Por Maura Gálvez

El llamado a un paro mundial de mujeres para este 8M ya suma más de 40 países, hecho histórico que moverá los cimientos de nuestro continente y del mundo. Hace cien años, un 8 de Marzo, las obreras textiles prendieron la mecha del proceso revolucionario más importante de la historia: la Revolución Rusa de 1917.

A un siglo de aquella gesta, enfrentamos una crisis del capitalismo que viene deteriorando las condiciones de vida de las mujeres, en especial de las trabajadoras. Desde el 2008 se profundiza la feminización de la pobreza y la precariedad laboral, hay planes de aumentar la edad jubilatoria, recortes de nuestros derechos y altos índices de feminicidios. El diagnóstico es claro: el sistema capitalista-patriarcal desata una ofensiva contra nosotras. Frente a esa violencia nos levantamos, con una respuesta radical y masiva.

La antesala al 8M, masividad y contraofensiva

La antesala al paro mundial de mujeres pone de manifiesto nuestro momento. En nuestro país venimos repletando las calles. En el 2016, conmocionadas por el asesinato de Lucía Pérez en Argentina y luego el de Florencia en Chile, salimos a la calle cerca de 250.000 sólo en Santiago, para repudiar la violencia machista al grito de Ni Una Menos, Vivas Nos Queremos. A partir de esa respuesta masiva se conformó la Coordinadora Ni Una Menos, que convoca y adhiere al paro internacional del 8M.

Lo que ocurre en nuestro país y en Latinoamérica, desde México, Brasil, Perú o Argentina se enmarca en una polarización global, con las mujeres como principales protagonistas, desbordando las calles y cuestionando el origen de la desigualdad y la violencia: el sistema. Fueron 500.000 mujeres en Estados Unidos contra el misógino de Trump, miles las mujeres polacas con su paro defendiendo el derecho al aborto, miles más en el 3J argentino, entre tantos ejemplos que confirman esta nueva ola feminista mundial.

El paro internacional del 8M potencia nuestra postura: un feminismo del 99%. Ese es nuestro feminismo, violeta y rojo, porque entendemos que el enemigo es el sistema capitalista y patriarcal, padre de todas las violencias. Contra él, nos organizamos Juntas y a la Izquierda.

Nuestro feminismo: antipatriarcal y anticapitalista

La opresión de nuestro género es anterior al capitalismo. Pero el patriarcado ha potenciado un gran negocio al sistema capitalista, favoreciéndolo con el trabajo doméstico gratuito de la mujer. Por eso la opresión machista hoy es inseparable del modo de apropiación capitalista, su cultura, su ética y sus instituciones.

Es por eso que la lucha es profundamente radical. Nuestra posición es luchar en contra del 1% que hoy mantiene el poder, empoderando a la clase trabajadora, a las mujeres, los jóvenes, nuestros pueblos y los movimientos sociales con perspectiva feminista y revolucionaria.

Por eso desde Juntas y a la Izquierda y el Bloque de Anticapitalistas Movilizados vemos indispensable la reinvención de una confluencia anticapitalista profundamente antipatriarcal, que actúe en la realidad chilena y mundial. Si nos organizamos democráticamente podemos desarrollar militantes de un nuevo mundo, despatriarcándonos y combatiendo los vicios machistas. Nuestra estrategia es desmantelar el actual sistema para instalar uno nuevo y radicalmente distinto: desde un feminismo revolucionario, anticapitalista y ecosocialista. Ese es nuestro enfoque.

Te invitamos a sumarte y marchar junto a nosotrxs el 8 de Marzo. Nuestra propuesta es potenciar la lucha de las mujeres, organizar y avanzar hacia una salida anticapitalista y antipatriarcal. (revisa nuestras demandas: http://portaldelaizquierda.com/2017/03/chile-ni-una-menos-vivas-nos-queremos/)

No estamos solas: estamos Juntas y a la Izquierda!

Bloque de Anticapitalistas Movilizados – BAM!

#Feministas, #Ecosocialistas, #Anticapitalistas