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Las Revoluciones del 68. Los cincuenta años del mayo francés, como los cien años de la revolución rusa están muy lejos de ser meras conmemoraciones

Los cincuenta años del mayo francés, como los cien años de la revolución rusa del 1917 están muy lejos de ser meras conmemoraciones rituales. Son fechas históricas de la lucha de los trabajadores para su autoemancipación, que se incorporan a nuestra historia, de las cuales se aprende, se sacan lecciones, e le dan continuidad a la lucha por el socialismo; historia que está viva en estos acontecimientos centrales de la lucha de clases. Las revoluciones del 68 tuvieron consecuencias objetivas y subjetivas que han sido fundamentales en las últimas décadas del siglo XX y en el XXI.

Lo primero que viene a la memoria cuando se recuerda el 68 es el mayo francés. Hay en Francia una herencia, una larga tradición de lucha, que dejó su marca y hoy continúa. No es una casualidad que los trabajadores y los estudiantes franceses estén ahora en las calles enfrentando a Macron, y que una de sus consignas levantados de uno de los herederos del 68, el NPA, sea “hagamos un nuevo mayo francés”. El pueblo, los estudiantes franceses y los trabajadores tienen de las mayores tradiciones en revoluciones.

Ahora bien, el 68 no fue solamente el mayo francés. El sistema mundo, (usando las palabras de Wallerstein) fue sacudido por una oleada de revoluciones, seguramente la más importante luego de la situación revolucionaria europea (entonces el centro hegemónico del mundo) con la primera guerra mundial del 1917 y de la situación revolucionaria mundial de la segunda en 1945. La primera, significó la conquista del poder en Rusia, y la segunda en China, Yugoeslavia y la expropiación de la burguesía en un tercio del planeta. Volveremos en la comparación en estas tres situaciones mundiales.

Fue una gran onda revolucionaria que fue precedida por fuertes agitaciones en el movimiento estudiantil durante los años precedentes. Con 68 la ofensiva del Tet en Vietnam detona el movimiento antiguerra en los EEUU, en todos los países de Europa occidental y Japón contra la guerra en Vietnam; en los EEUU la lucha por la liberación racial del movimiento negro ya venía de antes y se expande fuertemente; ocurre la revolución antiburocrática en Checoslovaquia y otras expresiones en los países del Este contra el estalinismo, (Varsovia y Belgrado); la revolución cultural impulsada por Mao se convirtió luego en una revolución de los estudiantes y trabajadores jóvenes en China luego aplastada por la propia burocracia; la insurrección estudiantil tunecina contra Bourguiba, las movilizaciones estudiantiles contra la dictadura brasilera; el Rosariazo y el Cordobazo en la Argentina; la huelga general política en Uruguay en 1971; el triunfo de Allende en Chile, los gobiernos pequeño burgueses nacionalistas de Velazco Alvarado y que hizo la reforma agraria en Perú, el gobierno de Torres en Bolivia y la Asamblea Popular en ese país. El fin de esta onda prerrevolucionaria o prerrevolucionaria, fue la revolución de los claveles en Portugal que tuvo su origen en la derrota del ejército colonialista portugués por los movimientos de liberación nacional en sus colonias, también componentes fundamentales de3 este período mundial en una África que no puede ser olvidada.  /[1]/

Al final de este texto nos referiremos en este artículo especialmente a los procesos del Cono Sur, Argentina, Bolivia, Argentina, Uruguay. [2]Sin embargo, antes de ello, queríamos aportar algunas características generales que sirven para sacar también conclusiones generales.

Un movimiento revolucionario antiimperialista, anticapitalista y antiburocrático que fractura el orden mundial pactado en 1945 en Yalta

 Fue un período antiimperialista, (la lucha en Vietnam y en numerosos países contra el imperialismo norteamericano que en Latinoamérica tuvo como preludio la revolución cubana; fue anticapitalista, la movilización detonada por el movimiento estudiantil en Francia culminó en la huelga general más importantes que ha tenido la historia europea, que como toda huelga general política cuestiona el sistema; y fue antiburocrática, no solo por las movilizaciones contra la burocracia en China, Checoslovaquia sino también porque golpeó el aparato mundial estalinista que se habían consolidado en la segunda guerra mundial gracias al triunfo del pueblo ruso y el ejército rojo contra el nazismo[3].

El pacto de Yalta entre Roosvelt, Stalin y Churchil en 1945, estableció una división geográfica del mundo con respectivas áreas de influencia. Los EEUU se convirtió en la fuerza hegemónica en occidente, desplazando al imperialismo alemán e inglés definitivamente.

A su vez, el pacto fue un acuerdo de zonas de influencia con la Unión Soviética que salió fortalecida de la segunda guerra mundial por su papel fundamental en la derrota del nazismo. Bajo el dominio ruso quedó una parte de Alemania y toda la Europa del Este. La burocracia rusa y su aparato mundial desarrollaron en todo este periodo la política de la coexistencia pacífica con el imperialismo.

