (incluso en nuestra corriente), la denuncia y la lucha contra la violencia, la desigualdad en el mercado de trabajo.

Es un papel de nuestra corriente valorizar los espacios de organización de las mujeres como ya ocurre en Juntas de Brasil y Argentina, formar cuadros feministas y defender una postura anticapitalistas e internacionalista (un buen ejemplo es el de las relaciones establecidas con las mujeres kurdas), y desmarcarnos de la visiones ultraizquierdistas y estrechas.

8.- La lucha del movimiento LGBT, los negros, los indígenas.

A pesar de que la opresión está todavía presente, en los últimos años en América latina ha pasado por un proceso de avances afirmativos de estos sectores sociales. Evidentemente lo que se consiguió todavía no es suficiente, pero hay un avance en el nivel de conciencia de amplias capas de la población y de la organización de parte de la vanguardia de la comunidad LGBT, del movimiento Negro y de los pueblos indígenas. Este rico proceso gana cada vez más fuerza a partir de lo acumulado de la resistencia histórica de las llamadas minorías oprimidas, sumándose a la ampliación de la lucha en defensa de los derechos humanos y de la necesidad de la defensa de los derechos democráticos y de las libertades individuales. Esta es una pauta democrática fundamental que colisiona con el conservadurismo burgués y que nuestro programa debe de expresarlo con fuerza. Por ello somos parte de la lucha por los derechos civiles y defendemos el fin de toda violencia, opresión y pre concepto contra la orientación sexual de los LGBTS. Por el reconocimiento de la unión del patrimonio de las personas del mismo sexo y de sus efectos legales, el combate sin tregua al racismo y a todo tipo de discriminación y represión, a la defensa de las tierras y de la cultura indígenas debe ser una bandera permanente, esta bandera también es impulsada por parte de las naciones y pueblos indígenas en toda América Latina y que es una parte fundamental de la lucha por la autodeterminación nacional.

9.- El papel de vanguardia de la juventud.

La juventud está siendo en la mayoría de los países el sector más dinámico.  El proceso de ocupaciones de escuelas y Universidades que comenzó años atrás en Chile tuvo su continuidad en la rebelión juvenil de 2013 en Brasil, huelgas estudiantiles, la lucha contra la ley Pulpin de flexibilización del trabajo joven en Perú, y muchas otras. Encuentra grandes dificultades en la educación lo que ocurre en las camadas mas bajas de la clase media y el pueblo pobre. Hay que sumar muchos otros problemas que aquí ni vamos a tocar.

No se trata de hablar mucho de Europa pero la aparición ahora en Francia con “la noche de pie” es el hecho que indica que se trata de un fenómeno internacional, al igual que el peso que ha tenido en la campaña de Bernie Sanders.

Al mismo tiempo, es el sector más sensible a la crisis política, a la corrupción la que menos cree en los viejos partidos. Este rechazo a lo viejo tiene un elemento muy positivo porque está abierto a lo nuevo. Al mismo tiempo crea tendencias antipartido y a veces pro anarquistas. Hay que comprenderlas y actuar sobre ellas con política ya que no se niega a l organización en la medida de que esta sea abierta amplia, sin el dirigismo centralista que se hizo un hábito de la izquierda. De ahí la necesidad de construir juventudes amplias, que se guíen esencialmente por las acciones y por la política, que sepan tomar las causas juveniles sin ningún aparatismo confiando en su politización ya que se trata del sector que menos influencia tiene de lo viejo, de la derecha reaccionaria por supuesto pero también de los falsos progresismos.

Las juventudes tienen que tener sus propios nombres, independientes de nuestras organizaciones así sean en su estructura de cuadros una colateral de las mismas. Lo bueno es que no conocen el pasado y por eso “pasan” del discurso del progresismo, están abiertas para nuestra política y para el marxismo.

10.- Contra los planes de ajuste y flexibilización. Las luchas de la clase trabajadora. Por nuevas direcciones sindicales

 El sector central decisivo de la lucha de resistencia a los nuevos planes reaccionarios es y será el movimiento obrero. La contrarrevolución económica tiene en los planes de reforma de las leyes de los trabajadores y de las jubilaciones, la seguridad social y en la flexibilización y tercerización laboral, una pieza fundamental para aumentar la productividad del trabajo y la plusvalía relativa.

No es una casualidad que estas leyes ya se han discutido con pasos graduales en la Argentina y se intentan poner en la agenda en Brasil desde los últimos días de Dilma hasta ahora. Nos parece que también pasará lo mismo (o está pasando en Venezuela).

