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Latinas y feministas

Una delegación de mujeres del Juntas (lideradas por Sâmia, concejala de SP) y del PSOL (lideradas por SôniaGuajajara, candidata del partido a CO-presidenta) estuvo en el último día 08 de agosto en Buenos Aires para acompañar una fecha histórica. Despues aprobación de la legalización del aborto en la Cámara de Diputados de la Argentina, sería la vez del Senado.

Avanza sobre el país una crisis económica que ha colocado parcelas cada vez mayores de la población en situación de vulnerabilidad. Al mismo tiempo, el gobierno Macri se debilita. Fue capaz de aprobar recientemente una reforma de la jubilación, sin embargo bajo fuerte movilización popular. Las pesquisas revelan un índice cada vez mayor de rechazo a su gobierno. El presidente argentino pretendía cohesionar su base conservadora en el Parlamento a través de la votación sobre el aborto. Sin embargo, fue sorprendido con la fuerza del movimiento de mujeres.

En el día 08 de agosto, cuando nuestra delegación llegó a la capital argentina, enos encontramos con millones de personas, mayoritariamente mujeres muchísimo jóvenes, ocupando las calles de la ciudad. Por incentivo de instituciones religiosas, en especial de la Iglesia Católica, también se organizó un movimiento anti-aborto de las mujeres. Los vestidos de azul no pudieron si equiparar en número con la enorme marea verde que tomó cuenta del país.

Como era previsto, el Senado rechazó la propuesta. Sin embargo, aun cuando todos ya supiesen de esta posibilidad, la movilización fue gigantesca. Acompañamos durante el acto la columna de las compañeras del MST argentino, que reunió cientos. Debajo de mucha lluvia y frío, el movimiento de masas – teniendo en la línea de frente las mujeres – resistió en las calles durante horas a la casta encerrada en los palacios. Y, a pesar de la derrota en esta votación, la fuerza del feminismo se multiplicó, fortalecido ahora por nuevas generaciones de estudiantes que no dejarán de luchar por autonomía sobre sus cuerpos; por nuevas parcelas de trabajadoras que no desistirán de reivindicar derechos iguales a los hombres; por manos, abuelas y tantas otras que perseguirán un porvenir mejor para sí y para su familia. Una vez que las mujeres toman conciencia de sus derechos y experimentan la posibilidad de conquistarlos eso se vuelve irreversible.

Una nueva ola en el movimiento feminista

Vivimos una nueva ola feminista. Un nuevo momento en la histórica lucha de las mujeres que posee nexos profundos con a coyuntura mundial de los últimos años, inaugurada despues la crisis económica de 2008. Si miramos para los principales movimientos de resistencia contra los planes de austeridad y por democracia real, surgidos en contrapartida al escenario de crisis y retirada de derechos (como la Primavera Árabe, la ocupación de plazas en España, Occupy Wall street, entre otros), percibiremos el protagonismo de las mujeres en estas movilizaciones.

Se suman a esos episodios, varias luchas de la mujeres por sus propios derechos, como el fenómeno mundial de las Marchas de las Putas, que abrió un circuito de actos feministas por el mundo, marcados por la participación de una generación de jóvenes, con un nuevo perfil activista.

Desde entonces, acontecieron momentos marcantes en el feminismo internacional: las marchas agigantadas en la Argentina, Chile y en Perú por #NiUnaMenos; la legalización del aborto en Uruguay; la resistencia de las mujeres polonesas contra cambios en la ley del aborto en el país; el debate sobre la violencia contra las mujeres en India; la lucha de las mujeres kurdas contra el Estado Islámico y el autoritarismo creciente de Erdogan; la marcha de las mujeres de escala multidutinária del día 21 de enero de 2017 contra la pose de Trump; el llamado de la primera huelga internacional de las mujeres y la elección de la palabra “feminismo” por editoras americanas como la marca del año de 2017. El año de 2018 comenzó con la huelga de las mujeres en España que fue muy fuerte y movilizó todo el país. En mayo, Irlanda aprobó la legalización del aborto y ocupaciones feministas se esparcieron en escuelas y universidades de Chile. Y lo más marcante hasta ahora: la Marea Verde Feminista en la Argentina. Y Brasil no está fuera de esta dinámica.

