LA AMPLIACION DEL CANAL: NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO [PANAMÁ]

MAS – PANAMÁ

DESPILFARRO Y SECRETISMO QUE LE CUESTA MUCHO DINERO A LOS PANAMEÑOS

La megaobra de la ampliación del Canal de Panamá ha creado muchas expectativas, sobre la capacidad y el crecimiento de la economía que más próspera en América Latina, pero como dice el viejo adagio y trataremos de mostrar enseguida. No todo lo que brilla es Oro.

Primero fue el gobierno de Martin Torrijos, quien en compañía de la empresa privada, en  2006 con una campaña mediática abrumadora, llena de justificaciones y cálculos amañados, logró manipular la opinión de buena parte de los panameños para ganar la votación de un referendo que aprobaría la construcción del tercer juego de esclusas en el Canal de Panamá, también llamada la ampliación del Canal, haciendo ver al pueblo panameño que los costos de la megaconstrucción no sobrepasarían los 5.200 millones de dólares, y mostrando cuentas fantasiosas sobre los futuros ingresos de la vía acuática, con la promesa de 40.000 nuevos empleos, que al final no fueron más de 6.000, paso a endeudar a la ACP y detrás a la nación en un megaproyecto que ha resultado como casi todos los grandes proyectos en panamá, un elefante blanco.

Para empezar tenemos que aclarar que la ACP es una entidad jurídica autónoma, de derecho público, adscrita al Ministerio de Asuntos del Canal, que maneja en forma privada todos los asuntos del Canal de Panamá.

El contrato de suministro y construcción se adjudicó dizque en beneficio del país, para sorpresa de algunos perdió la norteamericana Bechtel, no porque le faltasen méritos o experiencia, sino porque en esta oportunidad le faltaban los socios locales, se le entrego a un consorcio, GUPC (Grupo Unidos Por el Canal) liderado por a una constructora española en quiebra, que se llama Sacyr Vallehermoso, asociada con la Italiana Impregilo, una constructora Belga y Una empresa Panameña conocida por todo el mundo en Panamá; CUSA, empresa curiosamente dirigida por el primo del director de ACP, el Ingeniero Alberto Alemán Subieta, miembro connotado de la casta se los rabiblancos,(léase Oligarquía Panameña), ligado a la Banca y la construcción, también precandidato presidencial propuesto por un grupo de importantes personajes de la burguesía, que temían un desastre electoral en las elecciones de 2014, debido al desgaste de las maquinarias de los partidos tradicionales el Panameñista (fundado por el extinto líder de marras, Arnulfo Arias)  y el PRD (Partido Revolucionario Democrático), fundado por el general Torrijos. Alemán Subieta, renuncio a su puesto de presidente de CUSA, para convertirse en presidente de la ACP, a mediados de los años 90,ahora en el 2010 CUSA curiosamente, saco la mayor puntuación técnica y ofreció el menor precio 3.118 millones de dólares. Pero la firma de su otro primo, Jaime Alemán, está al frente de una de las firmas de abogados más importantes del país, Alemán, Cordero, Galindo & Lee (Alcogal), que ofrece asesoría legal al pool panameño liderado por Sacyr. Entonces todo era fácil para el grupo UPC, ganar la licitación y conseguir las adendas al contrato. Pero veamos las críticas del actual presidente de la república a este proyecto en el 2010, publicadas en el periódico digital, ED. Economía Digital del 03/01/2014. “La decisión de Alemán fue criticada por el propio presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, que puso en tela de juicio la imparcialidad del entonces presidente del Canal. El vicepresidente de Panamá, Juan Carlos Varela, confesó a la embajadora estadounidense, Barbara Stephenson, que el consorcio español era “débil” y tendría “dificultades para acabar la obra”. “En dos o tres años se verá que esto fue un desastre”, dijo el vicepresidente panameño en un cable que fue revelado por Wikileaks y publicado por El País en 2010. Varela solo se equivocó en los tiempos y no por mucho. No fueron tres años los que debieron transcurrir para que el fiasco se concretara, sino cuatro.