La llamada guerra fría como señala Walerstein /[4]/existió como una disputa esencialmente ideológica. Con ese pacto se pudo cerrar la situación revolucionaria del 1945, no totalmente porque ocurriría el triunfo la revolución china. Bajo esa política la burocracia frenó la situación revolucionaria abierta en la segunda guerra mundial, en particular en la Europa Occidental donde la resistencia y los partidos comunistas de masas tuvieron en Francia e Italia la posibilidad de disputar el poder. Por su parte, los EEUU solo condenaron de palabra las revoluciones políticas Alemania en el 53, en Hungría en el 56, Checoslovaquia en el 68, estas dos últimas aplastadas con la invasión del ejército ruso. Los incidentes posteriores, la guerra de Corea y la aventura de la burocracia rusa de los misiles en Cuba en 1962 pusieron crisis, pero no afectaron la esencia de este pacto.

Los procesos revolucionarios del 68 ocurrieron por fuera de este pacto desbordando los regímenes capitalistas y el aparato burocrático estalinista

 Tres revoluciones marcaron este período: la lucha de liberaci8ón en Vietnam del Sur, el mayo francés y la revolución política checoslovaca.

La ofensiva del Tet en Vietnam

En enero del 1968 el Frente de Liberación de Vietnam /[5]/ junto con el ejército de Ho Chi Min de Vietnam del Norte lanzaron la ofensiva del Tet, (año nuevo vietnamita) contra las tropas de del dictador Ngô Đình Diệm títere de los EEUU y el ejército estaunidense. Esta operación política militar llevó a las tropas del FLNV a ocupar lugares estratégicos de Saigón, entre ellos una parte del Palacio de Gobierno y la entrada de la sede de la embajada de los EEUU. Las tropas del FLNV y Vietnam del Norte fueron perdiendo terreno en los meses siguientes. Fue en cierta medida una derrota militar pero un triunfo político porque puso del lado del FLNV y Ho Chi Min gran parte de la sociedad vietnamita y mundial.

El ejército de EEUU sufrió 14.000 bajas para frenar esta ofensiva, y este alto costo fue el detonante del gran movimiento pacifista iniciado en el campus de Berkeley y que se extendió a todas las universidades del país bajo el lema de “traigan los jóvenes a casa”. Fue el inicio de la mayor derrota militar sufrida por el imperialismo que culminaría el 1 de mayo de 1975 con la movilización del FLNV y el pueblo vietnamita en Saigón ocupando la embajada estaunidense, la caída de la dictadura títere y la unificación del Vietnam.

Esta derrota militar no se puede explicar solamente por la movilización del pueblo vietnamita y triunfo militar del FLNV y el ejército de Ho Chi Min, sino también por el papel decisivo de la movilización desatada por la juventud en las metrópolis imperialistas; en los EEUU, los países europeos y Japón. La juventud mundial se radicalizó.

En los EEUU la movilización espontánea nacido en Berkeley, se trasformó en un gran movimiento nacional organizado. La radicalización de la juventud movió los cimientos de la estructura del régimen en los EEUU, combinándose también con el auge del movimiento liberación negro que contó con o principales figuras a Martin Luter King, Malcom X y los Black Panters. La sacudida fue tan grande que en la superestructura del régimen bipartidista entre republicanos y demócratas destapó el escándalo del Watergate/[6]/ que terminó en impeachment a el presidente Nixon que se vio obligado a renunciar.

La revolución política en Checoslovaquia  (Primavera de Praga)

La Primavera de Praga se inició también en enero de 1968 y terminó en agosto con la invasión del ejército ruso. Fue um proceso de ruptura con la política del estalinismo por un socialismo con libertades iniciado desde el mismo partido comunista checo y la intelectualidad de ese país desafiando el autoritarismo que Rusia imponía a los países del Pacto de Varsovia. Fracturas en la burocracia ya habían sido pronosticadas por Trotsky en su obra prima la Revolución Traicionada. Estas propuestas fueron encabezadas por Alexander Dubcek que defendía la colectivización económica con más libertades. Por abajo, comenzó um proceso de autoorganización tanto de la juventud comunista como posteriormente de los propios trabajadores que formaron concejos obreros que empujaban a Dubcek a acelerar las reformas.

La Unión Soviética, temiendo la influencia de una Checoslovaquia democrática y socialista que contagiara también a los países vecinos, mando las tropas del pacto de Varsovia, especialmente rusas, a invadir Checoslovaquia y su capital Praga en agosto de 1968. Dubcek fue detenido y enviado a la URSS. La invasión fue respondida con una gran movilización popular espontánea a través de radios clandestinas que trasmitían en forma ininterrumpidamente mensajes a la población. Los soldados rusos em los tanques quedaron paralisados. Si bien pudieron entrar en Praga no pudieron imponer la autoridad política. La población fue minando la moral de las tropas. Los comités obreros organizaron una huelga general que se inició el 23 de agosto y fue difundido um decálogo de no colaboración.

La gran resistencia a la invasión no logró formar una dirección autónoma. Y así fue como Dubcek, preso en Rusia, quedó paralizado mientras la burocracia recomponía una nueva autoridad en el Partido Comunista que no había sido totalmente por la revolución política.

El mayo francés; de la espontaneidad juvenil a la insurrección anticapitalista

Las crónicas del mayo francés son más conocidas. Como dice Ben Said en uno de sus escritos, “Nada indicaba que el viernes 3 de mayo fuera a pasar a la historia en ese día soleado en la Sorbona”….. /[7]/  Sin embargo, pasó. Se inició una de las grandes revueltas o revoluciones juveniles que marcaron historia en el siglo XX como habían sido al inicio la reforma universitaria del 18 en Córdoba (1918) y la plaza Tianamen en China (1991) al fin del mismo.

