Fabiana Amorim e Camila Souza
“Está mi corazón en esta lucha.
Mi pueblo vencerá. Todos los pueblos
vencerán, uno a uno.
 Estos dolores se exprimirán como pañuelos hasta
estrujar tantas lagrimas vertidas
en socavones del desierto, en tumbas,
en escalones del martirio humano.
Pero está cerca el tiempo victorioso
que sirva el odio para que no tiemblen
las manos del castigo 
que la hora llegue a su horario en el instante puro,
y el pueblo llene las calles vacías
con sus frescas y firmes dimensiones.
Aquí está mi ternura para entonces.
La conocéis. No tengo otra bandera”
Pablo Neruda
Estamos iniciando la construcción de un gran Campamento (Inter)nacional de las Juventudes en lucha. Queremos aglomerar en abril, en Rio de Janeiro, aquellos y aquellas que son parte de las luchas de nuestro tiempo. Aun en medio de tantos ataques del capital y sus gerenciadores, la juventud está en movimiento. Por eso, el colectivo Juntos está invitando diversos colectivos, organizaciones y luchadores para que estén en Rio en semana santa y que cambien con nosotros el rumbo de la historia. En este sentido, visitamos Chile en la segunda mitad de diciembre, un país que hace mucho tiempo es clave para la izquierda latinoamericana. Reconocido por la histórica resistencia a los golpes militares en América con el gobierno popular de Allende, como la punta de esperanza, en un momento en el que en Brasil ya vivíamos casi diez años de terror e ilegalidad. Y recientemente es reconocido especialmente por la importancia histórica de sus estudiantes en la resistencia al neoliberalismo y sus desmontes en la educación pública. Por eso la consigna que usamos cuando las ocupaciones iniciaron era ”esto se va a tornar Chile!”.
El país de mujeres fuertes como Violeta Parra y Ana Tijoux, también vive un proceso intenso de lucha feminista. Así como en la Argentina, el movimiento Ni Una Menos llevó más de 150 mil a las calles de Santiago, con actos en todo el país el día 19 de octubre, en la estera del grandioso paro general femenino argentino contra el femicidio y la violencia sexual contra las mujeres. Vimos la obra de teatro ”M”, impulsada por Juntas y a la Izquierda e interpretada por nuestra compañera Maura Galvéz, vocera de la Coordinación del Ni Una Menos en Chile. La obra es una denuncia a la violencia, a los padrones de belleza, a la desigualdad sexual y tantas otras opresiones que vivimos, y también cuestionamiento y memoria de aquellas que son borradas de la historia simplemente por ser mujeres. Invitamos a las organizadoras de la obra para presentarse en el Campamento, también a la organización Juntas y a la Izquierda. Presenciamos también el escrache organizado por el Ni Una Menos contra el Ministro de Economía, Luis Felipe Céspedes, que usó una muñeca inflable en un evento con empresarios para ”estimular” la economía, en una falta de respeto absurdo contra las mujeres. Así como derribamos Eduardo Cunha como parte de nuestra primavera feminista, las mujeres chilenas están dispuestas a derribar al Ministro, como prueba de que con las mujeres no se juega!
A pesar de no estar viviendo grandes movilizaciones como en 2006 y 2011, el movimiento estudiantil sigue siendo uno de los sectores más dinámicos y ciertamente uno de los más importantes. Particularmente para nosotros de Juntos, que construímos oposición en las entidades brasileñas UNE y UBES, fue muy importante beber de la experiencia del movimiento estudiantil chileno, donde nuevos grupos por fuera de la burocracia de la vieja izquierda estalinista están al frente de las principales entidades estudiantiles del país. Nos pone muy felices poder conversar e invitar las organizaciones UNE, Izquierda Autónoma y Revolución Democrática paraque participen del Campamento. Nos emocionó mucho leer en las paredes de la Universidad de Chile grafitis que decían que ”el patrimonio más grande de Chile es la lucha permanente de sus estudiantes”, e imaginar que aquel espacio fue parte del movimiento que inspiró  los estudiantes mundo entero a tomar en sus propias manos la defensa de la educación pública. Este patrimonio es también nuestro.
No hay como no hacer paralelos con la realidad brasileña. También en Chile, el régimen político atraviesa una gran crisis de representación, por más que en Brasil este proceso ya esté más avanzado, después de las delaciones de la Lava-Jato que desnudó los corruptos y corruptores que actúan para beneficiarse del poder y del dinero público. Por eso también en Chile, ya se apuntan alternativas políticas por fuera de la vieja derecha heredera de la dictadura, pero también de la vieja izquierda – en este caso representado por el PC y por el PS de Bachelet, que también tiene su gobierno hasta el cuello con esquemas de corrupción – siguiendo la lógica de gobernar para una minoría y no atacar las viejas leyes de Pinochet, como la prohibición del derecho a huelga. Este interesante proceso de construcción de un tercer campo político llevó al Frente Amplio a conquistar en el final de 2016 la intendencia de Valparaíso, una de las ciudades más importantes de Chile, con el intendente Jorge Sharp, aunque lo que más sorprende, al igual que en Brasil, son los altos niveles de abstenciones en todo el país. En las últimas elecciones, más de 60% no fueron a votar.
Con la fuerza de su lucha, los estudiantes chilenos conquistaron pautar la reforma educacional como debate de toda la sociedad.
En 2018 conmemoramos 100 años de la reforma de Córdoba, necesitamos seguir actualizando nuestro programa de enfrentamiento a la precarización de la universidad pública, uniendo movimientos estudiantiles latino americanos en torno de esta lucha. La juventud de nuestro continente posee su punto de contacto a partir de la intransigente defensa de la educación pública, de nuestros derechos y por otro futuro, y nosotros de Juntos queremos cada vez más profundizar esta unidad. Vamos tod@s a Rio de Janeiro de 13 a 16 de abril, seguir reviviendo el sueño que no murió con la explosión del Palacio de La Moneda, sino que revivió con la ocupación de la EE Diadema en São Paulo. Cambiemos la historia