Alfons Bech  (‘La Aurora’, organizacion marxista da Catalunya) – 02/10

Este lunes ha sido un día para reponer fuerzas. Después de la dureza de ayer, toda la gente ha vuelto a sus puestos de trabajo, a sus tareas habituales, a sus colegios. Incluso a aquellos colegios destrozados por la Policía y Guardia Civil, que se han habilitado provisionalmente.
Pareciera que era un día cualquiera, un lunes cualquiera. Pero todo ha cambiado. Las catalanas y catalanes ya han desconectado emocionalmente de España y su Estado. Ya no esperan nada. Ya no escuchan más amenazas, ni tampoco ofertas tramposas de otro tipo de financiamiento. Catalunya ya no se siente de España. Después de la represión de ayer ya no será más parte de España.
En el trabajo, en las Universidades, en el transporte público, la gente comenta las incidencias del día anterior, la brutalidad policial, la vuelta a los tiempos de Franco. Pero lo que más le satisface es el haber votado. Mantuvieron la votación hasta el final, hasta las ocho de la noche, a pesar de saber que la policía y Guardia Civil podían volver, como ya habían visto en imágenes por TV durante el día. Con su brutalidad. Pero siguieron yendo a votar y llevaron incluso a las abuelas, acompañadas de sus hijos o de personas voluntarias. Es el orgullo de haber vencido a uno de los Estados más represores. El saludo del día es : “Hemos votado!”
Al mediodía ha habido ya algunos paros de empresas, algunas asambleas, concentraciones. El llamamiento de la Mesa por la Democracia a un “paro cívico” o “paro por el país” para mañana día 3, es lo que corre de boca en boca en esas concentraciones. También en los sindicatos. En el mío, CCOO, se desconvocan los actos internos programados para mañana. Pero hay debate entre la afiliación porque los comunicados del sindicato no dejan claro si es que se convoca o no, si es que cualquier persona puede acogerse a la huelga, si hay cobertura legal para ella. Los comunicados de los sindicatos mayoritarios no quieren dejar claro estos aspectos, lo que muestra que van aún a regañadientes a una acción para la que no se han preparado ni previsto. Siempre pensaron que el referendum “no iba a ocurrir”. Los de los llamados minoritarios, IAC, CSC, CGT, en cambio, ya pidieron legalmente la huelga.
Por ejemplo en la fábrica Seat, la mayor de la automoción, las direcciones sindicales de CCOO, UGT y USOC están más tibias que en otros lugares. Lo noté el viernes pasado cuando repartíamos la propaganda por el Sí. Hasta el punto que el sindicato UGT ha sacado una nota “aclarando” que “ninguno de los tres sindicatos firmantes hemos convocado huelga para mañana día 3”. Tampoco las Confederaciones de CCOO y de UGT a nivel estatal dan apoyo a la huelga del 3 en una declaración conjunta sobre la situación en Catalunya. Y añaden que “en ningún caso vamos a avalar posiciones que den cobertura a una DUI (declaración unilateral de independencia)”.
En empresas de hipermercados algunas amenazan en despedir a los trabajadores que participen en la huelga, como Mercadona. En otra, Aldi, también les prohiben pero dicen que actuarán “según vaya el día”, o sea según si ven piquetes de huelga o no. Donde hay delegados sindicales favorables a la independencia, como en Autopistas, han llegado a acuerdos con la empresa para hacer la huelga. Otra empresa hipermercado, Bonpreu, ha decretado el cierre patronal y mañana sus trabajadoras harán huelga sin que les descuenten nada del salario. Los maestros han decidido en su mayoría hacer huelga. También los estudiantes. Y la mayoría de trabajadores de administración de los Ayuntamientos y la Generalitat, que tampoco les desconatrán los salarios.
Hoy han habido también concentraciones en algunos pueblos donde hubieron grandes destrozos en sus escuelas y heridos. En Calella la Guardia Civil se ha tenido que ir de un hotel ante la concentración de cientos de personas que les gritaban Fuera. La noche anterior, vestidos de paisano, agredieron a varios ciudadanos. Los Mossos han ido para protegerlos en su salida para evitar que hubieran más provocaciones. En Barcelona la Policía nacional se encuentra rodeada desde la mañana por cientos de jóvenes estudiantes en huelga, también con un cordón de seguridad de los Mossos. Circula una carta anónima de un Mosso que dice que la Policía quiere provocar la “kale borroca” (el nombre viene de las batallas callejeras con jóvenes en el País Vasco) para desatar aún más la represión y pide no caer en esas provocaciones.
Mañana es la jornada de “paro de país”. Un paro que viene después de una calma tensa de hoy lunes.
Alfons Bech
2 de Octubre de 2017