PPK tuvo la oportunidad de retomar un rumbo diferente con el mensaje presidencial de 28 julio, pero lamentablemente tomó el mismo camino equivocado: insistir con la misma política favoreciendo solo a lobistas y grandes empresarios y tejer una alianza con el fujimorismo como socio.

La sensación de muchos (70%) fue decepción, escepticismo y sobre todo un descreimiento casi desbordante, son las impresiones de muchos peruanos después del mensaje presidencial. Y no es para menos, un año de un gobierno que llevó al Perú a una economía estancada, donde la educación y la salud quedó en el olvido, donde el porcentaje de desempleo es galopante y cientos de miles en las calles.
Después de este primer año desastroso, el mensaje presidencial no refleja una autocrítica real, verdadera, más bien fue un simple saludo a la Bandera; llamó “contratiempos” a la corrupción de Lava Jato como si fuera algo lejano del gobierno, del modelo y sus instituciones, como que vino de afuera, en vez de una autocrítica más bien es un lavado de cara. Decir que algunos gobiernos de otros países saludan y ven como un ejemplo cómo se combate la corrupción en el Perú: es irrisorio que se piense así, mientras que existe un Alejandro Toledo escondido en los EE.UU escapando a la justicia, mientras existe un Alan García que va y viene de España a Perú sin que le toquen un pelo, lo mismo de funcionarios del fujimorismo evadiendo la justicia comprando tiempo, mientras la empresa Odrebrecht principal involucrada sigue trabajando en nuestro país como si nada hubiese pasado, y ni hablar de sus propios ex asesores como Moreno y el famoso “negociazo” en la Salud, mientras su partido cobraba cupos para ser parlamentarios o los audios del ex ministro de economía Thorner presionando al contralor Alarcón para que le dé luz verde a proyectos de APPs a cambio PPK firmaría el presupuesto de 13 millones que la controlaría pedio como presupuesto. Todo esto no es un solo un “contratiempo”, es algo más serio.
Pero la desazón del mensaje presidencial pasa principalmente en la salida a la crisis, si algún peruano tuvo una esperanza a lo que propuso PPK mato esa esperanza, ya que es más de lo mismo. No va existir un cambio de rumbo. Seguirá siendo prioridad dar señales positivas a la inversión privada y que la reconstrucción pasa ser el negocio suculento para los amigos del gobierno, y lo más peligroso aun cuando dice que para fortalecer la democracia pasa por el diálogo pero con las fuerzas políticas de esta manera el gobierno intenta sellar el pacto de impunidad dialogando sobre todo con el Fujimorismo y con quienes desean a través de un Acuerdo Nacional continuar con este modelo que nos llevará a una segura recesión económica, a continuar el camino de las APPs y sus adendas corruptas, y entre los mismos políticos corruptos salvaguardarse para no caer presos incluso el mismo PPK que su nombre anda voceándose en el caso de la interoceánica con odrebrecht , además queda abierta el posible indulto a Alberto Fujimori
LAS VOCES QUE NO SE ESCUCHAN
La otra cara de la moneda es que mientras PPK anuncia que no cambiará de rumbo y que su diálogo es con las grandes empresas y con Keiko. Por otro lado los sectores en lucha exigen que cumpla sus promesas y que se soluciones los problemas estructurales; como la gran lucha docente que día a día va creciendo y va tomando simpatía, cuya respuesta por parte del gobierno es represión, amenazas de prisión incluso a los mismo padres de familia que apoyan, Estado de Emergencia y criminalización de las protesta, acusándolas de que son dirigidas por sendero luminoso para deslegitimarlas. También está el sector de salud donde se visibiliza más la crisis en este sector olvidado por los gobiernos de turno, sector que también se encuentran en la calle con una huelga de hambre, podemos seguir mencionando luchas como Andahuaylas, los mineros, pero la cuestión es que vemos a miles en las calles resistiendo y exigiendo solución. Adelantamos nuestra visión; vamos una polarización mayor, a un Perú movilizado producto de la irresponsabilidad de un gobierno que no quiere ver la realidad y que define de “contratiempos” a su falta de diálogo y salidas política a los problemas.
Ante este escenario, los luchadores sociales, los que enfrentamos este modelo vacío de respuestas y soluciones, nos toca salir a rodear de solidaridad y apoyar la movilización en curso, además de hacer una llamado a unificar las luchas a través de una agenda de esta manera nos pondría en mejores condiciones para impulsar un GRAN PARO NACIONAL voceado en la jornada de lucha del 19 de Julio convocada por la CGTP. Es momento que dejemos de ser simple espectadores, los peruanos no podemos seguir esperando un cambio que no se dara de la mano de este gobierno y menos podemos esperar algo positivo del fujimorismo. Digámosle a PPK que el diálogo es con el pueblo y no con Keiko y los empresarios que solo quieren beneficiarse. El Movimiento Nuevo Perú se pone al servicio de estas luchas y llamamos a organizarse.
Por: Jorge Escalante, 29-07-2017