Primavera de Mujeres en Brasil

De 2015, vivimos una Primavera Feminista en nuestro país. Destacamos dos momentos en especial: los actos contra Eduardo Cunha, que tomaron las calles de varias capitales – en una combinación de la lucha de las mujeres con la lucha contra la casta corrupta; y la Marcha Nacional de las Mujeres Negras, que ocupó la Explanada de los Ministerios en Brasília – reivindicando derechos para las mujeres negras y denunciando la política genocida del Estado brasileño. En 2016, nuevamente las mujeres fueron en peso a las calles, componiendo actos de millares contra la cultura del estupro, despues un caso bárbaro ocurrido en Rio de Janeiro. También este año, las mujeres ocuparon las elecciones municipales – profundizando un proceso que buscamos vocalizar ya en 2014 con la animosa campaña de Luciana Genro a la presidencia, una de las responsables de llevar las pautas del movimiento de mujeres para adentro de la disputa electoral. El año de 2016 tuvo como resultado la elección de varias feministas por Brasil, entre ellas Sâmia en São Paulo.

En Brasil, las mujeres también fueron protagonistas en las luchas contra el ajuste fiscal. El 8 de marzo de 2017 fue marcado por la lucha contra a Reforma de la Seguridad Social. En fin, en los últimos años, las mujeres supieron pautar la agenda pública nacional, sea por las redes, sea por las calles. Por eso, en marzo de 2017, el PSOL y a ANÍS protocolaron la ADPF ante la Corte Suprema de Justicia. La evaluación hecha era que estábamos en una coyuntura nacional e internacional que favorecía para que demos pasos más osados sobre la lucha por la legalización del aborto en nuestro país.

En 2018, impactada por la Marea Verde latinoamericana, la lucha por la legalización del aborto ha crecido en Brasil. desde los actos de calle, inspirados en la lucha argentina, y despues las audiencias convocadas por el STF (Supremos Tribunal de Justicia) para debatir a ADPF do PSOL, el debate en torno de las consecuencias drásticas de la criminalização del aborto en Brasil ocupó diverso medios de comunicación y las redes sociales. La profesora DeboraDiniz se volvió el gran símbolo de esta lucha en nuestro país – y, como consecuencia, viene sufriendo amenazas por defender esta pauta.

Feminismo de las e de los 99%

Desde su surgimiento, el feminismo no constituye un campo homogéneo. Posee diferentes concepciones, estrategias políticas y matrices teóricos, que van del espectro anarquista al liberal. Creemos que el actual momento exige una política feminista que sea sensible a los procesos internacionales y a la construcción de alternativas sociales y políticas frente a la crisis que asoela la vida de los 99% de la población, cuya parcela mayoritaria es de mujeres. El feminismo de las e de los 99% se popularizó en la huelga internacional de mujeres de 2017, cuando Angela Davis, Nancy Fraser, CinziaArruzza y otras intelectuales y activistas lanzaron un manifiesto con este mote.

Ese manifiesto apunta la necesidad actual de un “acerto de cuentas” con un tipo de feminismo denominado “empresarial”, que domina los medios de comunicación y los medios de publicidad. Un supuesto feminismo que falsea a concibe de apoderamiento, basado en una lógica de acuño individualista. En contrapartida a ese perfil, el “Feminismo de las e de los 99%” fue delineado por esas intelectuales como un tipo de feminismo que conecta la lucha de las mujeres a los procesos de lucha anticapitalista.

