Alfons Bech (miembro de “La Aurora”)

Escribo esta crónica de manera urgente. Son las seis de la tarde y terngo que volver al colegio electoral para asegurar las urnas hasta las 8 de la noche. Si puedo haré otra por la noche.
El pueblo catalán está votando en medio de un Estado policial. Por cientos han ido a los más de dos mil colegios electorales ya durante la noche, quedándose a dormir. Hacia las 5, siguiendo las consignas, se han concentrado muchos más.
Los Mossos, que es la policía catalana, han ido haciendo visitas a los colegios desde la madrugada. En mi colegio vinieron a las 4 pero se fueron. Volvieron a las 7 y, ante la imposibilidad de acceder al colegio por los centenares de personas que lo impedían, optaron por retirarse y quedarse a metros del colegio. Cumplieron las órdenes de no provocar males mayores y asegurar la seguridad de las personas por encima de todo, tal como les había ordenado el Govern catalán y el jefe de los Mossos, el mayor Trapero.
Por respecto a los Mossos esa ha sido su tónica de actuación por todas partes. En cambio las tropas de Guardia Civil, que es un cuerpo militar, y de la Policía nacional española, salieron a partir de las 5 de la madrugada por oleadas del puerto de Barcelona y otros lugares con grupos de decenas de furgonetas. Hacia las 7 ya se ha visto lo que sería su actuación durante el día: represión pura y dura. En Cataluña están en estos momentos concentradas las tres cuartas partes de todos los cuerpos especiales antidisturbios. El Gobierno de Madrid lo ha tenido claro en todo momento: “A por ellos!”
Durante todo el día estas tropas policiales han estado aporreando, hostigando, derribando puertas con mazas, rompiendo huesos, sacando manifestantes a empujones o volándolos por los aires. También han lanzado gases en algún colegio y en otros han tirado balas de goma (prohibidas en territorio de Catalunya por el Parlament) y cartuchos. En total a estas horas constan 465 heridos y contusionados, algunos de ellos graves, como un hombre con un impacto de bala de goma en un ojo.
Sin embargo la gente sigue firme, en sus puestos. Si cierran un colegio porque se llevan las urnas y papeletas se van a otro, pues el Govern habilitó esta posibilidad de tener el censo vía Internet. La Guardia Civil y pPolicía concentró sus primeros esfuerzos en impedir la votación de determinados colegios de Barcelona y también en los tres que votan el Presidente, Vicepresidente y Presidenta del Parlament, donde se han visto escenas muy violentas. En cualquier caso no han podido impedir que estas autoridades votaran y lo han hecho en colegios cercanos, siendo también entrevistados por la televesión catalana. Las televisiones españolas han ignorado la batalla que se estaba desarrollando o bien la TVE seguía con sus periodistas nacionalistas españoles justificando todas las atrocidades policiales.
Lo más admirable es ver cómo el pueblo aguanta las cargas, cómo resiste, cómo se enfrenta con las manos en alto. Una mujer joven a la que un policía le rompió uno por uno los dedos de su mano, fue al hospital y luego volvió a votar. Otros han hecho lo mismo después de curar sus heridas. Las imágenes de ese enfrentamiento entre el Estado armado y el pueblo desarmado pero seguro, valiente, con la cabeza fría, seguro que darán la vuelta al mundo.
El Conseller portavoz del Govern, Jordi Turull, acaba de dar una breve comunicación. Con sus datos cierro esta crónica de urgencia. Catalunya ha votado como es: un pueblo libre, cívico, democrático. En cambio la Guardia Civil y Policia española ha actuado como auténticos salñvajes, nada de “respuesta proporcionada”. Hay 465 heridos y contusionados. De los dos mil y pico hay cerrados sólo 319 colegios. España se ha mostrado como la vergüenza de Europa, violando los derechos humanos más elementales. Irá a los Tribunales internacionales. El día será largo, aún nos queda el recuento y pedimos paciencia, dadas las circunstancias. No sé aún cuántos hemos votado pero puedo decir que podermos contar con millones.

Alfons Bech

1 Octubre, 19 horas