Gustavo Giménez

El 1º de enero, cuando los mexicanos recibían al año nuevo, el presidente Peña Nieto, anunció un aumento del 20% en los precios de la gasolina. Aumento que se traslada inmediatamente a los precios de los artículos de primera necesidad. La respuesta no se hizo esperar. En la mayoría de los estados de la república, centenas, miles de manifestantes en cada lugar, salieron a tomar las gasolineras de PEMEX, en muchos casos a saquear los supermercados de las multinacionales, y a manifestarse en distintos lugares. Una verdadera rebelión popular. El estallido tuvo un carácter espontáneo y lo que primaron fueron múltiples acciones en una gran cantidad de puntos del país. Pasaron ya 15 días desde el comienzo del levantamiento. Las acciones más importantes se registraron en la primera semana, en la que los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad dejaron el saldo de 6 muertos y 1.500 detenidos. Este domingo en más de 10 estados hubo movilizaciones.

La privatización de PEMEX

México, uno de los países petroleros más importantes, conservaba una gran conquista, la petrolera estatal monopólica PEMEX. Una de las petroleras más grandes del mundo que sostiene el funcionamiento del Estado mexicano. Peña Nieto, con el apoyo de su partido, el PRI, y de la oposición patronal del PAN y el PRD, logró imponer una reforma energética que termina con este monopolio, permitiendo el ingreso de empresas multinacionales al negocio petrolero y de la energía eléctrica (que también era regida por una empresa estatal). Este nuevo intento de privatización, es el corolario de una política de vaciamiento de la petrolera (México refina el 50% de su petróleo en EEUU), en línea con la política que le exigen el FMI y las multinacionales del sector. El gasolinazo significa además el fin de la regulación estatal de los precios, que ahora se regirán por los vaivenes del mercado.

Se agrava la crisis del gobierno y el régimen

Uno de los reclamos más sentidos en las acciones de estos días es la exigencia de la renuncia de Peña Nieto. A la creciente crisis económica, la devaluación constante del peso mexicano y el deterioro del nivel de vida de la población, se le han sumado innumerables casos de corrupción que afectan tanto a su gobierno, como a los gobiernos estaduales, alcaidías, etc. A lo que debemos sumarles crecientes luchas, que han desbordado a la burocracia sindical priista, como el paro de los maestros contra la reforma educativa o las movilizaciones exigiendo justicia por la masacre de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Este desprestigio alcanza también a los principales partidos e instituciones de un régimen que tiene fuertes lazos con el narcotráfico. Ahora Trump presiona a las automotrices instaladas en México (por su mano de obra barata) para que vuelvan a invertir en EE.UU. y amenaza con construir un muro de miles de kilómetros y que «lo paguen los mexicanos». Más allá de las protestas formales de Peña Nieto, tan vil es su doble discurso, que acaba de volver a nombrar como ministro de Exteriores a Luis Videgaray, un «amigo» de Trump.

Se abre una nueva etapa política

La combinación de la grave crisis del gobierno y el régimen, de divisiones entre los sectores patronales en torno a las últimas medidas, con una crisis económica que no hace sino agravarse, el desborde del levantamiento contra el gasolinazo y la incorporación de importantes sectores de las clases medias a la pelea, plantea un nuevo horizonte para las luchas del pueblo mexicano. Como señala el compañero Facundo Jiménez en el artículo que nos han enviado: «Por ahora -como dice el informe de la oficina del director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos- la mayoría de las protestas han sido pacíficas, pero pueden volverse violentas si las frustraciones con las élites políticas y económicas crece, o si los gobiernos utilizan la mano dura.» En el 2018 están previstas las elecciones nacionales. Andrés Manuel López Obrador, del centroizquierdista MORENA es el mejor posicionado para ganarlas. Andrés Manuel criticó la reforma energética y el gasolinazo, pero lejos de llamar a movilizar, planteó que la única solución era apoyar su candidatura presidencial. Los centenares de miles de mexicanos que en estos días han salido a las calles, parecen no haber sido convencidos por estos consejos. A principios de año el zapatismo aprobó apoyar la propuesta del CNI (Consejo Nacional Indígena) de lanzar la candidatura de una mujer indígena a la presidencia de la Nación. Siendo este paso muy progresivo en torno a la política anterior del EZLN, no han aprovechado esta crisis, más allá de alguna declaración aislada del subcomandante Marcos, para intervenir de lleno en el proceso de lucha y dar una respuesta política a la movilización en curso. Un programa alternativo que defendiendo el monopolio de las empresas de energía estatales, contra toda forma de privatización, imponga un control de sus trabajadores y usuarios sobre ellas, para que la riqueza que generan no quede en manos de funcionarios corruptos, agentes de las grandes multinacionales capitalistas.

