El gobierno nacional de Cambiemos salió fortalecido de las PASO. Mal que nos pese a muchos y muchas, es evidente que ha logrado convencer de su discurso a buena parte de la clase media e influenciar también a sectores populares. Y eso no se debe sólo al inédito blindaje mediático del que goza, sino, y en mayor medida, a la carencia casi total de oposición política y sindical: el massismo, el viejo PJ y buena parte del FPV le aprueban a Macri sus leyes en el Congreso, mientras la burocracia de la CGT traiciona abiertamente a los trabajadores y las CTA no están a la altura de las circunstancias.

Pero en nuestro país no todo va a la derecha, por cierto. En cuanto a fuerza organizada, y aun con desigualdades, la izquierda, el sindicalismo combativo y varios movimientos sociales sostenemos una genuina resistencia a los planes neoliberales. Y a nivel social, las medidas y el propio relato reaccionario del macrismo en todos los temas generan bronca y polarización en importantes sectores de trabajadores, jóvenes y mujeres. En este contexto político complejo se vienen las elecciones del  domingo 22 de octubre, donde el macrismo buscará salir recargado para ir por la reforma laboral, más ajuste y más entrega.

Desde el MST en Izquierda al Frente, ya sea como alianza o como partido según el caso, hemos superado el piso proscriptivo en medio país y entonces estamos en plena campaña electoral en 13 provincias y varios distritos bonaerenses. Todo con poco recurso económico, pero sí con propuestas concretas de cambio y convicción militante. A las compañeras y compañeros decepcionados del proyecto K, los llamamos a no volver atrás. Y al FIT le hemos dirigido una propuesta unitaria, a ver si dejan de lado su sectarismo y autobombo que no conducen a nada. Es hora de un proyecto político amplio y superador en la izquierda, donde los disensos no impidan la necesaria unidad y que así permita abrir un horizonte distinto. Para esa estrategia trabajamos desde el MST.


Reproducimos la Carta Abierta:

AL FIT Y A TODAS LAS ORGANIZACIONES DE IZQUIERDA Y POPULARES

Entramos en la última etapa del año y estamos a sólo un mes de las elecciones generales. Es evidente que el macrismo viene aplicando un severo plan de ajuste, entrega y represión, y que se prepara para profundizar ese rumbo después de octubre. Aparte del apoyo de una parte de la población, para esos objetivos cuenta con la complicidad de las conducciones sindicales burocráticas, que pactan y le dan aire para avanzar con el ajuste, y con las direcciones políticas de los partidos tradicionales que le votan sus leyes en el Congreso nacional y las legislaturas provinciales.

Frente a esta realidad no es menor cómo nos ubiquemos y qué propongamos desde la amplia gama de organizaciones que representamos a toda la izquierda política y social, sobre todo para el desafío que vendrá después de octubre: el de un país inmerso en una fuerte polarización social y mayores niveles de enfrentamiento en las luchas de los trabajadores, las mujeres y la juventud contra el modelo macrista. Ese horizonte hace indispensable una política en común, unitaria y la mayor coordinación de todo el campo de la izquierda y el movimiento popular.

Por estas razones, desde nuestro partido queremos hacer una serie de propuestas unitarias y de lucha para el tiempo que viene. Por un lado, vienen las elecciones de octubre y, lamentablemente, en la izquierda estaremos divididos. En 13 provincias del país estaremos el FIT por un lado e Izquierda al Frente y las listas del MST por otro. Pese a que durante mucho tiempo le propusimos al FIT hacer un frente en común, su reiterada negativa llevó a la actual división. Como parte de ella, en unas pocas provincias hay militancia de ambas fuerzas y solo habrá boleta del FIT o nuestra: por ejemplo en Buenos Aires (FIT), Entre Ríos (MST), CABA (FIT), San Juan (MST) y otras. Y además hay fuerzas de izquierda y populares que no son parte de ninguno de los dos frentes y tampoco tendrán lista propia en octubre.

Ante esta situación y pensando en la importancia estratégica de frenar al macrismo y colocar a la izquierda como una verdadera alternativa, más allá de las diferencias que tenemos, proponemos lo siguiente:

  • Una reunión pública de los dos frentes que siente un compromiso escrito de avanzar en la unidad de la izquierda después de octubre, en base a los importantes acuerdos programáticos que existen tomando como base los programas del FIT e Izquierda al Frente.
  • Una convocatoria conjunta para noviembre a un gran plenario unitario de todo el sindicalismo clasista, abierto a todas las fuerzas de izquierda y populares, para debatir y organizar la lucha contra el macrismo, las patronales y su plan de ajuste.
  • Sobre la base de estos dos acuerdos y compromisos, llamar a votarnos mutuamente en Buenos Aires, Entre Ríos, CABA y San Juan.
  • Hacer parte de estos acuerdos a las organizaciones, grupos, personalidades y referentes de izquierda que hoy no integran ninguno de los dos frentes de la izquierda que existen en el país, para que sea una convocatoria lo más fuerte, extendida y unitaria posible.

Creemos que frente al país actual y al que se viene no puede haber ningún tipo de excusa sectaria que evite que transitemos este necesario camino, para avanzar en un salto hacia la unidad de la izquierda, tanto en las luchas como en el terreno político.

Dirección Nacional del MST en Izquierda al Frente

20/9/17