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Sobre la situación mundial y las tareas de los internacionalistas en América Latina

Tito Prado (Peru), Israel Dutra, Roberto Robaina, Pedro Fuentes (Brasil) (*)

A manera de introducción y síntesis

Este texto es una contribución que está centrada en las tareas que tenemos colocadas en el próximo período en nuestro continente. Para ello partimos de algunas caracterizaciones sobre la situación mundial, que son indispensable establecer una política Latinoamericana.

Trump presidente es la expresión de la decadencia de la hegemonía de los EE. UU. Con su gobierno la instabilidad y el caos geopolítico se agravó. Pero también la resistencia entró con fuerza en ese país. Resulta así que la mayor potencia mundial (decadente) es también un centro político, un nudo de las contradicciones globales, y también uno de los puntos centrales de la lucha de clases mundial.

Esto ocurre en medio a un cuadro mundial de “un largo interregno” usando la expresión de Harvey que es consecuencia de la gran contradicción entre que existe la más grave crisis del sistema capitalista, en un momento de ausencia de alternativas socialistas. No se vislumbran en el horizonte próximo alternativas socialistas revolucionaria de masas que puedan resolver o superar de forma contundente o definitiva esta contradicción.

En la conciencia de las masas hay un retraso en dar respuesta contundente, – para decir de forma más concreta, el proletariado presenta dificultades para constituirse como una clase internacional. Objetivamente el programa del socialismo está a la orden del día en un período de la gravísima crisis. Sin embargo, la clase obrera no consigue desarrollar una conciencia socialista, y no hay organizaciones que puedan en el corto plazo transformase en una alternativa revolucionaria con potencial para solucionar resolver esta contradicción esencial de nuestros tiempos.

Por eso no hay triunfos decisivos contra la burguesía; la expropiación y socialización de medios de producción y de cambio. Tampoco los de arriba pueden imponer con facilidad golpes contrarrevolucionarios contra los pueblos, y esos dos factores determinan el interregno. No obstante, esta situación no significa de forma alguna que la realidad es estática; al contrario, todo se viene moviendo. Las elites globales descargan sucesivos golpes económicos contra la supervivencia de los trabajadores y de los pueblos. se desencadena una contrarrevolución económica permanente o una guerra social contra los trabajadores. Lo hacen a costa de provocar más crisis y desprestigio en las masas de sus gobiernos, y tomando más medidas autoritarias y represivos.

El movimiento de masas no permanece paralizado ante esta situación. Hay resistencia de los trabajadores a la contrarrevolución económica, un enfrentamiento al autoritarismo y una fuerte defensa de las conquistas democráticas. Para ilustrar con tres ejemplos, en Europa se da la rebelión independentista catalana, en Túnez hubo estruendosas movilizaciones contra la austeridad donde la juventud está de nuevo como protagonista, Irán el pueblo estuvo de nuevo en la calle desafiando al régimen de los ayatolás, y en América Latina las jornadas argentinas contra las reformas de la jubilación, el enfrentamiento al fraude golpista en Honduras y las manifestaciones contra el indulto a Fujimori y por la renuncia de PKK.

Aunque alternativas socialistas de masas aún no hayan sido producidas, el presente viene siendo marcado por nuevos procesos políticos guiados por alternativas intermediarias que incorporan un elemento nuevo en la situación mundial y que oscilan en distintos grados entre la adaptación y la ruptura. Hablamos del fenómeno Bernie Sanders y el crecimiento del DSA en los EE. UU., de la renovación del laborismo con Corvina, l Bloque de Izquierda de Portugal, Podemos de España, del MNP de Perú, Frente Amplio de Chile y el PSOL de Brasil.

Los revolucionarios necesitamos continuar haciendo parte de estos movimientos. La claudicación de Podemos ante la rebelión independentista catalana muestra una vez más que hay oscilaciones entre la adaptación y la ruptura en el interior de estos procesos y que resulta indispensable la participación de los anticapitalistas e internacionalistas en el sentido de defender la radicalización de la democracia interna bien como un programa de ruptura inequívoca con el orden vigente; se trata de una disputa para orientarlos a un rumbo anticapitalista.

América Latina es parte de esta situación mundial, en un mundo que está desde el punto de vista de las masas más sincronizado porque el ajuste se siente en todos los países, porque la miseria y la pobreza crece en todo el planeta y porque la agresión a la naturaleza y el consecuente calentamiento global afecta toda la humanidad. El nexo entre el Norte y el Sur del continente se hace más estrecho con Trump presidente.

En Latinoamérica está ocurriendo el fin de un ciclo y el comienzo de otro. Las grandes movilizaciones a inicios del siglo provocaron una derrota de los gobiernos neoliberales proimperiales y un ciclo el dónde dominaron las direcciones del bolivarianismo y del lulismo, que fueron procesos bien diferentes (uno nacionalista radical y el otro social liberal. Con el retroceso y bancarrota de estas direcciones surgieron nuevamente gobiernos neoliberales (Temer, Macri) que vienen aplicando brutales planes de ajuste y la lucha frontal contra ellos es un punto central de la lucha de los latinoamericanos.

Y en nuestro continente están surgiendo nuevos movimientos políticos amplios en los que destacamos el MNP de Perú, el Frente Amplio de Chile y el PSOL de Brasil con diferente incidencia en La política nacional y en La lucha de clases. La tarea planteada es ser parte de la construcción de estos defendiendo un programa anticapitalista, de lucha de clases y democracia interna. También es tarea muy importante de los socialistas internacionalistas latinoamericanos establecer un puente con el rico proceso que se vive en los EE. UU., vincular las luchas de resistencia en ambos lados, tirar el muro de Trump y estrechar lazos entre las fuerzas antimperialistas y anticapitalistas de ambos lados del Rio Bravo.

La contrarrevolución económica o guerra social de las clases dominantes

Hay una relativa recuperación económica en los países centrales y también se retoma el crecimiento en los países asiáticos. Hay una recuperación de los PIBs dentro de la curva general descendente iniciada hay varias décadas. La esencia de la recuperación relativa está en el avance de la contrarrevolución económica que exprime a las condiciones de supervivencia de la clase obrera, de los sectores populares y de los países retrasados. Se trata de una relativa recuperación sin que haya cambios estructurales de la economía capitalista, agravando las desigualdades y contradicciones de esta etapa histórica.

