Operación Lava Jato y la izquierda en Perú: ¡Contra la corrupción una nueva Constitución!

Bernardo Correia

La operación Lava Jato que empezó como un caso de corrupción brasileño ya gana proporciones latinoamericanas. Mas allá de haber desnudado al modus operandi de casta politica brasileña y llevar a la cárcel grandes empresarios de las más grandes empresas de construcción civil del país, como Marcelo Odebrecht, Eike Batista y altos ejecutivos de Camarago Corrêa, OAS y Andrade Gutierrez, ha demostrado relaciones corruptas entre las empresas brasileñas y sus agentes politicos.

Las denuncias basadas en las delaciones adjudicadas, especialmente la de Marcelo Odebrecht, incluyen a Venezuela, Republica Dominicana, Panamá, Argentina, Ecuador, Perú, Guatemala, Colómbia, Mexico, mas allá de Mozambique y Angola.

Fonte: Jornal El Comercio, Lima – Peru

El caso de Perú que hemos seguido de cerca es un emblema. Las investigaciones hasta ahora incluyen a los tres últimos presidentes del país electos después de la caída de Fujimori, pero ya hay cinco bancadas de los partidos que componen el congreso nacional en favor de que las investigaciones se extendan a los 90, periodo en el cual Fujimori estuvo en el poder. En los 90, según el periódico La Republica, la Odebrecht hizo 30 obras de las cuales 26  dependían de los fondos públicos.

En los años 2000, el sistema de carreteras interoceánicas, conocidos como proyectos IIRSA Norte e IIRSA Sur, la Odebrecht obtuvo concesiones en consorcio con la peruana Graña y Montero y otras constructoras brasileñas involucradas en Lava Jato, como Andrade Gutierrez, Camargo Corrêa y Queiroz Galvão.

Se estima que los prejuícios causados ​​solamente por Odebrecht al Estado peruano es de 283 millones de dólares en obras realizadas entre 1998 y 2015, en el periodo que comprende los gobiernos de Alberto Fujimori, Alejandro Toledo, Alan García y Ollanta Humala. Toledo que se encuentra fuera del país ya tuvo solicitud del Ministerio Publico acepta por la Justicia de detención provisional por el recibimiento de 20 millones de dólares en coimas. El actual presidente Pedro Pablo Kuczynski (PPK) también está contra las cuerdas, ya que fué Ministro de la Economía y Primer Ministro del gobierno de Toledo (2001-2006).

Un echo pintoresco demostra la situación de Kuczynski. Por medio del twitter la esposa del ex-presidente Alejandro Toledo, Elianne Karp, ha advertido: “Que vergüenza PPK (las iniciales de Kuczynski) tú que tantos negocios y lobbies has hecho! No me hagas hablar because I know what you did last time (porque sé lo que hiciste la última vez)!!!”

Hasta ahora el gobierno no ha desecho los contratos con Odebrecht y habla en “transición responsable” para la empresa salga del país. Así que nos es exagerado decír que hay un terremoto en el régimen politico de Perú y la prensa ya abre la posibilidad de la vacáncia presidencial.

 Corrupción For Export y el PT actuando como agente del subimperialismo brasileño

Las revelaciones de Lava jato en Perú, han desnudado las relaciones promiscuas entre los empresarios y los gobiernos como parte del modelo económico neoliberal que nunca se ha rompido completamente, también domostran el compormiso del gobierno del Partido de los Trabajadores con el proyecto subimperialista de la burguesía brasileña ante los demás países de latinoamerica.

Denuncias que vienen de la delación adjudicada del ex-presidente de Camargo Corrêa, indican que entre el 2005 y 2008 la empresa ha pagado sobornos a altos funcionarios peruanos cuando de la construcción de la Interoceánica. Es el periodo de los fines del gobierno Toledo y inicio del Gobierno García. También coincide con los dos gobiernos de Lula como presidente de Brasil. El proyecto de la Interoceánica estuvo entre los más importantes de la politica lulista para los países vecinos comoparte de su agenda de “integración regional” a través de Mercosul.

Toledo abraça a Lula no ato oficial que deu inicio à construção da Inter-oceânica.

Fonte: Jornal la Republica

Desde hace 2007, el Banco Nacional de Desarollo Económico y Social (BNDES) ha dado crédito a muy bajas tasas de interés (0,75% anuales) a lo que se llama “exportaciones de servicios” especialmente para que grandes empresas constructoras brasileñas pudieran realizar obras en el exterior. Esta inversión no causó daños al BNDES, ya que utiliza recursos del Fondo para los Trabajadores (FAT). Entre 2003 y 2010 más de la mitad de la plata destinada a inversiones de este tipo vinieron del FAT, con el acuerdo de las principales centrales sindicales (CUT y FS) porque supuestamente “generarían empleos”.

Cuando Lula ha llegado al gobierno en el 2003 la Odebrecht ya era la más grande empresa constructora de Brasil. La empresa tuvo un crecimiento significativo en el periodo de la dictadura militar brasileña en especial en el gobierno Médici (1969-1974). Pero de 2003 a 2014 la facturación de la empresa creció seis veces en valores absolutos – fué de 17,3 para 107, 7 mil millones de reales, se puede decír que la Odebrecht se ha hecho la empresa símbolo de la “era Lula” y su ciclo económico.

Mas allá de ser la empresa con más inversiones fuera del país, ella también fué la que más financiación del BNDES. Según la revista brasileña Época, la Odebrecht obtuvo 8,2 mil millones del total liberado por el banco estatal para financiar obras fuera de Brasil de casi 12 mil millones de dólares.

