Equipo Operativo Nacional de Marea Socialista

La jornada del 16 de julio obliga construir una caracterización lo más cercana posible del momento actual, un análisis a distintos niveles. Para ello hay que mirar por detrás de los números de ambos eventos del pasado domingo. Porque estos números son inciertos e inverificables, y están al servicio de la guerra propagandística que como parte de la confrontación en curso conducen las direcciones políticas de la polarización. El análisis que presentamos está en el contexto de los escenarios que planteábamos en nuestro Editorial #23, Pacto, guerra civil o volver a la Constitución del ’99[1].

Por lo tanto proponemos interpretar los hechos más allá de los números en los siguientes 4 puntos: a) el significado de la movilización ciudadana de la jornada; b) la orientación que hacen pública las cúpulas incluido el anuncio de la Hora 0 que lanza la MUD; c)que medidas de gobierno se han aplicado estos días y cuál ha sido la posición de la MUD y su AN; y por ultimo una pregunta, quizás la incógnita más importante a develar; d)¿cuál es el escenario que abre esta jornada?

a) El plebiscito o consulta popular convocado por la MUD tuvo una alta participación. Es un hecho que se cumplió el objetivo que se propusieron. Para los que pudieron recorrer los puntos en los que se realizaba la consulta, fue posible apreciar, de parte de los ciudadanos que asistieron a la misma, una voluntad de participación democrática, de rechazo al gobierno y una acción consiente que le da sustento al sentimiento de reivindicación ciudadana que se ha expresado, más allá de los grupos foquistas, los últimos 100 días. A pesar de la manipulación de las preguntas, cuya consecuencia veremos más adelante, y de las intenciones de los dirigentes de la MUD, la población mostró en la consulta un claro repudio a la falsa Constituyente de Maduro.

El simulacro de la constituyente, fue una reacción defensiva del gobierno frente a la convocatoria del plebiscito demostró que el gobierno mantiene, aunque limitada, su capacidad organizativa y de movilización de la maquinaria. El simulacro, preparado con un solo punto por parroquia, fue organizado de esa manera para lograr el efecto visual de enormes concentraciones de personas dispuestas a participar del mismo. Pero solamente señalar que la participación fue menor que la de la Consulta de la MUD y a partir de allí concluir que se ha iniciado “la Hora 0” con “Gobierno de Unidad Nacional” incluido, como propone la cúpula de ese sector, es manipular un éxito que sólo le pertenece a una ciudadanía que perdió el miedo. Sin embargo la demostración del simulacro dejó claro que el gobierno de Maduro, más allá del importante deterioro de su base social de apoyo, mantiene, por las razones que sea, una capacidad de movilización y una maquinaria que funciona. Es importante tener en cuenta esta respuesta del gobierno porque demuestra que la situación continúa, tres meses después de iniciadas las protestas, en un empate catastrófico, que explica, entre otras razones, la creciente injerencia y presión internacional como por ejemplo las últimas declaraciones de Donald Trump y Manuel Santos, las de este último realizadas desde Cuba cuando participaba de un acto oficial.

b) Por otra parte los discursos y orientaciones de los dirigentes de ambas cúpulas  continúan echando gasolina al fuego de la peligrosa situación que transita el país. Una vez concluida la jornada del 16 de julio y luego de los primeros saludos hipócritas a la participación de la ciudadanía y a la Paz, ambas cúpulas volvieron a tensar la situación. De todas maneras, en este caso, el evidente éxito del plebiscito por sobre el simulacro, le da un protagonismo más destacado a la cúpula de la MUD. Al mediodía del lunes esta dirigencia desnudaba todas sus intenciones: y desde el Centro Cultural Chacao, lanzaba su “Hora 0”, abriendo paso a la posibilidad cierta de un crecimiento todavía mayor de la violencia política, que pagará en primer lugar el pueblo y el país. Alejando de esta manera, todavía más, la posibilidad de una salida democrática. Y usando como argumento el apoyo recibido en la consulta. Cómo señalábamos en nuestro Editorial #23 la realización del plebiscito al igual que la de la Constituyente, no hacen otra cosa que abonar el crecimiento exponencial de los enfrentamientos y abrir la puerta a choques armados de características impredecibles.

c) Mientras se preparaban estos eventos de apariencia democrática y contenido manipulado, el gobierno de Maduro firmaba dos contratos que representan una escandalosa entrega de soberanía. El primero con la autorización por parte del TSJ apoyado en la cuestionada sentencia 155, que autoriza a crear una empresa mixta en la Faja Petrolífera en sociedad con capitales internacionales conocidos como fondos buitres, donde participa el capital anglo sajón, los Rothschild, y probablemente Rusia y China, esto ocurría a horas de una amable conversación telefónica  entre Maduro y Putin.

