Thiago Aguiar e Israel Dutra | 27/11

Después de escapar del alejamiento del cargo en la segunda denuncia por corrupción y organización de cuadrilla, Michel Temer y su gobierno decidieron volver a presentar al Congreso la reforma de la previsión. Odiado por el pueblo y sostenido por el “mercado”, el gobierno necesita proseguir las reformas como modo de buscar el apoyo que no encuentra en las masas, ofreciendo cargos, conchavos y negociaciones para una base parlamentaria dividida, temida por los efectos electorales de los ataques sistemáticos al pueblo .

Sin legitimidad alguna entre la población, Michel Temer opera para seguir en su “puente hacia el futuro”, dando aliento a la burguesía definir su alternativa mientras va quemando este “fusible”. La burguesía está dividida y encuentra dificultades para definir su proyecto electoral para 2018: el PSDB, en vísperas de su convención nacional, vive una guerra interna, a pesar de la aparente definición por la candidatura presidencial de Geraldo Alckmin tras el estallido del globo sonda de Doria. Al mismo tiempo, aumentan los rumores sobre una candidatura del “outsider” Luciano Huck. La carta siempre guardada en la manga es Henrique Meirelles. Con la falta de definiciones en el establishment a la derecha, Bolsonaro consolida su posición en las encuestas electorales al mismo tiempo que el aumento de su exposición revela al país su pasado de declaraciones reaccionarias, su despreparo y la fragilidad programática de su candidatura, revelada en ridícula entrevista al programa Canal Livre del 20/11.

La situación del PMDB no es mejor. La cúpula mafiosa del partido en Río de Janeiro está prácticamente toda en la cárcel con la caída de Picciani, líder de la cuadrilla que recibía propinas de la mafia del transporte público para fraudar las tarifas de autobús. El gobierno Pezão, sin sus principales articuladores en la ALERJ, fue tragado por el pantano de la corrupción, la crisis de la seguridad pública y un plan de recuperación fiscal odioso, que desmonta los servicios públicos y ataca el funcionalismo.

Ante la crisis ininterrumpida, la burguesía y el gobierno pretenden imponer un “orden unida”: aprobar en la Cámara la reforma de la previsión antes del receso parlamentario. La ofensiva mediática fue retomada, con reportajes en la prensa escrita y en la televisión alertando sobre la inevitabilidad del “combate a los privilegios” de la previsión, sin el cual el Estado nacional se quebraría. En una jugada ensayada, la nueva campaña publicitaria del gobierno apunta hacia la misma dirección, afirmando que la reforma sólo atacará “privilegios” que darán sustentabilidad futura a la previsión.

Temer promovió reuniones con gobernadores, alcaldes y una cena con su base parlamentaria para convencer a los diputados a asumir el riesgo de la impopularidad a cambio de premios con cargos, enmiendas y beneficios fiscales a estados y municipios, en otra ronda de la orgía presupuestaria que el gobierno ha promovido para comprar sus votos en el Congreso. La prensa especula que esta vez la cuenta puede llegar a R $ 14,5 millones, repitiendo las cifras escandalosas en enmiendas para salvar a Temer de las denuncias de la PGR.

El hecho es que la propuesta del relator Artur Maia (PPS) presenta aparentes retrocesos del gobierno, ante el odio generalizado de la población por la reforma, pero mantiene duros ataques, considerados “líneas rojas” de la burguesía, como la edad mínima de jubilación de 65 años para hombres y 62 años para mujeres, además de la exigencia mínima de 25 años de contribución para solicitar el beneficio y de contribución de 40 años para la recepción de la jubilación integral. Se trata de un profundo ataque contra la clase trabajadora brasileña, tras la dilatación de la CLT con la reforma laboral y en un contexto de alto desempleo.

El informe del Banco Mundial: una guía para austeridad

 

El informe del Banco Mundial, divulgado a la prensa el 21 de noviembre con el título de Un Ajuste Justo – Análisis de la Eficiencia y Equidad del Gasto Público en Brasil, es un importante documento para iluminar los caminos del gobierno Temer. Se trata de una verdadera guía para la austeridad con la bandera de la reducción de gastos públicos para mantener la remuneración de los rentistas extranjeros y nacionales. No a la vista, inmediatamente después de su divulgación, los ministros de Planificación y Hacienda celebraron el “diagnóstico” común del gobierno y de la banca internacional. El mismo día, la prensa repercutió los nuevos planes del gobierno: la adopción de una nueva política de remuneración para el funcionalismo, que reducirá profundamente los salarios en la entrada de las carreras públicas. Curiosamente, el documento del Banco Mundial, con sus “sugerencias”, fue un pedido del gobierno Dilma a la institución, realizada por el ex ministro Joaquim Levy.

El informe, entre otros ataques, sugiere una reforma previsional dura, el fin de la enseñanza superior pública y gratuita, con cobranza de mensualidades en las universidades, el arrojo salarial del funcionalismo público y el fin de la estabilidad, además del desmonte del seguro de desempleo, la asignación salarial y el beneficio de prestación continuada, que deberían unificarse a los pagos mucho más bajos realizados por el programa beca familiar.

Luchar y organizar la resistencia: una responsabilidad de la izquierda

 

Ante los ataques presentes y las señales futuras, el único camino para derrotar los planes de la burguesía y del gobierno corrupto de Temer, es reanudar las calles y las luchas de resistencia. La pasividad de la izquierda y de las organizaciones de la clase trabajadora, como se reveló en el retroceso de la huelga general del 30 de junio, pavimenta el camino hacia las derrotas del pueblo. Es hora de luchar, siguiendo el ejemplo de las varias huelgas del sector químico en los últimos días, y apoyando la marcha de los servidores federales a Brasilia el 28/11. Al mismo tiempo, es necesario organizar una fuerte huelga nacional contra la reforma de la previsión en el 5/12, nueva fecha anunciada por las centrales sindicales.

El VI Congreso del PSOL, que se reunirá el próximo fin de semana, tiene la responsabilidad de ofrecer una alternativa a la altura de la crisis en que se encuentra Brasil. Es tiempo de golpear la parálisis y afirmar un camino de independencia y lucha contra el ajuste de la burguesía y la corrupción de la casta. Nada menos que esto es lo que el pueblo brasileño espera de nuestro partido.

Israel Dutra es sociólogo y miembro de la Dirección Nacional del PSOL y del Movimento Esquerda Socialista (MES).

Thiago Aguiar es doctorando en Sociología (USP) y director de la Revista Movimento.