En pocos días se paso de la lucha rerivindicativas de los estudiantes y su resistencia ante la ocupación de las tropas policiales y gendarmería de la Sorbona a las grandes manifestaciones estudiantiles llenas de banderas rojas con manifestantes cantando La Internacional que enfrentaron las fuerzas de represión y terminaron por ocupar con sus barricadas el barrio latino, en el corazón de Paris. En su transcurso se forjó una dirección entre los grupos revolucionarios más radicalizados que incluían a Cohen Bendit “el rojo”, (22 de marzo), principal agitador estudiantil, a los jóvenes de la JCR “Juventud Comunista Revolucionaria” Alain Krivine y Brn Said, a Suavageot vicepresidente de la UNEF, (Unión Nacional de Estudiantes de Francia) El movimiento universitario se extendió y comenzó a sumar a los estudiantes secundarios y a la juventud obrera. En su transcurso tuvo que enfrentar la línea conciliadora de la Juventud Comunista y los maoístas que maniobraban para detener el movimiento.

Una momento especial en el trascurso de su trasformación revolucionaria merece ser citado; es el acto convocado en la Mutualité como parte de una agenda anterior de la JCR y que se trasformó en el mitín que reunió a esa izquierda que mencionamos. Aquí está el relato de Daniel Ben Said y Henry Weber de la JCR.

“A la noche, la JCR se reúne en la gran sala de la Mutualité. Esta reunión está prevista desde hace tiempo y lleva un título profético: ”La juventud, de la Rebeldía a la Revolución.” Los dirigentes de los movimientos estudiantiles de los principales países europeos deben tomar la palabra en ella. Daniel Cohen Bendit propone a la JCR que abra su mitin a todo el movimiento (…) Aceptamos la proposición.  Presentado con un discurso de Alain Krivine, el mitin del 7 de mayo tuvo papel principal en la maduración política del movimiento. Escuchando los informes de los delegados belgas, holandeses, italianos, españoles, alemanes, los 4 o 5 mil estudiantes franceses, apiñados en la sala, donde no cabía un alfiler, toman conciencia de la dimensión internacional de su lucha. Ernest Mandel hace una didáctica exposición sobre el nuevo papel del estudiantado. / [8]/ (…) todos los componentes del movimiento estudiantil exponen ampliamente su modo de ver el estado actual de la lucha y las perspectivas venideras.

Daniel Bensaid, cofundador del ”22 de Marzo”, toma la palabra en nombre de la JCR. Expone nuestro análisis del lugar que el movimiento ocupa en la lucha de clases e insiste en el problema de la unión con la clase obrera y el ensanchamiento del frente de lucha. Haciendo el balance de la experiencia ”22 de Marzo”, invita a todos los grupos de vanguardia a integrarse en el movimiento. Es preciso que los grupúsculos comprendan que el desarrollo de la vanguardia depende de la amplitud del movimiento de masas y que por lo tanto, deben empeñarse en asegurar su expansión. No se trata de fundirse sencillamente en el movimiento y de desaparecer en él. Se trata de abandonar la actitud grupuscular, que consiste en imponer su marca y su sello en todas las ocasiones posibles y aun imposibles a costa del movimiento de masas. El “22 de Marzo” ha demostrado que los militantes llegados de horizontes políticos diversos pueden entenderse acerca de cierto modo de acción, por encima de sus divergencias políticas. No hay vanguardia autoproclamada”. [9]

El movimiento se va a extendiendo a importantes fábricas de París que son ocupadas. Ante ello la CGT controlada por el Partido Comunista, decide por la gran presión de las bases convocar a la huelga general. Esta huelga se trasforma en la mayor de la historia de toda Europa alcanzando a 8 millones de trabajadores. Luego de varias semanas que París y Francia son paralizadas, la dirección de la CGT gracias importantes concesiones consigue la vuelta al trabajo. A su vez el gobierno bonapartista de De Gaulle llama a nuevas elecciones. A pesar de ganarlas, al poco tiempo se ve obligado a renunciar. Si bien el movimiento objetivo no pudo superar la contención que al final hizo el Partido Comunista, el mayo francés provoco una trasformación política, social y cultural que han dejado huella en el mundo hasta ahora, como parte de lo que fue el proceso mundial del 68

El mundo cambió con las revoluciones del 68

El hecho objetivo más notable fue la derrota militar del imperialismo de los Estados Unidos en la guerra de Vietnam. Fue la primera derrota militar del que se convirtió en 1945 en el “gendarme del mundo”. Pero como correctamente lo apunta Walerstein no solo tuvo consecuencias militares sino también económicas y políticas. Desde el punto de vista económico a partir de entonces se termina el boom económico de posguerra y comienza el estancamiento y las nuevas crisis cíclicas de la economía capitalista que desembocan en la crisis más global y crónica que vivimos ahora. Los EEUU representaban casi la mitad del PBI mundial y desde entonces viven su reducción constante hasta llegar ahora a tener que enfrentar la fuerte y sólida competencia de la economía china.