No hay espacio para una noticia acumulación capitalista expansiva porque no existe el desarrollo de nuevos ramos productivos que permitan otro ciclo de acumulación extensiva del capitalismo. Se trata de un proceso cada vez más deformado, dominado por la financierización especulativa y por la acumulación capitalista destructiva sobre la sociedad y la naturaleza, acentuando la expoliación de los recursos ambientales especialmente en los países de desarrollo atrasado. Como escribe François Chesnais en sus análisis sobre la crisis capitalista mundial, citando Marx, el capitalismo choca con sus propios límites intraspasables /1/

Los datos de como se ha disparado la desigualdad de la ONG OXFMAN son contundentes. Una reciente investigación del Federal Reserve Bank of San Francisco, sobre una amplia base histórica de datos comenta que “la interminable desigualdad ya señalada por Picketty entre la riqueza de los ricos, y el crecimiento del PBI, y de este con los salarios puede estallar antes de los previsto. Inúmeros gráficos testifican la mayor velocidad de la acumulación de riqueza por los más ricos en comparación con crecimiento de los PIBs de los países y con la reposición salarial de los trabajadores. Mientras, vale observar que la crisis es desigual entre los países.

La contrarrevolución económica global contra los trabajadores y los sectores más vulnerables de los pueblos avanzan con tres modelos de reformas al servicio de los dictados de la gran burguesía: la reforma laboral que visa liquidar con prácticamente todas las conquistas históricas de la clase trabajadora; la reforma en las jubilaciones que asalta el bolsillo de los trabajadores transfiriendo parte de su salario para los cofres de los capitalistas; la reforma tributaria que exenta la grande burguesía de pagar impuestos, penalizando el bolsillo de las clases medias y de los trabajadores.

A los planes de austeridad hay que sumar la política neocolonialista desempeñada sobre los países de desarrollo retardatario. Los imperialistas expoliadores no son solamente las viejas potencias occidentales. Tanto China (económicamente más agresiva) en cuanto Rusia (en menor medida) buscan expandir las áreas de influencia de sus capitales.

La dependencia del capital financiero internacional se traduce en los pagos de las deudas externas interminables. Hay que sumar también la agresiva política de despojo extractivista de los recursos naturales (minería, agropecuaria, prospección petrolífera, etc.), en aquello que David Harvey identifica como una nueva forma de acumulación por apropiación.

Es innegable que capitalismo funciona cada vez más deformado y con más contradicciones. La sobrevenida afligida de este sistema solo puede representar mayor agonía, pobreza y sufrimiento para los trabajadores y para las capas empobrecidas, colocando un riesgo real para la vida humana en la Tierra.

La explotación generalizada a escala mundial de los trabajadores y los más pobres, hace que desde el punto de vista de las masas el mundo esté más sincronizado. Además, todo el mundo vive el vertiginoso deterioro del medio ambiente, los cambios climáticos y el calentamiento global.

En este contexto mundial sería un error ubicar a China o Rusia como un campo progresivo frente al imperialismo; son neo imperialismos, parte de esta contrarrevolución económica mundial. La decadencia americana y la política proteccionista de Trump abrió espacio para China, cada vez más fuerte en la economía-mundo y con su presidente XI Jinping convertido en el mayor defensor de la globalización. Las poderosas inversiones chinas en nuestro continente no tienen nada de benéfico para los latinoamericanos. Sus objetivos son tan imperialistas como los de EE. UU. y las consecuencias para nuestros países análogos: sometimiento y dependencia económica, apropiación de recursos materiales mediante un extrativismo predatorio. La burocracia o casta china es parte del capitalismo mundial. Está asociada orgánicamente a las grandes corporaciones que dominan el mundo que actúan en China

Con Trump avanza el caos geopolítico y los EE. UU. son ahora también un centro político importante de la lucha de clases.

Estados Unidos se transformaron en un centro político para la lucha de clases mundial. Eso está ocurriendo desde la ascensión del degradante personaje a la Casa Blanca. Escandalosamente, el gobierno de Trump es la expresión más clara del período de decadencia americana, hecho que acelera el caos geopolítico, sobre lo cual trata Pierre Rousset /2/. El actual presidente de EE. UU. guarda similitudes asombrosas con los emperadores de la decadencia del imperio romano. Hace recordar a un bombero loco que echa más leña en al fuego para apagar el incendio.

La política internacional de Trump (construcción del Muro con México, transferencia de la embajada estadunidense para Jerusalén, cambio de amenazas con Kim Jong-, tentativas de ruptura con el acuerdo nuclear con Irán) están generando más conflictos, más imprevisibilidad y mismo contradicciones en el imperialismo. Trump ha hecho apuestas fuertes algunas de las cuales son mediados por el staff gubernamental que lo rodea, de las cuales tal vez la más importante sea el traslado de la embajada a Jerusalén. Esto lo separó del resto de los imperialismos, pero al mismo tiempo fue un espaldarazo para Netanyahu y el sionismo.

En Irán también su política no es seguida por el resto de los imperialismos que invierten en el país. En Corea del Norte, ha hecho la jugada más peligrosa con la amenaza nuclear consecuente y que tiene también como resultado un incremento de la disputa con China, que tonifica su capacidad militar y crea islas para dominar la región del Pacífico.

Más allá de sus trazos psicóticos, Trump es la expresión política de un nacionalismo exacerbado de “América en primer lugar”. Supremacista y racista, su base electoral destila encono a los inmigrantes, a los países semi coloniales y pobres arrasados por el imperialismo. La esencia de su histrionismo es el encono racial y a los inmigrantes.

La xenofobia que impulsó a Trump también parió este tipo de “líderes” en Los países europeos. Hay un sector social en los países imperialistas que culpa los inmigrantes y refugiados por el deterioro de sus condiciones de vida.

Trump tiene rasgos psicóticos, pero no nos engañemos lleva adelante una seria política al servicio del grande capital y de la alta burguesía americana, como ha quedado demostrado por la reforma tributaria que exentó más impuestos a esos sectores. Se trata de una verdadera contrarreforma impositiva, que asegura un gran beneficio as las grandes clases capitalistas americanas como nunca tuvieron. El Partido Republicano y la alta burguesía americana están felices.

