Alfons Bech (La Aurora)

Ayer sábado hubo una asamblea de unos 200 asistentes de Comités de Defensa del Referéndum (o de R de República, depende). Popularmente: los CDR. Fue a nivel de toda Catalunya y asistieron unos 90 comités que representan a unos miles de activistas. Aunque algunos aspectos no conviene divulgarlos debido a la amenaza de represión, detenciones y Estado de excepción que hay para Catalunya, creo que es interesante divulgar el porqué surgen y qué se proponen en términos generales.

Esos comités surgen de la preparación del referéndum. En algunos barrios de Barcelona ya aparecen en el mes de Mayo. En otros más tarde y en la gran mayoría se crean como preparativos de defensa de las escuelas donde se tenía que votar el 1 de Octubre. En la asamblea varios comités propusieron pasar a denominarse en defensa de la República. Sin embargo se consensuó dejar aparcada una decisión colectiva al respecto y que cada comité se defina como crea. Seguramente los próximos días acelerarán este debate… ¡Madrid siempre ayuda!

Los primeros y más masivos comités son formados por vecinos y activistas del barrio. En general la militancia está dentro del mundo “soberanista”. Es decir, aquellas personas que están a favor del derecho a decidir, a la autodeterminación o, directamente, por la independencia. Es un espacio políticamente muy transversal que va desde las personas independientes, el centro derecha (PDCat), a Esquerra Republicana, muchos de la CUP, gente de los Comunes y formaciones comunistas y anarquistas como CNT. No es un espacio propiamente “político” sino vecinal, militante activista de defensa democrática. Sin embargo no se libra del debate político, como es natural.

Los comités se han destacado por preparar la defensa de la votación el 1 de Octubre. Guardaron y organizaron la llegada de las urnas y papeletas mientras la Guardia Civil y Policía nacional las buscaban desesperadamente entrando en empresas, casas y periódicos. Pensemos un momento en los siguientes detalles. El referéndum debía celebrarse en 948 municipios. En esos municipios había 2.243 mesas electorales. Votaron 2.286.217 personas, el 43 % del censo. La policía (Mossos, Guardia Civil y Nacional) consiguieron llevarse las urnas y papeletas correspondientes a unas 770.000 personas que, por tanto, no pudieron votar o tuvieron que hacerlo en un colegio electoral diferente (eso ya estaba previsto).

Eso quiere decir que la autoorganización popular consiguió defender la votación del 43% del censo en condiciones de dureza extremas, bajo un Estado casi de excepción, de facto. En esa autoorganización participaron jóvenes, de media edad y viejos, de todas las capas sociales. Consiguieron mantener una disciplina que evitó posibles chivatazos y sabotajes por parte de la policía. Y, sobre todo, el mismo día de la votación fueron capaces de aguantar las cargas de las ¾ partes de toda la polícia antidisturbios del Estado español y dar la confianza a la población para que fueran a votar hasta las personas mayores.

Los CDR se organizaron como piquetes activos el 3 de Octubre, día del “paro de país”, concentrándose en los lugares neurálgicos del transporte (autopistas, aeropuertos, trenes, entradas a las ciudades) por muchos tramos. Fueron a los polígonos industriales a animar a la huelga en manifestación. Recorrieron pueblos y ciudades llamando al paro a comerciantes y vecinos.

Después de esas dos grandes acciones los CDR han mantenido su actividad. Organizan asambleas, algunas cuentan cientos de participantes, como en el barrio de Gracia, en Barcelona, o en Girona. Se empiezan a coordinar con otras entidades, como ANC y Ómnium, Asociaciones de Vecinos, de jóvenes, partidos. Organizan actividades para crear cajas de resistencia para hacer carteles, actos, ante posibles detenciones esta semana. Hay actividades de apoyo psicológico en las escuelas donde hubieron escenas de violencia y destrozos de las aulas por la policía. También talleres de no-violencia.

Esta primera asamblea nacional de CDR se ha planteado empezar ya coordinación autónoma a nivel de Catalunya y a nivel de comarcas. Ante la respuesta que debe dar el Presidente Puigdemont el próximo lunes al “requerimiento” del gobierno Rajoy de contestar si proclamó o no la República Catalana, se prevé que esta semana se aplique el artículo 155 que suspende la autonomía. Y con ello, detenciones, represión, quizás Estado de excepción.

La asamblea ha decidido pues preparar sus fuerzas para la movilización. Sumarse a las que se convoquen y también promoverlas autónomamente, contra la represión y por la retirada de las fuerzas de ocupación policial, que siguen en Catalunya. Seguramente habrá otro “paro de país”. Por ejemplo el sindicato IAC, mayoritario sólo en los maestros pero nacional, ya ha pedido la huelga para 18. El tipo de resistencia que se defiende es pacífica, evitando las provocaciones de la policía que justifique una mayor escalada represiva.

También se acuerda abrir el proceso de debate constituyente sobre la República Catalana que queremos, a fin de incorporar a aquellos sectores, trabajadores e inmigrantes que aún no se han incorporado a construir un país en común que sea avanzado socialmente.

Es decir, la lucha de los CDR se plantea avanzar y organizarse a partir de las tareas que se abren en los próximos días: defensivas frente a la represión y ofensivas respecto al derecho a decidir.

Un aspecto que fue puesto encima de la mesa pero quedó pendiente de debate fue el de hacer un llamamiento y crear una estructura de recibimiento para Brigadas internacionales que quieran venir a defender Catalunya. No hubo tiempo de debatir ante las urgentes tareas que hay ahora, pero una comisión seguirá elaborando la idea. Esta idea contrasta con la negativa respuesta de los Estados y la UE. Trataré de las diferentes respuestas de Europa en próximas crónicas.