Desde el punto de vista de la dominación mundial comienza la decadencia de la hegemonía americana conquistada en 1945. Los Estados Unidos empiezan a perder terreno hasta llegar a nuestros días donde se presenta un mundo más “multipolar” y caótico. Vietnam es su primer derrota militar y desde entonces si bien sigue siendo el agresivo “gendarme mundial” no ha podido (ni podrá), tener triunfos militares que amplíen o restablezcan su dominación hegemónica. A la derrota de Vietnam le sucedieron la retirada del Líbano en 1983 luego de la invasión de ese país, lo mismo que le sucedió en Somalia en 1993. Todas sus intervenciones militares posteriores en Irak por dos veces y Afganistán aumentaron sus gastos militares y terminaron empantanando al gendarme del mundo en situaciones que no tienen salida con crisis permanentes en ambos países.

Desde el punto de vista subjetivo el mayo francés recupero la espontaneidad y disposición revolucionaria de las masas desafiando el orden capitalista y el aparato estalinista. Si la situación revolucionaria de la segunda postguerra (1945) había sido capitalizada esencialmente por el estalinismo, la oleada revolucionaria del 68 lo fue por el castrismo, el maoísmo y en una parte por el trotskismo. Surgió de ellos una nueva vanguardia revolucionaria, (en la Latinoamérica ya se había anticipado con la revolución cubana). Si bien importante sector de esa vanguardia fue capitalizado en Asia por el maoísmo y en Latinoamérica por el castrismo, también hubo un sector independiente, sobre todo en Francia, donde posteriormente el movimiento trotskista y la IV internacional SU salieron fortalecidos. Luego de años de vegetar en con la famosa táctica del entrismo en los partidos comunistas de Pablo, Ben Said, y Krivine en Franca, Tariq Tali en Inglaterra, y el trotskismo de los EEUU se hicieron corrientes expresivas del movimiento por la paz y/o el triunfo de Vietnam. El SWP de los EEUU, que tenía en Peter Camejo como uno de los líderes del movimiento antiguerra, Francia por la LCR, en Argentina por el PST.

El mayo francés también sacudió la estructura patriarcal y conductas impuestas por la sociedad burgesa. Desde allí se iniciaron el movimiento democrático y anticapitalista de la liberación de la mujer y de la juventud, de enfrentamiento a la cultura autoritaria impuesta por el orden burgués; un proceso democrático que trasciende hasta nuestros días.

Las diferencias del 68 con las situaciones revolucionarias de 1917 y 1945

El MES (Movimento Esquerda Socialista corriente interna del PSOL) hizo un esfuerzo para comprender y actualizar la categoría leninista de situación revolucionaria en las tesis teóricas políticas del 2008 “La actualidad del socialismo y las tareas de los internacionalistas./[10] / Esa definición había sido extendida por nuestra corriente a los años 80 como una continuidad a partir de las revoluciones del 68 y en particular desde la derrota del imperialismo en Vietnam, la crisis económica de 1968/70, y la crisis que había comenzado en el aparato estalinista. La comparación con las situaciones de 1917 y 1945 fueron importantes para retomar la definición de Lenin en su formulación completa. /[11]/ Si realmente a partir del 68 se hubiera desbarrancado el estalinismo y hubiera una crisis global de la dominación imperialista este análisis sería esencialmente correcto, e incluso haría una situación superior a las anteriores situaciones citadas.

Pero esto no sucedió. El imperialismo estaunidense conservó capacidad para impulsar el golpe contra Allende en Chile y comenzar las negociaciones secretas con Mao Tsetung. En los 80 ocurre la derrota de la revolución política en Polonia, la derrota de la huelga minera en Inglaterra y el avance del reganismo y el thatcherismo.

La “acción independiente” ocurrida en el 68 tampoco se trasformó en poderosas organizaciones revolucionarias con influencia de masas. Quienes más se fortalecen en Latinoamérica es el castrismo (que ya había comenzado su dependencia política del estalinismo al apoyar la invasión de los tanques rusos a Checoslovaquia) y el maoísmo. Ester ya estaba en negociaciones con EEUU y luego enviaría tropas a invadir Vietnam victorioso y unificado, iniciándose con ellos un período de guerra entre estados donde existía el “socialismo real”[12]. Un sector de la vanguardia se mantiene independiente de estas direcciones y como luego veremos el movimiento trotskista sale de la marginalidad e influencia importantes sectores de la vanguardia.

El Cono Sur y el 68

Latinoamérica es también parte de la revolución del 68. La revolución cubana se había “anticipado” a este proceso global. Fue una revolución iniciada a partir de una guerrilla que se hizo de masas en el campesinado pobre y que se combinó con una resistencia y posterior insurrección de masas que terminó primero con la dictadura de Somoza. El enfrentamiento con el imperialismo americano llevó a la expropiación de los ingenios y a la trasformación de la revolución democrática en socialista.

Está revolución colocó la lucha armada como cuestión crucial para la toma del poder, superando de esa manera al reformismo de los partidos socialistas y comunistas. /[13]/. Pero parte de la vanguardia hizo una interpretación equivocada de lo que había sido esta guerrilla de masas. Como escribimos en “Cincuenta años de luchas y revoluciones en América Latina”[14]:

“El triunfo de la Revolución Cubana abre una onda de simpatías en América Latina, con una camada de vanguardia que se radicaliza y se vuelve socialista y revolucionaria. Decenas de miles dejan el reformismo y el nacionalismo burgués, para volverse revolucionarios. Los partidos comunistas y su política de coexistencia pacífica son superados en este proceso con la línea de Fidel y e Che que empujaban la revolución en Latinoamérica con la consigna del Che de hacer dos, tres muchos Vietnam”.