Estas y todas las medidas de Trump toma contra los inmigrantes, su supremacismo blanco, su ataque a las mujeres cuenta también con el apoyo de un sector de la población americana. Tiene también a favor que los EE. UU. viven una cierta recuperación económica (que se inició con Obama) y ha aumentado el empleo y el consumo. / 3/,

Mas toda su política globalmente lleva a una mayor polarización y politización de la sociedad estadounidense, el rechazo de un importante sector, a la radicalización y politización de parte del movimiento de masas y el desarrollo de un movimiento de resistencia, asociativo, democrático, de las mujeres, inmigrante y el movimiento negro. La reforma de impuestos no deja más márgenes a una reforma radical de corte de la burguesía rica como plantea Bernie Sanders. No por casualidad ante el derechista de Trump la figura de Bernie Sanders crece. Por ahora la clase obrera está por detrás de todos estos procesos.

Los ataques machistas tienen como respuesta la organización y movilización del movimiento de mujeres y su supremacismo blanco de la izquierda y el movimiento negro. E intento de cortar el programa DACA, como su política insistente de alzar el Muro con México radicaliza la población hispana contra él. Con la construcción del muro con México se vuelve contra su población latina además de la radicalización del pueblo mejicano que ya sufre con la repatriación de los inmigrantes y con las desigualdades comerciales del NAFTA.

La decadencia y crisis de los regímenes democrático-burgueses; crisis de representación de sus partidos y los peligros del nuevo nacional-populismo

Trump es la expresión máxima de la aparición de outsiders que demuestra la crisis de representación política que tiene la burguesía mundial la crisis de los regímenes democráticos burgueses.

Esta crisis de los regímenes que se expresa en la debacle del viejo bipartidismo y el desprestigio creciente de los mismos es consecuencia de que los mismos han perdido contacto con las necesidades de las masas para convertirse en gerentes de la gran burguesía. Y esto ocurre a partir que en esta fase de la globalización neoliberal se termina con el estado de bienestar y los estados son cooptados por la gran burguesía, funcionan muchos más directamente como gerentes de las mismas.

El descrédito de los partidos está vinculado al hecho de que la corrupción que alcanza a todos los estados (y que es intrínseca al capitalismo) también se revela implacable en este estadio. /4/

Los nacionalismos de derecha son un gran peligro para la humanidad. Se sostienen en sectores racistas de las clases medias y en la desesperación de un sector de los trabajadores que pierden empleos frente a los inmigrantes. Con su política contraria a los inmigrantes atacan el sector más vulnerable de los trabajadores y sus reclamaciones democráticas.

Pero también es una reacción al avance de la conciencia y de la lucha democrática de las minorías, oprimidos, del movimiento LGBT y del pueblo negro.

Es necesario distinguirlos de los nacionalismos progresivos en la lucha contra el imperialismo, tal como es el caso catalán, y de los países semi coloniales, coloniales o dependientes de Asia, África y América Latina. El nacionalismo de derecha es una nueva ideología utilizada también por los neoimperialismos de China y de Rusia (enterrando la historia de tradiciones de revoluciones de sus pueblos) con el objetivo de crear en el interior de sus países una conciencia chauvinista acerca de su fuerza en el orden global.

Diferencias dentro de la política del imperialismo

La política del imperialismo mundial no es uniforme. De un lado, se encuentran Trump y May. Del otro, están los sectores que se diferencian de Trump y su expresión en los países europeos es Merkel.

El racismo exacerbado entra en conflicto con los sectores burgueses. En los EE. UU. el Partido Demócrata, en Alemania Merkel, en Francia Macron, el Papa Francisco se adaptan al ascenso de las luchas de las mujeres, al movimiento LGBT, y otras pautas de oprimidos. También rechazan la política agresiva de Trump en Medio Oriente e Irán entre otras. Son divisiones reales de las contradicciones Inter imperialistas. No nos engañemos: buscan instrumentalizar estas pautas y el feminismo para defender su política imperialista. Y eso ocurre en grande parte del mundo, como en Francia de Macron. Este sector (también representado por el Papa Francisco), se adapta la toda una serie de luchas democráticas muy progresivas sin perder su vinculación orgánica con las clases dominantes, cuya esencia política es llevar adelante a contrarrevolución económica. Ahí todos coinciden.

La multiplicación de la resistencia de los trabajadores,

de las luchas democráticas y de las mujeres

El avance de la derecha y el autoritarismo es real, pero no significan que la mayoría de las masas se hayan tornado derechistas. Trump significa una reconquista del reaganismo, incluso con trazos ideológicos proto fascistas más exacerbados y más peligroso por el aumento de la inestabilidad mundial. Es un peligro cada vez mayor si su dinámica no es frenada; sin embargo, el trumpismo no presenta la misma estabilidad y consistencia que tenían el thatcherismo y el reaganismo. La diferencia es que se da en otro contexto económico sin la posibilidad de la expansión del capitalismo que abrió la caída del socialismo real y con más resistencia del movimiento de masas que en el período anterior. Así la conciencia de las masas esté retrasada con relación a las necesidades colocadas, hay resistencia y una gran conciencia democrática.

Aumenta el autoritarismo represor a las movilizaciones en todo el mundo, pero las movilizaciones las enfrentan con coraje como ocurrió en Túnez, Irán, Argentina….La clase trabajadora mundial continúa trabando verdaderas batallas contra las patronales a pesar del freno o falta de determinación de las direcciones y aparatos sindicales burocráticos. En Europa la IGMetal que aglutina casi 4 millones de obreros, comenzaron 2018 dispuestos a lograr la reducción de la jornada de trabajo de 35 para 28 horas, a través de una ola de paralizaciones. En Grecia, las vacilaciones del gobierno del Syriza son casi que semanalmente contestadas en las calles por las organizaciones clasistas griegas.

Vale citar también Irán y Túnez, donde jóvenes trabajadores anegaron las calles de sus respectivos países rechazando los paquetes de austeridades de su gobierno y avanzando para críticas más contundentes a sus regímenes políticos extremadamente corruptos. En el país africano, el gobierno necesitó ceder una serie de reformas sociales para calmar la bronca colectiva que durante más de una semana se diseminó nacionalmente. Túnez e Irán confirman el pronóstico de Gilbert Achcar de que la revolución árabe era un largo proceso y que no había se dado los últimos capítulos con los triunfos contrarrevolucionarios. /5/

Vale destacar el papel de la juventud y en especial de las mujeres. Los estudiantes también vienen afrontando el neoliberalismo en distintas partes del globo a lo largo de los últimos años. De Canadá hasta la Argentina, prácticamente todo el América experimentó fuertes huelgas universitarias y estudiantiles contra a mercantilización de la enseñanza. En la Cataluña, el movimiento por el independentismo fue constantemente oxigenado por las movilizaciones estudiantiles.