Ahora que está al mando de la nación que ha hecho el presidente para evitar este desastre anunciado?. Nada, ahora aprueba sin chistar lo que hace el actual director el Sr Quijano, que consiste en pagarle todo lo que piden los contratistas socios de los Alemán. La ACP le ha pagado a GUPC, más de 4100 MILLONES de dólares, o sea mil millones más que lo pactado en el contrato. Lo peor es que hay reclamaciones en curso por más de 3400 millones de dólares. Todo este abuso de poder y favorecimiento de contratos supermillonarios a empresas de familiares o propias, constituyen actos de corrupción administrativa, criticados personalmente por el actual presidente, pero sobre los cuales no se hace nada ni se investiga nada, ni la ACP ni nadie, solo se pagan con esmero las reclamaciones y sobreprecios que abusivamente presenta la contratista privilegiada GUPC.

Recientemente, a finales del mes de junio, se inauguró el proyecto con bombos y platillos por el presidente Varela y el aplauso unánime de toda la burguesía, que de una u otra forma tienen algo que ver con los negocios que genera el Canal de Panamá, los puertos, las aseguradoras, el transito marítimo, los bancos, servicios de todo tipo, para los barcos y personal que transita por el canal,

Con un atraso de más de dos años, probablemente costará unos tres mil millones adicionales de lo presupuestado, y vemos como fenómenos advertidos previamente por los opositores al proyecto, como el cambio climático llamado “El Niño” empiezan a afectar seriamente los niveles de los lagos, se llegó a restringir el calado de los barcos que transitan el canal en algo más de un pie, hace un par de meses.

El secretismo con el que maneja la dirección de ACP y el gobierno los problemas internos de este proyecto, mantienen a la población desinformada de lo que realmente ocurre, como el problema de la falla de las compuertas que fue revelado por un video anónimo por las redes sociales, (había una que parecía una coladera). Nadie forma un escándalo porque se han realizado 25 adendas que modifican el contrato original y que no sabemos cuánto cuestan y como se han pagado.

Ahora está por verse si la ACP, aumentará este año y el próximo su cuota al estado Panameño, que el año pasado fue de cerca de 1000 millones de dólares, lo más probable es que sí va aumentar, porque mienten sistemáticamente sobre las verdaderas utilidades del negocio, pues tenían en un fondo que nadie conocía, dinero para aportar, más de 2200 millones, para bajar el monto de los préstamos internacionales a unos 3,200 millones. El pueblo no sabe cuánto es lo que se guarda la ACP y con secretos como este, es que manipula todos los resultados.

Este es el manejo que se oculta con el humo de los fuegos artificiales de la inauguración, de la propaganda mediática de la gran obra, que no tiene garantizados los ingresos, que tanto cacarea la dirección de ACP y el gobierno. Luego de la inauguración es cierto que ha aumentado el número de paso de barcos postpanamax, pero también es cierto que ha disminuido el paso de contenedores por las viejas exclusas, en síntesis quienes están ahorrando millones con la obra son las navieras, que eran las impulsoras de la misma, pues en un solo tránsito de uno de estos buques, llevan 3 o 4 veces más carga que antes y solo pagan 1.5 o 2 veces la tarifa anterior.

 

Las organizaciones sindicales y populares tenemos que denunciar este modo desvergonzado de mentirle al pueblo con la complicidad de los medios de comunicación y exigirle al gobierno y la ACP, que obliguen a la contratista GUPC, a cumplir el contrato y las garantías, sin pagos adicionales y exigir que la ACP publique el contenido y los costos de las 25 adendas, y de todas de las reclamaciones y negociaciones que se han hecho con GUPC, apliquen la reclamación de la fianza de 600 millones y la demanden por daños y perjuicios a la nación Panameña.

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