En ese sentido, el feminismo es entendido como una fuerza social y política que trabaja en consonancia con otros movimientos sociales en la lucha por el fin de las desigualdades. Y que combina las preocupaciones económicas y políticas con la lucha por lo respeto a la diversidad de aquéllas que componen propiamente los 99 – mujeres trabajadoras, negras, transexuales, inmigrantes, refugiadas, desempleadas etc. O sea, nuestro feminismo debe combatir la desigualdad entre las clases y combinar la lucha contra el machismo a la lucha contra el racismo, la LGBTfobia, la xenofobia.

Desafíos de la lucha feminista

Dijimos que en la Argentina la derrota en el Senado no fue capaz de interrumpir la lucha feminista en el país. Mucho se especula que la energía represada del movimiento de mujeres argentino puede venir a canalizar en el próximo proceso electoral. Así fue en Brasil en 2016 y así debe ser con aún más fuerza en 2018. En Brasil y en el mundo, las mujeres están en la línea de frente de la lucha contra los efectos de la crisis capitalista y contra toda suerte de injusticias. Y buscan auto-organizarce de diversa formas – por escuela, universidad, local de trabajo, por asuntos de interés común, para estudiar, trabajar juntas y resistir por sus derechos. Siendo así, la lucha feminista de la actualidad es terreno fértil para suscitar nuevos procesos multitudinários. Bien como, puede dejar un legado muchísimo importante, sembrado desde una tradición de auto-organización y acción colectiva que permea el movimiento feminista hay décadas. Por eso, al paso que avanza la indignación también se multiplican colectivos de mujeres en muchas escuelas, universidades etc.

Por lo tanto, dos desafíos se combinan en el próximo período para el Juntas y el PSOL. El primero de ellos pasa por elegir una combativa y enorme bancada feminista. De nuestra parte, a través del proceso electoral de 2018, pretendemos fortalecer como liderazgo y elegir mujeres como Luciana Genro (Rs), Fernanda Melchionna (Rs), Camila Goulart (Rs), Carla Zanella (Rs), Fernanda Camargo (PR), Mônica Seixas (SP), Tamires Arantes (SP), Vanderlea Aguiar (RJ), Sara Azevedo (MG), Camila Barbosa (RN), Cida Dantas (RN), Fernanda Suely (MA), Viví Reyes (PA), Tati Picanço (PA). Y, dentre ésas, será decisivo para nosotras y elegir y fortalecer Sâmia como liderazgo feminista en la capital político-económica del país.

Felizmente, es entre las mujeres que el protofacismo del clan Bolsonaro encuentra mayor rechazo. Es contra también la vieja casta corrupta – de hombres viejos, herederos de los señores de ingenio de tiempos anteriores – que las mujeres se enfrentan en este proceso electoral. Es posible que el voto femenino represente en partes la esperanza en la renovación. A través de este proceso electoral el movimiento de mujeres puede sembrar una idea radical: está es la hora de las mujeres para ocupar los espacios de poder.

El segundo desafío es perseguir incansavelmente la posibilidad de movilizar millares de jovenes y mujeres a través de la lucha feminista. La rebeldía contra las diversas injusticias que son sometidas las mujeres ha estado latente. En Rio, por ejemplo, aparecieron recientemente y de forma espontánea pequeños actos en muchas escuelas contra el asedio de maestros y colegas.

Esa situación en potencia puede venir a desbordar y ocupar las calles. Para eso, creemos que en el próximo período la lucha por la descriminalização del aborto tendrá mucha importancia. Así como la lucha de las mujeres contra el asedio y la violencia, de las madres negras contra el grave y creciente genocidio de sus hijos por la policía, de las trabajadoras por condiciones dignas de trabajo e igualdad de salarios, de las madres por guarderías, de las jóvenes estudiantes por autonomía sobre sus cuerpos y por más derechos adentro y fuera de las escuelas y universidades. Inspiradas en las feministas revolucionarias qué vinieron antes de nosotros, la actual generación de mujeres puede llevar a cable aquello qué idealizó Angela Davis “no aceptar más que las cosas no se pueden alterar, ¡alterar las cosas qué no se pueden aceptar!”.

 

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