La huelga también fue el método utilizado por las mujeres para amplificar aún más las banderas feministas. Hace mucho tiempo no si veía un 8 de marzo tan internacionalizado y clasista. Un poco antes, en octubre de 2016, las polonesas derrotaron un proyecto antiaborto del gobierno ultraconservador cruzando los brazos. Las nuevas movilizaciones de las mujeres en EE. UU. prenuncian una nueva huelga mundial el 8 de marzo que será una acción común internacionalista como hace mucho tiempo no veíamos.

Un nuevo período y un nuevo ciclo en Latinoamericana

La relación entre AL y los EE. UU.

Hay que comenzar destacando que con Trump y los EE. UU. convertido en un centro político y de la lucha de clases en el mundo la interconexión entre Norte y Sur es más estrecha. Esto significa que lo que ahí pasa repercute política y socialmente en todo el mundo; y por supuesto en AL. Siempre os latinoamericanos hemos tenido tendencia a considerar a los EE. UU. como un todo, es decir como país que incluía su pueblo. Ahora hay aliados concretos y demandas comunes, que están vinculadas. La tarea de expulsar al imperialismo de nuestros países ahora está asociada también a la misma lucha en el interior de los EE. UU. Una gran parte de lo que nosotros denominamos “gringos” son nuestros aliados estratégicos. A los análisis sobre EE. UU. que están en la primera parte de este texto hay que agregar otros. /6/

Estructuralmente, los EE. UU. se han “latinoamericanizado” porque es un país con alto índice de pobreza y de grandes desigualdades sociales. (Tenemos que poner algún dato) Y también porque muchas de las “carencias” de nuestros servicios públicos están presentes; en primer lugar, el angustiante problema de la salud, la situación de las escuelas públicas, el alto costo de la educación universitaria.

También se ha “latinoamericanizado” por la presencia cada vez mayor de la inmigración latina que ha significado con un 40% de la población hable a lengua hispana.

El muro de Trump es más que una construcción física para separar las fronteras e impedir el paso de inmigrantes. Para los latinoamericanos significa la persecución de la numerosa población latina en USA. Para los americanos es también esto, ya que son parte de sus clases sociales pobres y de los trabajadores. Pero también para ambos lados (y especialmente para los trabajadores y pobres de USA) es terminar con un símbolo del poder del neopopulismo derechista de Trump. Su caída será una derrota de uno de los símbolos del populismo de derecha y el autoritarismo de Trump.

En Latinoamérica se cierra una etapa y un ciclo de las direcciones que dominaron el movimiento de masas en la década del 2000

La década del 2000, especialmente en América del Sud, fue un período en el que se produjo un cambio en la correlación de fuerzas con el imperialismo en países claves del subcontinente. En el mismo cayeron gobiernos neoliberales proimperialistas de Menem y luego de la Rúa en Argentina, en Ecuador donde hubo caídas sucesivas de gobiernos hasta la asunción de Correa, y en con el triunfo electoral de Lula en Brasil FHC. En Venezuela se afirmó el proceso bolivariano luego de la derrota del golpe del 2002 y la derrota del sabotaje petrolero del 2003

La mayor expresión de este cambio fue la derrota del ALCA, un plan de neo colonización imperial con el que los EE. UU. intentaban asegurarse férreamente su patio trasero.

Este cambio fue producido por grandes movilizaciones insurreccionales, verdaderos procesos revolucionarios democráticos populares, donde la clase obrera no actuó como tal, sino como parte de la movilización popular espontánea- que comenzaron en Ecuador en 1998 y siguieron con el argentinazo en el 2001, luego en la guerra del gas (2005) y la derrota de Losada (2007) en Bolivia y en el 2002 con la histórica derrota del golpe en Venezuela.

Durante gran parte de este período la economía Latinoamericana contó con el viento a favor de los buenos precios de las materias primas en el mercado mundial (petróleo, carne, soja, minerales) gracias a la expansión acelerada de la economía China y todo el sud oeste asiático.

Apoyados en ese proceso de movilización surgieron en Latinoamérica tres tipos de gobiernos. Los gobiernos del nacionalismo radical de Chaves, en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Correa en Ecuador que llevaron adelante medidas antiimperialistas y de ruptura política con la burguesía. Los nuevos gobiernos de Kirchner, Lula, Mujica que no eran de la burguesía tradicional de esos países pero que no produjeron ninguna ruptura política con la burguesía (salvo Kirchner parcialmente con la burguesía rural para favorecer a la industrial). Y gobiernos tradicionales de derecha como el de Uribe en Colombia, en parte de este periodo en Chile, en México etc. En Perú si bien con la movilización de los Cuatro Suyos cayó el régimen de Fujimori, con Toledo subió un exponente de la burguesía y luego Alan García. Estos diferentes tipos de gobierno muestra como el proceso del 2000, si bien domino el cambio con la correlación de fuerzas, tuvo desigualdades.

En los países bolivarianos de Ecuador, Bolivia y Venezuela no solo hubo cambios en la política con el imperialismo y la burguesía nativa, sino que también se produjeron profundos cambios democráticos con los procesos constituyente que institucionalizaron nuevas constituciones.

El más profundo fue el de Bolivia en donde fue una verdadera revolución democrática conquisto el Estado pluriétnico dando por primera vez derechos democrático a la mayoría indígena del país.

Dos direcciones surgieron en este período y fueron polos de gran influencia continental: Chaves y Lula.

Lula y Chaves son producto de esta etapa, pero fueron cualitativamente diferentes. El primero fue antimperialista, y con la caída del AlCA promovió el ALBA que fue un acuerdo igualitario de comercio entre países y que rompió el aislamiento a la que estuvo sometida Cuba durante décadas. El segundo, hizo una alianza estrecha con los bancos, las corporaciones de agronegocios y las grandes constructoras para que estas “multibrasileras” jueguen un rol subimperialista aprovechando el relativo retroceso de los EE. UU. con la derrota del ALCA.