Entrevista al compañero Ricardo Vega *

Ciudad de México, 11 de enero de 2017

¿Cuéntanos qué es el gasolinazo?

El gasolinazo refleja un descontento que se inició meses atrás con la llamada reforma energética impulsada por el gobierno del PRI y apoyada por el PAN y el PRD. La reforma energética es un cambio estratégico, que impulsa un proceso de privatización de la petrolera estatal PEMEX (1), bajo una forma tramposa, ya que en términos legales la empresa estatal mantiene la propiedad, pero que abre el paquete accionario y áreas del negocio petrolero a las empresas privadas, principalmente a empresas norteamericanas. Hay una amalgama entre la propiedad estatal y los capitales privados.

¿Cuál es la forma?

La reforma tiene planteada la venta de acciones en la composición empresarial. Lo que ha habido hasta el momento es la liberación de áreas que eran monopolizadas por PEMEX al ingreso de capitales privados. En este caso la venta y distribución de combustible. Antes solo lo hacía la estatal, ahora con esta reforma se permite el ingreso a este negocio de empresas extranjeras como Chevron Texaco y esto viene acompañado con la “liberación” del precio de la gasolina con la excusa que el subsidio que entregaba el gobierno a la venta de gasolina es demasiado alto, unos 10.000 millones de dólares.

¿De cuánto es el aumento?

Se habla de que el aumento es del 18%, pero algunos compañeros han hecho el cálculo en forma independiente, y ese supuesto 18% se transforma en un 30% en algunos estados y en el Distrito Federal se transforma en arriba del 20%. Y además como es una “liberación” del precio, este va a estar en fluctuación y entonces estamos a expensas de los precios que fijen las grandes petroleras a nivel internacional y cual sea su negociación con respecto al peso mexicano (2)

El aumento de la gasolina va a impactar directamente en el precio de las mercancías básicas para el consumo diario. El gobierno para justificarse hasta utiliza una supuesta “bandera ecologista”: que va ha haber menos contaminación, mayor utilización del transporte público, mayor ahorro de combustible, etc… El pueblo sabe que estos argumentos son una falacia, ya que más allá del argumento ecológico lo que habrá es un aumento generalizado de los precios, que sumada a la devaluación del peso mexicano, vemos un año de mucha carencia y profundización de la que ya existía.

¿Esta es la primera vez que se intenta privatizar PEMEX?

Esta es la tercera ocasión en la que se intenta llevar a cabo un proceso de privatización. La primera vez fue en los años 90, en la que se intentó llevar a cabo un intento de privatización, una venta completa. Luego con los dos gobiernos del PAN, de Calderón y de Vicente Fox se intentó de una forma similar. Este es un nuevo momento, desde que entro el gobierno de Peña Nieto ha habido una apertura paulatina de diferentes áreas en la que operaba la empresa estatal.

 

¿Quién lanzó el gasolinazo?

Fue un levantamiento espontaneo por parte de sectores que no son movilizados en general por organizaciones en las que militen, algunos ni siquiera simpatizantes. Sobre todo se ve ahí una gran parte de los sectores populares, y eso lo podemos ver en forma clara en los lugares en donde se llevó a cabo la movilización, las tomas de gasolinerías,  el saqueo de tiendas. Que son las delegaciones donde hay mayor concentración  poblacional y donde están los sector con mayores niveles de pobreza. Ahí se expresaron con más fuerza las tomas y los saqueos. En el norte de la ciudad, en la delegación Gustavo A. Madero, es donde fue más fuerte la movilización.

También algo que se nota es que hay una clase media decadente, que se está viendo arrojanda a la movilización. Se nota que sus movilizaciones son algo más discretas, como la toma simbólica de la gasolinería, como es el caso de la delegación Tlalpan, que es una delegación de clase media. Y es que la devaluación del peso, sumada al incremento de la gasolina, sobre el aumento de los precios, impulsa a la clase media, a una clase media sin mucho ánimo, incluso con una ideología conservadora, a salir a las calles. En la movilización se expresa en una diferencia en cuanto a los métodos. Hay una parte de esa clase media que estigmatiza, siguiendo los argumentos de los medios, con un argumento plegado a la ideología burguesa, de que los saqueos son viles robos que deben ser castigados. No comprenden que la gravedad que ha obligado a ellos a salir a la calle, ha llevado a otra parte de la población a hacer de los saqueos otra forma de sobrevivencia. Lamentablemente también hay un sector de la izquierda que aunque comprenden la situación de escases y precariedad en que vive la población, llaman a que no hagan de la protesta una “justificación” para que el gobierno lleve a cabo medidas represivas amplias.

