Ayer se realizó frente al Congreso Nacional, la primera movilización de envergadura en rechazo al paquete de reformas que el gobierno acordó con la cúpula de la CGT en el caso de la laboral y con el PJ en el caso de la previsional.

Convocada por la Corriente Federal de Palazzo, por el sector de Pablo Moyano Secretario Gremial de la CGT y por las dos CTA´s de Yaski y Michelli, la marcha reunió a miles de trabajadores de una importante cantidad de gremios, que reflejaron el rechazo que hay en la base del movimiento obrero a las propuestas del gobierno. La movilización fue acompañada por un fuerte paro docente y por acciones en distintas ciudades del país.

La movilización al Congreso, destacó la fuerza de miles de trabajadores, hecho que evidencia que hay claras condiciones para iniciar un verdadero plan de lucha nacional hasta derrotar el plan de Macri y las patronales. En ese sentido, la marcha de ayer desnuda la política traidora del triunvirato de la CGT y sus gremios aliados, ya que las imágenes difundidas a todo el país, con miles y miles de trabajadores en la calle, coloca ante la opinión pública dos imágenes opuestas; una dirigencia burocrática y entreguista por un lado, y el comienzo de la movilización obrera por el otro.

Los discursos del acto, (Micheli, Yaski, Moyano y Palazzo) marcaron la oposición de todos los convocantes a las reformas en debate. Y, no casualmente, hicieron reiteradas alusiones al inicio del enfrentamiento en los 90 al plan neoliberal del menemismo, intentando mostrar que hoy arranca un proceso similar, con realineamientos dentro de la CGT y las CTA´s hacia un bloque común, o como dijo Palazzo, un “frontón contra el ajuste”.

Palazzo terminó anunciando que habrá próximas reuniones de este espacio que definirá nuevas acciones, pero en concreto, ayer los convocantes no anunciaron ninguna medida para los próximos días y semanas, lo cual era la tarea necesaria. Confirmando que la movilización de ayer fue positiva, pero que aún no se está a la altura de las necesidades planteadas por la lucha contra el macrismo. Fue un primer paso y falta mucho más. Se necesita decisión, nuevas medidas de lucha y un debate democrático en la base para decidir entre miles de trabajadores como seguir.

El sindicalismo clasista y la izquierda

Como parte de la movilización, el sindicalismo clasista y la izquierda realizamos una importante columna unitaria, que partió desde 9 de Julio y Av de Mayo e ingreso con miles de trabajadores cantando “Paro Nacional” hasta el centro de la Plaza Congreso, y una gran bandera exigiendo plan de lucha, con una cabecera común de dirigentes de todas las corrientes.

El MST aportó a esa cabecera nuestros referentes sindicales de salud Guillermo Pacagnini, las dirigentes docentes Andrea Lanzette y Vanesa Gagliardi y el referente de ATE Edgardo Castro, más la presencia de Vilma Ripoll y Alejandro Bodart y una gran columna del MST que marchó como parte de Izquierda al Frente junto al Nuevo MAS.

La política expresada en la columna unitaria del sindicalismo clasista, que exige un paro nacional y un plan de lucha debatido y decidido por miles, gana ahora más vigencia, ya que la importante movilización ratifica que ese plan de lucha hace falta y que hay ganas y fuerza por parte de la base trabajadora de llevarlo adelante.

Además de la necesidad de nuevas medidas de lucha, también hace falta organizar la pelea y generar grandes plenarios de todos los sectores que nos oponemos a estas reformas. Mientras insistimos en ese planteo y propuesta democrática en todos los gremios que ayer convocaron a la marcha, desde el MST hemos planteado en la última reunión del sindicalismo clasista de izquierda, que después de la próxima marcha del 6/12 convoquemos a un nuevo plenario común del sindicalismo clasista, para evaluar la situación y definir nuevas medidas de lucha. Hasta ahora las fuerzas sindicales del FIT no se pronuncian sobre esto cuando es más necesario que nunca un nuevo plenario. Envuelto en sus peleas internas que ayer nuevamente dieron la nota durante la marcha entre PO y PTS, el FIT sigue sin estar a la altura de la situación. Por eso insistimos en nuestra propuesta; nuevo plenario clasista para decidir cómo seguir esta importante pelea.

Ayudas del PJ a Macri puertas adentro         

Durante la tarde de ayer y hasta después de la medianoche, se desarrolló en el Senado el debate sobre las reformas previsional y fiscal. Tras un acuerdo de Cambiemos y el PJ se avanzó del debate en comisiones de hace pocos días, a tratarlas reformas ayer, muy a las apuradas, con el voto a favor de 62 senadores para que pudiera realizarse la sesión. Un mecanismo íntegramente antidemocrático y funcional a las necesidades del PRO, que no tiene mayoría propia en el Senado.

Tras avalar que se trate el proyecto, finalmente 43 senadores dieron el voto a favor de una reforma que coloca a las jubilaciones ante aumentos miserables en 2018 y en el sector privado abre la posibilidad de trabajar hasta los 70 años. Un proyecto que le quita a los jubilados más de 70 mil millones y le agrega años de trabajo. Un proyecto escandaloso contra millones de jubilados y otros sectores socialmente vulnerables, con el voto del PRO, el PJ y bloques menores.

También el Senado le dio media sanción al proyecto de reforma tributaria y responsabilidad fiscal, que es en concreto un ajuste en todas las provincias, con el aval de los gobernadores peronistas, incluida Alicia Kirchner.

Ahora el debate de la reforma previsional pasa a la cámara de diputados en las próximas semanas. Razón de más para acelerar la convocatoria al plan de lucha nacional y progresivo que hace falta, si queremos enfrentar y frenar todo el plan de ajuste del macrismo y las patronales. Avanzar en estas tareas, es la propuesta del MST en Izquierda al Frente. La que llevaremos a todos los lugares de trabajo en sectores privados y públicos, a las reuniones de sindicatos y centrales de las que participamos, y al ámbito del sindicalismo clasista de izquierda que consideramos debe mantenerse activo.

Sergio García (Dirigente del MST en Izquierda al Frente)