El gobierno de Lula continuó la política de FHC. Gobernó con grandes exponentes de la burguesía, (Mierelles del Banco de Boston de EE. UU., Furlan dueño del mayor complejo de alimentación…) privilegiando la relación con los grandes complejos de constructoras de infraestructuras (asociados al petróleo la petroquímica etc.), las agroindustrias y los bancos. Utilizó los recursos de los tres grandes Bancos Estatales para favorecer a estos sectores en el país y su expansión subimperialista hacia el continente. /7/. Este aspecto de sub, que se hizo también hacia África, fue facilitado por el repliegue de los EE. UU. y porque en cierta medida lo supo “representar”, jugando un papel de subpotencia asociada/.8/

Brasil fue un colchón para impedir que el proceso bolivariano se “continentalice”, o sea que ALBA y la política bolivariana se desarrollaran a escala continental. Esta era la tarea que estaba planteada para un desarrollo independiente.

Los gobiernos del PT y el kirchnerismo usaron la coyuntura económica favorable para hacer dar concesiones y ayudas asistenciales, bolsas de estudios los sectores más pobres de la población. Con la favorable situación económica también hubo un relativo aumento adquisitivo de estos sectores.

Como punto en común entre estos procesos diferentes está el hecho que en muchos años de gobiernos formaron fuertes aparatos estatales que alimentaron las burocracias privilegiadas. En el caso de Brasil ella fue agente orgánica de grandes sectores burgueses. En Venezuela Chávez y el PSUV se formó también un aparato burocrático y una boliburguesía que acumulo capital a partir de este aparato /9/. Pero fue independiente de la burguesía venezolana.

El avance reaccionario

Este período de la lucha de clases muda de signo entre el 2012 al 2015. con varios triunfos que tiene la burguesía. Un preanuncio de cambio ya habían sido el golpe en Honduras y el de Paraguay contra Lugo.

Pero los más importantes el triunfo de Macri en las elecciones argentinas, y luego el golpe parlamentario en Brasil que lleva al gobierno a Temer para acelerar de manera mucho más feroz las medidas de ajuste que el gobierno Dilma no podía.

El marco general del cambio está determinado por la entrada de la crisis del 2008 (que fue de manera retardada) en el continente que provocó una brusca baja en los precios del petróleo y los comodities. Esa crisis obligó al gobierno de Dilma a hacer un drástico giro luego de asumir su segundo mandato en el 2014. La muerte de Chaves que como caudillo de masas mantenía en vigor la revolución bolivariana es otro elemento fundamental para que la burguesía se fortaleciera. Vale destacar que este proceso no es uniforme y no ocurre de manera similar en todo el continente.

Así, se crean las condiciones para la apertura de una etapa de gobiernos reaccionarios neoliberales (vía elecciones o golpe parlamentario) y la apertura de una nueva etapa. El giro al bonapartismo del gobierno de Maduro es parte de este proceso.

El desgaste sufrido por esos gobiernos fue determinante para que la burguesía pudiera avanzar con “personajes” de su misma clase. En Brasil, el PT sufrió un gran golpe en su relación con el movimiento de masas en las grandes jornadas de movilización de junio del 2013. Dilma intentó contornar su desprestigio en las elecciones presidenciales del 2014 con un programa populista. Pero cuando inició su segundo mandato intentó tomar medidas reaccionarias haciendo un giro de 180 grados con el discurso de su campaña electoral. Cristina también tuvo que tomar medidas duras. Y con la aparición de los casos de corrupción sufrieron aún más desgaste en el movimiento de masas que facilitaron ambas derrotas. (Una electoral, otra de golpe parlamentario).

Esto demuestra que estos gobiernos no habían tomado ninguna medida estructural de fondo. Cuando la burguesía vio que el PT ja no tenía ni capacidad para contener el movimiento de masas ni aplicar medidas de ajuste da el golpe reaccionario del impeachment apoyado en un sector de la clase media que gira a la derecha. De la misma manera se explica el triunfo de electoral de Macri en la Argentina.

Si en el otro extremo Maduro sobrevive es porque hizo un claro giro a un bonapartismo reaccionario, utilizó la represión dura contra las manifestaciones y negoció grandes concesiones con el imperialismo. Todas políticas que agravan la crisis venezolana.

El indigenismo boliviano.

A diferencia de Venezuela y Ecuador Bolivia no retrocedió de la forma que estos países lo hicieron. Esto es el resultado a que en este país ocurrió una gran conquista que fue el estado pluriétnico con el cual los indígenas conquistaron libertades y la mayoría en el estado, en un país que siempre fue gobernado por la minoría blanca. A diferencia de Venezuela el movimiento social ha sido desde entonces más independiente y menos agarrado al aparato estatal.

Evo logró mayor estabilidad gracias a esta política y porque la nacionalización del gas y petróleo le permitió una política más independiente y además puso fin a la permanente crisis de la burguesía blanca /10/

Los “nuevos” gobiernos neoliberales

El triunfo electoral de la derecha en la Argentina y el golpe parlamentario que lleva al gobierno a Temer abren el período o etapa de reacción que ya se había anunciado en cierta medida con el golpe en Honduras y luego en Paraguay. Este proceso se hizo nítido con el triunfo de Macri en la Argentina y el golpe parlamentario que llevó a Temer a la presidencia de Brasil. Los gobiernos neoliberales de este período (los ya mencionados Temer y Macri a los que hay que agregar PKK, Nieto, Santos y otros…) no tienen la fortaleza de Menem y FHC de la década del 90, de la misma manera que Trump no tiene la de Reagan.

Son hasta más entreguistas que aquellos y más malignos para los intereses del país porque tienen menos gordura para entregar y por eso quieren poner en venta todo para las corporaciones los extractivistas etc. Y promover niveles de pobreza aún mayores con sus contra reformas.

Todos han sido abiertamente proamericanos, pero han tenido que readecuar el discurso entreguista porque este no funciona tanto con el proteccionismo de Trump. Ahora también el continente está disputado por los capitales especulativos y los depredadores también de China, así el dominio geopolítico militar sea del imperialismo americano instalado desde siempre con sus bases militares. 11

No podemos asemejar a Maduro a Macri y Temer porque son de origen diferentes. Pero sin embargo Maduro es parte de este proceso de reacción. Su gobierno no es la continuidad del chavismo más que en su génesis. Es políticamente la reacción thermidoriana al bolivarianismo.

Hay que apuntar que este drástico giro reaccionario a gobierno neoliberales abiertamente proimperialistas ocurrió sin que hubiera una derrota grave y directa del movimiento de masas, sea contrarrevolucionaria o reaccionaria; nos referimos a derrotas o triunfos contrarrevolucionarias como fueron los golpes de estado del 80; Se inscriben en una situación mundial diferente. Por eso no tienen la fortaleza de aquellos.