Aquí se concentra una batalla decisiva que va a mostrar hasta donde va a ir la clase obrera y también las direcciones burocráticas. De estas no podemos esperar mucho, actúan presionando con movilizaciones para luego negociar y con esta política obligan a los gobiernos a tener que mantener sus grandes concesiones a sus aparatos, lo que en cierta medida, impide a estos gobiernos a ir hasta el final.

Porque lo que tenemos que responder es a la siguiente pregunta: ¿volverá en este período la clase obrera a cumplir un papel de vanguardia como lo fue en los 70? Seguramente no como entonces, ya que se han agregado muchos otros sectores que entran a la lucha, pero su rol es decisivo. Ya los maestros de la CNTN mexicana han dado una muestra de su capacidad de lucha impresionante en Chiapas con la ocupación de todos los predios públicos y en Oxaca. De los empleados públicos no hay duda de su papel. Pero algo que se tendrá que ver también hasta dónde va el proletariado industrial en esta nueva etapa en donde lo que sí estará planteado es su renovación y el surgimiento de direcciones que tal vez sea el proceso más retrasado del anterior período.

V Por nuevas alternativas políticas para enfrentar las burguesías reaccionarias y la decadencia del “progresismo”

1.- La  construcción de nuevas alternativas por fuera de los regímenes a favor de la revolución política en ellos, también anti-austeridad, anti extractivista, y anti imperialistas (así sean definidamente anticapitalistas o/u intermediarias) es lo nuevo que ya comenzó y lo que nosotros tenemos que alentar. Se trata de unir la lucha social y política en organizaciones capaces de construir alternativas para las masas ante los viejos partidos tradicionales y el falso progresismo que agoniza.  No estamos ante procesos fáciles de construir. Enfrentamos en este terreno muchos problemas. La construcción de movimientos político sociales, o sociales y político con un sentido amplio y democrático. La experiencia del PSOl como la del Frente Amplio de Perú así lo indican, pero el camino es difícil pero se va a ir abriendo en todos lados.

La dificultad no es solo que las viejas organizaciones no han muerto y todavía influencian. Como decíamos antes, hay que tener política hacia ellas. Hay otra que es los elementos autoproclamatorios de un sector de la izquierda y la atomización que ella vive en muchos lugares. En ese sentido tenemos que hacer esfuerzos y una propaganda fraternal para traerlas hacia lo nuevo, y para ello la elaboración teórica para comprender la nueva situación es fundamental.

Todo los esfuerzos puestos en la política para convertir un tercer campo social político una alternativa, procesos que están íntinamente ligados. Porque sabemos que lo social es insuficiente, y la política no se puede solo limitarse a lo electoral. Estar presentes en todas las luchas sociales y también en las batallas electorales.

2.- Que alternativas existen y como se construyeron.

Las alternativas no se construyen con un programa acabado. No es así el caso de Podemos ni el de Sanders o Corbyn ni el del FA peruano. En forma de pregunta es: ¿porque hablamos de fenómenos intermediarios? Esto tiene que ver con la actual correlación de fuerzas que hay entre las clases; porque hay ausencia de un modelo alternativo y en esto pesa no solo el fin del llamado socialismo real sin la falencia que ha terminado siendo el madurismo, como también el Petismo.

Nos parece que es más importante su localización ante el régimen, una política antirégimen (que significa también anticorrupción), que un programa definido exactamente en términos anticapitalistas por esas ausencias que señalábamos.

En este sentido tenemos que ser pacientes porque la lucha contra el extractivismo, contra el régimen contra las profundas reformas laborales llevan objetivamente, a un programa anticapitalista así no está formulado. Como de la misma manera la lucha contra los dos tipos de direcciones y el desmarque de ellas llevan objetivamente,  a la ruptura con el mismo.

De lo que conocemos en América Latina creemos que ya tenemos ejemplos concretos de la política de nuestra corriente.  En Perú, por la existencia del FA y Verónika Mendoza como una figura de masas y por nuestro papel en la coordinación de este proceso. En Brasil donde existe el PSOL, que es esencialmente un proceso que está ganando un gran espacio electoral en las elecciones municipales, pero que contradictoriamente no tiene por ahora, y es muy difícil de conseguir eso, una política hacia las luchas sociales. Dentro del mismo el MES la tiene, y esencialmente en el movimiento juvenil y de las mujeres. El PSOL vive en lucha política para separarse de lo viejo por la existencia de personalidades y sectores que con más reticentes a hacerlo. Sin embargo, las elecciones municipales arrastran al PSOL de conjunto en los principales lugares, (Rio, Sao Paulo con Erundina y Porto Alegre con Luciana) en esa perspectiva.

