Disculpen esta carta pública e informal.

La pregunta viene al caso porque un plan de la magnitud y trascendencia como el que vienen anunciando, además de que se percibe apresurado, a Chávez, quien tuvo ese osado atrevimiento, le costó una campaña nacional pueblo por pueblo para instalar esa pedagógica tarea de explicar lo que es el “Poder Originario”. Les recuerdo esto, porque antes del “Por Ahora” este Pueblo era ya un “Huracán Revolucionario” y Chávez supo interiorizar, conducir y respetar esa inmensa Disposición de Cambio de los Excluidos que fue la gasolina de las revoluciones que nos dimos: por ésta razón hicimos una Revolución en el Régimen y parimos, con la gran mayoría de las familias que únicamente viven de su trabajo y el rebusque, los excluidos, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV). Un Plan que fue concebido para recorrer la tarea inconclusa que dejaron Bolívar y los antepasados de este mismo Pueblo para avanzar en la Segunda Independencia: la Económica. En este camino del llamado “Proceso” vale recordar el siguiente dato: dos semanas después de la Rebelión del 27 de febrero de 1989 las paredes de Caracas y otras ciudades, ante la crisis irremediable de la IV República y casi avizorando el futuro, se rayaban con las siguientes consignas: ¡No hay Pueblo Vencido! ¡Refundación de la República, Constituyente Ya!

Lo que estoy relatando es conocido por una franja importante de la inmensa vanguardia del Proceso Bolivariano porque nos dedicamos a debatir, estudiar y trabajar en el Proceso Constituyente, distinto a la Asamblea Constituyente. En ese tránsito, previo a 1999, se instalaron otros conceptos muy apegados al Poder Originario: Inclusión, Dignificación, Participación, Protagonismo, Debate Constituyente, Ejercicio Decisorio por la Base, Democracia Constituyente y Refrendaria y otros. Hasta el punto, que previo al Referendo y las Bases que presentó Chávez para la Asamblea Constituyente se dieron debates que abrieron paso a la iniciativa de otras Constituyentes más cercanas al Poder Originario y que lamentablemente fueron abortadas por el Nuevo Poder Constituido que surgió de la CRBV. Les recuerdo algunas: la Constituyente de los Trabajadores, la Constituyente Educativa, la Constituyente Universitaria, la Constituyente de la Salud, la Constituyente Petrolera… todas de total pertinencia porque era la forma de adecuar esos sectores y sus sujetos a las nuevas conquistas logradas en la también nueva y actual Carta Magna. Eso no se hizo, se desaprovecharon los picos más altos de Disposición de Cambio Revolucionario de nuestro Pueblo y tampoco se hizo después de ese otro gran pico que asombró espectacularmente a todos los pueblos del mundo: el 13 de abril de 2002.

El Debate Constituyente y, principalmente, como Proceso Constituyente venezolano continúa siendo un tema actual de suma importancia para las vanguardias y los pueblos en medio de situaciones revolucionarias, porque en el fondo esos puntos de inflexión o de crisis revolucionarias plantean la ruptura con el viejo modelo imperante del Capital. En Venezuela no logramos instalar la Democracia Constituyente, opuesta dialécticamente a la Democracia Representativa, para vincularla a la participación y el protagonismo multitudinario del Pueblo Excluido. La actual CRBV no trascendió hacia un Régimen de Democracia Constituyente y Refrendaria, es decir, de Debate Constituyente y Ejercicio Decisorio por parte del Poder Originario en los distintos sectores de la sociedad, no se fue abajo, a la estructura económica y social donde se construyen las bases orgánicas de la Refundación de la República. Actuamos como la dirección que dirige el rebaño. Nos comió la vieja tradición de la superestructura institucional representativa que muele y pervierte todo lo nuevo que surge en revolución, precisamente, el espacio natural de los actores del capital nacional e internacional para cooptar y convertir en pillos hombres y mujeres del proceso. No logramos vincular la participación y el protagonismo que son las claves principales de la Democracia Constituyente ni logramos desencadenar su potencial revolucionario contra todo lo Constituido que se erige sobre la base de la Lógica del Capital y su metabolismo perverso, única manera que teníamos de avanzar estrechamente con el Poder Originario Organizado y cualificado políticamente hacia la Segunda Independencia.

Volviendo a la pregunta de esta carta pública, que no es ningún atrevimiento sino mi pequeña responsabilidad como ciudadano de este proceso que junto a otros, igual que Uds., contribuimos a echar a andar:

El 1° Mayo, fecha de los explotados por las personificaciones del Capital, Ud. Presidente, asumió la responsabilidad, en nombre de todo el Ejecutivo Nacional, de tomar la iniciativa de avanzar en proceso hacia la Instalación de una Asamblea Nacional Constituyente. Para ambos, tengo una apreciación, que puede ser muy subjetiva pero creo que estoy en la obligación de trasmitírsela. Se trata de lo que se piensa y se planifica arriba en contraste con lo que se piensa y se planifica abajo. Todo el que tiene responsabilidades se mueve con un plan y lo diseña sobre la base de prioridades. ¿Qué fue lo que vi? Un Presidente hablando de un hecho más que trascendental para el Pueblo Bolivariano y en medio de su intervención un número, poco o mucho, exigiendo Control de Precios. Eso me impactó y Uds. saben el por qué, principalmente Ud. Presidente que viene de allí: no es lo mismo la lógica de un alto funcionario de gobierno que la lógica de hierro de un trabajador, la consciencia de este último la determina sus condiciones de existencia. Puede ser que esto suene cortante, pero los trabajadores y sus familias están muy mal y no se puede avanzar en un plan como el que Ud. anunció sin una retaguardia en la Clase que garantice la victoria. No creo que el Control de Precios vaya a resolver los problemas graves del Pueblo, tampoco creo que el aumento del ingreso integral decretado sea suficiente, lo que si estoy seguro es que las prioridades de los de abajo, del Pueblo Trabajador, requiere de Otro Plan,que debe ser de Emergencia Económica, porque ya lo “Urgente para el Pueblo se ha convertido en Importante y más que Ineludible”.

Finalmente y como no sé qué receptividad tendrá esta carta, con toda sinceridad les digo que el rumbo económico que ha tomado el gobierno me genera dudas en cuanto a que se pueda superar las conquistas logradas en la vigente y golpeada CRBV. Ustedes han tomado esa iniciativa de ir a una Asamblea Nacional Constituyente y se las respeto, pero como parte del Poder Originario creo, y estoy seguro, que tengo constitucionalmente el derecho a desactivarla por vía Refrendaria. Quienes aspiramos otro mundo, no lo podremos construir jamás si no superamos la Democracia más avanzada del Capital: eso fue lo que hizo nuestro Pueblo como Poder Originario junto a Chávez para activar la actual Constitución y fue nuestro gran escudo, que se fortaleció con la Solidaridad de Nuestramérica e innumerables pueblos del mundo, contra los dueños del capital nacional e internacional que ayer la patearon y ahora nos quieren dar lecciones de democracia.

Con saludos revolucionarios,

Juan García Viloria.