Se abrió una gran batalla contra estos gobiernos

y sus planes neoliberales. También hay un proceso de nuevas direcciones.

Es una lucha dura y no está definida como fue en el 2000 porque si bien hay grandes movilizaciones no son de la envergadura de las del 2.000. Sin embargo, el hilo movilizador así haya sido más delgado no se detuvo; hubo continuidad y ahora tiene como punto más alto el Perú donde la movilización popular de la juventud y los trabajadores ha ido socavando el modelo neoliberal de Humala (hijos de Lula) y ahora PKK. En la Argentina donde Macri para poder avanzar con la reforma de las jubilaciones ha dejado gran parte de su capital en un proceso de movilización que se inició cuando asumió el gobierno /12/ sin olvidar de Chile donde hay una continuidad desde la lucha de los estudiantes contra la enseñanza privatizada. Tampoco el junio del 2013 de Brasil.

Hay acumulación de fuerzas con las movilizaciones, pero sin embargo el triunfo de estas no es fácil. La burguesía latinoamericana está decidida a ir al frente con su contrarrevolución económica. No tiene otro camino ante la gravedad de la crisis. La política de los gobiernos necesita golpes muy duros, de hecho, terminar con estos gobiernos para cambiar. Así lo está mostrando Macri así este golpeado.

Un paso importante para volver la balanza a favor será si la movilización peruana terminar con el gobierno del PKK; ahí entonces tendríamos la primera caída de estos nuevos regímenes neoliberales.

Perú, es en esta coyuntura el punto más alto donde el neoliberalismo cruje y surge una nueva izquierda como alternativa de masas.

La situación peruana requiere un destaque especial. En Perú se conjugan varios elementos que hace que sea un foco fundamental de la lucha contra el neoliberalismo privatizador, depredador y extractivista. Las luchas se remontan a las movilizaciones campesino e indígenas del Bagualazo, la lucha contra el extrativismo minero en Conga y Tía María, la lucha de los jóvenes que derroto el plan de flexibilización laboral o empleos basura para los jóvenes, la de los trabajadores con destaque especial para la huelga de los profesores en este caso con una revolución democrática dentro del sindicato del SUTEP que hizo que surja una nueva dirección; Y ahora las movilizaciones democrático populares contra el indulto a Fujimori que han puesto en jaque el gobierno neoliberal del PKK. Por otra parte, fue el país donde el lavajato fue más efectivo y destapó la corrupción de todos los gobiernos de los últimos quince años.

El MNP se está convirtiendo en el partido que canaliza la movilización popular hacia una salida política y ruptura con el viejo régimen. Es un nuevo movimiento político que ha superado la crisis de la vieja izquierda peruana que se perdió en la conciliación de clases con la burguesía y en el ultra izquierdismo terrorista de Sendero Luminoso. Surgido de la crisis del nacionalismo de Humala, se mostró como un partido vivo que se apoya en una vanguardia política que ha hecho la experiencia con los viejos procesos.

Ante la crisis abierta el MNP tuvo vacilaciones, pero terminó afirmando una política de ruptura con el viejo régimen al levantar las consignas contra el indulto vinculada a la salida de PKK y a una Nueva Constitución. Toda crisis del régimen es una prueba, y en esta oportunidad el MNP la pasó. Los acuerdos firmados recientemente con el MAS de Gregorio Peral, movimiento que tiene su centro en Cajamarca, y que dirijo la lucha de Conga, es un paso más que consolida este frente político que se está convirtiendo en un polo para el movimiento de masas.

En Brasil se acumulan fuerzas en medio de incertezas

no resueltas de la coyuntura

Brasil es el país en la que hay más incertezas en la actual coyuntura. La reciente condena de Lula significa que la burguesía brasilera se afirma en su giro autoritario. Con esta condena, las posibilidades de ser candidato en las próximas elecciones son casi inexistente. El PSOL y el MES, (ver las declaraciones en Portal de la Izquierda / 13/ explican l rechazo a este juicio cuando Lula está primero en las encuestas de intención de voto. Ha sido una medida claramente discriminatoria al servicio de la gran burguesía brasilera que no quiere ahora al PT ahora en el gobierno. Ya no es el instrumento que necesita para su política de contrarrevolución económica.

El gobierno de Temer es frágil. Ha tenido que superar dos pedidos de impeachment denunciado por sus esquemas de corrupción. Varios ministros han caído por estos mismos esquemas de corrupción. /14/. El gobierno tiene el más bajo índice de aprobación en toda la historia del país (6%).

Como en medio de esta crisis el gobierno puede todavía aplicar estas medidas o avanzar en varias de ellas.? Hay un repudio masivo a las mismas y hay una resistencia atomizada que crece. Pero el gobierno conserva iniciativa porque hay confusión en el movimiento de masas que esencialmente existe porque las direcciones sindicales y el mismo PT no han enfrentado al gobierno, y pusieron un freno a la posibilidad de que se generalice en una gran huelga general para enfrentarlo. /15/

La coyuntura brasilera está confusa, porque los trabajadores y el pueblo no han construido una alternativa superadora nueva alternativa superadora del PT, que reorganice a toda la vanguardia y se un polo para las masas. Pero estratégicamente el camino está abierto. El PSOL todavía no lo es, pero excite y gana credibilidad en el movimiento de masas.

El surgimiento de nuevas alternativas en la lucha contra el avance del neoliberalismo

Estos nuevos movimientos y nuevos procesos políticos ocurren no solo en Perú o Brasil. En Chile está el Frente Amplio que se convirtió en un frente político con influencia de masas. En Venezuela, así esto sea más difícil las elecciones mostraron las grietas del madurismo y la aparición de nuevas listas electorales del chavismo crítico. México es un lugar de más incógnitas, Las próximas elecciones pueden ayudar a desatar la crisis de manera más favorable por la presencia de candidaturas independientes con destaque para la del zapatismo y si triunfa AMPLO (al que no consideramos un proceso nuevo), ya que es un candidato burgués no es lo mismo que Nieto o el PNN.

Estamos en un período que parafraseando a Gramsci podemos decir que lo viejo no termina de morir y los nuevo recién está naciendo. De ahí

En Honduras la resistencia en las calles del FNRP puede reanimar una fuerza política alternativa rejuvenecida en la lucha contra el fraude. Y en la Argentina el MST, de larga una gran herencia y trayectoria en la lucha de clases junto con otras organizaciones trotskistas han alcanzado un peso objetivo, real tanto en las elecciones como en las movilizaciones. En la Argentina el clasismo está creciendo con mucha fuerza en las organizaciones sindicales donde la burocracia sufre un gran desprestigio; Lamentablemente sectores trotskistas se oponen a crear un polo conjunto para que este proceso avance y sea una alternativa de masas a la vieja, corrupta y desacreditada burocracia.