 

 

Estos datos demostran, primeramente, algo que está en el ADN de la empresa constructora más grande de Brasil que es la relacción directa de sus ganáncias y el Estado. En segundo lugar, demostran como ella estaba en el centro del proyecto de desarollo subimperialista impulsado por el PT en el gobierno en conjunto con otras constructoras.

Lula se ha hecho una especie de agente de la empresa llevando sus negocios a muchos países por medio de su influéncia política, como hemos dicho. Entre 2007 y 2014, el BNDES ha financiado 425 operaciones de exportación, un tercio de ellas han beneficiado seis constructoras: Odebrecht, Companhia de Obras e Infraestrutura, Queiroz Galvão, Camargo Corrêa y OAS. Todas ahora son investigadas en la Lava Jato. Tal vez no sea casual que de los diez más grandes donantes de la campaña de Dilma Roussef en el 2014 cinco son constructoras.

Lo más grave es que esta “agencia” también ha exportado la forma como Odebrecht (y otras constructoras) operan en Brasil, historicamente actuando de forma espuria, por medio de coimas, corrupción, cambio de facilitades y auxilio electoral en todo lado.

Específicamente con relación a Perú, la burguesía brasileña actua en muchas ramas de la economía. La Odebrecht, por ejemplo, actua en el país desde el 1979. Perú es el país de sur de America donde la minería más aporta en el Producto Nacional, así que en el gobierno Toledo empresas brasileñas como Votoratim Metais (que hoy día controla más de los 60% de la producción de zinco en Perú), Gerdau y Vale do Rio Doce entraron con toda su fuerza en la gran minería con el acuerdo de la diplomacia y del gobierno de Brasil. Según el maestro marxista Mathias Luce, correos entre diplomatas brasileños demostraran preocupación de los empresarios brasileños con la victória de Ollanta Humala y su programa nacionalista.

Delante de tal amenaza, el PT y la Odebrecht actuáron conjuntamente para cooptar a Humala y garantizar que él tracionase su programa. El envío de Luis Favre (asesor politico reformista del PT) con el objetivo de hacer “moderada” su campaña y el hecho de se ter convertido en el principal asesor del presidente ya habla mucho acerca de las intenciones politicas del PT, pero la delación de Jorge Barata, representante de los negocios de Odebrecht no Perú, indica que a pedido del propio Lula la empresa tendría pasado 3 millones de dólares a la esposa de Humala Nadine Heredia, sin decalaración a la justicia, para la campaña electoral. De acuerdo con las investigaciones, apuntes en la agenda de Nadine  acerca de los costos de campaña coinciden con documentos de la Odebrecht en los cuales está referido el “proyecto OH” (iniciales de Ollhanta Humala) por intermedio del ex-ministro Antonio Palocci del PT. De hecho, Ollanta traicionó a su programa y ha frustrado la esperanza de millones de peruanos que creían que el Partido nacionalista iba a colocar los intereses del país por de frente de los intereses privados.

¡Una nueva Constitución para un Nuevo Perú sin corrupción!

La izquierda peruana, ahora representada sobre todo por el Movimiento Nuevo Perú y destacandose el liderazgo de Veronika Mendoza encuentrase en un punto-clave en la disputa de los rumbos del país. El MNP ha denunciado sistematicamente la politica de asociaciones publico privadas (AAPs) en las obras, tanto en contra Odebrecht o en el caso del peaje de Puente Piedra, así como en la construcción de Aeropuerto de Chinchero, en lo cual una adenda en el contrato hace que el Estado asuma el costo de 80,7% de la obra y, aún así, la empresa Kuntur Wasi gana la concesión por 40 años.

Con el país sacudido por el “Huaico de la Corrupción” se impone la necesidad de disputar la indignación popular y dar una señal de cambio más profunda acerca del tema de la corrupción. En primer lugar, disputar esta agenda por la izquierda y no permitir que el cadáver de fujimorismo se aproveche de la situación y con su mayoría en el congreso nacional se pase por moralizador de la política, como si no fuera corrupto. En este sentido, fué fundamental el pronunciamento de la bancada del MNP y de Verónika Mendoza en vivo en lo medios, diciendo que las investigaciones de Lava Jato deben ser profundizadas y según sus própias palavras: “Si tiene que caer el actual presidente de la República para que podamos zanjar de una buena vez en el país con la corrupción, que así sea”, apuntando la necesidad de nuevas elecciones caso haya la vacáncia, así como la imprescritibilidad de los crímenes de corrupción.

Más importante aún, el posicionamiento contundente del MNP en defensa de una nueva constitución para el país. La consigna “una nueva Constitución para un Nuevo Perú sin corrupción” va a ser llevada por el MNP a la Marcha llamada por la CGTP y otros movimientos sociales para el 16F próximo en Lima: “Convocamos a todo el pueblo peruano a que se movilice, a que no caiga en la resignación. El país puede cambiar, podemos acabar con la corrupción. Movilicémonos este 16 de febrero para dar un mensaje a la clase política corrupta”, dijo Vero en la Conferencia de prensa realizada en el 8 de febrero.

La denuncia de la corrupción como parte del régimen politico del capital en su fase neoliberal deve coordinarse con una salida para la crisis, en la cual se pueda transitar para un nuevo modelo anticapitalista y un nuevo régimen realmente democrático, con la politica y la economía bajo contól del pueblo!

 

 

 

 

 

 

 

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