Un recomienzo para la izquierda. Resolución del Comite ejecutivo del PSOL

Resolución  del Comité Ejecutivo del PSOL

  1. Terminado el primer turno de las elecciones municipales de este año, vamos a presentar algunos elementos iniciales para la producción de un balance político en relación a los resultados verificados. Es verdad que algunas piezas importantes del tablero electoral van a ser movidas en el segundo turno y pueden potenciar o fragilizar algunos aspectos aquí expuestos. Pero ya es posible definir en un sentido general los resultados obtenidos en el primer turno.

 

  1. La elección municipal tuvo lugar bajo el signo del impeachment. A pesar de que los 144 millones de brasileños y brasileñas llamados a votar tendiesen a procurar por respuestas para sus problemas más urgentes, especialmente en las grandes ciudades y en las capitales, sin ninguna sombra de duda el ambiente político estuvo profundamente contaminado por la deposición en el congreso de Dilma Roussef. Basta recordar que, en las vísperas del pleito todavía estaban siendo patrocinadas operaciones de la Lava Jato visionando potenciar su influencia sobre los resultados electorales.

 

  1. Por lo tanto el clima general de las elecciones en el primer turno tuvo lugar alrededor de la disputa de la narrativa sobre la crisis brasileña, sus responsables y las salidas propuestas o las efectivadas entre ellas, el impeachment. El resultado muestra claramente que el discurso conservador contra la izquierda cautivó a una parcela del electorado e influenció su mirada sobre las candidaturas. En general, cuanto más identificado éste con el Partido de los Trabajadores,  había más dificultades. No es por acaso, que en innumerables ciudades verificamos a viejas raposas travestidas de novedades. La búsqueda por lo nuevo fue capturada, en gran parte, por los candidatos que representan a la vieja política, como es el caso de João Dória,  que salió elegido alcalde en São Paulo, en el primer turno.

 

  1. En el campo de la izquierda quien disputó con mejores condiciones el simbolismo de lo “nuevo” fue el PSOL. Pero su potencial fue tremendamente disminuido por los cambios en la legislación electoral que retiraron a casi todas sus candidaturas de los debates de la radio y de la TV hicieron desaparecer sus programas en el horario electoral gratuito, con inserciones que variaban entre los 10 y los 15 segundos. Así, la táctica de Eduardo Cunha fue parcialmente bien sucedida: candidatos que podrían representar una alternativa fueron, en la práctica, excluidos del proceso electoral.

 

  1. Consideramos que las fuerzas de la vieja derecha fueron victoriosas en el primer turno, eligiendo a la mayoría de los alcaldes y de los concejales. El PSDB venció en importantes capitales; el PMDB mantuvo en el interior del país bajo su influencia y, en general, la base partidaria del impeachment conquistó unas condiciones de gobernabilidad para profundizar su proyecto conservador.

 

  1. La gran derrota electoral fue el PT. No solamente por que disminuyó el número de ciudades que irá gobernar, y de forma muy significativa, perdió en São Paulo y quedó fuera de las más importantes disputas en el segundo turno, con la excepción de Recife. Pero también porque no puede revertir la narrativa de que el partido es el principal (si no el único) culpable por la corrupción existente en el país. Esta derrota, sin lugar a dudas, alcanza a toda la izquierda, a pesar de que partidos, como el PSOL, nada tengan que ver con los errores cometidos;

 

  1. Delante de la crisis vivida por el PT, otros partidos buscaran ocupar el espacio a la izquierda. Entre estas leyendas, cabe al PSOL, lanzando candidaturas en casi todas las capitales, presentándose como el más dinámico polo aglutinador del voto de izquierda que desea cambios y que cree en una nueva etapa de la lucha por la democracia y por la justicia social en Brasil. Los resultados del primer turno muestran un buen comienzo para esta tarea.

 

  1. Las candidaturas del partido en varias capitales consiguieron romper el aislamiento imposto por la legislación electoral. Fue de esta manera que Luciana conquistó el 12% de los votos y lideró las encuestas durante una buena parte de la disputa. Lo mismo ocorrió con Elson Pereira, el alcanzó el 20% en Florianópolis, y con el Procurador Mauro, que obtuvo el 24% de los votos en Cuiabá. En dos capitales importantes estamos en el segundo turno: Rio de Janeiro, con Marcelo Freixo (con el 18%) y en Belém, con Edmilson Rodrigues (con el 29,5%). A parte de ellos, conseguimos colocar al deputado estadual Raul Marcelo en el segundo turno en Sorocaba (SP). En otras ciudades también tuvimos buenos resultados, un ejemplo en Nova Friburgo, con Glauber Braga, y en Niterói, con Flávio Serafini.

 

  1. Más allá de todo esto, destacamos la ampliación de nuestra bancada de concejales en todo el país, especialmente en importantes capitales, y la elección de dos nuevos alcaldes, en las ciudades de Janduís y de Jaçana, ambas están en Rio Grande del Norte. En todos los casos las candidaturas del PSOL consiguieron cautivar los votos progresistas. En donde el discurso del voto útil nos afectó, como es el caso de São Paulo, Luiza Erundina encarnó la disposición del PSOL de impulsar el proceso de reorganización de la izquierda brasileña.

 

  1. En el segundo turno, caso se produzcan victorias psolistas en las tres ciudades en que estamos disputando, colocará al partido con reales condiciones de ser un nuevo polo aglutinador. Todo el movimiento social estará atento a las innovaciones de sus gobiernos, esperando caminos diferentes de los que dieron errado en otras experiencias de izquierda.

 

  1. Un recomienzo para la izquierda, menor del que necesitan las necesidades del momento, pero ciertamente un soplo de vientos nuevos en el medio de un avance conservador.

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