Lo muy interesante de esta situación continental es que este fenómeno ha aparecido también con mucha fuerza en los EE. UU. Sanders mantiene su presencia y paralelamente a este proceso, pero en forma independiente, la organización política DSA está avanzado a pasos geométricos. (Es el partido socialista que más creció en el último periodo). Se trata de una organización socialista con una estructura militante y un funcionamiento democrático que está en la calle ahora haciendo campaña por “Medicaea for all”, que postula candidatos en las elecciones y obtuvo en la misma casi una veintena de electos entre concejales y algunos diputados provinciales.

Unidad de acción frente único y política independiente

Estas nuevos procesos y direcciones tienen una doble tarea. Por un lado, una política de unidad de acción o frente único para promover la movilización contra el neoliberalismo. Esto es tener una política de acuerdo para la movilización con las direcciones burocráticas o las viejas direcciones políticas en cuestiones puntuales. Es una táctica que no puede ser la política global ya que estas direcciones demuestran todos los días que no son capaces de llevar la movilización más que muy parcialmente y que capitulan. De ahí que es fundamental tener una posición independiente, totalmente diferenciada políticamente de las viejas direcciones.

Hay que estar dentro de los nuevos procesos defendiendo un programa clasista, anticapitalista e internacionalista.

El fenómeno de nuevas alternativas no es solo propiedad de nuestro continente; existe en otros lugares del mundo y va a crecer por la crisis de las viejas direcciones. Todas las nuevas alternativas política o mejor dicho las direcciones de ellos, viven la encrucijada entre la adaptación al viejo régimen o la ruptura con el mismo. Es una presión objetiva que se pone a prueba en momentos agudos de la lucha de clases. Por ejemplo, el “Ni Ni” de Iglesias terminó siendo de adaptación al Estado post franquista /16/

En Perú, vimos que el MNP su primera encrucijada y la superó, así puedan venir otras. En Brasil, el PSOL tiene en interior una lucha política contra posiciones más adaptacioncitas, en este caso al PT).

Es un grave error el comete la izquierda sectaria que ya definió el signo es la adaptación, o sea la conciliación de clases. Esta falsa conclusión lleva al combate de estos ya sea desde afuera o haciendo una política “entrista” dentro de los mismos. Las dos son políticas equivocadas que aíslan a corrientes revolucionarias de los procesos objetivos hacia una consciencia de clase revolucionaria para los trabajadores.

Estos procesos son un lugar fundamental para avanzar hacia ello. Y por eso es necesario ser parte de ellos, parte constructora de los mismos defendiendo en su interior un programa antiimperialista, anticapitalista y su democracia interna. O sea que hay una disputa en su interior.

El resultado no está predeterminado (como dice el sector sectario de la izquierda); dependerá no solo de las intenciones de los dirigentes, pero también de la situación de la lucha de clases que impulse movilizaciones como está ocurriendo en Perú y que en su interior se organicen y desarrollen la izquierda anticapitalista. Hay que tener la “mano firme”; defender la democracia interna; un programa de acción de rotura anticapitalista con el régimen; apostar al desarrollo de la movilización y a la unidad con los procesos vivos de la lucha de clases; disputar en el terreno electoral y el de la movilización; defender una política internacionalista en su interior

Un desafío internacionalista para socialistas latinoamericanos y de los de EUA

Precisamente una de las mayores dificultades que enfrentamos para llevar adelante esta política anticapitalista es evitar el aislamiento nacional y practicar un internacionalismo concreto. Todavía no hay a nivel internacional un polo objetivo real que sea una alternativa y que ayude a la construcción de esta política. que ayude a la construcción de esta política y que sea un contrapeso a las lógicas presiones nacionales.

Es una tarea fundamental avanzar en este objetivo. En ese sentido la vanguardia y organizaciones que son parte estos procesos tendrían que plantearse el objetivo de hacer tareas comunes, campañas, seminarios para agrupar estos procesos amplios y dentro de ellos consolidar las corrientes internacionalistas.

Nuestro deber ser es intentar llevarlo adelante en nuestro continente y hay espacio para ello. El fin del ciclo significó también el fin del Foro de San Pablo que agrupaba a la vieja izquierda de AL y también infelizmente el fin de “los movimientos sociales del ALBA, que hoy no dejan de ser otra cosa que un apéndice a la política bonapartista de Maduro. Ellos han dejado un vacío y la tarea es llenarlo.

Eso significa proponer estos objetivos al MNP, al PSOL, al Frente Amplio chileno, al FNRP de Honduras, para citar las fuerzas que hoy día están teniendo más incidencia en la lucha de clases social y política en sus países. Y hay que sumar a los latinoamericanos a los compañeros socialistas de los EE. UU. Ellos también pueden jugar un papel importantísimo para superar el actual vacío abrir una nueva perspectiva para fortalecer la lucha contra Trump y el neoliberalismo. Porque como ya dijimos, la tarea de la lucha contra Trump y construir el frente anti Trump es anticapitalista y antimperialista y hay que darla en ambos lados del rio Bravo. No es solamente enfrentar el Muro de Trump, es su política destructiva del medio ambiente, su apoyo a las grandes corporaciones extractivistas, su política contra la discriminación racial y de expulsión de los inmigrantes.

Es tarea de los latinoamericanos construir este encuentro, hacer un “puente de plata” para enlazar nuestras reivindicaciones y luchas. Derrotar al imperialismo en nuestros países es derrotar las grandes corporaciones y los capitales financieros de los cuales la mitad tienen sede en los EE. UU.

La tarea de una nueva organización internacional que sea un polo real para la lucha de clases tiene pasos concretos. En Latinoamérica el PSOL acumuló desde su fundación una tradición internacionalista de todo el partido y todas las corrientes con un destaque especial para aquellos nos reivindicamos trotskistas. Por eso mismo, está en condiciones de convocar a un seminario en el transcurso de este año para dar en nuestro continente y América un paso concreto con estos objetivos.