“Esa vanguardia de masas saca la conclusión de que la forma de hacer la revolución en Latinoamérica era repetir el método usado por Fidel en Cuba y tomar las armas sin ninguna vinculación con el movimiento de masas. (…)”

Así surge el “foquismo”, al comienzo como guerrilla rural y luego urbano como mayor expresión en el Cono Sur, la guerrilla del ERP y los Montoneros en Argentina, y los Tupamaros en Uruguay. Son las mayores expresiones de un heroísmo individual, revolucionario, pero aislado del movimiento de masas y sus luchas.

Es importante tener en cuenta esta situación para entender como, especialmente el PST de Argentina /[15]/, se ve obligado a trabar una batalla teórica, política y práctica en la lucha de clases ya que la guerrilla no solo hacia acciones por su propia cuenta sino que también seducía a los mejores activistas del movimiento obrero para dejar las fábricas e incorporarse a sus filas.

Desgraciadamente la vanguardia europea surgida en el mayo francés, que en su propia experiencia en la rebelión estudiantil defendió correctamente “la unión con la clase obrera”, el “ensanchamiento del frente de lucha” y postulando “que el desarrollo de la vanguardia depende de la amplitud del movimiento de masas” y “que no hay vanguardia autoproclamada”, hizo una lectura equivocada del proceso latinoamericano y apoyó durante todo un tiempo la estrategia guerrillera para América Latina.

De esta manera debilitaron las verdaderas fuerzas revolucionarias, a nuestro partido y al clasismo obrero que fue la mayor expresión de vanguardia en ese período de gran lucha de clases que conmovió el Cono Sur. Efectivamente, la fuerza más auténtica de la vanguardia en Argentina, Chile y Uruguay fue el clasismo obrero surgido al calor del desarrollo del desarrollo de la industria del automovil y otras ramas de producción. El clasismo era un estadio, un momento de la trasformación de la vanguardia obrera en revolucionaria. Reivindicaba y practicaba la lucha intransigente contra la patronal y la democracia obrera frente a las burocracias sindicales.

El “Cordobazo y otros “azos” que conmovieron la Argentina a partir de 1969

El clasismo era fuerte en la Argentina y disputaba con la burocracia los comités de fábricas llamados Comisiones Internas /[16]/ y la dictadura militar. Córdoba, la segunda ciudad del país era uno de los centros de esta industria también esparcida en el Gran Buenos Aires/[17]/.

El Cordobazo y el Rosariazo fueron grandes movilizaciones espontáneas de masas “conectadas” a las revoluciones del 68 que conmovieron la Argentina, desmintiendo de esa manera la política de los grupos guerrilleristas. Precedió al “Cordobazo” el “Rosariazo” protagonizado principalmente por los trabajadores ferrroviarios (Rosario era um importante nudo ferroviário), donde los trabajadores y estudiantes tomaron el centro de la ciudad por varias horas desafiando la represión policial.

El “Cordobazo” fue una movilización más contundente que cambió la situación de la lucha de clases em el país. Fue una insurrección obrera estudiantil protagonizada por los trabajadores de la electricidad y de la industria automotriz. Una manifestación contra quitas zonales de salario que pretendía hacer la dictadura militar se transforma em una insurrección que enfrenta a la policía, llega al centro de la ciudad donde se le suman los estudiantes, hace barricadas y contiene y derrota a la policía.  La policía se quedó sin balas y con tropas extenuadas para seguir reprimiendo. Después de un día de poder de los trabajadores y estudiantes en el centro de la Ciudad comienza la entrada del ejército que poco a poco pasa a tener el control de los barrios y el centro de la ciudad.

Con esa acción se abrió un período prerrevolucionario en el país. Ocurren nuevos “azos” en Tucumán, en este caso dirigido desde el comedor estudiantil por un compañero de nuestro partido, el “Rocazo” en Rio Negro, el “Mendozazo” y un nuevo “Cordobazo”. Desgraciadamente este proceso semi-insurreccional no llega a Buenos Aires, lo que hubiera abierto una situación claramente revolucionaria.

Son años de una intensa lucha de clases que obliga a la dictadura a pactar, con el apoyo de la burguesía, la vuelta de Perón. Sin embargo, la movilización obrera y las direcciones sindicales de fábrica en manos del clasismo continúan enfrentando a Perón, a su sucesora Isabelita Perón y su intento de imponer un gobierno bonapartista de derecha apelando a los paramilitares de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). Un gobierno que bajo el pretexto de combatir a la guerrilla urbana también ataca a nuestro partido y a las direcciones clasistas/ [18]/.

Esta etapa de lucha intensa contra el régimen y la burocracia sindical y también de disputa de la vanguardia con la guerrilla recién se cierra en 1976 cuando los militares toman el poder y con su salvaje represión logran la derrota de la clase obrera.