Días después se producía la firma de otro contrato petrolero con la trasnacional estadounidense Horizontal Well Drillers para conformar una empresa mixta, acto en el cual Maduro señaló que esperaba con ansias el momento de estrechar las manos de Trump.  Pero el lunes 17 el jefe de Estado Gringo le contestó el pedido de apretón de manos con una amenaza, al declarar que si Maduro continuaba con la Constituyente, se tomarían rápidas y contundentes sanciones económicas contra nuestro país. También hubo ampliación de contratos para la perforación de los dañinos pozos horizontales con la tristemente célebre Halliburton, involucrada en operaciones mercenarias en Irak.

En su esfuerzo por mantenerse como sea en el gobierno, el presidente Maduro en su soberbia, no quiere o no puede ver que cada capitulación al gran capital, como lo viene realizando en los últimos años, al contrario de lograr el respaldo que busca, sólo consigue que se redoble el chantaje para obtener nuevas concesiones y prepara el camino para una injerencia más directa. La cúpula de la MUD, por supuesto, hizo silencio frente a la entrega del país que significan esos contratos, lo mismo que con las declaraciones de Trump.

d) ¿Cuál escenario se abre después del 16/07? Esta pregunta es más fácil de hacer que de responder,  ya que la situación continúa dominada por la incertidumbre.  Sin embargo la convocatoria a la llamada “Hora 0” por parte de la dirección de la MUD, no es una sorpresa y menos el apoyo que acaba de recibir por parte de Donald Trump.

Cuando propusimos rechazar el plebiscito, lo hacíamos denunciando que ese era el objetivo de la consulta. El acuerdo a un “Gobierno de Unidad Nacional” y la elección de los integrantes de una institución como el TSJ por parte de la actual Asamblea Nacional, significa la configuración de un doble poder, condición previa a una guerra civil abierta, y que aleja por el momento toda posibilidad de solución democrática.

Lo mismo que la convocatoria a “Paro Cívico” que algunos confundidos quieren ver como una lucha de los trabajadores, es en realidad un paro patronal como los organizados por Fedecamaras en 2002/2003. Sin un programa de lucha para solventar las necesidades populares, que exige entre otras medidas, la suspensión de los pagos de la Deuda Externa ilegítima para resolver la escasez de alimentos y medicinas, ni ninguna propuesta de defensa del ingreso de los trabajadores, ese “Paro Cívico” le es útil únicamente a la cúpula de MUD para consolidar su capacidad de negociación o su posicionamiento para el aumento de una confrontación que dañará todavía más la vida cotidiana de nuestra gente.

Por su parte el gobierno de Nicolás Maduro, acelera el rumbo a la Constituyente. Toda su actividad está concentrada en llegar al 30 de julio y realizar las elecciones de los constituyentistas y en reprimir las protestas o manifestaciones legitimas.

De no presentarse una negociación sobrevenida, que no es descartable, estas cúpulas irresponsables se continuarán dedicando a cavar las trincheras desde donde conducirán el enfrentamiento fratricida. Por nuestra parte volvemos a exigir que se detenga esta locura.

Reclamamos la suspensión de la falsa Asamblea Constituyente, el adelantamiento de las elecciones a gobernadores, un claro cronograma de elecciones presidenciales, la vuelta plena a la Constitución del ’99, y la aplicación de medidas inmediatas como las señaladas más arriba, para detener el impacto sobre nuestro pueblo de la brutal crisis que afecta al país. Esta una manera democrática de resolver el impasse actual sin el desenlace trágico que significaría adentrarnos en el territorio irreversible de un enfrentamiento armado.

 



[1] Editorial #23 de Marea Socialista https://www.aporrea.org/actualidad/n311237.html