Rubén Tzanoff (Dirigente del MST de Argentina)

Con la levantada del paro a cambio de casi nada, la CGT ha batido el récord de agachadas. Crecen la bronca y las luchas que demandan preparar y reclamar el paro nacional y a la vez disputar por una nueva dirección y un modelo sindical combativo y democrático. 

Cada reunión de la burocracia con el gobierno arroja el mismo resultado: se venden por un plato de lentejas. Van con reclamos mínimos, no se los conceden y ni así convocan al paro general. El bono de fin de año merece un párrafo aparte.
Ante los retaceos de las patronales, los trabajadores de las empresas privadas reclaman un bono cuyo monto compense mínimamente las pérdidas salariales. Los estatales estamos en veremos. No hay definiciones para los provinciales ni los nacionales. Ni una respuesta contundente de las conducciones de ATE, enfrascadas en sus disputas de aparato.
Justo en el momento en que es más necesario que nunca ponerle freno al ajuste, es cuando los dirigentes de la CGT más le soban el lomo al gobierno.

Sostienen a Macri

Dijo Luis Barrionuevo «Yo creo que el gobierno ha dado lo que tiene.» Lo dijo festejando los insuficientes anuncios de $ 1.000 para jubilados y beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo. Y agregó que Macri «necesita un apoyo de no menos de dos años».
Sobran declaraciones de los principales dirigentes en el mismo sentido.
Aunque tienen diferencias entre ellos, unos son más brutales que otros y disputan espacios al interior del peronismo; a Daer, Acuña y Schmid; a Caló, Moyano y Barrionuevo, los une la decisión de sostener a Macri, las podridas instituciones del régimen capitalista y sus propios privilegios.
Sólo pueden llegar a sacar una medida cuando la presión de la base se haga insostenible o cuando necesiten descomprimir la situación con alguna medida aislada o parcial.
¡Qué paradoja de la burocracia sindical justicialista! Justo para el 17 de octubre, cuando festejan el Día de la Lealtad por la movilización de miles y miles de obreros a Plaza de Mayo; ellos se encuentran escribiendo una de las páginas más traidoras al movimiento obrero en toda su historia.

Los díscolos

No se puede dejar de mencionar que hay roces y diferencias. Sergio Palazzo viene de convocar a los trabajadores de la Asociación Bancaria a un paro por la reapertura de las paritarias y la eliminación del impuesto a las ganancias.
Pablo Moyano dijo «No tienen huevos para pararle al gobierno» y amenaza con romper. Hay otros dirigentes que dan señales en la misma dirección. Como muchas otras veces se pelean por distintos intereses, en este caso en el marco de un triunvirato atado con alambre.
Más allá de esta realidad, lo cierto es que todavía nadie sacó los pies del plato ni rompió por la convocatoria a una huelga general y plan de lucha para pararle la mano a Macri.

La Iglesia metió la sotana

Luego del encuentro del Papa con Macri, hay una mayor injerencia de la Iglesia. Los dirigentes de la CGT así lo reconocen «La Iglesia nos pidió agotar todas las instancias de diálogo y es lo que vamos a hacer. Forzar un acuerdo social con todos los sectores sería muy importante y es también lo que nos está pidiendo Francisco»
Por eso el miércoles 19, con posterioridad a la salida de este periódico, harán el primer encuentro para el «diálogo social», entre el triunvirato que conduce la CGT y el Grupo de los Seis (UIA, Cámara de Comercio, Cámara de la Construcción, bancos de Adeba, Bolsa de Comercio y Sociedad Rural). Como si las señales recibidas hasta ahora no le alcanzaran, Macri quiere un acuerdo por el bono de fin de año, un compromiso más firme para evitar una medida de fuerza y otras negociaciones de empleo y productividad, para más adelante. Sus funcionarios ya avisaron, para la próxima también quieren sentar al Episcopado.

El fantasma que asusta a las patronales

El mes pasado, SEL Consultores relevó 80 empresas líderes del país. El resultado arrojó que «Casi seis de cada diez empresas consideran importante el nivel de conflictividad puertas adentro de fábricas y oficinas. Un porcentaje mayor afirma haber sufrido medidas sindicales este año, y en dos de cada tres de ellas los mandos medios también entraron en conflicto. En todos los casos, el reclamo salarial es la principal causa.»
Estos son datos de gran importancia. Y vienen acompañados de otro hecho fundamental «Muchas también informaron su preocupación por la aparición de expresiones sindicales disidentes de la conducción formal del gremio dentro de sus empresas.» «Ante la pregunta sobre la preocupación que generan varias «problemáticas sindicales», un 77% de los ejecutivos consideró como destacado el surgimiento de expresiones sindicales de «carácter más combativo», opuestas a sus conducciones.» Es decir, expresiones de izquierda e independientes no manejados por la burocracia sindical.
Ya lo vimos con el crecimiento de la Bordó en Sanidad, con la nueva interna del Hospital Ramos Mejía, con la lista antiburocrática del Hospital Durand, con el SUTNA y otras expresiones a lo largo y a lo ancho del país.

Manos a la obra desde abajo

Es necesario hacer más y más fuerte el reclamo por el paro general y un plan de lucha convocado por CGT-CTAs. Hay que exigirlo y prepararlo desde abajo, con pronunciamientos y acciones.
Ya se están realizando reuniones convocadas por las dos CTA, de las cuales participamos distintos movimientos sociales y partidos de izquierda, para avanzar con una medida de alcance nacional el 28 de Octubre. Tenemos que movilizarnos masivamente, uniendo todos los reclamos y exigiendo el paro general. A la par, en cada fábrica, en cada escuela, en cada hospital, en cada repartición y oficina, tenemos que concretar la más amplia unidad de acción, tanto en la movilización como en las listas antiburo-cráticas, para lograr que haya nuevos dirigentes, democráticos y combativos, que defiendan un nuevo modelo sindical con las mismas características. En esto estamos desde el MST-Nueva Izquierda y las corrientes sindicales que integramos. Te invitamos a dar estas peleas juntos.

Sin filtro

Cristiano Ratazzi (presidente de Fiat Chrysler):
«La única regla que hay que mantener siempre es que si hay huelga no hay que pagar los sueldos. Hecho eso, es un derecho total de los trabajadores hacer huelga». En relación con los bonos empresariales, dijo: «Hay empresas -como nosotros- que no tienen margen para dar bonos. Tenemos mucha gente suspendida, que es un dolor muy grande».
Barrionuevo (dirigente cegetista):
«Yo creo que el Gobierno ha dado lo que tiene», «El Gobierno necesita tiempo y hay que dárselo para solucionar el déficit que recibió … necesita un apoyo de no menos de dos años».
Héctor Daer (triunvirato de la CGT) :
El acuerdo es «un paso, un avance» para «recomponer la caída en los sectores más vulnerables».