La huelga general em Uruguay,

En 1971, el Uruguay, donde también se habían formado corrientes clasistas la presión de las bases impone una huelga general por tiempo indeterminado colocando como toda huelga general política la cuestión del poder en las calles. La huelga duró 16 días, y la presencia militar consigue derrotarla gracias a las vacilaciones del Partido Comunista. A partir de entonces, comienza um período de represión y la imposición de los militares de un presidente civil controlado por ellos.

El gobierno de Allende en Chile; el fracaso de la vía pacífica al socialismo

Como parte del proceso de ascenso de la lucha de masas, en las elecciones generales de Chile de 1970, triunfa la Unidad Popular, una frente entre el Partido Socialista, el Partido Comunista, con un partido burgués minoritario que rompió con la Democracia Cristiana..

Existe la idea en muchos sectores de la izquierda que con el gobierno de Allende Chile “ya era socialista” y que “el socialismo se vio quebrado por el golpe militar de Pinochet de 11 de septiembre de 1973” era equivocada.

Es cierto que el triunfo electoral abrió en Chile una situación de efervescencia de masas y de lucha por sus reivindicaciones. El gobierno de Allende tomó medidas enormemente progresistas frente al imperialismo. Nacionalizó las minas de cobre, lo más importante recurso económico del país, hizo a reforma agraria en sectores del campo bastantes productivos, nacionalizó otras fábricas e implantó un sistema de producción misceláneo y de cooperativas. Nacionalizó el sistema bancario y comenzó reformas educativas profundas.

No era un gobierno de los trabajadores que había roto con el sistema capitalista, sino un gobierno antiimperialista, ya que los Partidos Comunista y Socialista estaban en el poder junto a un partido de la burguesía. Era un gobierno antiimperialista muy sujeto a la presión revolucionaria del movimiento de masas.  Así haya habido profundas transformaciones, la estructura del Estado no fue modificada y una institución fundamental, el Ejército, siguió intacta. Entre sus altos oficiales se encontraba Pinochet que decía “apoyar” la legalidad democrática.

Este gobierno empezó a a quedar como un sándwich entre el movimiento de masas que quería radicalizar el proceso rumbo al socialismo y la burguesía y el imperialismo que empezaron a acosarlo por la derecha. Ante tal avance de la derecha, los trabajadores comenzaron el proceso de auto-organización de los cordones industriales – que eran formas soviéticas de organización desde las fábricas. Algo semejante ocurría en los barrios populares. En muchas fábricas, ante la presión de la derecha, que lanzó una reaccionaria huelga de camioneros, se comenzaron a producir armamentos. Los trabajadores veían como inevitable el enfrentamiento y para tal se disponían. Entre a suboficialidad del ejército y, particularmente, entre los marineros, hubo un proceso de levante contra los militares conspiradores especialmente después la una primera tentativa de golpe. Mientras tanto, Allende se mantuvo como el defensor de la “institucionalidad”, incluso nombrando Pinochet como comandante-en-jefe del Ejército.

El valiente y reconocido gesto de Allende fotografiado enfrentando con una ametralladora el bombardeo del Palacio de La Moneda no apaga el hecho de que él tenía en sus manos todas las posibilidades de enfrentar el golpe no solo con una ametralladora sino con el armamento de los trabajadores y del pueblo lo hubiera significado colocar el poder en las manos de los trabajadores y del pueblo para desatar una verdadera revolución socialista. Y tal situación Allende no quiso hacer y por eso el gobierno requisó las armas en las fábricas días antes del golpe.

Si, como vimos antes, los revolucionarios latinoamericanos teníamos que combatir el foquismo guerrillero, por otro el otro, también tuvimos que combatir la llamada veía pacífica al socialismo, que era instrumentalizada en todo el continente por los partidos comunistas que fuera utilizada trágicamente en Chile, con el argumento que se debía “mantener la legalidad”, no provocando a  la derecha para seguir por un curso institucional que facilitó la dictadura de Pinochet, que junto a la de Argentina fueron las más sangrientas en nuestro continente. .

Algunas lecciones del 68

¿Por qué no es solamente una conmemoración? ¿Por qué refrescar ahora? Porque como hemos visto todavía vivimos sus consecuencias, (decadencia de la hegemonía americana y la crisis económica estructural y ecológica), su encadenamiento histórico en la lucha de clases, y con lecciones que son imprescindibles trasmitir para ser incorporadas por las nuevas camadas que se acercan al socialismo.

En Latinoamérica ese encadenamiento histórico estuvo en 1989 el caracazo y la posterior revolución bolivariana; la semi-insurreccione del Argentinazo en el 2001; la guerra del agua en 2003 y la insurrección que termino con el gobierno de Garcia Mesa en 2005. Más recientemente con las revoluciones árabes de Túnez, Egipto, Libia y Siria iniciadas en el 2011 y posteriormente con los indignados de España, el ascenso de los trabajadores en Grecia, de Occupay Wall Street, y la revuelta brasilera del 2013.

Todas estas movilizaciones de masas que si bien no alcanzaron la envergadura del 68 prueban que los trabajadores y los pueblos no están derrotados históricamente o en una defensiva permanente contra el avance de la derecha como defienden algunos sectores de izquierda.

Y que sigue habiendo continuidad; ahora cuando la grave crisis del capitalismo presente a un mundo más polarizado con surgimiento de nuevos sectores neopopulistas de derecha extrema, pero donde al mismo tiempo ocurren nuevos fenómenos políticos de partidos amplios que podemos decir que son expresiones de una nueva izquierda.

