Tito Prado, dirigente nacional del MNP y de la corriente Súmate

Nuevamente los maestros peruanos toman las calles, esta vez fue el pasado 5 de abril en el marco del Paro Nacional convocado por las bases regionales del SUTEP agrupadas en la Federación Nacional de Sindicatos Unificados de Trabajadores en la Educación del Perú (FENSUTEP), nombre con el cual las bases magisteriales buscan conquistar una nueva y legítima representación sindical toda vez que la que detentaba la dirección oficial ha quedado totalmente rebasada y desacreditada.

Esta vez la medida de fuerza fue anunciada como alerta de que los docentes quieren que el gobierno cumpla con ellos y que de no suceder tal cosa volverán a la huelga nacional. Recordemos que el año pasado una huelga magisterial de casi cuatro meses acabó con el Gabinete de Ministros en pleno y alcanzó promesas y compromisos de atención a sus reclamos, los mismos que distan de ser los esperados.

En aquella oportunidad los maestros liderados por el profesor Pedro Castillo acusaron al CEN del SUTEP, controlado por el partido de izquierda Patria Roja de orientación maoísta, de ejercer una conducción burocrática, hegemonista y sectaria, así como de llevar la lucha gremial en función de sus intereses al frente de la Derrama Magisterial, una suerte de cooperativa que maneja millones en concepto de aportes que se descuentan por caja a los maestros del Perú. Se trató en buena cuenta de una verdadera revolución democrática al interior del gremio nacional más organizado y potente que haya dado la lucha de clases en el país. Luego de muchos años de intentar democratizar por dentro, las bases del SUTEP llegaron a la conclusión que eso no era posible y optaron por abrir un curso de auto convocatoria para luego conformar el Comando Nacional de Lucha que precedió a la FENSUTEP.

La plataforma del paro del 05 de abril incluía:

La defensa de la educación pública y gratuita, fin a las APP

Incremento del presupuesto educativo al 6% del PBI

Cese de las evaluaciones punitivas, que sean formativas

Pago de las deudas sociales con el magisterio

Rechazo a las privatizaciones y despidos de la clase trabajadora

Por una nueva Constitución Política vía una Asamblea Constituyente

Esto último es de destacarse puesto que muestra que los maestros distan mucho de pensar solo en sus intereses económicos y que asumen planteos que van en la búsqueda de dar salida a la crisis de gobernabilidad y de régimen que padece el país.

El Paro del 5 logró que el gobierno de Vizcarra -que había anunciado descontar a quienes acataran la paralización- se sentara a negociar con una delegación encabezada por Pedro Castillo, diera paso atrás con los descuentos y encaminara un dialogo oficial con los maestros en lucha. Atrás quedó la chilla del CEN del SUTEP pues como dicen los maestros de base, tendrán legalidad pero ya no legitimidad, esta acompaña al naciente sindicato, lo que demuestra que no podemos hacer fetiche de los organismos, estos surgen con la necesidades de la lucha y son rebasados y reemplazados por otros cuando ya no sirven al objetivo por el cual fueron creados.