¿Qué dimensión nacional tuvo el gasolinazo?

Bueno tiene que ver mucho con la concentración urbana. Fue espontanea. Las gasolineras, que son todas de PEMEX, están colocadas siempre al lado, muy cercanas, de centros comerciales. Sobre todo en las concentraciones urbanas, como Guadalajara, las ciudades del norte, Coahuila en la parte más del Atlántico, como Veracruz, en el otro lado más céntricas como Puebla, etc… En esas ciudades donde hay fuerte concentración de población y donde las gasolineras siempre están cerca de los grandes centros comerciales como Walmart, Chedraui, como Soriana, como las empresas de capitales locales del grupo Salinas, del grupo Elektra, etc… Cuando se tomaban las gasolineras por parte de los vecinos, de las asambleas de los barrios, había personas que en su enojo llegaban a las puertas de los establecimientos y empezaban a reconocer que dentro del acuerdo general por el aumento de precios no solamente pasaba por los combustibles, sino que estaban implicados capitales trasnacionales, y por lo general la mayor parte de los saqueos estuvo orientada a los Walmart, de capitales estadounidenses, y a los Chedrauies.

A pesar de que parecen saqueos espontáneos, sin ningún tipo de reflexión por parte de los sectores populares, en realidad, ellos una vez sumados a la movilización, reconocen que parte del problema y de la carestía que día a día se vive, forma parte de la entrada del capital transnacional al país y cuando ven al lado de  la gasolinera a estos grandes centros comerciales, lo que hacen es continuar con el proceso de toma de conciencia.

¿Cómo han sido las movilizaciones?

En el día de ayer, en que se realizó una movilización mucho más regional, de carácter estatal, en algunos estados de la República. Pero antes de eso, desde el lunes de la semana pasada, la movilización había sido algo más dislocada. El aumento por parte del gobierno se hizo en fechas vacacionales. El primer aumento se hizo el 1º de Enero, cuando la gente estaba en la resaca de fin de año, recibiendo el año nuevo, y en ese momento se dio el primer incremento. No hubo un llamado de ninguna organización para hacer una movilización, ni estatal ni regional. Fueron expresiones de descontento muy locales en la gasolinera que está en el barrio, en esa parte de la ciudad, en donde se concentró la población de forma  espontánea y donde empezaron las tomas en forma escalonada.

No hubo una marcha, ni una gran asamblea para decidir cuál era estrategia. Fue una estrategia que fue saliendo al paso por parte de la gente. Fueron rebalsadas todas las organizaciones. No hubo ninguna organización que haya previsto que los aumentos de la gasolina llegaran a tal magnitud.

¿Cuál ha sido el volumen de la revuelta?

Es la crisis con una movilización espontanea más importante luego de la gran movilización contra el fraude electoral del 2006. Es difícil precisar el volumen a nivel nacional. Lo que más sorprende es que en estados de la república donde es difícil de encontrar con manifestaciones de este tipo como Guanajuato o Guadalajara. Hasta en esos estados ha habido movilizaciones.

Comenzaron el lunes (02/01) de la semana pasada. El día miércoles y jueves fueron las puntas de la movilización. Todavía había muchas acciones el día viernes y luego ha habido como un valle. La más grande fue la que se hizo el lunes por la tarde en el DF, y se calculan unas 15 o 20.000 personas, que es una proporción menor a otras marchas… pero hay que tener en cuenta que hubo movilizaciones en el día sábado y otra el domingo. El lunes fue el tercer día de marchas.

En el norte, en Coahuila hubo movilizaciones muy importantes. En otras partes del norte, en ciudades pequeñas como Rosarito que fue donde se dieron más fuerte el nivel de las tomas y la organización popular. En el centro del país como en el caso de las organizaciones amplias con marchas. En el caso del sur el caso chiapaneco, en el centro la ciudad de México y en el norte Rosarito y Coahuila.

¿Cómo actuaron las direcciones?

De las tres corrientes que hay en la izquierda mexicana, solo dos han hecho participación activa dentro de las protestas. Por una lado muchos militantes y simpatizantes de MORENA han sido protagonistas en las tomas, aunque su dirigente Andrés Manuel López Obrador ni la dirigencia de MORENA no han participado de las protestas. López Obrador sacó un video el día que comenzaron las protestas, diciendo que la única forma de evitar la privatización de PEMEX era votarlo a él para presidente en las elecciones de 2018.

El zapatismo, con la dirección de Moisés y del comandante Marcos, la única declaración que dieron es que “es una catástrofe” el gasolinazo, o sea criticando las condiciones que han llevado al estallido pero sin ninguna política. La izquierda en general acompañó pero no dirige. La izquierda socialista ha  llamado a los estudiantes universitarios, que se encuentran en receso vacacional,  a realizar una asamblea esta semana; pero esta parte de la izquierda mexicana tiene bajo impacto a nivel nacional.