Prueba que las masas no están derrotadas son cuatro hechos que hay que destacar que han ocurrido en estas últimas semanas: En Albania comenzó “Un movimiento de masas que el país nunca ha visto antes” /[19]/, una insurrección popular que expulsó al Primer Ministro y ex presidente Serj Sargsyan. Las movilizaciones en las calles terminaron con el gobierno de derecha, y si bien este movimiento pretende ser capitalizado por la derecha, este evento puede ser un movimiento positivo para los jóvenes oprimidos y la clase trabajadora en el país como lo plantea Hovhannes Gevorkian, un estudiante armenio de Derecho en Berlín. En Nicaragua la insurrección estudiantil y popular ha puesto contra las cuerdas al gobierno autocrático de Daniel Ortega. Es un cambio de la situación en Centroamérica, el “patio trasero” más próximo que tiene Trump. Policías antimotines impidieron este miércoles el avance de una manifestación, encabezada por estudiantes, que demandaba el esclarecimiento y castigo de los responsables de las 43 muertes que dejaron las recientes protestas. Como dicen los compañeros del MAS (Panamá) “Las multitudinarias movilizaciones en Nicaragua, confirman el ascenso de las luchas democráticas que libran los pueblos centroamericanos, contra los gobiernos que han impuesto los planes neoliberales y utilizan la corrupción para enriquecerse conjuntamente con sus socios burgueses que financian sus campañas políticas….” En Francia el mayo es de las movilizaciones de los ferroviarios y otros trabajadores junto con el movimiento estudiantil. Y por último están las huelgas de los maestros en los EEUU iniciadas en Virginia del Este y que ahora han llevado al triunfo en Arizona. /[20]/. El triunfo de la huelga en Virginia del Este se extendió a Oklahoma, a un nuevo triunfo en Arizona y ahora a la Universidad en California. Los cambios en USA también son políticos, con el crecimiento del DSA (Democratic Socialist of América).

 Quedan las lecciones…

* Las movilizaciones del 68 corroboran que no hay cambios sin revoluciones y que las revoluciones la hacen las masas. Ningún cambio sustancial ocurre en el mundo si no hay grandes movilizaciones, rebeliones populares, insurrecciones o revoluciones

* El 68 y toda la historia de la lucha de clases muestra que no hay revoluciones triunfantes sin una organización de masas y sin una dirección, un sujeto político que en los momentos decisivos pueda orientar en un curso insurreccional como ocurrió con la gran revolución rusa, la China y la Cubana que también tuvieron dirección.

* Las acciones individualistas ” de grupos de vanguardia “ultras” perjudican el desarrollo de la movilización. Como en todo período de movilizaciones junto a una vanguardia que se mantiene pegada a las necesidades del movimiento de masas también sectores que, ante el desprestigio de las viejas direcciones burocráticas o reformistas, asumen posiciones anarquistas, ultraizquierdista y que en muchos caos creen que la lucha contra el capitalismo consiste en utilizar las movilizaciones para atacar y destruir bancos y otras acciones de ese tipo. Los “black blocks” y otros sectores anarquistas fueron un verdadero problema en la movilización del 1 de mayo en Francia /[21]/ como en Junio del 2013 en Brasil. Sus acciones “descolgadas”, de menor intensidad y coraje que de las guerrillas que tuvimos en Latinoamérica (también en Europa con las Brigadas Rojas en Italia y en Alemania), pero que también perjudican la movilización.

* Necesitamos que la nueva juventud rebelde comprenda que en el 68 el protagonismo fue de los grandes movimientos. Las insurrecciones fueron del movimiento estudiantil y de los trabajadores en su conjunto. Los enfrentamientos con la policía en las barricadas francesas o del Cordobazo argentino la hicieron miles de estudiantes y trabajadores y no unos pequeños grupos; por eso golpearon a los regímenes y las clases dominantes.

* Confiar en las masas y construir ese sujeto de la revolución, el partido, bajo las formas organizativas que él tome de acuerdo a la situación concreta, es hoy más necesario que nunca.

[1] Nahuel Moreno, em um texto de 1972 polémico com la mayoría de la IV decía que la lucha por la liberación nacional en las colonias portuguesas en Angola, Mozambique y Cavo Verde era el Vietnam de Portugal, comparando lo que era lucha de liberación de Vietnam del Sur para los EEUU.

[2] Así no lo desarrollaremos en este texto no podemos dejar de mencionar la huelga y levantamiento estudiantil mexicano de 1968 que llevó a la masacre de Tlatelolco. Como escribimos en un curso sobre Latinoamérica esta huelga general e insurrección estudiantil mexicana tiene todas la influencia del mayo francés, y la masacre llevada adelante por el gobierno del PRI a una movilización en la plaza de Las tres Cultura, llamada Tlatelolco “pasó a ser una mancha negra de ese régimen y una reivindicación de justicia para los estudiantes y el pueblo mexicano y los latinoamericanos.

 

[3] Mandel, en su libro “El significado la Segunda Guerra Mundial” describe la gran resistencia revcolucionaria de masas contra el nazismo.

[4] Wallerstein. La decadencia del imperio americano. Edición de Le Monde Diplomatique.

