Gustavo Martínez Rubio (Marea Socialista de Venezuela)

“Se afirma que era necesaria la unidad del aparato. ¿De dónde emanaban esas afirmaciones? ¿No provenían acaso del mismo aparato de Rusia, que, como ya dije en un número anterior de mi diario, tomamos del zarismo, limitándonos a recubrirlo ligeramente con un barniz soviético?”

                                                                                                                       Lenín

 

León Trotsky murió el 21 de agosto de 1940, un día después que Ramón Mercader (agente del Stalinismo) asestara en su cabeza un golpe con un piolet. Trotsky fue entre tantas otras cosas, uno de los marxistas que mas aportó desde la sustentación teórica para la compresión de lo que es la burocracia y por consiguiente la lucha contra ese fenómeno demoledor de procesos revolucionarios. Esto último se debe fundamentalmente a que el autor de “La revolución traicionada” logró vivir de lleno el proceso degenerativo burocrático en la URSS como no lo hicieron otros grandes dirigentes como el mismísimo Lenín quien murió en 1924 o Rosa Luxemburgo quien fue asesinada en 1919.

León Trotsky fue un militante del pensamiento crítico e hizo uso de tan portentosa herramienta, no pretendiendo defender las ideas por encima de todo, sino más bien aportando para la precisión de que el factor determinante en la historia son los intereses de clase y las fuerzas materiales. Esto es indispensable tenerlo claro en un momento tan delicado como el que estamos pasando en Venezuela y en donde cada día es mas obvio el proceso de ruptura con la dirección PSUV-Gobierno de toda una enorme cantidad de gente que acompañó la experiencia de la revolución bolivariana bajo el liderazgo de Hugo Chávez. En última instancia la cuestión se reduce a los intereses de las cúpulas políticas y todo lo que representan, enfrentado a los intereses de la gente que vive de su trabajo y que no goza de privilegios ni lujos.

Las recientes amenazas del presidente Maduro (homologándose a Erdogan) contra la MUD, más que contra esta última, van dirigidas realmente contra todos aquellos que defendemos las claves y conquistas de la revolución bolivariana. Es lo que explica semejantes ocurrencias que ha tenido recientemente el presidente, que en su afán de justificar lo injustificable, ha dicho que en Venezuela hay “un grupo de imperialistas en contra del decreto del Arco Minero”. Traducido se entiende que, la explotación del llamado Arco Minero va porque va y a las cúpulas no les interesa un pito lo que pensamos los ciudadanos comunes y corrientes.

En la medida que se consolida el rumbo que ha tomado el gobierno que encabezan Maduro, Diosdado, Jorge Rodríguez… se persigue más a los críticos o a quienes puedan poner en duda todo un compendio de políticas que se constatan en el nivel de pobreza de la población, que debe pasar horas en una cola para intentar conseguir algún alimento o medicamento. De igual forma pasa con el tema de las empresas que fueron expropiadas y la situación en que se encuentran la mayoría de ellas o en las campantes y constantes violaciones a la constitución de la republica. Incapaces de reconocer nada, el PSUV-Gobierno luego de la derrota electoral parlamentaria en diciembre de 2015, se ha vuelto más autoritario, déspota y sumamente cínico.

Construir una alternativa de izquierda, amplia y crítica

Los llamados intelectuales, teóricos o defensores del gobierno han quedado al desnudo ante el panorama o situación que estamos viviendo. Algunos insisten con el burocrático y reaccionario llamado a “cerrar filas” ante el asedio internacional y de cuanto rebusque más. Otros escriben tratando de explicar lo inexplicable y tres días luego tienen que escribir nuevamente aclarando que no fueron entendidos ya que lo que quisieron decir fue lo contrario. También están aquellos considerados “Gurues” de la revolución que han quedado atrapados en el reclamo del surgimiento de un “Mesías”, igual otros más que nos mandan a leer “El Golpe de Timón” de Chávez, obviando el detalle que es precisamente el gobierno de Maduro quien mandó a cualquier lado las reflexiones del entonces presidente en aquel encuentro con los ministros.

Así como históricamente la prensa burguesa ha pretendido reducir su explicación en un enfrentamiento Stalin vs. Trotsky, en el cual triunfó el primero, obviando deliberadamente todo lo que subyacía a la disputa que se abrió a lo interno de la revolución rusa, el papel que jugó la llamada “Oposición de Izquierda”, con saldos incontables de muertos, encarcelados, exiliados, etc., etc., así también pretenden las organizaciones “de izquierda” cómplices, acriticas y silentes, junto con los citados “Gurues”, justificar un apoyo incondicional a una dirección totalmente deslegitimada, rechazada y sobre todo que se salió del rumbo del proceso revolucionario, dejando bien marcado que no le importa para nada la suerte de nuestra población.

La revolución bolivariana ha tenido como gran sujeto político al denominado “Chavismo”. Que es un campo amplio, diverso y muy heterogéneo. Esa diversidad ha sido gran expresión de la riqueza de nuestro proceso, cuya condición pasó a ser una herejía para la burocracia, principalmente luego de la constitución del PSUV y su lacerante propósito de convertirse en partido único. Constatando esto, una de las influencias contraproducentes de alguna otra dirección política que hoy frescamente negocia con quien hasta hace casi nada estaba enfrentada como enemigos de modelos e históricos.

Desde Marea Socialista hacemos un llamado a construir una oposición de izquierda que sea reflejo de toda esa riqueza que citamos, que sea reflejo de quien viene a ser la gran virtud de toda revolución: “LA GENTE“. Se nos hace urgente retomar el camino anticapitalista, antiimperialista, enmarcado en la justicia social y la lucha por la independencia que viene a ser fundamentalmente la potenciación de nuestra economía. Las distintas plataformas donde hacemos vida son muestra de lo que ha sido nuestro recorrido desde aquel 2007 cuando nacimos como corriente, siempre apostando por los métodos que han enaltecido nuestra condición de militantes, con debates, con crítica, con democracia y reconocimiento por el derecho que tenemos todos a expresarnos y a existir políticamente. Es el enorme llamado que hacemos a todos nuestros hermanos de clase, manteniendo intacta la confianza en un pueblo que en más de una ocasión ha dado inconmensurables muestras de valor y dignidad.

Leer Editorial #14 de Marea Socialista:http://www.aporrea.org/trabajadores/n295398.html