¿Qué dices de la política de Trump en relación a la industria automotriz?

En la frontera norte tenemos desde los finales de los años 80 todas las empresas maquiladoras. Que entre otras cosas, han maquilado a la industria automotriz, a la industria del vestido. El lunes Trump amenazó a la Ford, que si colocaba la maquilación de ciertas partes del Focus, en la parte norte de México, iba a tener amplios impuestos para la entrada al mercado norteamericano. A partir de ello, Ford cerró algunas de las propuestas que tenía para hacer negocios en la frontera mexicana y la colocó al interior del país norteamericano. Todavía Trump ni siquiera ha asumido el mandato y ya está empezando a influenciar en la forma en que será el comercio entre los dos países, sobre todo presionando a las empresas para que no vayan a recoger la mano de obra mexicana en la frontera norte.

El gran problema es que además del ya devaluado peso, la caída en el crecimiento mexicano mientras siga este gobierno, con esta inserción internacional, va a ser muy baja para el resto del sexenio. Eso va a profundizar la crisis económica sobre todos los sectores populares y va a aumentar el nivel de descontento. Hay análisis que contemplan que pensar en las elecciones presidenciales de junio de 2018 en este país  es ahora muy aventurado por el nivel de crisis y de descontento que hay en la población en general.

Este año empieza un proceso pre electoral. Ya en mayo estarían definidas las precandidaturas: el EZLN-CNI, luego está la candidatura de Andrés Manuel por MORENA, por el lado del PRI se maneja a un viejo tecnócrata Osorio Chong, y por el lado del PAN la esposa del ex presidente Felipe Calderón, entre otras candidaturas.

 

¿Cómo están actualmente las acciones del gasolinazo?

Actualmente hay una baja de las acciones desde el día sábado (07/01). El descontento rebaso a las organizaciones. Aquí ha habido muchas propuestas de movilización a nivel poblacional. Ha habido una marcha el sábado, otra el domingo y otra el lunes. Y lo que ha sucedido es que se ha desperdiciado fuerzas en hacer múltiples movilizaciones sin tener una coordinación central que pueda unificar a todos los que estaban rechazando el gasolinazo. La movilización del sábado estuvo muy raquítica. La del lunes fue la más grande, pero aun así se veía que era una movilización más centrada en las organizaciones tradicionales de la izquierda. En cambio la del sábado se notaba su carácter espontaneo.

El principal problema que mostró para la izquierda mexicana  este levantamiento, es que hay una parte de la izquierda que no se ha logrado colocar como un referente para la gente que está dispuesta a movilizarse contra el gobierno de Peña. Hay como dos caminos que no se han logrado unificar.

¿Se abrió un nuevo proceso político en el país?

Es un buen termómetro para la izquierda mexicana, el que haya un significativa cantidad de población que no milita ni se identifica con ningún partido y que ese descontento la ha obligado a salir a la calle. Por eso podemos hablar que se le plantea a la izquierda un nuevo inicio si se logra que estas movilizaciones tengan una incidencia en el proceso y que más allá incluso de que la movilización de estos días provoquen un cambio en la reforma enérgica, más bien eso sea utilizado para acumular fuerzas en el futuro, pensando en las elecciones del 2018.

En el caso de la candidatura indígena (3) lo que sucede en estos momentos tendría que ser parte de la plataforma electoral, de la plataforma de lucha, del plan de lucha para canalizar el descontento que hoy se vive en las ciudades importantes del país. En ese sentido es un nuevo momento político en el país. El EZLN (Ejército Zapatista de Liberación Nacional) y el CNI (Consejo Nacional Indígena) tienen el desafío de lograr rebasar la dirección política de MORENA y Andrés Manuel e insertarse en estas nuevas generaciones y nuevos sectores de la población que se han unido en la lucha contra la reforma energética.

 

(1)    PEMEX es la petrolera estatal monopólica, la gran empresa mexicana, creada en tiempos del nacionalismo del presidente Cárdenas, que nacionalizó el petróleo mexicano en la década del 30, que provee buena parte de los recursos fiscales del Estado.

(2)    La devaluación en el peso mexicano en el 2016 ha sido constante. A principios empezó alrededor de 17, 18 pesos por dólar y subió a 19 antes de la elección de Trump y con la elección de este llegó a 20 y en los últimos días superó los 22 pesos.

(3)    Propuesta de lanzar la candidatura presidencial de una mujer indígena realizada por el CNI y aceptada por el zapatismo, para las elecciones mexicanas de 2018.

*militante trotskista. Profesor de la UACM