[5] El Frente Nacional de Liberación de VietnamFNLV  fue una organización formada en 1960 por toda la oposición a la dictadura impuesta por los Estados Unidos mediante un gol-pe de estado a de Ngô Đình Diệm.  El enfrentamiento a la misma fue desarrollada por el Frente de Liberación de Vietnam del Sur.

[6] Watergate fue un gran escándalo político que tuvo lugar en Estados Unidos en la década de 1970 a raíz de un robo de documentos en el complejo de oficinas Watergate de Washington D. C., sede del Comité Nacional del Partido Demócrata de Estados Unidos, y el posterior intento de encubrimiento de la administración Nixon de los responsables. Cuando la conspiración se destapó, el Congreso de los Estados Unidos inició una investigación, pero la resistencia del gobierno de Richard Nixon a colaborar en ésta condujo a una crisis institucional quew termino en el impeachment

[7] Ver artriculo de Bem Said e Weber http://www.sinpermiso.info/textos/el-68-frances-el-estallido-de-mayo

[8] En esa exposición en la que Mandel desenvuelve en forme brillante el papel del estudiantado bajo el neocapitalismo, y la relación entre la lucha antiimperialista y anticapitalista, al hablar de la revuelta en el mundo globalo ya incluyen en el mismo las “guerrillas” Latinoamericanas en la misma línea de las trasposición esquemática que había hecho un sector de la vanguardia latinoamericana.  http://www.sinpermiso.info/textos/cincuentenario-del-68-del-levantamiento-contra-la-universidad-burguesa-hacia-el-levantamiento-contra

[9] Viento sur. Los destacados son nuestros. http://www.sinpermiso.info/textos/el-68-frances-el-estallido-de-mayo

[10] Ver texto completo en el Portal de la Izquierda http://portaldelaizquierda.com/en/2016/03/a-atualidade-do-socialismo-e-as-tarefas-dos-revolucionarios-caderno-cinza/

[11] Decía Lenin que: “Hay una situación revolucionaria cuando es imposible para las clases dominantes mantener su gobierno sin ningún cambio; cuando hay una crisis, de una forma u otra, entre las “clases altas”, una crisis en la política de la clase dominante, que lleva a una fisura a través de la cual estalla el descontento y la indignación de las clases oprimidas. Para que se produzca una revolución, generalmente es insuficiente para que “las clases bajas no quieran” vivir de la vieja manera; también es necesario que “las clases altas no puedan” vivir a la vieja usanza; (2) cuando el sufrimiento y la necesidad de las clases oprimidas se han vuelto más agudas de lo habitual; (3) cuando, como consecuencia de las causas anteriores, hay un aumento considerable en la actividad de las masas, que se dejan robar sin quejarse en el “tiempo de paz”, pero, en tiempos turbulentos, se sienten atraídos por todo el circunstancias de la crisis y por las “clases altas” en una acción histórica independiente”.

[13] Un importante análisis fue hecho por Nahuel Moreno en esa época. La lucha armada se incorporaba al programa de transición al mismo tiempo que observaba que tanto en China como en Cuba, a diferencia de Rusia donde la guerra civil fue después de la revolución en aquellos países ocurrió en la etapa del doble poder y de la toma del poder.

 

[14] 50 años de luchas y revoluciones en América Latina. Ver sección documentos del Portal de la Izquierda en portugués.

[15] El PST es la continuación de Palabra Obrera y luego del PRT La Verdad. En 1967/68 el PRT se dividió entre el ala de Moreno que sostenía la movilización de masas como estrategia y la de Santucho y Luis Pujals que emprendieron el camino de la guerrilla.

[16] En la Argentina desde el primer gobierno de Perón la clase obrera conquistó una estructura de organización sindical desde la base muy fuerte. Las Comisiones Internas y los cuerpos de delegados establecían a nivel de fábrica un “poder dual”, disputaban con loa patronal y los capataces lo que deberían hacer los obreros en su trabajo productivo.

[17] En el Gran Buenos Aires nuestra organización que se llamaba PRT La Verdad luego de la ruptura con un importante sector del partido que fundó el ERP (que fue reconocido como sección por la IV Internacional Secretariado Unificado), tenía una muy buena implantación en las comisiones internas de Citroen, Chrysler, Mercedes Benz y Peugeot contaba con una corriente clasista que se llamaba TAM, Tendencia Avanzada Mecánica. Dirigimos importantes huelgas, siempre enfrentando a la patronal, la burocracia y separándonos de la guerrilla que a veces tenía simpatizantes dentro de ellas y hacia acciones descolgadas de la base. (El PRT la Verdad después dio origen al PST cuando se conquistó la legalidad) cuando el régimen se trasformó en una democracia burguesa con la vuelta de Perón.

[18] El PST (Partido Socialista de los Trabajadores), sufre atentados en alrededor de 20 de sus locales, y el secuestro y ejecución de 16 militantes, la mayoría obreros, en ese período

[19] http://www.internationalviewpoint.org/spip.php?article5481

[20] http://portaldelaizquierda.com/en/2018/04/sparks-fly-from-west-virginia-but-will-they-ignite/

[21] Adelante de la movilización del cortejo de los sindicatos se ubicaron 14.500 jovenes entre anarquistas, y black blocks.

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