En Venezuela con Marea Socialista, que es una nueva Marea Socialista, que ha logrado una extensión nacional y ampliado sus dirigentes a nuevos militantes y personalidades políticas del proceso bolivariano. Es un proceso que inevitablemente se va a ampliar a otros sectores descontentos con el chavismo. Venezuela tiene como particularidad una fuerte y corajosa vanguardia surgida del proceso bolivariano y un gran sector de ella no está acomodada en el aparato, como fue el caso del kirchnerismo y el PT, además de ser mucho más de izquierda. Así que el proceso tiene posibilidades muy importantes de concretarse. Al mismo tiempo que se avanza en la unidad de acción, como es el caso contra el extractivismo del Arco Minero/[12]/.

En Argentina, donde es la política del MST que es el lugar donde existen las mejores condiciones objetivas por las grandes luchas que da la clase obrera y las mujeres, y que cuenta la contradicción que nuestra organización (que posee un gran número de militantes organizados), se encuentra con más dificultades por las políticas sectarias de la izquierda del FIT de un lado, y tal vez también por la de los sectores del kirchnerismo por el otro. Pero por lo que sabemos se está avanzando con un sector de la CTA y también en la política electoral, donde nos abrimos pasos con nuestras figuras frente al FIT.

Allí donde podamos -nos arriesgamos a decir-, que tenemos que tener esta política y tratar de entrar en procesos de este tipo. No los podemos inventar, tienen que ser parte de la realidad, pero no podemos ante los mismos actuar de manera sectaria y pedirles que comulguen con todo el programa.

VI La importancia del internacionalismo

Nuestro deber ser: crecer en Latinoamérica

La crisis de un polo mundial no puede ser superada por una sola organización. Hoy por hoy no hay ninguna organización internacional que pueda hacerlo. Para avanzar hacia ese objetivo lo más importante de nuestra parte es ampliar a todos los países posibles las experiencias que estamos haciendo y establecer una relación con las vanguardias que existen en los EEUU.

El hecho de que nos hemos comenzado a hacer buenas experiencias en Latinoamérica tiene que ser visto como muy importante por parte del CEI de la IV internacional, ya que como sucede en Asía, podemos extender de la misma manera el proceso en Latinoamérica, con la tradición y experiencia que ella trae para fortalecer una organización internacional.

De ahí que tome mucha importancia la relación con todos los procesos que ocurren, Relacionarnos no es solo una forma de conocer otras experiencias sino también de avanzar en la elaboración colectiva, la que podemos hacer de nuestra parte poniendo el Portal de la Izquierda al servicio de ello y participando observadores en el SU de la IV, mediante viajes etc. Sepamos que tenemos lagunas importantes de información pero aún más de elaboración y esta son herramientas fundamentales para suplirlas.

[1] Apartándonos un poco del eje vale la pena recordar que nosotros estuvimos dentro del Frente amplio en Uruguay y defendimos una política de apoyo crítico a los procesos nacionalistas (ver la revolución latinoamericana de Nahuel Moreno), pero esta política fue bombardeada por el SWP y el mandelismo y nosotros tuvimos que ceder al SWP para llevar adelante la lucha principal contra la línea guerrillera del mandelismo. En el texto impreso daremos las citas sobre esta política. Luego Moreno teorizó su crítica al FUA cuando rompió con el lambertismo en el folleto (La traición de la OCI) en el 80. Pero sería un error aferrarnos a este folleto que tiene como contexto la capitulación “inesperada” para nosotros de Lambert a Mitterand

[2] Este análisis está ligado a cuál era la fuerza motriz de la revolución bolivariana: si el carácter de la revolución permanente internacional de avanzar y extender el proceso o tratar de profundizar el socialismo en un país donde había muy poco desarrollo de las fuerzas productivas. Y visto desde ahora, la mayor falla es la primera, lo que demuestra sus limitaciones.  Es necesario volver a leer los trabajos de Moreno sobre su revisión y actualidad de la revolución permanente, sobre todo el folleto de la permanente donde insiste categóricamente que este aspecto internacional es el esencial de la revolución permanente.