Este puede ser un paso para unir a los movimientos y a aquellos que nos reclamamos anticapitalistas. La IV puede jugar un papel muy importante para ello

La estrategia es apostar en la clase obrera y en el internacionalismo

En todos estos procesos nuestras organizaciones tienen que mantener en alto el programa del socialismo. Este no está derrotado ni tampoco su sujeto histórico que es la clase obrera. Este largo interregno o impasse exige más conciencia política por parte de los socialistas en los procesos amplios y en la intervención en la lucha de clases.

Contra la opinión que la clase obrera se encuentra durmiendo y no va a despertar, vale mirar el proceso desde un punto de vista estratégico. La crisis del capitalismo se agrava y por otro lado los trabajadores crecieron en número a nivel mundial; basta ver el desarrollo ocurrido en todo el Asia. No por casualidad crecen los socialistas en EE. UU. y se produjo la renovación interna en el laborismo inglés sostenido en una de las clases obreras más poderosas del mundo. Estamos hablando del primero y del quinto país más poderosos del mundo

El socialismo será internacional o no será. El socialismo se apoya en este proceso objetivo que está lejos de morir, una clase obrera internacional.

(*) Tito Prado es miembro de la Dirección Nacional del MNP de la Corriente Súmate

Israel Dutra Secretario de Relaciones Internacionales del PSOl y dirigente del MES

Roberto Robaina, concejal de Porto Alegre del Directorio Nacional del PSOL y dirigente del MES

Pedro Fuentes, ex Secretario de Relaciones Internacionales del PSOL y dirigente del MES

1“La explotación sin límites de la fuerza de trabajo comprada y la explotación sin límites y hasta el agotamiento de los recursos naturales −acompañados a partir de mediados del siglo 20 por modos de producir y de consumir que provocan el crecimiento exponencial de las emisiones de gas de efecto invernadero− van juntas. Están contenidas en la noción de capital y en la inseparable producción de mercancías, una parte de la cual es masiva y socialmente inútil. Y su producción material, es devoradora de recursos que no son o son difícilmente renovables, así como fuertemente emisores de gases de efecto invernadero”. (Chesnais,2017). Ler em espanhol: <http://vientosur.info/spip.php?article12231>

3 Las recuperaciones económicas que ocurren si por un lado fortalecen a la burguesía, por otro lado, al crear más trabajo da seguridad a los trabajadores para luchar por más derechos y conquistas. En el caso de los EE. UU. el mínimo de 15 dólares por hora.

4 El fenómeno de corrupción es una cuestión orgánica del capitalismo acentuada en esta etapa de crisis donde la burguesía cada vez procura la ganancia rápida. De conjunto hay una lumpenización e las clases dominantes que gira alrededor de la ganancia fácil y rápida, de la especulación financiera, especulativa, cortoplacista, del narcotráfico, de ocultar sus ganancias en paraísos fiscales (Panamá papers). Para ello tienen sus agentes que gobiernan, las castas políticas corruptas que tienen una ligazón orgánica o casi orgánica con estos sectores. Nos negamos a decir que la corrupción está solo en lo que llamamos castas políticas. Comienza en la gran burguesía como lo demostró en Brasil, Perú, Venezuela, alcanzados por el Lavajato y por eso luchar contra ella es también anticapitalista.

5No registro dos seis anos da revolução de 2011, Gibert Achcar [1] alertava para o fato de que: O que começou na região árabe em 2011 foi, na verdade, um processo revolucionário de longa duração, desde o início impossível de prever se levaria anos, décadas, se poderia ou não alcançar um novo período de estabilidade sustentada sem a emergência de lideranças progressivas capazes de guiar os países árabes para fora da crise insuperável na qual se lançaram depois de décadas apodrecendo sob o despotismo e a corrupção. (Achcar, 2017). Ler em: <http://blogjunho.com.br/o-sexto-aniversario-das-revoltas-arabes/>

6 Una cuestión es la política internacional del imperio, y otra la relación entre las masas latinoamericanas y americanas. Precisamente el campismo, ve al país como un todo, es incapaz de separar las clases sociales que los integran y las superestructuras contradictorias que las representan. Esto puede cambiar en la medida que ocurrió el gran fenómeno Sanders que dio a luz que en EE. UU. hay una fuerte polarización que es el resultado de las desigualdades crecientes, de la lucha por nuevos derechos sociales, y de las luchas de los trabajadores entre ellas por el salario de 15 dólares la hora. Hay que tomar esta situación para tener una política antiimperialista. Es más posible nosotros estamos a favor de la integración de América en su conjunto, también con el Norte, pero que eso es solo posible con una unidad continental que enfrente a las grandes multinacionales de ese país y los capitales financieros que son los que más nos han expoliados.

7 Este carácter de sub no es nada nuevo, ya que Brasil que desde la segunda post guerra mundial fue el puente privilegiado hacia LA de los EE. UU.

8 (asociación conflictiva como lo definió el marxista brasilero Marini).

9 En Brasil el proceso de unidad con la burguesía fue muy profundo, dirigentes petistas ganaron sumas astronómicas, billonarias, como quedó demostrado ahora con el Lavajato.  

10 Bolivia registra alrededor de 130 golpes de estado en dos siglos.

11 No por casualidad Temer haya hecho tres viajes a China esperando que Trump lo reciba. H

12 Ver las luchas del dos por uno, de la aparición de Maldonado y las huelgas docentes.

13 Ver las declaraciones del MES http://portaldelaizquierda.com/2018/01/boletin-especial-de-portal-de-la-izquierda-enero-de-2018-2/

14 Estos mismos esquemas de corrupción son los que han alcanzado a toda la casta política de la cual los gobiernos del PT formaban parte.

15 El 28 de abril del 2017 hubo un importante paso con una huelga general, pero luego se levantó una huelga marcada el 30 de junio.

16 No se podía pedir a Iglesias que apoye férreamente el independentismo, que no tiene acuerdo en el restante de España. Pero como muy bien observa Raventós y Buster [3], en el Sin Permiso, el régimen después-franquista de 78 vive una crisis sin salida. Y ante esta situación, Iglesias no trasciende la crítica al 155 cuando lo que está colocado ante la falencia del régimen después-franquista es un nuevo Proceso Constituyente que consiga una nueva forma de convivencia entre las nacionalidades en el Estado Español.

Una nueva página para apoyar y construir nuevas alternativas en Latinoamérica y en el mundo, defendiendo el poder de los trabajadores y el pueblo contra el 1% de ricos y privilegiados, y una sociedad sin explotación.

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