[3] Es muy importante e intentaremos tocar luego el tema del socialismo. Por la correlación de fuerzas mundial no había posibilidad de un modelo económico socialista en un solo país. Si desde el punto de vista económico nacional podemos criticar a Chávez no es porque no profundizó el socialismo, sino porque no hizo nada substancial para diversificar la producción y enfrentar a Brasil para extender el ALBA

[4] Como veremos luego este viento a favor  fue coyuntural en medio de la crisis crónica de la economía mundial en esta fase de la globalización o mundialización del capital.

[5] En Brasil casta burocrática y casta política se confunden en una misma cosa por la relación del PT con los partidos burgueses (PMDB, PP). Ver además el análisis que hacemos sobre la clase gerencial definida por Dumenil y Levy http://portaldelaizquierda.com/2016/02/apuntes-sobre-el-imperialismo-desde-una-mirada-latinoamericana/

[6] El principal descubrimiento es la existencia de una enorme “componente conexa” que reúne a las mayores empresas transnacionales, 80% de las sociedades consideradas en el estudio, que obtienen el 94% de los beneficios de todas las sociedades transnacionales. (…) El nudo central es una red inextricable de sociedades muy mayoritariamente financieras, que se pertenecen mutuamente y, sobre todo, poseen las sociedades del otro bucle que agrupa la gran masa de sociedades no financieras. (..)Vemos entonces que 737 propietarios, si actuaran colectivamente, controlarían las empresas transnacionales que representan el 80% del valor de todas las sociedades del mundo.

[7] read:http://portaldelaizquierda.com/2016/07/colombia-el-fin-de-la-guerra-y-una-paz-esquiva/

[8] En las manifestaciones contra Trump dominam las banderas mexicanas.

[9] Luego nos detendremos en el papel de la situación mundial y el imperialismo y en su relación con Latinoamérica.

[10] El campismo considera que el mundo está dividido entre países antiimperialistas y países imperialistas. Esta visión heredada de la política del estalinismo que consideraba el bloque soviético de un lado y el imperialismo yankee del otro, ya era equivocada mismo entonces, ya que lo que había era una coexistencia pacífica de la burocracia soviética, que se justificaba en que la superioridad económica del socialismo iría a triunfar sobre el capitalismo, tuvo l nefastas consecuencias del surgimiento de una casta privilegiada en esos países y el posterior derrumbe progresivo de esas burocracias con el punto contradictoria de la restauración del capitalismo y el dominio mundial por este.

 

[11] Existen antecedentes de ese concepto, por ejemplo en Marx cuando describía a la monarquía orleanista de Francia (1830-1848) como un sistema bajo la dominación de la aristocracia  financiera  señalando  que  “en  las  cumbres  de  la  sociedad  burguesa  se propagó el desenfreno por la satisfacción de los apetitos más malsanos y desordenados, que a cada paso chocaban con las mismas leyes de la burguesía , desenfreno en el que, por la ley natural, va a buscar su satisfacción la riqueza procedente del juego, desenfreno por el que el placer se convierte en crápula y en que confluyen el dinero, el lodo y la sangre. La aristocracia financiera, lo mismo en sus métodos de adquisición, que en sus  placeres,  no  es  más  que  el  renacimiento  del  lumpen proletariado  en  las cumbres de la sociedad burguesa”3. La aristocracia financiera aparecía en ese enfoque claramente  diferenciada  de  la  burguesía  industrial,  clase explotadora insertada  en el proceso productivo. Se trataba, según Marx, de un sector instalado en la cima de la sociedad que lograba enriquecerse “no mediante la producción sino mediante el escamoteo de la riqueza ajena ya creada

[12] Ver artículo en el Portal de la Izquierda

 

2 comments

  1. MI MAYOR ANHELO ARGENTINO ES VER EL PUEBLO LUCHANDO BAJO UNA MISMA BANDERA, ESTOY CANSADA DE VER QUE MIENTRAS PELEAN JUNTOS SON VENCIDOS Y VUELVE LA DERECHA MAS REACCIONARIA HACIENDO SUFRIR AL PUEBLO Y OTRA VEZ NIÑOS MAL ALIMENTADOS INCAPACES DE ADULTOS DE LUCHAR POR ALGO YA QUE ESA MALA ALIMENTACIÓN DE NIÑOS PRODUCE DAÑOS EN SUS CEREBROS SIN SOLUCIÓN.ESTA ES LA REALIDAD QUE VIVO QUE VEO

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